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2014/05/28

¿Por qué barrió la extrema derecha europea en las elecciones?

"Como ocurriera en las décadas de los años veinte y treinta del pasado siglo, los grupos fascistas hacen uso de soflamas demagógicas en las que ni siquiera creen, pero que utilizan para reflejar aspectos veraces ocasionados por la crisis del sistema. Tal es el caso de las críticas que estos grupos dirigen hacia la estructura política de ese gran consorcio de mercaderes que hoy es la Unión Europea."

Manuel Medina
Canarias-semanal.org

La extrema derecha avanza imparable a lo largo y ancho de toda Europa. Las políticas económicas impuestas por los grandes consorcios financieros de los países centrales europeos han servido nuevamente de incubadoras de los huevos de la serpiente fascista que ya viviera este continente en la primera parte del siglo XX.

Neofascistas italianos de Casa Pound
En esta ocasión - todo hay que decirlo - el resurgimiento de estas fuerzas con aspiraciones totalitarias se ha visto reforzado también por la ausencia en el panorama político europeo de la réplica argumental de partidos revolucionarios que pudieran haber orientado a amplios sectores sociales acerca de cuál es realmente la respuesta que corresponde a un sistema económico que solo es capaz de generar miseria y dolor en la mayor parte de la población.

Los resultados de las elecciones europeas vuelven a poner de manifiesto que los pueblos han perdido la confianza en aquellas organizaciones que, reclamándose pertenecientes al pensamiento de izquierdas, han terminado integrándose en el sistema político capitalista, participando en muchos casos de sus componendas y del disfrute de privilegios recibidos a cambio de sus silencios y omisiones. El discurso intencionadamente críptico de los voceros de esos partidos es menos entendido ahora que nunca por la gente que, ahogada por el peso de los problemas económicos, está reclamando alternativas claras y carentes de ambigüedades.

LA EXTREMA DERECHA Y LA CRISIS

Como ocurriera en las décadas de los años veinte y treinta del pasado siglo, los grupos fascistas hacen uso de soflamas demagógicas en las que ni siquiera creen, pero que utilizan para reflejar aspectos veraces ocasionados por la crisis del sistema. Tal es el caso de las críticas que estos grupos dirigen hacia la estructura política de ese gran consorcio de mercaderes que hoy es la Unión Europea.

La situación que se nos presenta en la actualidad no es una novedad histórica. Es más, aunque haya transcurrido más de ochenta años desde la aparicion del fenómeno fascista, hay secuencias que hoy se reiteran casi miméticamente. Los nazis, por ejemplo, en 1933 criticaban en sus discursos los efectos nefastos que una crisis muy similar a la que ahora vivimos provocaba en Alemania. En ese país siete millones de asalariados fueron empujados a las filas del paro, una cifra parecida a la que hoy tenemos en España. Pero a la hora de formular alternativas a la situación de caos que se vivía en el país, en lugar de dirigir su dedo acusador hacia las clases hegemónicas germanas señalaban solo a los pocos banqueros judíos instalados en el sistema financiero como únicos culpables de las penurias del pueblo alemán.

Como también sucede hoy, los ultraderechistas europeos pronuncian sonoros discursos incendiarios contra "la plutocracia", de la que nunca proporcionan ni nombres ni apellidos. Pero omiten poner de relieve cuáles son los mecanismos del sistema económico que generan el paro y la miseria de importantes sectores sociales. Su iracundia la dirigen con exclusividad contra los grupos más débiles de las sociedades europeas: los emigrantes. Contra ellos orientan su artillería propagandística, acusándolos de ser los causantes de que las filas del paro hayan engordado desproporcionadamente en el curso de los últimos años. Se trata de un argumento muy simple, torpe y fácilmente desmontable, pero que en ausencia de la contra argumentacion de las fuerzas políticas revolucionarias con incidencia social, es convertido en una poderosa arma arrojadiza de muy fácil utilización.

EL DESOLADOR PAISAJE DE LA IZQUIERDA

A diferencia de los años treinta, en los que el fascismo tuvo sus momentos de auge, el panorama actual en la izquierda europea es simplemente desolador.

Las organizaciones supuestamente de esta filiación política se han mostrado incapaces de romper sus vínculos con un proyecto de Unidad Europea diseñado desde el momento mismo de su aparición por las clases hegemónicas de los países más desarrollados del centro y norte del continente. En ese proyecto de unidad de los grandes grupos financieros, a los países del Sur se les otorgó el papel subsidiario de importadores de productos provenientes del Norte. La economía española, por ejemplo, fue desindustrializada como precio inexcusable a su entrada en la Unión Europea. El desarme industrial corrió a cargo del gobierno socioliberal de Felipe González, que inició una auténtica “revolución privatizadora” que puso en manos de los consorcios europeos toda la infraestructura industrial del país.

Mientras el sistema económico en su desarrollo anárquico y depredador marchaba con aparente eficacia, los efectos de sus disfunciones permanecieron ocultas, parapetadas tras el crédito fácil y el endeudamiento a perpetuidad. En cuanto la crisis estalló en los EE.UU., sin embargo, las fichas del dominó de las finanzas mundiales empezaron a caer una tras otra. En las economías europeas dependientes las "disfunciones" del sistema emergieron con toda virulencia. El caos económico cundió, particularmente, en los "países espejos" , también denominados "pigs" (cerdos) por los medios de comunicación anglosajones - (p-i-g-s / Portugal, Italia, Grecia, Spain) , que se limitaban a reflejar de manera engañosa una riqueza cuya única madriguera se encontraba en la Banca del norte europeo. Y ese es, justamente, el punto en el que nos encontramos hoy.

LA EVOLUCIÓN DE LA IZQUIERDA EUROPEA

Durante las últimas décadas, los partidos y sindicatos pertenecientes a la izquierda histórica revolucionaria, que durante casi un siglo abogaron por la erradicación del sistema capitalista y su sustitución por otro de carácter socialista, llegaron a creer que el erróneamente denominado "estado del bienestar" de las sociedades europeas se proyectaría indefinidamente en el tiempo, que las conquistas obtenidas por las clases trabajadoras eran permanentes, fueran cuales fueran las circunstancias que se presentaran en el futuro.

La verdad es que esa esperanza era tan solo un espejismo. Las conquistas que los trabajadores lograron arrancar de sus patrones obedecían a diversos factores que tenían carácter coyuntural. En primer lugar, a las duras luchas de los sindicatos y organizaciones revolucionarias existentes. En segundo lugar, a una determinada etapa económica del desarrollo del capitalismo que tuvo lugar después de la II Guerra Mundial. 

Y, finalmente, también, a la existencia de un sistema socialista mundial y a un pujante movimiento de descolonización que obligó a las clases hegemónicas europeas a hacer importantes concesiones en múltiples terrenos.

La equívoca percepción de que el sistema capitalista había entrado en una nueva fase, en la que iba a ser posible desmontarlo "gradualmente" desde dentro, insertándose en sus instituciones y "engrasando" sus goznes, llevó a los partidos y sindicatos antaño políticamente revolucionarios a convertirse, progresivamente, en nuevas piezas del propio sistema.

A estas alturas del siglo XXI , el reformismo socialdemócrata europeo, cuya influencia se extendió también a los partidos comunistas, no solo ha terminado engullendo a los partidos y sindicatos que históricamente libraron batallas decisivas contra la expansión del fascismo y el sistema capitalista que lo sostiene, sino que su discurso ha dejado de tener verosimilitud entre los trabajadores.

Por otra parte, las viejas organizaciones y sindicatos han ido perdiendo gradualmente sus vínculos sociales y políticos con los sectores oprimidos de las sociedades europeas, - los parados, jóvenes, mujeres, marginales, intelectuales etc.- , hasta tal punto que en la actualidad se produce la insólita circunstancia de que la extrema derecha se está nutriendo de los votos proporcionados por los sectores más depauperados de la sociedad, comprendidos entre ellos los asalariados y no asalariados.

¿Era posible esperar otros resultados? La cuestión es que la dinámica social no asigna roles estrictos al comportamiento de las clases sociales. Los grupos sociales no actúan solo movidos por sus intereses objetivos. En su comportamiento inciden múltiples factores. Si en momentos históricos determinados la demagogia de la extrema derecha es capaz de señalar los efectos de determinadas políticas en la ausencia de otras voces, la masas seguirán a los demagogos, aunque el engaño pueda conducirlos a un despeñadero.

Pero, ultima ratio, no serán solo las masas las responsables de sus comportamientos incongruentes. La responsabilidad politica de que ello suceda de esa forma corresponderá a aquellas fuerzas sociales organizadas que traicionaron el papel histórico que les correspondía jugar.

LOS RESULTADOS

Parece adecuado precisar que los votantes europeos que han apoyado a los partidos de la extrema derecha no son lo que sensu stricto entendemos por "fascistas". El recuerdo de la estela de estragos, sangre y muerte que dejó el fascismo en Europa permanece todavía muy vivo en el continente europeo. Los electores franceses, austriacos, daneses, británicos, húngaros etc., se pronunciaron contra la devastación económica ocasionada por las políticas aplicadas por los gestores burocráticos de la crisis en Bruselas

Atendiendo a los porcentajes de los escrutinios que obran en nuestro poder en las primeras horas de la mañana del lunes, en Francia los ultraderechistas de Marie Le Pen se convierten en el primer partido político del país con un 25% de los votos. En Austria el FPO, Partido de la Libertad, consiguió un 19,50%, aumentando el considerable apoyo que ya obtuvo en el año 2009. Tanto en Dinamarca como en Croacia los partidos de extrema derecha fueron las opciones más votadas. Amanecer Dorado, de Grecia, no cumplió con las expectativas que auguraban algunas encuestas, quedando en poco más del 9%. En Reino Unido, el UKIP paso de obtener en las pasadas elecciones del 2009 el 16,09 % de los votos a convertirse ahora en el primer partido del país, con el apoyo del 29% de los electores, un hecho históricamente sin precedentes. En Alemania, el partido que aglutina todos los grupos neonazis entraría con un escaño en el Parlamento Europeo. En Hungría, un partido de extrema derecha que posee milicias dedicadas a la caza de gitanos, obtiene nada menos que el 14% de los votos.

Nuestros lectores cuentan con el siguiente cuadro estadístico para completar la evolución del voto de la extrema derecha europea.

2014/05/26

Demokrazia eskasa Europar Batasunekoa

"Ezkerreko alderdi asko elitista bilakatu dira azken hamarkadetan eta ez dute asmatu nola aurre egin krisi neoliberalak sortutako shockari. Azken hau EBk aprobetxatu eta neurri neoliberal gehiago inposatu ditu. Diskurtso alternatibo bakarra nazionalismo populistek eman dute (horietako asko eskuin muturrekoak). "

Asier Blas
ARGIA

Geroz eta gehiago dira Europar Batasunak inposatzen dizkigun legeak eta erabakiak era ez demokratikoan. Erabakiak estatuetako gobernuek hartzen dituzte batzordean eta ministroen kontseiluan, europarrok bozkatu ez ditugun bi erakundeetan. Noski, estatuetan bozkatutako gobernuak dira, baina adibidez, gure gobernuek babestu ez duten neurri bat inposa diezagukete beste gobernu batzuk (guk bozkatzeko aukerarik izan ez ditugunak) horrela adostu dutelako gehiengoz. Horri Zientzia Politikoetan accountability (kontu emate) demokratiko eza deritzogu.
Nora doa ezker arradikala liberalismo neofaxistaren aurrean?

Agertoki horretan, Europako Legebiltzarrak aurrekontuak eta zenbait erabaki eta kargu berretsi behar ditu. Honen aurrean hauteskundeak partaidetza baxua izatea normala da, herritarrek badakite ezer gutxirako balio dutela. Herrialde batzuetan partaidetza derrigorrezkoa izango ez balitz eta beste batzuetan bestelako hauteskundeak egingo ez balira aldi berean, partaidetza baxuago litzateke. Horregatik, protesta botoak hartu du garrantzia Europar Batasunetik inposatzen diren politika publikoak salatzeko. Ezkerreko alderdi asko elitista bilakatu dira azken hamarkadetan eta ez dute asmatu nola aurre egin krisi neoliberalak sortutako shockari. Azken hau EBk aprobetxatu eta neurri neoliberal gehiago inposatu ditu. Diskurtso alternatibo bakarra nazionalismo populistek eman dute (horietako asko eskuin muturrekoak). Azkar jakin dute arazoa zentratzen, esparru estatala baldin bada azkeneko maila demokratikoa, honek soberania galtzen duen heinean kontrol demokratikoa galtzen ari gara.

