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2012/08/07

Dar el callo o ser un Cayo

"...la obligación de la clase trabajadora de un estado opresor no simplemente reside en que tiene que respetar asépticamente el deseo de independencia de una nación oprimida sino situarse a su lado en la reivindicación nacional."

Borroka garaia da
Después de leer la entrevista que publica hoy el diario Gara a Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, ciertamente me habían entrado ganas de realizar algunos comentarios en torno a ella. Para sobre todo lanzar una pregunta al aire: Y es que me gustaría saber dónde está teorizado que la liberación nacional de los pueblos y el ejercicio de la soberanía plena sea un acto insolidario como afirma más directa que indirectamente sin que le tiemblen las pestañas. Desde luego no lo está en ninguna teoría marxista–leninista. De las cuales si las hubiera ojeado un poco por encima habría llegado a la conclusión de que la obligación de la clase trabajadora de un estado opresor no simplemente reside en que tiene que respetar asépticamente el deseo de independencia de una nación oprimida sino situarse a su lado en la reivindicación nacional. Que de lo contrario esa clase trabajadora a la cual intenta representar IU se convierte en un apéndice de la burguesía nacional del estado opresor. Pero supongo que a estas alturas de la película sea demasiado “pal body” de Cayo releer o leer por primera vez, como parece ser el caso, el texto que escribió un tal Lenin entre febrero y mayo de 1914 titulado “El derecho de las naciones a la autodeterminación”. De todos modos, ahí le dejo el enlace y le advierto que Lenin no era un nacionalista vasco, así que no debe temer de que sea de una “izquierda local” como afirma que la izquierda independentista vasca lo es. Pero también le advierto que si Lenin hubiera nacido en Donostigrado, Bilbov o Iruñakov no tenga ninguna duda de que sería un abertzale radical y se mosquearía un poco de ser tildado de pertenecer a una izquierda local. Más que nada porque reducir lo nacional a local es una manera poco elegante de justificar la opresión nacional por mucha retórica añadida.

En cualquier caso y pese a que me habían entrado ganas de comentar la entrevista de Cayo Lara no tenía ninguna intención de hacerlo pero he acabado haciéndolo. Supongo que serán daños colaterales de pertenecer a una izquierda local e insolidaria. Yo, y partiendo de mi ombliguismo quería quedarme en casa y escribir solo de otra entrevista. Y es que pese a que mi ombligo no sea exótico al no poseer ningún piercing también le suelo dar a la “tecla”. Y es que a Patxi Zabaleta se le ha ocurrido en otra entrevista, ésta vez en el diario Deia saltarse el punto 7 de mi decálogo titulado 20 maneras de cargarse a la izquierda abertzale. Y digo decálogo porque pese a tener 20 puntos no encuentro la palabra adecuada (¿veintecálogo?).

Si soy sincero no me ha sorprendido que Patxi ponga encima de la mesa un pacto post-electoral entre EH Bildu y PSE, pese a que haya levantado polvareda en la masa social abertzale y de izquierda de este país. Entra dentro de una lógica. Si se apuesta por la distensión, la normalización, el acuerdo, lo civil y amplio, el dar respuestas responsables en búsqueda de la paz social. En buscar “salidas a la crisis” para recuperar el estado de bienestar. Si se rechaza cualquier aspaviento popular y se cree en el interclasismo liderado por la elíte intelectual pseudo-jatorra y no por la clase trabajadora combativa y desarrapada. Si se confía en lo transversal al estilo ERC con PSC ( de eficacia comprobada en sentido inverso), en tender las manos aunque te las corten , pues se entiende esa perspectiva de pacto con PSE.

El problema ciertamente no es que lo diga Patxi Zabaleta sino que por alguna razón que se me escapa muchas de las cosas que dice acaban siendo aceptadas tarde o temprano. Así que si eres de los o las que te ha indignado la posibilidad de un pacto de esas características en las condiciones actuales, de poco sirve girarse hacia Patxi con cara de desaprobación y sería mejor que mires a tu entorno cercano. Si de verdad quieres que la izquierda socialista de este país sea socialista, claro está. Y obviamente no hablo del PSE ni del PSN. Y hazlo además antes de que sea tarde.

Que la izquierda independentista en estos momentos esté en una situación crítica (no lo digo porque esté en una situación deplorable sino porque depende de lo que haga en breve plazo de tiempo ante diferentes retos organizativos e ideológicos el futuro cercano se decantará de una forma u otra), hace necesario una reflexión profunda. Y obviamente, los y las que apostamos por una estrategia independentista y socialista o volvemos a “poner de moda” lo revolucionario haciendo una catarsis evolutiva y no involutiva en sentido reformista, y que además pueda ganar adhesión o queridos amigos y amigas nos vamos a quedar en pelotas ante esta avalancha capitalista que no va a parar si no se le para a la vez que se construye la alternativa socialista y un estado español que no va a dar el brazo a torcer en favor de un proceso democrático sin confrontación y enfrentamiento con los ejes generadores de opresión.

En resumidas cuentas, PSE o lucha popular. Instituciones al servicio de la clase trabajadora o de una clase política de la cual EH Bildu no debería formar parte. Si algún día el PSE o cualquier partido de orden (capitalista) diera el paso adelante de aceptar unos mínimos democráticos que no pueden bajar de la autodeterminación se podría hablar de algo. Hacerse colegas de ellos sin tener en cuenta eso, lo único que hace es reforzar el sistema y lo más peligroso de todo, hacerte cambiar a tí en vez de a ellos. Y cambiar a peor. No se puede bloquear el proceso popular debido a intereses extraños.

Pues eso, más dar el callo que ser un Cayo.



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