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2016/12/07

LA BRIGADA PRIZRAK HOY

"...el propósito de la brigada como unidad militar era militar: defender las tierras de Novorrusia de la invasión de los fascistas ucranianos. Pero la Brigada tenía también el objetivo añadido de combatir el fascismo en general."


En primer lugar, nos gustaría preguntar por la creación de la Brigada Prizrak. ¿Había algún plan para crear algo como Prizrak antes de la guerra?

Krot: No solo es que nadie hubiera pensado jamás en crear la Brigada Prizrak antes de la guerra, sino que nadie pensó siquiera que fuera necesario crear una milicia. Ninguno de nosotros pensó que tendría que tomar las armas para defender nuestras vidas o las de nuestros seres queridos.

En nuestra ingenuidad, creíamos que, en nuestro tiempo, con la victoria de la “democracia y la civilización” nadie permitiría que los fascistas volvieran a intentar un genocidio contra sus oponentes prácticamente en el corazón de Europa. Estábamos equivocados.

Sin embargo, nadie antes de la guerra pensó que tendríamos que luchar, creímos que todo se resolvería con un compromiso razonable por medio de negociaciones. Solo después de que los fascistas quemaran vivas a personas en Odessa y las aplastaran con tanques en Mariupol nos dimos cuenta de que tendríamos que tomar las armas y crear una milicia.

Y aun así, al principio de la guerra, el que iba a ser el comandante de la brigada, Mozgovoy, se dio cuenta y comprendió que las diferentes unidades separadas de partisanos de la milicia tenían que unirse en una única brigada con un único objetivo y disciplina común o no habría ninguna opción de aguantar ante el ejército de los invasores ucranianos.

Cuando la aviación ucraniana bombardeó el campamento de la brigada y la prensa de Ucrania anunció que habían destruido la brigada se tomó la decisión de llamar a la Brigada Prizrak –la brigada Fantasma–, ya que la prensa ucraniana había dicho que todos los miembros de la brigada habían muerto.

¿Cuál era el propósito de la Brigada y cuáles eran sus objetivos políticos?

Como unidad militar, por encima de todo, el propósito de la brigada como unidad militar era militar: defender las tierras de Novorrusia de la invasión de los fascistas ucranianos. Pero la Brigada tenía también el objetivo añadido de combatir el fascismo en general.

El objetivo político de Alexey Mozgovoy era establecer el poder popular y el socialismo (según Mozgovoy entendía el término) en el territorio de Novorrusia, luchar contra los oligarcas y el sistema oligárquico y combatir contra los excesos de los oficiales y el aparato burocrático.

Y a largo plazo, si fuera posible, el objetivo de Mozgovoy era incluso más ambicioso e incluía una amplia reestructuración política y económica de Ucrania en general.

¿Ha tenido la Brigada apoyo de otros países u organizaciones políticas?

La Brigada no ha tenido apoyo de ningún país extranjero. Ha existido únicamente con el apoyo humanitario de varios partidos y organizaciones populares patrióticas y partidos comunistas de la Federación Rusa y otros países de Europa. Concretamente, el Partido Comunista de la Federación Rusa ha aportado una ayuda considerable.

Como 14º Batallón de Defensa Territorial (como se denomina a la Brigada en los documentos oficiales de la RPL), la Brigada ha comenzado recientemente a recibir apoyo del cuartel general de la milicia popular de la República Popular de Lugansk en forma de suministros, armamento, uniformes, provisiones y también cierta asistencia financiera. Esa asistencia (junto a la suministrada por organizaciones sociales y partidos políticos) mantiene a la Brigada al nivel necesario para el combate.

Siguiendo el ejemplo de la guerra civil española (como primer ejemplo en Europa), voluntarios de todo el mundo han venido a Novorrusia a luchar contra el fascismo otra vez. ¿Podría esto convertirse en un punto de inflexión para las organizaciones y partidos comunistas?

¡Por supuesto! Los voluntarios extranjeros de izquierdas –socialistas y comunistas– han mostrado con su ejemplo que cuando es necesario pueden defender los intereses de pueblo con las armas en la mano. Han demostrado que el movimiento de izquierdas no ha desaparecido, no se ha deteriorado y no se ha convertido en un tigre de papel.