Estancamiento, caída e irrupción

"Como dato siniestro, la subida cosechada en Sestao justo en medio de la polémica por declaraciones xenófobas de su alcalde. Contexto y situación similar al avance de la ultraderecha en Europa. Que también ha tenido su repercusión en Ipar Euskal Herria con el ascenso del FN."

 Borroka Garaia da

Si ayer hubo una vencedora clara en las elecciones al parlamento europeo ésta fue la abstención que sumó mucho más que todos los partidos juntos en Euskal Herria. La mayoría de la sociedad vasca decidió no votar. Pese a los diferentes perfiles existentes que se pueden encuadrar en la opción abstencionista, es un dato importante que resta más legitimidad aun a unas elecciones y un parlamento ya de por sí bastante erosionados.

En el conjunto de Euskal Herria EH Bildu (20,6% ) y PNV (20%) han sido las fuerzas más votadas con unos resultados muy similares a los de las anteriores elecciones del 2009.

Recorte de prensa sobre un acto electoral del FN en Angelu
  
El PNV tras desincharse el globo de la era Ibarretxe es incapaz de recuperarse y solo mantiene la hegemonía electoral en Bizkaia. No ha tenido éxito la estrategia de acoso y derribo en Gipuzkoa y tampoco ha sabido atraer hacia sí el desencanto existente en el PP y PSOE. Sin embargo cabe destacar el buen resultado obtenido en Ipar Euskal Herria. Como dato siniestro, la subida cosechada en Sestao justo en medio de la polémica por declaraciones xenófobas de su alcalde. Contexto y situación similar al avance de la ultraderecha en Europa. Que también ha tenido su repercusión en Ipar Euskal Herria con el ascenso del FN.
Iniciativa Internacionalista, EA y Aralar sumaron el 19% en las elecciones del 2009. EH Bildu ha tenido unos resultados milimétricamente calcados a la suma porcentual de esas formaciones hace cuatro años con lo que se podría suponer que aporta Alternatiba. Es decir, esta vez no ha habido avance ni efecto multiplicador. De ahí se pueden extraer dos conclusiones. Que una parte del electorado activo del soberanismo de izquierda esta vez no le ha votado posiblemente por cierto desencanto y que no se ha sabido acumular a la izquierda del PNV, PSOE y PP pese a la irrupción de una bolsa de votos muy destacable en ese sentido al calor de la crisis. Izquierda Unida ha pasado del 1,9% al 5,8%, y el nuevo partido Podemos alcanza el 6,78% en Euskal Herria. Un porcentaje nada despreciable.

Como se esperaba , el PSOE y el PP han tenido un fuerte retroceso. Una caída estructural que se repite en el estado español y que va unida a la doble crisis sistémica y de régimen español, espoleada por los múltiples casos de corrupción.

La foto final que nos deja estas elecciones es un fuerte desapego de la sociedad hacia ella. La caída libre del españolismo, más que por iniciativa abertzale por propia culpa. Pese a los relativamente buenos resultados, el estancamiento en sus posiciones de PNV y EH Bildu, y una irrupción de voto a la izquierda que no ha podido o sabido capitalizar EH Bildu.

Estos han sido unos breves apuntes de lo que dejó ayer la jornada electoral. A nivel institucional queda por ver el efecto de cara a nuevas mayorías en Nafarroa y quien tendrá capacidad o no para despegarse entre EH Bildu y PNV entre otros factores, y una cuestión en apariencia técnica pero de relevancia, en qué grupo europeo se va a insertar EH Bildu.

Han pasado las elecciones y el parlamento europeo y la UE seguirán igual pues estas elecciones no tienen control sobre los órganos de poder reales de la UE.

Entrevista con Fermin Muguruza

"...creo que hay un retroceso a nivel mundial. La idea del fin de las ideologías que nos inyectaron al final del siglo XX, ha ido cuajando, y el neoliberalismo ha conseguido que los mercados sean el nuevo Dios, y que la gente piense que no hay vida más allá del sistema capitalista. En ese sentido, el nuevo orden global es cada vez más violento, más agresivo y salvaje. La explotación del hombre por el hombre más inhumana todavía y la injusticia social, el desigual reparto de la riqueza, algo ya obsceno."

Layla Martinez
Periodico CNT
                                                                                                                                     Entrevistamos a Fermín Muguruza, incansable agitador cultural con el que hacemos un pequeño repaso a su carrera, ofreciéndonos su visión acerca de diferentes cuestiones de actualidad y reflexionando sobre temas más profundos siempre presentes dentro de los movimientos sociales.

Tu último documental No More Tour sobre la gira mundial en 2013, ¿refleja el final de un proyecto? ¿Qué te pide el cuerpo después del merecido descanso? ¿Puedes adelantarnos proyectos futuros?

Fotografía: Julio L. Zamarrón 
 Sí, No More Tour es la despedida de las grandes giras. Ya no me veo con las fuerzas necesarias para emprender algo así, en un periodo de tiempo tan prolongado. Continuaré realizando las colaboraciones o incluso actuaciones en directo puntuales en momentos concretos, pero las giras forman parte ya de mi pasado.

El cuerpo me pide descanso, pero no soy capaz de dárselo, y es que nada más acabar la gira continué con Daniel Gómez trabajando en la realización del documental No More Tour, después he estado y sigo ocupado realizando la supervisión artísitica de la novela gráfica Black is beltza (Negro es negro) que con guión mío y de Harkaitz Cano está ilustrando el dibujante argentino ubicado en México Jorge Alderete, ya que quiero que se edite a finales de este año 2014 en castellano, euskera, catalán, gallego, francés e inglés. 

En mayo me encargaré de la producción artística del primer disco en solitario de Tania de Sousa, la ex-cantante de Zuloak, y también estoy en la fase de escritura de lo que quiero que sea mi próximo documental y que espero poder comenzar a rodar en los primeros meses del 2015. 

¿Cómo surge la idea de crear Zuloak? ¿Qué relación guarda este proyecto con la conocida frase de Emma Goldman «Si no se puede bailar, no es mi revolución»?

La idea surge durante mi estancia en en Líbano, concretamente en Beirut donde establezco mi campamento base para la realización de los 11 documentales sobre la música árabe que rodé en 2010 para la cadena Al Jazeera. El debate sobe el protagonismo de la mujer en las sociedades árabes y más concretamente su papel en la música hacen que decida girar el foco a mi tierra y me lance con el proyecto Zuloak. Desde la película Checkpoint Rock sobre la música en Palestina, son ya varios años desconectado de la escena del País Vasco, y decido volver con este artefacto de provocación transmedia. Para ello cuento con tres aliadas excepcionales; la escritora Eider Rodriguez, su hermana y artista poliédrica Arrate Rodriguez, y como ayudante de dirección con Natalia de Ancos, además de la complicidad de la mayor parte de la escena musical vasca. La conocida frase de Emma Goldman fue el motor de la maquinación inicial, y resumen del resultado final.

Hay detalles cómicos (o trágicos según se miren), y es que los salafistas consideran la música en general, como las trompetas de Satán, miembros de la Asociación de Venganza Talibán con policías de paisano, cuando se manifestaron enfrente del lugar donde iba a actuar en Mérida (Extremadura) hace unos años, me gritaban: «Vete a cantar al infierno», o que la trikitixa, acordeón diatónico, fuera considerado por la Iglesia como “infernuko auzpoa”, el fuelle del infierno. Estas coincidencias, aunque extrañas y seguramente cada vez más cercanas de los fundamentalismos de distinto signo, influyeron también a la hora de desarrollar el proyecto Zuloak. Una de las frases que más me gustan ahora, es la que transforma la célebre de La Polla Records y grita a los integristas católicos: «Somos las nietas de la brujas que nunca pudisteis quemar». 

De alguna manera Kortatu se ha convertido en algo más que un simple grupo de música. Canciones como "En la línea del frente" o "El estado de las cosas" son algo así como una banda sonora de la lucha en las calles, de la movilización política, incluso para generaciones que no vivieron a Kortatu en directo. ¿Cómo vives esto? ¿Qué significa para ti?

Me llena de orgullo y creo que es lo mejor que le puede pasar a las canciones de Kortatu. A veces pienso en Joe Strummer y cómo lloraba cuando veía que los marines escribían en las bombas que después lanzaban sobre Irak, la leyenda “Rock the Kasbah”, y se me revuelven las tripas pensando en este tipo de despropósitos. 

Tras una larga trayectoria musical apostando por la autogestión de tus trabajos, ¿qué ventajas y limitaciones te has encontrado al optar por esta vía?

Las ventajas, las que siempre he defendido: “la tierra para el que la trabaja”, en este campo en concreto. El control total sobre tu obra, el poder de decisión sobre todos los detalles que rodean la confección de un proyecto, y la satisfacción de los resultados, por lo general, de un trabajo en equipo, compartiendo ilusiones y frustraciones, y aprendiendo en todo momento del proceso, del viaje, y también de la llegada a los distintos puertos. ¿Las limitaciones? A nivel general, el sobretrabajo que supone todo lo mencionado anteriormente. Y a nivel personal, y como autocrítica, la dificultad que tengo en delegar tareas. Tengo una obsesión por el control que muchas veces se vuelve en mi contra. 

En una entrevista de hace unos meses citabas una frase de Maiakovski que decía que los artistas no tienen que ser el espejo en el que se refleja la sociedad, sino el martillo que rompa ese espejo. ¿Consideras que has cumplido con eso a lo largo de tu carrera? ¿Tienen los músicos y los artistas alguna responsabilidad en ese sentido?

Si mi trayectoria artística ha tenido y sigue teniendo tantos ataques en forma de censura, es probablemente porque he roto bastantes espejos. Y no solo los músicos y artistas tenemos responsabilidades en este sentido. Todos los ciudadanos las tenemos. Nosotros somos también trabajadores. Trabajadores del arte, de la cultura, pero clase trabajadora a fin de cuentas. La conciencia de 
 clase es algo que tiene que recuperar la escena musical.  

Kortatu nace en una época de una fuerte conflictividad social en Euskal Herria, pero también en un momento en el que hay una gran efervescencia social (fanzines, radios libres, iniciativas de autogestión de todo tipo). Todo eso se apaga un poco a finales de los noventa, pero da la sensación de que ahora comienzan a resurgir iniciativas de este tipo y que la gente tiene ganas de hacer cosas. ¿Ves algún paralelismo entre la situación actual y la efervescencia social del Euskadi de aquel momento? ¿Qué se tendría que aprender de aquella época? ¿Qué no?

La verdad es que no veo ningún paralelismo. La época actual no tiene nada que ver con la que vivimos en los 80, ni en los 90 ni la anterior década. Establezco la práctica marxista del análisis concreto de la realidad concreta, es decir, el contexto sociopolítico y cultural y 2014 es otra época de la Historia. Somos consecuencia de lo que vivimos en aquellos años, claro está, y por no explayarme, mencionaría el caso de la radio libre Hala Bedi de Vitoria-Gasteiz, que el año pasado cumplió 30 años (los mismos que llevo yo sobre el escenario), claro ejemplo de modelo que evoluciona con el paso de los años, y de aprendizaje, por supuesto, de todos los aciertos y de los errores también.

Qué más puedo añadir… pues que pecamos de ingénuos en muchos aspectos, pero… ¡qué hermoso fue tener tanta ilusión y coraje!, ser soñadores, a pesar del alto precio que pagamos por ello. Ahora, los que sobrevivimos, somos más sabios, que duda cabe, pero tenemos propensión a enfermar de nostalgia, aunque te puedo decir que los que fuimos activos en aquella época, lo seguimos siendo en la actual. 

En lo que se refiere a la represión por parte del sistema también hay cierta sensación de que hemos vivido una regresión a otra época. ¿Crees que es cierto? ¿Hacia dónde crees que evoluciona el sistema en ese sentido?

