"...la
extrema derecha avanza a velocidad de crucero ante un centroderecha
timorato y una socialdemocracia desaparecida. Y Euskal Herria, con todos
los matices y pese a contar muchos más cortafuegos que otros países, no
es ajena a estas corrientes."
El pasado martes desconocidos arrojaron dos cabezas de cerdo a unos
bajos del barrio Zabalgana de Gasteiz donde está prevista la instalación
de una mezquita. Más allá de la evidente y generalizada denuncia del
acto concreto, a la que ayer se sumó un clarificador comunicado de la
comunidad musulmana, conviene reparar en el caldo de cultivo que prepara
el terreno para estos ataques islamófobos.
Los pasquines que han circulado por el barrio cargando contra la mezquita no son sino el antecedente directo de unos ataques que vienen precedidos por las políticas irresponsables y criminalizadoras del anterior alcalde, Javier Maroto. Una criminalización de la migración que da alas a la extrema derecha y que entronca de forma directa con la deriva xenófoba que la UE está exhibiendo en la gestión de la llegada de migrantes y solicitantes de asilo.