"La guerra contra-insurgente que se libra a día de hoy y se ha librado
durante décadas en Euskal Herria ha generado muchos conocimientos para
el estado español y es por ello que la exportación de esos esquemas de
violencia de estado fraguados en décadas de experiencia en su guerra
contra Euskal Herria está en proceso."
Borroka Garaia da
Martínez el facha, quiero decir Mister Ansar, pidió ayer cárcel para
quien convoque un referéndum de autodeterminación en Catalunya.
Restaurar el delito de “convocatoria ilegal de consultas populares” que
se aprobó en tiempos del plan Ibarretxe y que se castigaba con cinco
años de prisión. No fue necesario aplicárselo a Mister Spock porque se
adelantó el tribunal constitucional español declarando ilegal la
consulta que nunca se llegó a celebrar. Lo cual hizo respirar tranquilo
a los jeltzales que pisan moqueta. Hace dos años el mismo tribunal
constitucional anuló esa ley que tipificaba la convocatoria de
consulta. Un quita y pon a medida. ¿Fácil no?. Que no tenga nadie duda
que si no hay medidas legales suficientes para impedir una consulta en
Catalunya (que las hay), las inventarán.
Y es que hace 35 años todo eso ya quedó bien atado. El ejercito
español se encarga mediante las armas de que los pueblos no decidan en
libertad (Artículo 8 de la constitución española), solo existe soberanía
nacional del pueblo español (Artículo 1), la constitución se
fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española (Artículo 2).
Es normal que los fascistas se tiren de los pelos si Hasier Arraiz
dice que la izquierda abertzale hizo bien en apostar en su día por la
ruptura con ese engendro, y para el caso de algunos “abertzales” que
les haya molestado esa afirmación solo puede haber dos opciones. 1. Que
son gilipollas 2. Que no son abertzales. También puede existir una
tercera opción que unifique las opciones anteriores. ¿Por qué el PNV es
tan canalla de no reconocer que no existe democracia y que el pueblo
vasco está oprimido nacionalmente?. Precisamente porque reconocerlo
significaría que la izquierda abertzale ha tenido razón. No es solo que
la izquierda abertzale analizara correctamente hace 35 años donde nos
querían meter sino que la historia ha demostrado que ese era el análisis
correcto y tendría que ser reconocido y aplaudido. Dentro de otros 35
años ya veremos donde estamos. Y es que es posible que no andemos tan
finos de análisis ya en algunos aspectos.
En cualquier caso, las leyes constitucionales españolas, el código
penal o la delirante nueva ley de seguridad
ciudadana que barajan solo
tiene dos objetivos: Los de siempre. Mantener explotada a la clase
trabajadora y oprimir nacionalmente. Todo lo demás paja.
Batucadas, violencia y ley de seguridad ciudadana
Batucadas, violencia y ley de seguridad ciudadana
En relación a la ley de seguridad ciudadana, el otro día un lector
del blog comentaba que tiene un amigo en el movimiento 15M que se
considera muy “anti-violento” y pacifista. Que opina que si las acciones
son pacíficas se le hará imposible al estado machacar al pueblo y
poner en marcha esas y otras medidas. Ante eso, se le contestó que mire
a Euskal Herria y como el estado ha aplicado y sigue aplicando
durísima represión. Sin embargo, cree que eso es por culpa de ETA y que
ellos juegan más inteligentemente.
Todo esto en realidad enlaza con lo del principio. Si la mayoría de
la izquierda española hubiera sido inteligente no hubiera ocurrido la
“transición”. Sino que el franquismo hubiera sido juzgado y la opresión
nacional en Euskal Herria resuelta. Ahorrándonos décadas de conflicto.
Sin embargo la izquierda abertzale se quedó prácticamente más sola que
la una en su oposición a la reforma franquista y de aquellos barros
estos lodos. Se les avisó y no hicieron caso, confiaron en el estado
español.
Posteriormente también se les avisó que la represión estatal no es a
causa de la existencia de ETA sino que es anterior a su propia creación
y se produce cuando existe lucha, sea cual sea, y es para atajar
procesos de liberación nacional y social manteniendo los privilegios de
los poderosos. Que es un resorte del estado cuando sus intereses se
ponen en entredicho. Que si no la denunciaban acabaría por afectarles
en el momento que empezaran a moverse. No hicieron caso, confiaron en
el estado español.
Y muchas de esas gentes que en muchos puntos del estado que llevaban
incluso hasta un lazo azul en los 90, anestesiados por las virtudes
virtuales del supuesto estado del bienestar y atolondrados por la
verborrea sistémica eran convencidos de que el problema del norte
residía en que su querida españa fuera destrozada por los terroristas
vascos y la kale borroka. Ahora salen indignadas a las calles.
¿Qué ocurre ahora?. Que la crisis del capitalismo tensiona a la clase
trabajadora. Eso en muchos casos puede producir ver la realidad con
más claridad. Cuando te tocan las cosas directamente es diferente a que
te las cuenten. A su vez el ascenso de protestas también se ha
producido en el estado español.
Si se echa un vistazo a la ley de seguridad ciudadana las medidas
están inspiradas en las ya aplicadas en Euskal Herria como la supuesta
responsabilidad de los padres y madres en lo que hagan sus hijos menores
de edad, las “zonas de seguridad”, que intentan evitar “escraches”,
las multas sistemáticas, y el silenciamiento de la represión.
La guerra contra-insurgente que se libra a día de hoy y se ha librado
durante décadas en Euskal Herria ha generado muchos conocimientos para
el estado español y es por ello que la exportación de esos esquemas de
violencia de estado fraguados en décadas de experiencia en su guerra
contra Euskal Herria está en proceso.
No importa que seas el mas “anti-violento” del mundo ni el pacifista
que sepa manejar el diábolo con mayor destreza. Ni siquiera te salvará
ser la persona que mejor menea la cadera a ritmo de batucada. Las
“ostias” te van a caer hasta en el carnet de identidad en el momento que
se pongan en entredicho los intereses del estado. Es ley de lucha de
clases y confirmada por la historia.
Argala decía que la resistencia civil llevada a sus últimas
consecuencias acaba en fuerte violencia del opresor y generalmente en
violencia del oprimido. Que no había más que mirar a la historia de la
humanidad. Añadía además que si alguno ponía la excepción de la India,
solo tenía que pasarse por las bibliotecas para constatar la existencia
de grupos guerrilleros paralelos a Gandhi.
La resistencia civil si es llevada hasta el final con determinación
por el pueblo termina siempre en violencia del opresor. La creencia de
que eso no es así viene dada por la credulidad del oprimido que llega a
interiorizar que la opresión es por culpa suya. En gran medida se
aplica el principio de lavado de cerebro judeo-cristiano
sado-masoquista de culpabilizar al oprimido. La represión sádica no
tiene nada o casi nada que ver con como actúe la víctima: es intrínseca
a la relación de abuso y opresión. Si hay lucha (sea del tipo que
sea), hay represión.
Ante todo esto, la postura mas inteligente es jamás confiar en el
estado español ni en sus leyes. Y siempre tener presente que si no
acabamos con la opresión, ella acabará con nosotros y nosotras. Por todo
ello, personas como ese compañero del 15M verán con el tiempo, si no
lo han visto ya, que todo esto se cumple a rajatabla y que en el estado
español no es necesario que algunos apoyen a la izquierda abertzale si
no quieren, pero deberían estudiar muy de cerca la represión española
del último medio siglo en Euskal Herria.
Aunque solo sea por aquello
del “si ves las barbas del vecino cortar…”
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