Sí, creo que hay un retroceso a nivel mundial. La idea del fin de las ideologías que nos inyectaron al final del siglo XX, ha ido cuajando, y el neoliberalismo ha conseguido que los mercados sean el nuevo Dios, y que la gente piense que no hay vida más allá del sistema capitalista. En ese sentido, el nuevo orden global es cada vez más violento, más agresivo y salvaje. La explotación del hombre por el hombre más inhumana todavía y la injusticia social, el desigual reparto de la riqueza, algo ya obsceno. Intentando evitar ser apocalíptico, creo que la evolución de este sistema que desprecia la ecología de una manera tan codiciosa, ya está siendo catastrófica. 

¿Qué opinión te merece lo sucedido en Gamonal? ¿Crees que se trata de un hecho excepcional o por el contrario responde a un brote rebelde que está germinando dentro de la actual sociedad?

No se trata de algo excepcional. Estalla la furia en un barrio ante tanta tropelía y falta de respeto, y se empieza a hablar primero de kale borroka, depués de antisitemas itinerantes, para acabar reconociendo que es la gente del barrio la que se opone al proyecto y se levanta para hacer frente a las excavadoras de la especulación. Rebel Music, te quiero, y quedamos en la barricada a las tres.

¿En qué se han convertido los sindicatos? ¿Siguen siendo instrumentos de defensa de la clase trabajadora?

La unidad sindical que se ha dado en los últimos años en el País Vasco, creo que es un ejemplo de unidad de acción que debiera aglutinar y de hecho lo ha hecho en algunos otros momentos, a todos los sindicatos que sigan siendo instrumentos de defensa de los trabajadores. Versioneé en la época de Negu Gorriak al grupo Redskins su tema “Unionize” (sindícate), lo que de alguna manera en Euskal Herria reivindicaba Argala con su clásico “organízate y lucha”. En ese tema cantaba que el trabajo es nuestro músculo, y sacamos bola cuando vamos a la huelga. Y a ese punto quería llegar, al de la huelga general, la gran herramienta de desobediencia civil que tenemos.

También me gustaría señalar la tremenda decepción y engaño al que se nos somete con la idea de la defensa del trabajo en casos concretos como por ejemplo la Central Nuclear de Garoña… por no hablar de los sindicatos policiales… la industria armamentística… quiero decir con esto que la trampa del derecho al trabajo por parte de algunos “sindicatos”, no es defendible si no es algo positivo para el conjunto de la comunidad.

¿Entiendes la ruptura histórica que hay entre diversas corrientes revolucionarias como pueden ser el comunismo y el anarquismo? ¿Cómo superarlas? 

Entiendo que históricamente se han cometido atrocidades. Y que ese peso es difícil de aliviar, pero estamos condenados a que las diversas corrientes se entiendan y participen conjuntas en unidades populares. No hay otra alternativa. Autocrícita, aprender de los errores y humildad.

Recuerdo que en una manifestación en Baiona contra el G8, iban los bloques de los sindicatos y la cuadrilla de Irun nos juntamos con amigos de Bilbao, y  nos colocamos al final con los LAB, pero de seguido venía el de la CNT. Y en un momento nos quedamos descolgados del bloque y marchábamos entre los dos, y comentamos con sarcasmo que ese era nuestro lugar, pues éramos demasiado anarcos para los rojos, y demasiado rojos para los anarcos… 

Curiosamente, en el mundo de la música, con los RASH, ha hecho que se visualice desde el mismo nombre, la unidad de comunistas y anarquistas. Y a mi en lo personal, me sigue atrayendo el concepto de comunismo libertario. Si, ya se que no es nada hipster, pero qué quieres, la vieja escuela manda. 

¿Cómo valoras el proceso de independencia del pueblo vasco tras los acontecimientos políticos vividos en los últimos años?

La época de las descolonizaciones forman parte del siglo XX. En este siglo XXI, los procesos de independencia se darán a través de los referendums de autodeterminación. Escocia el 18 de septiembre, Catalunya el 9 de noviembre, y nosotros, una vez que se resuelva el tema de los presos y refugiado políticos. 

¿No crees que la idea de liberación nacional ha eclipsado otras cuestiones importantes como la cuestión de la lucha de clases y la transformación social desde abajo?

Creo que en un momento de confrontación como el que vivimos en las décadas pasadas, el que un país de 2.800.000 habitantes tuviera 700 presos en cárceles españolas y francesas, así como más de 2.000 refugiados, hizo que las prioridades se manifestaran de manera más visible en estos términos de liberación nacional, aunque desde abajo y sin olvidar la idea de transformación social. Pero no olvidemos que el motor de la tregua de Lizarra Garazi en 1999 fueron los sindicatos, que la del 2006 tuvo como acicate a los grupos de mujeres reunidas en el colectivo Ahotsak (Voces). Y que el actual marco político vasco, está marcado por la idea de la acumulación de fuerzas.

2014/05/23

Afilando las palabras: “Capitalismo”

"Desde el siglo XVI hasta nuestros días este sistema social ha llegado a todos los rincones del planeta poniendo absolutamente todo en venta y además haciéndonos creer que tal era nuestro destino, pues las cosas siempre han sido y seguirán siendo así."

Redes por la Autonomia Proletaria (RAP)
“Todo el sistema de producción capitalista se funda en el hecho de que el trabajador debe vender su fuerza de trabajo como mercancía” (Karl Marx).

 El CAPITALISMO es la organización social en que la Economía se autonomiza e impone a todos los otros aspectos y fines de la vida humana, poniéndolos al servicio de la producción de mercancías. Desde la disolución de la comunidad primitiva y el surgimiento de las clases sociales, el dinero y los poderes separados, hasta la imposición violenta y posterior generalización de la forma capitalista de la producción se ha recorrido un largo proceso histórico cuyo resultado final es la sociedad de clases más concentrada y con los más altos niveles de alienación de la historia (donde los seres humanos se encuentran separados de sí mismos, de la comunidad y del producto de su actividad). Desde el siglo XVI hasta nuestros días este sistema social ha llegado a todos los rincones del planeta poniendo absolutamente todo en venta y además haciéndonos creer que tal era nuestro destino, pues las cosas siempre han sido y seguirán siendo así.
 
Dado que en tanto mercancías no interesa para nada la utilidad real de las cosas por su capacidad de satisfacer necesidades reales, todo el sistema social capitalista está orientado a la acumulación eterna de valor. Por eso en todas las áreas de la vida cotidiana bajo el dominio del Capital se produce una pérdida de cualidad en aras del crecimiento de lo cuantitativo (mercancías, dinero, capital y una “inmensa acumulación de espectáculos”). Como en el capitalismo la actividad humana deviene trabajo asalariado, la humanidad tiende a dividirse en dos clases antagónicas: la de quienes compran y la de quienes venden fuerza de trabajo (burguesía y proletariado -este último, heredero de todas las clases explotadas de las épocas previas al capitalismo moderno-).

Para poder asegurar su dominio sobre toda la sociedad, la burguesía o clase capitalista tuvo que conquistar el poder político. Mediante el Estado (“monopolio de la decisión política” según la acertada definición del fascista Carl Schmitt), la democracia y la ideología dominante, este violento y extraño sistema social logra reproducirse a diario desde las bases más profundas de la subjetividad y la vida cotidiana.

El sentido del tiempo en el capitalismo es el del tiempo homogéneo y lineal de la producción de mercancías: bloques de tiempo vacío que son intercambiables entre sí, y que han perdido cualquier sustancia y cualidad porque “tiempo es dinero”. El primer lugar donde se impuso este tiempo fueron las “casas de trabajo” de Inglaterra en el siglo XVI, luego aplicadas en Holanda y otros países centrales, donde se encerraba y obligaba a los ex-campesinos a volverse proletarios y aceptar la disciplina de fábrica. No por nada estas instituciones fueron la raíz de las cárceles y establecimientos penitenciarios que la burguesía generalizó en los dos últimos siglos, y que desde el inicio han cumplido una función esencial como intimidación hacia la fuerza de trabajo “libre” y de disciplinamiento y/o reducción de los refractarios. El capitalismo inventó la cárcel, y lo carcelario está presente en todo el espacio social conquistado por la producción de mercancías.

Además de esta esencia carcelaria, la sociedad del capital tiene un sello mortuorio, lo cual no es de extrañar, pues el capital es, para Marx, una especie de vampiro que se alimenta de trabajo vivo convirtiéndolo en trabajo muerto. Donde se impone el capitalismo, todos pasamos a ser una especie de zombies, pues su verdadera gran novedad del consiste en poner toda la actividad humana al servicio del “trabajo muerto”. De ahí que el trabajo asalariado sea, bajo una fachada jurídica liberal, la forma moderna que adquiere la esclavitud.

Frente al capitalismo y su dominación total, la contestación comunista por parte del proletariado no puede sino ser también una negación total del capitalismo, la democracia, el Estado, las ideologías, separaciones, el espacio e incluso el sentido del tiempo lineal propio de la producción de mercancías. La revolución proletaria es diferente a todas las precedentes: no puede hacer uso del Estado,-pues con ello mantendría nuevas divisiones de clase- y tras eliminar la resistencia de la clase dominante vencida, procede a la disolución de todas las clases y de sí mismo. Por otra parte, toda negación parcial de algunos aspectos del capitalismo conduce a diversas formas de expresión del mismo (distintos roles del estado, carácter privado o burocrático de la clase dominante, predominio de tal o cual estado-nación, etc.), que en nada alteran su naturaleza esencial de sistema productor de mercancías y de acumulación de valor. Para la Crítica de la Economía Política, como teoría del proletariado, tales fenómenos coyunturales no son el centro de atención: lo esencial en este desarrollo es el paso de una fase de dominación formal a otra de dominación material, que triunfa cuando se logra “reemplazar todas las presuposiciones sociales y naturales pre-existentes con sus propias y particulares formas de organización que median la sumisión del conjunto de la vida física y social a las necesidades reales de la valorización” (Gianni Collu, “Transición”, Invariance Nº 8, 1969).

Tomado de Comunismo Difuso 2&3 


2014/05/22

Conchita Wurst y los peligros del homonacionalismo

"Hay una ‘pepita grillo’ llamada Jasbir Puar que habla de “homonacionalismo” y que viene a advertir, a grandes rasgos, que los poderes establecidos están capturando algunas reivindicaciones LGBTI (y feministas) para seguir promoviendo en su nombre el racismo, la xenofobia y el nacionalismo excluyente."

Brigitte Vasallo es autora de la novela 'PornoBurka' y miembro de Colectivo Cautivo
Diagonal

Conchita Wurst es un personaje escénico creado por el austríaco Tom Neu­wirth que combina símbolos atribuidos a dos construcciones identitarias excluyentes e irreconciliables: vestido y barba, mujer y hombre. Un personaje que incorpora el caos de las representaciones del género binario. Es todo y no es nada, es liquidez, es movimiento, es la posibilidad de elegir múltiples vías y representaciones difícilmente categorizables. Es la Beyoncé barbuda, excepcional en la excepción misma: demasiado diva para ser un marimacho, demasiado peluda para ser una locaza. Es lo imposible, la incomodidad.
El “homonacionalismo”, esconde bajo una ficción inocua las dificultades descomunales que sufre cualquier persona disidente de las “normalidades” sexo-genéricas

Su victoria gracias a las votaciones del público en ese zoológico kitsch que es Eurovisión ha sido celebrada como un triunfo de la Euro­pa tolerante y abierta, de las libertades y la diversidad. Y ha sido leída en opo­sición a la postura retró­grada y homó­foba del Imperio de las tradiciones y la normatividad, la Rusia del neozar Putin, llamado a devolver a Europa a la decencia y el orden.

El pensamiento binario no sólo se refiere al género: la construcción de alteridad, la creación de identidad por oposición, el ser en contra de lo que son los demás, funciona en todos los ámbitos. La dicotomía entre tolerancia e intolerancia, entre nosotras (Europa) y eso (Rusia), nos ­reconforta porque es clara y fácilmente comprensible. Nos permite proyectar demonios y alegrarnos de nuestras bondades, de no estar tan mal, de tener un futuro a la vuelta de la esquina y muy bonito. La victoria de Conchita es la prueba de ese futuro de la Europa tolerante. Veamos cuál es esa Europa a pie de calle.

