Independentismoa-antikapitalismoa-autogestioa-oroimena-komunismoa-herria-kontrainformazioa-duintasuna-formakuntza-parekidetasuna-borroka-elkartasuna-eztabaida-sozialismoa-lurralde batasuna-antinperialismoa-dialektika-iraultza-euskara-amnistía-nortasun nazionala-internazionalismoa-langileria-kultura-erresistentziak

2016/11/09

LUCHAR, CREAR, PODER POPULAR por Xabier Lasa

"Es imprescindible la organización de la población para la democratización de las políticas que llegan desde las instituciones. Son palpables los límites que tienen los diferentes espacios que se han organizado hasta ahora a este respecto. Aún así, con esto no se quiere decir que no sean estructuras que puedan servir a largo plazo para crear nuevas estructuras que nos sirvan para nuestra autoorganización y autodeterminación (como forma de poder de decisión)."

 
                      El territorio de Araba será uno de los territorios que mejor ha guardado las formas de organización de la ciudadanía para su participación política en las cuestiones más cercanas de su realidad territorial. Ya sea por leyes forales que los hayan cuidado, cómo la propia autoorganización de las personas para atender a las necesidades en los barrios de las grandes urbes.
 
Por un lado, los Concejos, asambleas abiertas a todas las personas (empadronadas mayores de 18) que viven en los pueblos de Araba, son espacios populares que tienen poder de decisión sobre muchas políticas que afectan la realidad en los pueblos. Se guardan en ellas maneras históricas de autoorganización como las “Suertes”, el auzolan, las fiestas populares… que son aún hoy en la sociedad individualista en la que vivimos, formas de autoorganización que hay que defender e impulsar. Aún así, en muchos casos, estos concejos son herramientas para que los caciques de los pueblos utilicen las Juntas Administrativas para su propio beneficio, reduciendo la participación popular al mero sustento de las juntas.
 
Por otro lado, tenemos las Asociaciones Vecinales en los barrios de Gasteiz. Formas de autoorganización que han perdido fuerza en el transcurso de los años, pero que siguen cumpliendo una importante labor en la búsqueda de la participación política en las cuestiones relacionadas con el barrio, y dan apoyo y sustento a las reivindicaciones populares que llegan desde las diferentes organizaciones sociales. El Ayuntamiento, que muchas veces habla de participación, intenta saltarse las formas organizativas que toma su propia ciudadanía, muchas veces por que le molesta, y vende humo con programas de participación, que en realidad son formas de legitimación de sus intereses, u otras muchas veces contrarias a las de las asociaciones de los barrios.
 
No podemos olvidar la aportación que se ha hecho desde la Juventud en este sentido. Las asambleas juveniles y los Gaztetxes, han sido escuelas populares de lucha para miles de militantes que han aprendido la necesidad de la autoorganización y la necesidad de crear estructuras desde donde cambiar la realidad social de los barrios y pueblos.
 
Es imprescindible la organización de la población para la democratización de las políticas que llegan desde las instituciones. Son palpables los límites que tienen los diferentes espacios que se han organizado hasta ahora a este respecto. Aún así, con esto no se quiere decir que no sean estructuras que puedan servir a largo plazo para crear nuevas estructuras que nos sirvan para nuestra
autoorganización y autodeterminación (como forma de poder de decisión).

Una experiencia demoledora a este respecto la podemos encontrar en el barrio de Errekaleor donde la asamblea como forma de autoorganización y la construcción del barrio como autodeterminación, nos da un claro ejemplo de la materialización de lo posible. Con todas las dificultades, legales o informales, están demostrando que otra forma de construir y organizarse es posible. Además, nos demuestran que los limites de lo legal se pueden superar mediante la legitimidad de lo que es justo.
 
A este respecto, el proceso de poder popular que comenzó con los Concejos Populares en Venezuela, hoy sigue con las experiencias de las Comunas, que son estructuras populares que no solo refuerzan la participación política si no que también la democratización económica de las comunidades. Pero, antes de llegar a formas de poder popular como las que tienen hoy día, antes fueron otro tipo de estructuras como las Asociaciones Vecinales las que impulsaron la necesidad de autoorganización popular como en nuestro caso.
 
En Araba, contamos con una larga experiencia de estructuras que han trabajado la realidad territorial con formas de organización asamblearia y popular. También contamos con experiencias como la de Errekaleor que nos demuestra lo material de lo posible. Es nuestro deber ahora buscar la formula de avanzar en nuestras formas de autoorganización y autodeterminación.

Archivo del blog