"El fascismo, como es obvio, sigue manejando el cotarro en España y se
encuentra en todas las esferas de poder, un poder político,
eclesiástico y militar que siempre -siempre- ha sido catalanofóbico. Por
eso los ultranacionalistas españoles de Valencia pudieron gritar
consignas a favor de Hitler y exhibir banderas nazis ante los ojos de la
policía, que lo contemplaba sin mover un dedo."
Víctor Alexandre
Boltxe.info

En su conferencia, Escura, que no habló en función de su cargo, sino
como historiador, dijo que “España fue el único Estado donde ganó el
fascismo” y que “aún hoy continúa enquistado en las estructuras de
poder”, lo que imposibilita que pueda prosperar una verdadera
democracia. Ciertamente es así. Fijémonos, por ejemplo, que por lucir
una estelada en un pabellón de baloncesto de Zaragoza, la fiscalía pide
300 euros a su portador después de haberlo detenido y encerrado en un
calabozo toda la noche del 5 de octubre, mientras que la quema de una
bandera seis días después en Montjuïc, por parte de un grupo de ultras
españolistas, disfrutó de total impunidad. La misma impunidad bajo la
cual los fascistas que se manifestaron el 9 de octubre en Valencia
gritaban “¡Mas, cámara de gas!”.
El fascismo, como es obvio, sigue manejando el cotarro en España y se
encuentra en todas las esferas de poder, un poder político,
eclesiástico y militar que siempre -siempre- ha sido catalanofóbico. Por
eso los ultranacionalistas españoles de Valencia pudieron gritar
consignas a favor de Hitler y exhibir banderas nazis ante los ojos de la
policía, que lo contemplaba sin mover un dedo. Mira por donde, la
misma policía que, también en Valencia, bajo el grito de “¡Te vas a
enterar catalán de mierda!”, vapuleó a patadas el joven Rafael Martín i
Faixó el 16 de abril pasado por llevar una estelada en el partido de
final de Copa. Y también fue la policía española la que desfiguró la
cara por la misma razón a Jordi Mascort en una final de Copa anterior
en el estadio Vicente Calderón de Madrid. Y es que para España la
defensa de los derechos nacionales de Cataluña es un delito, mientras
que las exaltaciones del franquismo y del nazismo están protegidas. El
primero, el franquismo, cuenta con una fundación subvencionada por el
Estado, y el segundo, el nazismo, se ve condecorado por la delegada del
Gobierno en Cataluña.
Por supuesto, todas estas agresiones policiales contra portadores de
esteladas han sido defendidas por el ministro Jorge Fernández Díaz, lo
que indica hasta qué punto la catalanofobia en España es institucional.
Lo bueno de todo esto es que pronto podrá desembarazarse de esa gente
tan ufana y tan soberbia que con su odio ha conseguido que millones de
catalanes tengan claro que la independencia de Cataluña, además de ser
un derecho inalienable, es una necesidad vital.
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