El homonacionalismo

Hay una ‘pepita grillo’ llamada Jasbir Puar que habla de “homonacionalismo” y que viene a advertir, a grandes rasgos, que los poderes establecidos están capturando algunas reivindicaciones LGBTI (y feministas) para seguir promoviendo en su nombre el racismo, la xenofobia y el nacionalismo excluyente. Lo vemos de manera muy clara con la prohibición del velo integral en numerosos lugares de Europa, que criminaliza a determinadas mujeres por llevar una ropa en concreto, y que promueven los mismos partidos que nos niegan leyes del aborto progresistas, igualdad salarial o medidas realmente eficaces para acabar con los crímenes machistas. Es decir, políticas que utilizan la bandera feminista o LGBTI a modo de maquillaje para sus fondos neoliberales.

La victoria de Conchita Wurst en Eurovisión puede ser leída, desafortunadamente, bajo este mismo parámetro. El “homonacionalismo”, el orgullo nacional de esta Europa que no es Rusia, esconde bajo una ficción inocua las dificultades descomunales que sufre cualquier persona disidente de las “normalidades” sexo-genéricas. Porque la tolerancia tan nombrada estos días es el gesto de una normatividad que sigue siendo heterosexual, cisgénero y blanca, pero “acepta”, “perdona”, la existencia de otras opciones porque, en el fondo, no son una amenaza mientras no aspiren a ser nada más. Son la excepción que confirma la regla, que ni siquiera interpela al sistema.
Heinz Fischer, presidente de Aus­tria, afirmó: “El que ella dedicara su victoria a todos aquellos que creemos en un futuro de paz y libertad la hace doblemente valiosa”.

Nombrándola graciosamente en femenino podríamos creer que basta con ponerse un vestido, sin afeitarse siquiera la barba, para que el entorno, Administración pública incluida, acepte de buen grado tu nuevo género y todo el mundo sea feliz. Como si la violencia hacia las transgresiones no fuese espeluznante y tan real.

La (imposible) vida en rosa

En esa Europa de cuento de hadas se sigue entendiendo el género binario como una realidad inapelable. Tan sólo los intentos de escribir textos que huyan del masculino como genérico levanta ampollas de una virulencia impresionante. En el Estado español, que otorgó los famosos 12 puntos a Conchita Wurst, la “policía del género” teje un absurdo entramado desde antes del nacimiento para asegurar que nadie se mueva de su categoría asignada. Dad un paseo por los vídeos de CulturaTrans y veréis cuán complicadas son las periferias, qué difícil es reivindicarse hombre cuando ni tienes pene ni te da la gana de tenerlo. Pasad un rato en el hashtag #sobaquember y veréis cuánto odio generan las mujeres barbudas del mundo real. Toda la gracia de lo monstruoso televisivo se pierde a pie de calle: en las farmacias se venden ¡biberones! generizados, para niños y para niñas (azules y rosa), hay infinidad de colegios que segregan en función del género asignado, y periódicos de gran tirada y ¡progresistas! que publican artículos explicando las diferencias cerebrales y emocionales entre los unos y las otras. El sistema se afianza cada día desde ahí. 

Sólido e inapelable.

Esa imagen luminosa, imposible, fascinante y escurridiza que sí nos representa a muchxs de nosotrxs es tan irreal que su propio creador se apresuró a aclarar que tan sólo es un personaje escénico. Es tan irreal que logró incluso ganar Eurovisión. Su triunfo es una trampa, forma parte de la Europa que se pinta progresista pero impide a cada gesto, a cada ley, los derechos reales a decidir sobre el propio cuerpo y la propia identidad, que penaliza cotidianamente transexualidades, transgenerismos, afeminamientos y disidencias múltiples y cambiantes. Conchita Wurst no existe. Nosotrxs sí. Y estamos aquí. 

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Transexual

Término con origen biomédico que, según Gerard Coll-Planas y Miquel Missé, se refiere a la persona con una discordancia entre cuerpo e identidad y que, en consecuencia, busca vivir como miembro del sexo “contrario” al asignado, típicamente recurriendo a terapia hormonal o cirugía de reasignación sexual.

Transgénero

Término procedente del activismo y las ciencias sociales para designar, de modo inclusivo, a todas aquellas personas que se identifican y/o expresan un género diferente al que se les ha asignado, involucre o no modificaciones corporales de reasignación sexual.

Cisgénero

Personas que se identifican con el género asignado al nacer.

Teoría queer

Campo de pensamiento que entiende el binarismo como una construcción social y abre nuevas posibilidades fuera del binomio hombre/mujer.

2014/05/21

En casa de Lucio Urtubia, el buen ladrón. (Entrevista con el veterano luchdor anarquista)

"La crítica es necesaria en el amor. Cuando uno quiere, critica. A mí me gustaría que Francia, España, Navarra o el País Vasco fuesen países más revolucionarios."

Álex Orma                                                                                                                                          Revista Vice  

Hace unos años viví en Bellevile, uno de los barrios más populares de París, y descubrí que entre mis vecinos se encontraba uno de mis héroes de juventud: Lucio Urtubia, una de las figuras claves del anarquismo. Urtubia es un albañil y militante anarquista nacido en Navarra que casi llevó a la quiebra al City Bank a finales de los setenta a través de la falsificación de cheques de viaje. Participó en un gran número de actos contra el sistema capitalista que supusieron que se dictaran en su contra cinco órdenes internacionales de búsqueda, incluida una de la CIA. Decidí volver a visitarle. Los últimos acontecimientos y el pulso actual de este país bien merecían una charla con él. El Espacio Louise Michel es su domicilio y un centro para la promoción cultural y libertaria. La puerta está abierta de par en par y al fondo escucho la voz de Lucio invitándome a entrar.

Da gusto la calma que se respira siempre en tu casa. Muchos se pegarían por un lugar así.
No me lo merezco. Soy riquísimo, hostia. Venimos al mundo desnudos y nos iremos sin nada porque no nos merecemos nada. Podemos ser buenos administradores, pero solo eso. Yo he sido un muerto de hambre. Lo único que puedo decir es que he tenido mucha suerte en mi vida y continuo teniéndola. Con ochenta y tres años estoy recibiendo lo inesperado. Pero es una suerte. Cuando es suerte, no te pertenece. Yo no soy creyente pero parece como si algo estuviese detrás.
Cuando hablo contigo nunca citas autores ni frase. No eres un anarquista de dogma.
Para mí, un individuo es lo que es por lo que hace. Las frases y discursos los hacen mejor los curas y los políticos. El mundo entero tiene que tener el corazón abierto, las puertas de sus casa abiertas y hacer lo que pueda. Tampoco hay que ser idiota. No porque uno sea generoso, tiene que darlo todo. En España se dice “todos los pobres somos generosos”,  pero los pobres no tienen nada para dar. Esa es la historia. Se trata de dar, de ayudar, de solidaridad.
¿Cómo ves actualmente a Francia, el país en el que vives?
Francia se ha comportado siempre muy mal. Han sido reaccionarios, se han comportado muy mal con sus colonias y continúan cometiendo toda clase de barbaridades en nombre de la libertad y los derechos humanos. Pero al mismo tiempo, también quiero mucho a este país, como quiero a España o a Navarra. La crítica es necesaria en el amor. Cuando uno quiere, critica. A mí me gustaría que Francia, España, Navarra o el País Vasco fuesen países más revolucionarios.
Dices que uno debe revelarse, pero hay aspectos en los que estamos castrados. Supongo que para pagar la electricidad de este piso tendrás que tener cuenta o tarjeta de crédito.
No tengo tarjeta porque no sé servirme. Es mi mujer la que me arregla todo. Reducir todo a detalles como tener o no tarjeta es peligroso. Hace tiempo estuve con Jean Marc Rouillan, el responsable de acción directa. Se ha pasado 28 años en la cárcel. Es muy amigo mío, le tengo mucho cariño, pero me tiene hasta la coronilla con sus tonterías de hablar siempre de “lucha armada”. No necesitamos que nadie nos sermonee con lo que debemos o no de hacer. Llegado el momento, cada uno deberá actuar como estime. Ante todo hay que ser inteligente hoy en día.
Parece que en un sistema democrático la palabra “violencia” está desterrada. Paradójicamente, la política implica siempre una determinada violencia
Porque cuando hablamos de política nos referimos a algo que nos apasiona y la pasión es eso. Es paradójico porque tenemos una libertad a medias. Muchas veces no tenemos la fuerza o el coraje para hacer lo pequeño y nos quejamos de estar limitados para dar pasos más grandes.
¿Cuáles son esas pequeñas acciones?
Cada uno tiene que resolver sus problemas y no hay que esperar nada de nadie. Qué ideal más magnífico aquel que espera que la iglesia nos solucione los problemas o los politicuchos de turno. ¿Quién te va a ayudar? Nadie. En este mundo, cada cosa te la tienes que ganar tú por huevos. Para ganártelo tienes que demostrar que eres capaz. Hay gente que, aunque les des lo que quieran, nunca harán nada. La vida es así. En cambio, hay otros que con poco son capaces de hacer bastante. Yo no estoy en contra de la riqueza. Lo que yo estoy en contra es de la mala utilización de las riquezas. Hay gente que es capaz. A mi no me pertenece nada ni de lo que hecho ni de lo que soy ni de nada.
Sin embargo, parece que reina un miedo general a la hora de pasar a la acción.
Cuando haces una cosa mal, la pagas. La gente ha llegado a un estado en el que todo el mundo sabe muchísimo. Hace sesenta años que hablamos y hablamos. Hay gente que el único cambio o revolución que ha llevado a cabo es el de estar constantemente asqueados. Lo que hay que hacer es pasar de todo lo que hemos aprendido a la práctica. Por poco que se haga, siempre será necesario. La gente tiene que perder el respeto a quien no lo merece. Mi suerte desde joven fue la pobreza. Esta me enseñó a perder ese falso respeto rápidamente. Eso sí, siempre con inteligencia. Yo he estado poco tiempo en unas diez cárceles entre España y aquí. Hay que morder cuando uno puede morder y actuar con cabeza.  Cuando empecé a hacer ciertas cosas si me hubiesen salido mal no hubiese continuado quizá. Lo malo es cuando empiezas a hacer algo y te sale mal. Puede ser tu ruina, Te desestimula. Pero te repito que yo he tenido mucha suerte.
¿Cuál ha sido uno de esos momentos de suerte desproporcionada?
En una ocasión, la extrema derecha había quemado aquí una pequeña imprenta que unos jóvenes habían montado. Se llamaban Edit71 y un día me llamaron para que les consiguiese una puerta blindada. Antes Francia era riquísima y sacabas todo lo que querías. A la gente le sobraba. Mientras que en España había un clavo roñoso y lo enderezabas. Por aquel entonces, yo trabajaba en una obra y había localizado en el segundo subsuelo una puerta de hierro con el mango corto perfecta. Volví a las cinco de la mañana y la saqué sudando como pude. Al ir a meterla en la camioneta, no podía. De pronto, silenciosamente el coche de la policía se para y hay un policía que me pregunta que qué estoy haciendo. Yo estaba vestido de obrero y un segundo policía me suelta: “¡ya podría haberte puesto tu patrón alguien para ayudarte!”. Hace falta ser idiota. Al final los dos policías me ayudaron a cargar una puerta robada para una imprenta anarquista.
¿Qué falsificarías ahora?
Lo que se pudiese. Mi secreto ha sido saber rodearme siempre de gente que sabía hacer cada parte específica del trabajo. Yo no soy foto-grabador, dibujante o nada parecido. Soy albañil, pero me las arreglaba para conseguir los materiales y que me hiciesen cada encargo como quería. Sabía que tenía que comprar mil traveller's check o doscientos y luego estos debían ser iguales a los que falsificábamos. O lo mismo para los pasaportes. No obstante, un documento falsificado aunque esté todo lo bien que quieras, siempre tendrá fallos. Una falsificación sirve para engañar, para robar, para alquilar, para hacer mil cosas. Pueden ser muy útiles pero nunca serán como el original. Tienes que buscar siempre el que menos fallos tenga y, en definitiva, hacer lo que puedas.
¿De qué te sientes más orgulloso? ¿De qué te arrepientes?
Arrepentirme de nada. Si tuviese que empezar mi vida volvería a hacer lo mismo que he hecho. Una cosa es ser anarquista en petit comité y otra es enfrentarte a un juez de la aplicación de pena del terrorismo y decir: “sí señor, soy anarquista, porque creo en la anarquía”.
La última vez que hablamos estabas escribiendo un libro sobre ‘la Utopía’.
Sí creo que lo publicaré dentro de poco. Habla de mi vida, de la gente que conozco cada día. Escribo para no olvidar nada de lo que me va pasando. La utopia es hacer lo que puedes con lo que se considera que no se puede. No hay nada imposible.