Así que en ese sentido, sí, puede que esto se convierta en un punto de inflexión para los partidos y organizaciones comunistas. Es decir, si estos partidos y organizaciones comunistas hacen un uso correcto de la situación para concentrar sus fuerzas para la lucha contra el capitalismo y el sistema capitalista.

Es otra historia el hecho de que los capitalistas tratarán (ya lo están haciendo) de eliminar esta oportunidad para la izquierda: algunas veces por la fuerza, como por ejemplo asesinando a los activistas de la “primavera rusa” y otras veces por medio de engaños, dirigiendo la energía hacia aquello que los capitalistas consideran inofensivo.

Aun así, todo depende de la izquierda…

2016/12/04

ENTREVISTA A UN COMUNISTA ITALIANO, VOLUNTARIO EXTRANJERO EN LA BRIGADA PRIZRAK

 
 
InterUnit es una división de la Brigada Prizrak de la República Popular de Lugansk. Los voluntarios comunistas extranjeros que vinieron a Donbass sirven en ella. No se encuentran aislados, sino integrados en una organización político-militar formada por personas con iniciativa a las que les importa. Es algo que inspira y da esperanza de que el mundo no es tan malo. Da fe en la humanidad.
 
Svobodnaya Pressa entrevistó a Nemo, un voluntario italiano que lucha en Prizrak desde 2015, tiene un aspecto especialmente robusto y ama la buena literatura. Tras charlar con él, incluso el pesimista más convencido puede dejar de obsesionarse con el apocalipsis, porque verdaderamente me gustaría ver el mundo que imagina para el futuro. Por algún motivo, no es difícil creer que una persona así sea capaz de construir ese mundo.
 
Esta no es tu primera guerra. Luchaste en Yugoslavia. Cuéntanos algo más, por favor.
No fue una guerra de verdad. Simplemente nos retiramos paso a paso hacia Belgrado y después acabó todo. Es una historia triste, pero también una buena lección: no llegues a un acuerdo cuando ya has bajado las armas. Milosevic estaba convencido de que los países occidentales cumplirían los acuerdos a los que habían llegado con él.
 
¿Estabas con el Partido Comunista?
Absolutamente no. He sido miembro de varias organizaciones comunistas, pero siempre que he tomado las armas los he tenido que dejar. Oficialmente, los partidos comunistas europeos se niegan a participar en las guerras. No quieren tener que lidiar con la “basura de la guerra”. No es pacifismo, simplemente es miedo.
 
¿Cómo llegaste allí?
En un día en coche. Está bastante cerca de Italia. Tenía 20 o 21 años.
 
Eras prácticamente un niño.
A los 20 años, ya no se es un niño. Por supuesto que era muy joven, pero había decidido ser un militante comunista y vi que la política interna de las organizaciones comunistas estaba en unas condiciones muy tristes: había poca voluntad de cambiar nada y eso solo podía acarrear autodestrucción. Y así las organizaciones comunistas pierden gran potencial, oportunidades para la revolución. Aunque no lleguemos a la revolución, estamos trabajando para crear las condiciones para ella. Uno de los primeros pasos es la lucha contra el imperialismo.
 
¿Crees que una revolución mundial es realmente posible en, digamos por ejemplo, los próximos 30 años?
Si la gente se une en un buen proyecto político, nada es imposible.
 
¿De verdad lo crees?
Creo que nada es imposible. Por el momento, no veo cómo podría pasar, pero sé que podemos hacerlo.
 
Sobre Donbass, ¿por qué viniste hasta aquí?
Por razones políticas: soy antifascista y después de Odessa ya no podía quedarme en casa. Además, aquí la gente intenta crear un nuevo tipo de sociedad. Puede que les guíe solo la nostalgia por la Unión Soviética (no necesariamente el comunismo) pero, por supuesto, la situación es positiva para los comunistas.
 
Y por motivos personales: en Yugoslavia no luchamos realmente en la guerra. Así que quiero usar todo lo que aprendí durante ese tiempo. Hay un buen libro italiano, “La Estepa Tártara”, de Dino Buzzati. Es la historia de un soldado que se durante toda su vida esperó la guerra y cuando finalmente la guerra llegó, no pudo luchar y finalmente murió.
 
Hay algunos que se dicen comunistas por nostalgia por las salchichas baratas.
Pues yo no. Tengo nostalgia por algo que no llegué a ver. Me gusta el ideal comunista, pero creo que tenemos que construir nuestro propio modelo de comunismo.

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