"La comunidad internacional pide paciencia a Palestina, retomar
negociaciones, pero Palestina ya ha visto a donde le han llevado. Una
paz sin justicia y sin libertad nacional apuntala la opresión."
Borroka Garaia da

El este de Ucrania no es el único lugar donde están cayendo chuzos de
punta. Palestina vive una nueva ofensiva militar. Si es que se puede
llamar nueva a la eterna dominación sionista. El discurso justificante
de la supuesta “represalia” a acciones de la resistencia palestina
esgrimido por Israel está tan fuera de la realidad como afirmar que el
estado español en política penitenciaria o en la represión cotidiana
actúa por venganza.
Lo hace porque al igual que en Palestina se violan
todos los días los derechos del pueblo y el derecho a la existencia
nacional.
Hace dos décadas dio inicio el proceso de paz entre Palestina e
Israel. La industria de la paz, la comunidad internacional, y el mismo
pueblo palestino miraron con optimismo una etapa nueva que se abría y
las posibilidades de que los derechos conculcados por Israel fueran
restituidos y los refugiados pudieran volver a una Palestina libre. Las
promesas de Israel y la comunidad internacional no se hicieron esperar;
en cinco años se pondría fin a la ocupación militar, evacuación de las
colonias ilegales, liberación de presos…
Lo cierto es que el proceso de paz ha sido un gran chollo para
Israel. A partir de su inicio retomaron relaciones diplomáticas con
numerosos países que las tenían paradas, la economía floreció, recibió
apoyo financiero internacional, desactivó a la mayor parte de la
resistencia palestina, que ahora entre ella se tendría que vigilar, ya
que los palestinos serían los encargados de ofrecer seguridad a su
opresor y ocupante. Desde Palestina se hizo un reconocimiento de Israel
etc…
Sin embargo para los palestinos no fue tan bueno. Las colonias lejos
de evacuarse se expandieron, los presos políticos siguen en el mismo
sitio, y la ocupación militar se mantiene. Económicamente la situación
es cada vez más insostenible.
Han pasado más de 20 años y Palestina está peor que entonces. Israel quería la paz, por supuesto que sí. Pero una paz para seguir manteniendo la opresión sobre tierras palestinas.
Han pasado más de 20 años y Palestina está peor que entonces. Israel quería la paz, por supuesto que sí. Pero una paz para seguir manteniendo la opresión sobre tierras palestinas.
La comunidad internacional pide paciencia a Palestina, retomar
negociaciones, pero Palestina ya ha visto a donde le han llevado. Una
paz sin justicia y sin libertad nacional apuntala la opresión.
Cuando bombardearon Gernika y otras poblaciones vascas no apareció la
ONU, ni la comunidad internacional. Y si hubiera aparecido, hubiera
sido para pedirnos la misma paciencia que a los palestinos.
Ya va siendo hora de empezar a construir una verdadera comunidad
internacional-ista de pueblos y clase, que acompañe y sea poder fáctico
en las luchas de liberación, dejando atrás el ensimismamiento con la
comunidad internacional del capital, pues en ella no hay solución. Ni
para Palestina ni para Euskal Herria. Ya que en un caso como en otro, lo
único que puede lograr un cambio son medidas de presion
internacionalistas, desinversiones o boicot hasta junto a la lucha de
los pueblos hacer imposible la opresión.
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