 

2014/05/14

Europa no es la UE

"Una transformación democrática de la UE es como pedir una transformación democrática del capitalismo. Si es capitalismo no es democracia. "

Borroka Garaia da

En estos momentos, un golpe de estado amparado por la Unión Europea donde la punta de lanza está siendo un movimiento abiertamente nazi y fascista, que rodea y quema vivos a sindicalistas de izquierda, se intenta abrir paso en Ucrania. Un gobierno golpista y títere del euroimperialismo que apuntala la dominación política de EEUU y la UE, la dominación económica (FMI) y la dominación militar (OTAN) en una zona vital para los intereses geoestratégicos de los mismos como ha denunciado recientemente Askapena. Desde criterios antiimperialistas como antifascistas, tenemos que denunciar la situación de acoso imperialista que sufre esta región y en particular “la caza de brujas” que se está desplegando contra comunistas, federalistas, antifascistas y rusoparlantes.
 
La socialdemocracia europea podrá hacer mil análisis sobre Rusia pero no es más que la vaselina que necesita la UE para que la equidistancia se instale, las mandadas de FEMEN podrán enseñar las tetas, pero son las mismas que salen en los anuncios comerciales. El caso es que no se puede borrar lo que está sucediendo, aunque se intente enredar.

Y lo que está sucediendo en toda Europa es más de lo mismo. Apuntalar la dominación de EEUU, la UE, el FMI y la OTAN. Aunque la socialdemocracia y la derecha confundan Europa con la UE. No es lo mismo. La clase trabajadora está siendo puesta contra las cuerdas y numerosos pueblos siguen teniendo secuestrada su soberanía con el permiso de la UE, ya que solo los estados miembros tienen derecho a “gestionar ese tema”.

En cambio la troika y la UE sí es lo mismo. Pues la troika concretamente es el grupo de decisión formado por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Y qué es la Comisión Europea?. Es la parte ejecutiva de la Unión Europea encargada de proponer la legislación, la aplicación de las decisiones, la defensa de los tratados de la Unión y del día a día de la UE.
Y es que otra Europa es posible pero no otra UE. Ya que la UE es pura esencia antidemocrática vinculada plenamente al capital y nacida para satisfacerlo. Una transformación democrática de la UE es como pedir una transformación democrática del capitalismo. Si es capitalismo no es democracia.

En América latina muchos lo entendieron bien. Por eso frente al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas ) y vinculado al capital y al imperialismo, se empezó a construir e impulsar el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) como alternativa. Esto parece que no entra en la cabeza de la socialdemocracia europea que nos insiste en lo reformable de la UE contra todo dato y evidencia. ¿Quién imaginaba la CELAC (¡y Cuba presidiéndola!) en 1998, cuando Chávez ganó sus primeras elecciones? ¿la OEA ignorada y puenteada? ¿un eje continental como el ALBA? ¿UNASUR?. Pasos y proyectos, aun con sus contradicciones. Pero medidas económicas a contravía de la ortodoxia neoliberal, soberanía sobre ciertos recursos naturales y regulaciones sobre el sacrosanto mercado no deseadas por sus beneficiarios oligárquicos.

De haber una alternativa a la situación Europea, ésta pasa por dar inicio a procesos similares y no por la integración, sumisión y aceptamiento del actual estatus quo y de la misma existencia de la UE.

Euskal Herria precisamente puede ser vital, e incluso punta de lanza en ese recorrido si la mediocridad europeista, o mejor dicho UEista, abandona Euskal Herria junto a sus patrañas .

Patrañas de las que vamos a acabar hasta arriba en esta nueva campaña electoral.

A grandes problemas, grandes retos. Euskal Herria no solo debe oírse en Europa sino que tiene que ser ella la que inicie el proceso de cambio europeo. Ahí es nada. Declarando la soberanía y poniendo la primera piedra para la alternativa real. Es decir, el camino hacia el socialismo fuera de las garras de los estados español y francés así como de la UE. No será compañero de viaje la UE, pero Europa si puede serlo y millones de europeos y europeas. Los y las de abajo.

ARDITI DEL POPOLO. Italiako erakunde antifaxista (1921-1923)

"Hasieratik erakunde berriak Enrico Malatesta ekintzaile eta teoriko anarkista sonatuaren eta Lenin zein komunisten III. Internazionalaren erabateko babesa jaso zuen."

http://ekaitzaldia.wordpress.com/

Istoria jakiteak garrantzia handia diNK banakoon eta komunitatearen askapenerako. Hona hemen Arditi del Popolo-ri buruzko hitz batzuk.

“Arditi del Popolo” italieraz “herriaren sutsuak” esan nahi du.

“Arditiak” I.Mundu Gerran Europa erdialdeko Inperio autoritarioen aurka borrokatzeko asmoarekin italiar armadan bolondres gisa borrokatu ziren italiarrak ziren, gerra ondoren “Italiako arditien elkartean” antolatu zirenak.
1919tik aurrera mugimendu faxistaren sorrerarekin arditien zati txiki bat alderdi faxistarengana hurbildu zen eta haren talde paramilitarretan sartu ziren. Hauek Milaneko sindikatuen egoitzaren aurka faxistek burututako eraso batetan parte hartu zutenean arditien mugimendutik kanporatuak izan ziren eta arditien elkarteak garbi utzi zuen ez zuela faxistekin harremanik izan nahi.

1919-1920 bitartean (urte hoiei “Biennio rosso” edo “biurteko gorria” deitzen zaio gertatu ziren fabrika eta lurren okupazioengatik)  langile ezkertiarrek faxisten talde paramilitarrek haien deialdi, ekimen eta egoitzei egiten zizkieten erasoei aurre egiteko autodefentsarako talde ugari sortu zituzten.
1921eko ekainean Erromako arditi talde batek, Argo Secondari anarkistaren  ekimenez, faxisten indarkeriari aurre egiteko, haiek zuten esperientzia militarra erabiliz, talde armatu bat sortzea erabaki zuten: Arditi del Popolo. Erakunde berriak Italian zeuden antzeko talde antifaxista gehienak batu eta borrokarako prestatu zituen: 144 talde inguru, 10.000 kiderekin. Hasieratik erakunde berriak Enrico Malatesta ekintzaile eta teoriko anarkista sonatuaren eta Lenin zein komunisten III. Internazionalaren erabateko babesa jaso zuen.

Faxisten hainbat eraso eta ekimenei aurre egiteko baliagarria gertatu bazen ere (adibidez 1922ko abuztu hasieran faxistak Parma hiria indarrez bereganatzen saiatu zirenean), italiar alderdi politikoen buruzagiek (alderdi sozialista, komunista eta errepublikazalekoek) ez zuten arditien erakundea begi onez ikusten eta haien jarraitzaile zein militanteak erakunde antifaxistatik urruntzen saiatu ziren.  Honek eta 1922ko urrian Alderdi faxistak boterea eskuratu ondoren abiatu zuen errepresio basatiak erakundearen gainbehera eragin zuten.

Gerora, 1936ean Arditi del Popolo asko Espainiara joan ziren bertako Gerra Zibilean faxisten kontra borrokatzera eta II. Mundu Gerran Italian bertan faxisten aurka borrokatu ziren (partigiani edo partisanoak) talde armatuetako asko arditi ohiek sortuak izan ziren.

“Faxistek langileen elkarteen egoitzei su ematen jarraitzen dieten bitartean, faxistek gure anaia langileak erahiltzen jarraitzen dituzten bitartean, anai arteko gerra honekin jarraitzen duten bitartean, Italiako Arditiek ezin izango dugu haiekin zerikusirik izan. Faxistak eta Arditiak odolez eta erretako hondakinez osatutako ildo sakon batek bereizten ditu”              

(Argo Secondari 1921/06/27)

2014/05/13

Ejecución en Oklahoma

"El sistema de la pena de muerte en Estados Unidos es la tortura."

Mumia Abu-Jamal
La Haine
 
 Forcejeó. Se retorció. Gimió. Se quemó. 

Clayton Lockett, sujetado a la camilla de muerte en el Departamento de Correcciones de Oklahoma, pronunció palabras, gesticuló, y según informes, pataleó durante 43 minutos después de que se le inyectaron en las venas un coctel tóxico para matarlo. Ese coctel –una mezcla experimental de químicos diseñados para detener su respiración y parar su corazón con un mínimo de dolor–– no funcionó, porque él aparentemente nunca quedó inconsciente.
 
Aproximadamente diez minutos después de que se suspendió la ejecución, Lockett sufrió un paro cardiaco y dejó esta vida.

Los estados que mantienen la pena de muerte están probando varias combinaciones porque las empresas químicas internacionales ahora se niegan a surtir la máquina de muerte estadounidense.

Al no poder obtener los fármacos para las ejecuciones, los estados literalmente están conduciendo experimentos, y como la ejecución de Lockett demuestra, lo están haciendo mal.

El estilo de muerte estadounidense es torpe; guarda un asombroso parecido con la tortura. En el caso de Lockett, sus venas literalmente explotaron debido a la presión de la inyección.

El sistema de la pena de muerte en Estados Unidos es la tortura ––la presión psicológica del prolongado aislamiento en una celda, un castigo conocido como “el confinamiento en solitario”; después de que muere el alma de una persona, el veneno se inyecta en su cuerpo.

El estilo de muerte estadounidense.

Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.

-© ’14 maj
4 de mayo de 2014
Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México
http://amigosdemumiamx.wordpress.com/2014/05/12/ejecucion-en-oklahoma/

2014/05/12

Biografia del revolucionario irlandes James Connolly en el aniversario de su ejecucion por parte de las fuerzas de ocupacion britanicas

"Lenin se enfrentó en alguna de sus obras a los que consideraban a la rebelión en Irlanda burguesa, señalando que no existía una revolución pura, y los comunistas debían buscar la unidad con otras fuerzas sociales."

James Connolly (Edimburgo, 1868- Dublín, 1916) fue un líder obrero irlandés y socialista.

Nació en Edimburgo, hijo de padres emigrantes irlandeses y murió ejecutado el 12 de mayo de 1916 en la prisión de Kilmainham.

Sin duda una figura de relevancia en el republicanismo irlandés,y por extensión una figura de importancia para el pensamiento socialista europeo. Dejó la escuela para trabajar a los once años, y posteriormente se convirtió en uno de los líderes políticos de la izquierda de su momento.

James Connolly nació el 5 de junio de 1868, en el 107, de Cowgate, Edimburgo. Sus padres, John y Mary Connolly , había emigrado a Edimburgo desde el Condado de Monaghan en la década de 1850.

Su padre trabajaba como carretero, eliminando excrementos de las calles por la noche, y su madre era una empleada doméstica que sufrió de bronquitis crónica y murió jóven debido a esa dolencia.

La sensación anti-irlandesa en ese momento era tan notoria que los irlandeses se vieron obligados a vivir en los barrios pobres de el Cowgate y el Grassmarket que se conoció como "la pequeña Irlanda". El hacinamiento, la pobreza, las enfermedades, el alcoholismo y el desempleo eran abundantes - los puestos de trabajo disponibles sólo eran de vendedor de ropa de segunda mano y trabajando como un portero o un carretero.

James Connolly fue a la Escuela de San Patricio en el Cowgate, al igual que sus dos hermanos mayores, Thomas y John. A los diez años de edad, James dejó la escuela y consiguió un trabajo en el periódico Evening News de Edimburgo, donde trabajó como 'Diablo' en la limpieza de rodillos entintados y yendo a buscar cerveza y comida para los trabajadores adultos. Su hermano Thomas también trabajó con él en el mismo periódico.

En 1882, con14 años, se unió al ejército británico en el que iba a permanecer durante casi siete años, todo ello en Irlanda, donde fue testigo de primera mano del terrible trato dado a los irlandeses a manos de los británicos. El maltrato de los irlandeses por los británicos y los terratenientes llevó a Connolly a un intenso odio al ejército británico.

Mientras servía en Irlanda, conoció a su futura esposa, una protestante llamada Lillie Reynolds. Ellos se comprometieron en 1888 y los años posteriores Connolly regresó a Escocia. En 1890, él y Reynolds se casaron en Perth.

En la primavera de 1890, James y Lillie se trasladaron a Edimburgo y vivieron en el 22 de West Port.

Se convirtió en activo en los círculos sindicales socialistas y se convirtió en secretario de la Federación Socialista escocesa, casi por error. En el momento
su hermano John era el secretario, sin embargo, después de que John habló en un mitin a favor de la jornada de ocho horas fue despedido de su trabajo con la corporación, por lo que mientras buscaba trabajo, James asumió el cargo de secretario. Durante este tiempo, Connolly se involucró con el Partido Laborista Independiente que Kerr Hardie formó en 1893.

A finales de 1894, Connolly perdió su trabajo en la empresa. Abrió una tienda de zapateros en febrero de 1895 en el número 73 de Bucclevch, un negocio que no tuvo éxito.

James y Lillie Connolly y sus tres hijas, Nora, Mona y Aideen zarparon hacia Dublín en 1896, donde fundó el Partido Republicano Socialista Irlandés, en mayo de 1896.

En 1898, Connolly tuvo que regresar a Escocia para una gira de conferencias y recaudación de fondos. Antes de salir de Irlanda, había fundado un periódico The Workers' Republic, el primer periódico socialista irlandés, desde su casa en el número 54 de Pimlico, donde vivía con su esposa y tres hijas.

En 1902, él fue a una gira de un mes para dar conferencias en los EE.UU. y, al volver a Dublín encontró que del ISRP existía sólo el nombre, nuevamente regresó a Edimburgo, donde trabajó para el Scottish District de la federación escocesa Social Demócrata.

A continuación, presidió la reunión inaugural del Socialist Labour Party en 1903, pero, cuando su partido no pudo hacer ningún progreso, Connolly se desilusionó y en septiembre de 1903, emigró a los EE.UU. y no regresó hasta julio de 1910. En los EE.UU., fundó la Federación Socialista de Irlanda (Irish Socialist Federation) en Nueva York, y otro diario, El Arpa (The Harp).

En 1910, regresó a Irlanda, y en junio del año siguiente se convirtió en Belfast en organizador junto a Jim Larkin del Irish Transport and General Workers Union. En 1913 co-fundó el Partido Laborista y en 1914 organizó, con Jim Larkin, la oposición a la Federación de Empleadores en el Gran lock-out de los trabajadores de agosto. Larkin viajó a los EE.UU. para una gira de conferencias y a finales de 1914 James Connolly se convirtió en la figura clave en el movimiento obrero irlandés.

Ejército Ciudadano Irlandés

El año anterior, 1913, también había visto a Connolly co-fundar el Ejército Ciudadano Irlandés (tras la detención y renuncia de Jack White), en el Liberty Hall, la sede del ITGWU, - esta organización, el ICA, se creó para defender los derechos de los trabajadores, en su origen de la mano de White y larkin, y posteriormente, desarrollado por Connolly.

El ICA era un grupo de trabajadores entrenados y armados que luchaban por defender a los trabajadores y organizaban huelgas. Tan sólo estuvo formado por unas 250 personas. Su objetivo último era el establecimiento de una nación irlandesa socialista e independiente, libre de la ocupación británica.

En octubre de 1914, Connolly regresó definitivamente a Dublín y revivió el diario The Workers' Republic en diciembre a raíz de la supresión de su periódico, The Irish Worker.

En el periódico The Workers' Republic, Connolly publicó artículos sobre la guerra de guerrillas y continuamente atacó al grupo conocido como Los Voluntarios Irlandeses por su inactividad. Este grupo se negó a permitir que el Ejército Ciudadano Irlandés pusiera alguien en su Comité provisional y no tenía planes en marcha para la acción armada.

Los Voluntarios Irlandeses eran en ese momento aproximadamente 180.000 y se instó por su liderazgo a apoyar a Inglaterra en la guerra contra Alemania. Cabe señalar que la mitad del Comité Provisional de los Voluntarios Irlandeses eran gente de John Redmonds, que era el líder del Partido Parlamentario Irlandés (Irish Parliamentary Party). Los Voluntarios Irlandeses quedaron divididos, la mayoría de Redmond que se conocía como los Voluntarios Nacionales y aproximadamente 11.000 de los miembros que se negaron a unirse a Redmond.

Connolly consideraba a la organización de Voluntarios Irlandeses demasiado burguesa, y poco preocupados por la independencia económica de Irlanda.

Sin embargo, en febrero de 1915, el periódico The Workers' Republic fue suprimido por las autoridades del Castillo de Dublín. Aún así, Connolly se hizo más militante.

En ese mismo año, buscando adoptar una acción decisiva contra las fuerzas británicas, estaba dispuesto a adoptar acciones inmediatas realizando el ICA maniobras en Dublín. Tal acción alarmó a los miembros de la Hermandad Republicana Irlandesa, que había realizado una labor de infiltración dentro de los Voluntarios, y planeaba una insurrección en varios años. Los líderes de la Hermandad, incluyendo a Tom Clarke y Patrick Pearse, se reunieron con Connolly con vistas a alcanzar un acuerdo. Aunque se ha afirmado que fue secuestrado por ello, dicha idea ha sido rechazada con posterioridad. En cualquier caso, desapareció durante tres días sin explicación alguna.

El Alzamiento de Pascua de 1916

Durante los meses siguientes, participó en la preparación del levantamiento y fue nombrado Comandante Militar de las Fuerzas Republicanas en Dublín, incluyendo a su propio Ejército Ciudadano Irlandés.

Él estaba al mando de la sede republicana en el GPO durante el alzamiento de pascua y fue gravemente herido. Fue arrestado y sufrió un consejo de guerra por el tribunal tras la rendición. El 9 de mayo de 1916, James Connolly ante una corte marcial fue condenado a muerte por fusilamiento - en ese momento estaba
en el hospital militar en el Castillo de Dublín. En un artículo en el Irish Independent el 10 de mayo, William Martin Murphy, que había llevado a los empleadores en el Gran Lock-out en 1913, instó al Gobierno británico a ejecutar a Connolly.

En la madrugada del 12 de mayo James Connolly, fue trasladado en ambulancia desde el Castillo de Dublín a la cárcel de Kilmainham, llevado en una camilla al patio de la cárcel, atado a una silla en un rincón del patio y ejecutado por un pelotón de fusilamiento a la edad de 47 años. El cuerpo de Connolly, como el de los otros 14 líderes ejecutados, fue llevado al cementerio militar británico contiguo a la prisión de Arbour Hill y enterrado, sin ataúd en una fosa común con cal viva.

El hecho de que él era uno de los siete firmantes de la Proclamación de 1916 es una demostración de su influencia.

Su legado en Irlanda es de gran relevancia por su contribución a la causa nacionalista. Asimismo, su marxismo ha sido analizado y reivindicado por distintos pensadores y organizaciones políticas, tanto dentro como fuera de Irlanda. Su obra escrita está fundamentalmente basada en artículos, y muestra un pensamiento en el que se pretende unir el nacionalismo irlandés, el marxismo y en algunos casos el catolicismo.

Connolly fue uno de los pocos izquierdistas que se opusieron a la Primera Guerra Mundial, lo cual provocó el odio de varios líderes socialistas de Europa.

Al parecer Lenin fue un gran admirador de Connolly, aunque nunca se conocieron en persona. Lenin se enfrentó en alguna de sus obras a los que consideraban a la rebelión en Irlanda burguesa, señalando que no existía una revolución pura, y los comunistas debían buscar la unidad con otras fuerzas sociales.

En Escocia, su pensamiento ha influido a socialistas como John Maclean, también interesado en combinar ideas nacionalistas y marxistas, para lo cual creó el Partido Republicano Obrero Escocés.

Referencias usadas:
http://rsf.ie/connolly.htm
http://www.marxists.org/archive/connolly/index.htm
Anarkismo.net.
Innisfree
http://irelandsown.net/connolly13.html

2014/05/02

Euskal Herriak 2013, repensándonos en movimiento

"...la política de sumisión interna puesta en marcha durante las inmediatas décadas por el segmento del KAS antes mayoritario, juega ahora radicalmente en su contra. E idem, la fidelidad a la comunidad nacionalista radical del segmento soberanista y movimentista lastra las nuevas líneas de fuga.
 
Pese a todo lo expuesto, la caracterización hasta la fecha de este espacio como de voluntad de ruptura con el proyecto capitalista, choca inevitablemente con una normalización socialdemócrata anhelada por sus élites."
   
Juantxo Estebaranz
http://argelaga.wordpress.com/
Argelaga (Revista antidesarrollista y libertaria)

Artículo de Juantxo Estebaranz acerca del papel condicionante del soberanismo en la escena social vasca y de las dificultades en sostener un discurso alternativo no determinado por éste. Destacaríamos la propuesta de comedores escolares como práctica a ser tenida en cuenta, muy relacionada con los huertos urbanos, la agroecología y la alimentación sana. El autor es sobradamente conocido en los ambientes radicales, en sus múltiples facetas de editor, investigador, conferenciante y analista. Sus trabajos sobre los comandos autónomos y el anarquismo vasco son meritorios, así como su labor editorial en Muturreko burutazioak y en la revista Resquicios. A su pluma se deben libros importantes para comprender momentos cruciales de la época como Tropicales Radicales y Los Pulsos de la Intransigencia, así como numerosos artículos aparecidos en publicaciones alternativas y libertarias.

 1. Sobre el espacio político vasco a tres

En los pasados comicios, la coalición eh Bildu formulaba un discurso tendente a disputar la hegemonía del discurso nacionalista al Partido Nacionalista Vasco, con una campaña en la que se mezclaban golpes publicitarios (como la presentación de la candidatura en el balcón del hotel Carlton, efímera sede del Gobierno Vasco del 37 presidido por Aguirre), con un discurso prioritariamente nacionalista. La estrategia aspiraba al menos a igualar los resultados de 1998 (sumar los votos de entonces de Eusko Alkartasuna y Euskal Herritarrok), y recuperar así los votos nacionalistas que bajo el concepto de «voto útil» se habían traspasado durante los años de ilegalización de la izquierda abertzale y la paralela debacle de la opción ea. El objetivo a la luz de los datos, no se ha conseguido.

El espacio electoral vascongado se había simplificado de cuatro opciones en liza (izquierda/derecha + españolistas/vasquistas) tras la asunción del gobierno de la CAV por el PSE en 2009 a tres (españolistas (PSE + PP) y vasquistas de derechas (PNV) o izquierda (EA + Izquierda abertzale unidos luego en Bildu). La apuesta de eh Bildu, en la que se alardeaba incluso con optar a la lehendakaritza, consistía en forzar el espacio a dos (PSE + PP + PNV) que encarnarían la vía autonomista, contra la independentista y de izquierda encarnada en EH Bildu. Tampoco el reparto de escaños ha dado razón a esta apuesta estratégica, reflejándose un avance del tercio vasquista de derechas, un retroceso del tercio españolista (desgastado por su propia simplificación como espacio político) y una irrupción nítida del último tercio, el independentista. 

Espacio político a tres en el que el futuro manejo de un Gobierno Vasco de la mano del PNV, jugará no sólo con variar sus alianzas de cara a garantizar la estabilidad de un gabinete en minoría parlamentaria, sino que también será una importante opción para romper cualquier veleidad de aparición de ese escenario político a dos sobre el que sueña eh Bildu en el que el PNV terminaría (como ha sido el caso de PP y PSE) difuminado y fagotizado. Bien se sabe que en política 1+1 no son 2, sino 1.

Del nuevo escenario post-ETA

La desaparición de eta como organización armada en 2011 pero también y principalmente su progresiva difuminación como agente político, constituye un fenómeno insoslayable para la presente década.

Por un lado, su desplazamiento como vanguardia política del espacio independentista para constatarse la hegemonía de un sector sinceramente socialdemócrata en este bloque, desplaza el eje de la intervención de este sector hacia los espacios de la democracia formal, centrándose éste en conquistar y rentabilizar una importante parcela del espacio institucional. La disciplinada comunidad nacionalista radical se encamina así, más por fidelidad a la misma que por una íntima convicción, hacia los pagos de la normalización democrática. La persistencia de una fuerte cultura movilizatoria en su seno, queda ahora más como un hándicap para sus dirigentes, pese a que siga siendo utilizada por estos dentro del guión del proceso de pacificación en curso.

Por otro, tras 25 años en los que la izquierda independentista ha mantenido en solitario los repertorios de la lucha armada a través de ETAm, y el cruel corolario de los actuales 700 presos (el resto de opciones armadas vascas de izquierda desaparecieron para 1985), se va imponiendo en la actualidad un discurso que rechaza el uso de la violencia ya no desde parámetros de utilidad u oportunidad, sino principalmente esencialista que se añade cómodo a los parámetros habituales de la cultura de la democracia formal, defendiendo como vía única el ejercicio de una desobediencia civil prioritariamente como consigna. Con ello, se encuentra una relectura del pasado periodo histórico de luchas en similar clave, que, utilizando claves equívocas como reconciliación y una visión patrimonial del periodo, redunda en una simplificación histórica que borra con ella la diversidad y profundidad de este periodo de resistencia.

Así, quienes en la actualidad persisten en defender y utilizar ocasionalmente repertorios violentos en función de los parámetros éticos de la violencia revolucionaria, argumentos que hasta 2010 eran considerados claudicantes por el bloque soberanista, son vistos ahora como irredentistas. Y quienes lleguen a practicarla como enemigos del proceso de paz puesto en marcha a quienes se les garantiza como mínimo el desamparo de una comunidad nacionalista radical, que había sido conformada mediante su conciencia antirrepresiva.

De este modo, la desaparición de ETA como organización armada para 2010, contribuye a la marginación de los repertorios violentos de la cultura movimentista no sólo independentista, además de ser factor de vigorización de la nueva élite socialdemócrata del soberanismo vasco.

2. Escenario social desafecto. Las tres sensibilidades

En marzo de 2012 un joven bilbaíno era asesinado de un pelotazo por los antidisturbios de la policía autonómica vasca a la salida de un partido de fútbol. Apenas cuatro meses después de los incidentes por el desalojo del centro social ocupado Kukutza, la ciudad aún estaba caliente. Tras una agonía hospitalaria que se prolongó durante varios días (cuestión que mantenía en tensión principalmente a los hinchas locales), se produjo la muerte del joven e inmediatamente las movilizaciones de protesta. Mientras la izquierda independentista y los colectivos alternativos se dilataban en pactar una manifestación conjunta, se produjeron diversas concentraciones en el lugar del asesinato o en el estadio local, convocadas por las peñas futbolísticas y los amigos del finado. Días más tarde, tenía lugar una concentración frente a una comisaría, bajo el lema de «prohibición del uso policial de las pelotas de goma» (convocada anónimamente mediante las redes sociales), y en el fin de semana, la manifestación de colectivos y partidos centrada en el rechazo de la violencia policial.

Pocas fueron las personas que se prodigaron en los tres ambientes de rechazo que nacieron del hecho (el ligado al espacio del propio asesinado centrado en el duelo, la concentración «autoconvocada» con un lema centrado en la moderación de los excesos policiales y la manifestación que giraba alrededor de la memoria antirrepresiva de las luchas locales); la falta de una imbricación de los tres ambientes y la tardía respuesta desde los colectivos alternativos e independentistas que no supieron recoger a tiempo el guante de la indignación, provocó de este modo la falta de articulación de una respuesta en los términos que el asesinato policial requería, en un tempo en el que las inmediatas movilizaciones pro-squatt servían de caldo de cultivo para que el malestar social pudiera haberse materializado en una vigorosa protesta.

Este proceso, al que se sumaban otros de similares características (como los recelos desde la izquierda independentista e incluso desde los colectivos alternativos frente al estallido local del 15M en 2011), visualizaban de nuevo así la existencia en el tejido reivindicativo vasco de tres espacios desafectos diferenciados, capaces de cada cual de movilizar distintos segmentos sociales bajo parámetros también distintos.

Por lo tanto y a la luz de los hechos, en los últimos años pueden diferenciarse en Hegoalde tres espacios sociopolíticos, que plantan cara al proyecto del capitalismo neoliberal, a los que llamaremos convencionalmente soberanista, alternativo e indignado. Trazaremos un mapa de tensiones de los tres.

El espacio soberanista, pone su énfasis en la construcción de un marco nacional vasco para abordar desde allí la puesta en marcha de un proyecto social diferente. Tiene como origen el bloque rupturista que se pusiera en marcha durante el periodo de transición, con una rica tradición movimentista y con un fuerte componente antirrepresivo, derivado de la continuidad de la vía armada. Su paulatina transformación desde casi sus orígenes a través de un largo proceso de disciplinización de corte leninista, le ha restado viveza y por tanto capacidad de incidencia social, hasta estabilizarlo en una comunidad nacionalista radical, quien no obstante ha sido capaz de resistir embates tan fuertes como una década de ilegalización política.

El último ejemplo de disciplinización se daría a finales de la época de ilegalización (2009) y en pleno proceso de convergencia con la escisión nacionalista EA de cara a la puesta en marcha de una opción electoral común independentista de izquierda (posteriormente Bildu y EH Bildu), cuando desde la dirección política de la «izquierda abertzale» se abortara el crecimiento de un movimiento independentista de base (ya en marcha) articulado alrededor de la red Independentistak, de cara a supeditarlo a un guión ordenado y dirigido por su futuro partido político, Sortu.

Los últimos resultados electorales (autonómicas CAV 2012) reflejan una importante abstención en las zonas del interior rural vasco, zonas que coinciden con los feudos tradicionales de las expresiones políticas de este espacio. Esta abstención se debe interpretar como un alejamiento de un segmento de la sensibilidad soberanista con la esfera de la política tradicional y una falta de entusiasmo con la sincera apuesta de EH Bildu por una vía socialdemócrata, vía que ya ha demostrado en estas zonas de tradicional administración abertzale sus límites.

Queda la incógnita sobre el comportamiento en este espacio soberanista de su segmento expresamente revolucionario (lo que queda del bloque Ekin) y el tradicionalmente movimentista. Hoy ambos libran la batalla por garantizarse un lugar en el actual proceso de construcción y caracterización de Sortu tras su relegalización, o en los equilibrios internos de la coalición Bildu mediante la puesta en marcha de otras nuevas marcas como Eusko Ekintza.

Sin embargo, la política de sumisión interna puesta en marcha durante las inmediatas décadas por el segmento del KAS antes mayoritario, juega ahora radicalmente en su contra. E idem, la fidelidad a la comunidad nacionalista radical del segmento soberanista y movimentista lastra las nuevas líneas de fuga.

Pese a todo lo expuesto, la caracterización hasta la fecha de este espacio como de voluntad de ruptura con el proyecto capitalista, choca inevitablemente con una normalización socialdemócrata anhelada por sus élites. 

Así, la última de las generaciones políticas del espacio soberanista (la que realizó el esfuerzo militante durante el periodo de ilegalización de la primera década del dos mil), es la que acusa una esquizofrenia cada vez más evidente, esquizofrenia que en estos momentos y para esta generación militante, bascula entre la fidelidad y el desencanto.

A falta de un mejor vocablo podemos afirmar que durante la última década ha emergido una nueva sensibilidad que llamaremos «indignada». Desde las movilizaciones de 2013 tras el hundimiento del petrolero Prestige hasta el 15M de 2011, se ha ido perfilando un espacio sociopolítico que se mueve en claves de respuesta al proyecto capitalista pero que no se identifica con los ítems del espacio soberanista ni alternativo aunque comparta ciertos perfiles. Puede caracterizarse por una desafección con la esfera política convencional, pero con una sintonía con el ideal democrático en su concepto profundo y que desarrolla un repertorio de acción centrado en las prácticas de desobediencia civil.

Hijos indirectos del desencanto con el periodo neorrepublicano del primer mandato socialista (2004-08), este sector presenta aún una cierta querencia a los discursos ciudadanistas (que desdibujan su potencial revolucionario), aun cuando sus políticas han ido variando de la exigencia de las promesas de la democracia formal (participación efectiva en la política, derecho a la vivienda,…) a un ejercicio de reinvención colectiva de la misma (15M). Crecidos al calor del periodo de hipertecnologización capitalista global (lo que le hace querentes al uso de artefactos y lenguajes tecnológicos), se muestran permeables para su movilización a los efectos virales de procesos y acontecimientos globales. Por el contrario, esta sensibilidad es reacia a las cuestiones teñidas de problemática o planteamiento reivindicativo nacionalista, de las que le separa su urticaria ante lo que consideran política formal, además su carencia de conciencia histórica antirrepresiva.

Su candidez política aun les procura ser objeto de la seducción de proyectos de corte parlamentario (Equo, 
Escaños en blanco, Partido pirata et alia), proyectos a quienes avalan circunstancialmente con su voto. Alejados de la vía de la socialdemocracia vasquista puede considerárseles como exponentes del malestar de las clases medias empobrecidas y urbanas, clases que arropan y simpatizan con sus iniciativas. El desarrollo de este espacio sociopolítico en Hegoalde queda lejos de retóricas como la desarrollada en otras latitudes (como la enarbolada en el 25S madrileño de 2012 alrededor del destituyente-constituyente), aunque al igual que en otros territorios es capaz de fluir hacia procesos de marcado carácter social, como es el caso del malestar alrededor de la multiplicación de los desahucios en viviendas. Así sigue siendo notable su rápida capacidad de movilización (como ocurrió ante el suicidio de una desahuciada en la ciudad Barakaldo en 2012), pese a que haya que destacar igualmente lo fugaz de la misma.

El espacio alternativo, que se consolida durante la década de los noventa, se mantiene desarrollando mayormente expresiones y lenguajes políticos provenientes de aquella época, basados sobre todo en la construcción de pequeñas experiencias de contrapoder expresivo, reivindicativo o simbólico. La asunción de parte de sus repertorios por la fracción juvenil del espacio soberanista e incluso la adopción por parte de la misma de sus estéticas contraculturales, ha aportado fortaleza pero le ha restado identidad. De este modo, algunas de estas expresiones alternativas, se mantienen con las mismas retóricas fundacionales pero frecuentemente adoptan prácticas de fidelidad o sumisión a las expresiones políticas del espacio soberanista, perdiendo así su condición de alteridad para tomar la apariencia de correas de transmisión de consignas o campañas supeditadas a los vaivenes de la política formal. Como reacción, el sector anticapitalista asambleario busca en demasiadas ocasiones nuevos territorios de incidencia, abandonando expresiones alternativas tradicionales o refugiándose en prácticas autorreferenciales de corto recorrido político.

Pocas veces, entonces, movimientos que surgen de este espacio son capaces de condicionar las agendas políticas vascas, contentándose con una existencia en los márgenes de la tolerancia que refleja, como poco, marginalidad. Sin embargo, apuestas continuadas como la oposición al TAV (2006-2010) o explosiones como la defensa del gaztetxe de Kukutza en 2011 rompen con esta tendencia y visibilizan el potencial de un espacio que no tiene miedo a emplear los repertorios violentos o al uso sistemático del potencial de agitación de las técnicas de la desobediencia civil.

Además, el espacio alternativo es fácil víctima de la identificación mediático-sistémica con las expresiones políticas del espacio soberanista, a la que se suma el fácil exabrupto de las calificaciones de turno (actualmente «antisistema») basadas en procesos ya clásicos de criminalización. La falta de una táctica clara por parte de los movimientos o acontecimientos procurados por este espacio alternativo, en cuanto a cuestiones como visibilidad pública o identidad política, les sustrae de la posibilidad de comunicar una identidad diferenciada al resto del cuerpo social, impidiendo los procesos de simpatía y dificultando su crecimiento. Pese a todo y en clave de resistencia, el espacio alternativo se mantiene como una sensibilidad sociopolítica a tener en cuenta.

La existencia de estas tres sensibilidades desafectas con el orden neoliberal en EHk, no significa, por desgracia, que comúnmente se perciba el que se haya perdido el diente para conmocionar desde las mismas el status quo local.

A las tensiones propias del momento de readecuación interno del espacio soberanista, tanto en cuanto a su identidad política como a su articulación organizativa, se les une una actuación pública centrada, en lo social, en la defensa de una política institucional que sea capaz de contener el proceso de desclasamiento y de responder con suficientes ayudas a paliar el estado de necesidad de los míseros. Esta senda (en algunos territorios, localidades e instituciones vascas puestas en marcha en primera persona), está produciendo no pocas tensiones con los sindicatos nacionalistas tradicionalmente aliados o con asociaciones como las de los desahuciados, y no deja de ser un escaso torniquete. Además, las alusiones a un «hecho diferencial», centrado ahora en la solvencia financiera y la solidez de la estructura económica vasca frente a la endeble situación del Estado español, suenan demasiado parecidas a la melodía de seducción que entona la derecha vasquista en el poder autonómico.

Del lado de la sensibilidad indignada, ante la progresiva consciencia desde el mismo de la vacuidad de la demanda del significado radical de democracia en su vertiente económica (basada en una supuesta existencia de garantías de supervivencia dignas en el marco de una democracia radical), se percibe una tendencia progresiva a prestar oídos y brazos al «regeneracionismo» hoy de nuevo en boga, cuestión que está difuminando sus contornos emancipatorios.

En cuanto al segmento alternativo, atrincherado en sus propios espacios y justificado por una actividad dirigida mayormente a sí mismo, este sector refleja especialmente el desajuste entre la continuidad de unas actividades y reivindicaciones que aún se enmarcan en un contexto de abundancia material y la garbancera realidad. En este sentido, su falta de adecuación con los nuevos tiempos de carencias, hace que sus iniciativas sean socialmente percibidas como meras ofertas de ocio ampliado, y equiparadas así en la práctica, con la ceguera voluntaria de las iniciativas de los gestores locales.

3. Una mirada al mundo y un horizonte estratégico

Si el plan de la vieja izquierda consiste únicamente en esperar a la recomposición del capitalismo tras esta última crisis y minimizar (desde la acción institucional o desde el plano de la reivindicación) los efectos de la misma en clave de defensa de derechos y ventajas adquiridas, desde el plano de quienes identificamos esta crisis como un desmoronamiento de una sociedad que ha vivido bajo el horizonte de un crecimiento sostenido que le ha visto quintuplicar su capacidad adquisitiva en los últimos cincuenta años, la cuestión radica en convertir esta obligada reducción de la capacidad de consumo en la que se ha estado inmerso y a la que empuja el devenir propio del capitalismo, en una escuela de radicalidad que recomponga las destrezas para el conflicto, mientras a la vez articula la trama comunitaria imprescindible para garantizar la mera supervivencia.

Si ese es, entonces, el horizonte estratégico en el plano emancipatorio, de cara a la elaboración de una táctica de actuación inmediata, nuestra mirada puede tomar lecciones de similares procesos ocurridos durante el pasado inmediato en otras latitudes.

Así, ante una crisis de parecidas dimensiones, sucedida ahora hace una década en el cono sur americano, en sociedades urbanas como la argentina o tan desiguales como la brasileña, los momentos de creatividad y ruptura revolucionaria supieron combinar las insatisfacciones de una clase media empobrecida junto con las carencias de un considerable número de excluidos. Mientras los primeros centraban su protesta en denunciar la pérdida de su anterior estatus económico, y la incompetencia de la clase política, en el segundo de los espacios sociales, el de los míseros, se desarrollaban prácticas ancladas en el territorio, que combinaban el enfrentamiento reivindicativo con la recomposición de la comunidad.

Esta pinza entre las protestas de empobrecidos y desposeídos fue capaz de tambalear seriamente aquellas sociedades. Con todo, el momento de ruptura, se topó con el horror vacui al salto revolucionario que privó del apoyo del primero de los segmentos sociales mientras el segundo no consiguió desplegarse como vehículo de la nueva articulación social. Y la pérdida de este impulso, posibilitó una recomposición de las élites políticas locales que desplegaron una estrategia a medio plazo basada en la reprimarización de sus economías, mientras destinaban importantes recursos a la asistencia social hacia los desposeídos, a través de la cooptación de no pocos líderes y estructuras reivindicativas barriales.

A pesar de que las diferencias de EHk con estas sociedades son innegables, esto no quita para que puedan extraerse de esa experiencia histórica algunas premisas para los actuales tiempos. En cuanto a las diferencias, y atendiendo a la estructura social es evidente que en nuestra sociedad no existe una capa empobrecida similar ni en grado de necesidad ni en porcentaje poblacional. Pese a caminar claramente hacia una estructura social en la que los empobrecidos superen el tercio, cuesta creer que el grado de necesidad material llegue a asemejar a los niveles de mera supervivencia de las bidonville de las metrópolis americanas. 

No se puede afirmar lo mismo, en cuanto al proceso de empobrecimiento y desclasamiento que está afectando a la antigua clase obrera y media local.

Por el lado de la estrategia de reprimarización que ha conseguido levantar las economías de aquellos países, impulsando de nuevo actividades como la extracción de crudo u otras materias primas o el cultivo de nuevas demandas (como la generada por el biocombustible), apoyadas en las técnicas transgénicas, resulta evidente lo inviable de la receta para un pequeño país con una gran densidad poblacional y manifiestamente carente de yacimientos ya no explotados y de dimensiones suficientes como para impulsar cultivos extensivos capaces de incorporarse al ciclo de las nuevas demandas.

Todo ello coloca a nuestras élites locales ante el callejón sin salida de proseguir con apuestas como la atracción de un turismo cultural o el impulso de una industria auxiliar de alto contenido tecnológico, cuestiones ambas que chocan con una escasa demanda que mermará aún más con la inmediata obligada reducción de la movilidad y, por el lado de la producción industrial, con la condición periférica del tejido productivo vasco en la economía europea y global. Con todo y pese a ser conscientes del fracaso en el que se empecinan, desplegando el discurso de la regeneración social y el horizonte de una sostenibilidad basada en la eficiencia energética, las élites locales pretenderán la seducción del segmento empobrecido y desclasado con la promesa de la recuperación en ese horizonte del nivel adquisitivo previo y de sus derechos adquiridos, mientras que de cara al creciente segmento de los míseros, se tratará de gestionar su estadio de necesidad con una asistencia social invisibilizada y parca.

Sin embargo, el recurso a la reprimarización de algunas sociedades como única salida sistémica a la anterior crisis, esta vuelta a lo meramente básico y material, debería ser también un estímulo para que desde el plano emancipatorio encaminemos nuestros esfuerzos, tras una década de delirio hipertecnológico, a la construcción de una resistencia basada en la premisa de la gestión de la supervivencia y en la reconstrucción de los lazos comunitarios a través del propio proceso de lucha.

Así, proponemos la construcción de estructuras de lucha que basen su actividad en esta senda, con vocación de entroncar con las crecientes necesidades materiales de los míseros y con el proceso de decepción de los empobrecidos. Para ello es previo apartarse no sólo en lo político de cualquier ilusión en clave socialdemócrata, sino abstenerse de cultivar el terreno de la reclamación de los derechos y niveles de renta adquiridos, y centrarse con exclusividad en construir desde los márgenes experiencias de confrontación social y de recomposición comunitaria.

Una propuesta de línea de acción

Conscientes de que los niveles de carencia no serán tan severos como en otras latitudes, el crecimiento del segmento desposeído junto con la inaplazable necesidad de gestionar la supervivencia en el ámbito urbano en claves emancipatorias, empujan no obstante, a llevar a cabo nuevos tipos de colectivos que sepan combinar enseñanzas provenientes del ámbito local de la agroecología, los ensayos de redes provenientes de los entornos decrecentistas y a sacar mayor partido a las infraestructuras y formas comunitarias puestas en marcha por el espacio alternativo.

Así consideramos inaplazable el impulsar nuevas experiencias organizativas que (en clave de conflicto pero también resaltando un lado eminentemente práctico y por qué no, incluso nutricio), proyecten una actuación orientada hacia la creación de bastiones locales, donde se organice y remodele la supervivencia bajo claves comunitarias y de resistencia.

Articulando desde el espacio local urbano las redes necesarias para el abastecimiento material, basado éste en la materialización de canales de comunicación estables entre productores locales fuera de la lógica de la segunda revolución verde, y espacios comunitarios, espacios donde la distribución y consumo de los mismos sea tanto garantía de supervivencia de míseros y empobrecidos, como un aprendizaje colectivo de las destrezas necesarias para sobrevivir en un mundo cuya población ha de olvidar los modos y maneras parejos a este modelo de capitalismo en los que ha sido desposeído y domesticado.

La existencia de estos bastiones, que pueden comenzar su andadura sobre las infraestructuras de un espacio alternativo desnortado ante los nuevos tiempos que corren, y atraer en su composición militante a individuos integrantes de las tres sensibilidades desafectas al capitalismo (posiblemente en sus comienzos con mayor intensidad a oriundos de la alternativa y a la indignada), no debería desarrollar ni una labor asistencial mayormente enfocada hacia los míseros, ni quedarse en las fronteras de un club de empobrecidos ideologizados. De esto ya hemos tenido suficientes ejemplos en los últimos años, atendiendo a la extensión de las actividades de los Bancos de Alimentos o a la aparición de numerosos grupos de consumo ecológico.

La propuesta concreta trataría de poner en marcha en un primer momento comedores sociales en el espacio urbano, gratuitos o no, donde el suministro se consiguiera a través de las redes de producción local ecológica y cuya elaboración fuera comunitaria, tanto para posibilitar el aprendizaje de las destrezas de su transformación, como constituirse en un espacio de confluencia en clave de resistencia de los segmentos sociales necesitados, empobrecidos o ideologizados.

Pero ello debería simultanearse con la aparición en y desde esos mismos espacios, de grupos de choque y agitación que protagonicen actividades como la expropiación pública y colectiva de alimentos u otros bienes básicos o la acción directa contra instituciones del capitalismo. Grupos militantes más reducidos y decididos pero en íntima participación y presencia con los bastiones locales de supervivencia, que sepan desarrollar acciones decididas, pero fácilmente imitables y por lo tanto extensibles, y que amplíen el campo de lo posible mediante la trasgresión de lo políticamente correcto o lo legalmente no punible.

Esta actividad no trataría de generar un calco risible de los esquemas de actividad político militar, cambiando este último por un activismo de carácter público. Tampoco de actuar en clave de vanguardia militante de una base asistencialista. Se trataría, por el contrario, de dar cauces a la inaplazable necesaria de una práctica ofensiva anticapitalista que posea también el reverso de una labor constructiva y regenerativa, tanto en el plano comunitario como desde la consciencia de que su savia militante será mermada por una implacable y metódica represión.

Para concluir puede que la propuesta táctica que aquí esbozamos pueda ser solamente una de las que puedan resquebrajar el suelo que pisamos, pero la adecuación de nuestras prácticas a la realidad de una situación radicalmente distinta, exige la puesta en marcha de iniciativas enmarcadas en el momento de desmoronamiento económico en el que ya estamos inmersos.

Trascendiendo las prácticas y discursos reivindicativos que corresponden a los quince años de abundancia (1992-2007), teniendo en cuenta para ello las sensibilidades desafectas y generaciones militantes surgidas en este y anteriores periodos, y aspirando a trenzar las mismas en un nuevo horizonte de actividad emancipatoria.

A más de un lustro del final de sus «quince gloriosos», un nuevo esfuerzo creativo y reivindicativo exige, en Euskal Herriak a 2013, repensarnos en movimiento.

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