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2012/01/16

Aniversario del asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht

"...el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia"



David Arrabalí-Mundo Obrero Rebelión



Hace 93 años, la noche del 15 de enero de 1919, en Berlín, fue detenida Rosa Luxemburgo: una mujer indefensa con cabellos grises, demacrada y exhausta. Una mujer mayor, que aparentaba mucho más de los 48 años que tenía.

Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones, y la multitud burlona y llena de odio que se agolpaba en el vestíbulo del Hotel Eden le saludó con insultos. Ella alzó su frente ante la multitud y miró a los soldados y a los huéspedes del hotel que se mofaban de ella con sus ojos negros y orgullosos. Y aquellos hombres en sus uniformes desiguales, soldados de la nueva unidad de las tropas de asalto, se sintieron ofendidos por la mirada desdeñosa y casi compasiva de Rosa Luxemburgo, “la rosa roja”, “la judía”.


Le insultaron: “Rosita, ahí viene la vieja puta”. Ellos odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, el feminismo, el antimilitarismo y la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo:


“‎'¡El Orden reina en Berlín!’ ¡Estúpidos secuaces! Vuestro ‘Orden’ está construido en arena. Mañana la revolución se “alzará ella misma con un estruendo” y anunciará con una fanfarria, para vuestro terror: ¡YO FUI, YO SOY, YO SERÉ!”


La empujaron y golpearon. Rosa se levantó. Para entonces casi habían alcanzado la puerta trasera del hotel. Fuera esperaba un coche lleno de soldados, quienes, según le habían comunicado, la conducirían a la prisión. Pero uno de los soldados se fue hacia ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien. El hombre se llamaba Runge. El rostro de Rosa Luxemburgo chorreaba sangre. Runge obedecía órdenes cuando golpeó a Rosa Luxemburgo. Poco antes él había derribado a Karl Liebknecht con la culata de su fusil. También a él le habían arrastrado por el vestíbulo del Hotel Eden.


Los soldados levantaron el cuerpo de Rosa. La sangre brotaba de su boca y nariz. La llevaron al vehículo. Sentaron a Rosa entre los dos soldados en el asiento de atrás. Hacía poco que el coche había arrancado cuando le dispararon un tiro a quemarropa. Se pudo escuchar en el hotel.


La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:


La Rosa roja ahora también ha desaparecido. Dónde se encuentra es desconocido. Porque ella a los pobres la verdad ha dicho. Los ricos del mundo la han extinguido.


Pocos meses después, el 31 de mayo, se encontró el cuerpo de una mujer junto a una esclusa del canal. Se podía reconocer los guantes de Rosa Luxemburgo, parte de su vestido, un pendiente de oro. Pero la cara era irreconocible, ya que el cuerpo hacía tiempo que estaba podrido. Fue identificada y se le enterró el 13 de junio.


En el año 1962, 43 años después de su muerte, el Gobierno Federal alemán declaró que su asesinato había sido una “ejecución acorde con la ley marcial”. Hace sólo doce años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, que habían recibido órdenes y dinero de los gobernantes socialdemócratas, fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht. Rosa Luxemburgo fue asesinada por las tropas de asalto al servicio de la socialdemocracia. Junto a ella murió su camarada Karl Liebknecht. Había nacido el 5 de marzo de 1871. Mucha gente sigue la tradición de la Alemania oriental de asistir a la manifestación para recordarla, su respeto lo demuestran depositando claveles rojos en el monumento dedicado a la «Rosa Roja» y a los socialistas y comunistas que trabajaron por un mundo mejor.”Qué extraordinario es el tiempo que vivimos”, escribía Rosa Luxemburgo en 1906. “Extraordinario tiempo que propone problemas enormes y espolea el pensamiento, que suscita la crítica, la ironía y la profundidad, que estimula las pasiones y, ante todo, un tiempo fructífero, preñado”. Rosa Luxemburgo vivió y murió en un tiempo de transición, como el nuestro, en el que un mundo viejo se hundía y otro surgía de los escombros de la guerra.


Sus compañeros intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Adolf Hitler a subir al poder. Hoy, cuando el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia. Cuando los partidos y organizaciones “tradicionales” se ven en la obligación de cuestionar sus formas de actuar ante el abandono de las masas. Cuando la izquierda transformadora aboga exclusivamente por el parlamentarismo como vía para el cambio social. Cuando nos encontramos ante una enorme crisis del modelo de democracia representativa y los argumentos políticos se reducen al “voto útil”. Hoy, decimos, Rosa Luxemburgo se convierte en referente indispensable en los grandes debates de la izquierda. No es sino su voz la que se escucha bajo el lema, aparentemente novedoso: “Otro mundo es posible”. Ella lo formuló con un poco más de urgencia: “Socialismo o barbarie”. Su pensamiento, su compromiso y su desbordante humanidad nos sirven de referencia en nuestra lucha para que este nuevo siglo no sea también el de la barbarie.”

Sinopsis de Rosa Luxemburg una película de Margarethe von Trotta, 1986:


Con gran rigor histórico, narra un retrato de la líder socialista Rosa Luxemburg, desde fines del siglo XIX hasta su muerte en 1919. El guión de cuatro partes y un prólogo presenta a Rosa durante prisión en Wronke, en 1917. La primera parte retrocede a fines del siglo pasado y comienzos del actual. Rosa Luxemburgo se halla al principio de su carrera como periodista de cuestiones políticas y militante del partido socialista. Más que el éxito profesional, desea ser una mujer al lado de Leo Jogiches, su amante y compañero de lucha. Luego de una breve estadía en Varsovia, adonde acude Rosa para prestar su apoyo a la primera Revolución Rusa, se ve detenida y encarcelada por este motivo, hasta que los compañeros del Partido Socialista alemán obtienen su rescate. En 1906, regresa a Berlín. A partir de ese momento, su historia es narrada en forma cronológica hasta su muerte en enero de 1916. Estas informaciones históricas acerca de la revolucionaria Rosa Luxemburgo constituyen una parte importante en el film. Pero igual importancia posee la descripción del mundo de esta mujer.


Datos filmográficos:
Director: Margarethe von Trotta Actores: Barbara Sukowa, Daniel Olbrychski, Otto Sander, Adelheid Arndt, Jürgen Holtz, Doris Schade, Hannes Jaenicke, Jan Biczycki, Karin Baal, Winfried Glatzeder, Regina Lemnitz, Barbara Lass, Dayna Drozdek, Henryk Baranowski, Patrizia Lazreg. Género: Biográfica País: Checoslovaquia, Alemania Oriental. Año: 1986 Idioma: Alemán con subtítulos en Español Incrustados Duración: 114 Minutos--

2012/01/03

Cinco motivos para abolir la cárcel

"La privación de libertad articulada estructuralmente en torno a la institución carcelaria y al conjunto de estructuras de ejecución penal complementarias a la prisión ha demostrado ser una forma de violencia ilegítima"

Cesar Manzanos Bilbao, doctor en sociologia (GARA)


Las mismas razones históricas, sociales, políticas y jurídicas que fundamentan la necesidad de abolir la pena de muerte o los malos tratos y tortura ejercidas por los estados o entidades supraestatales formales, son aplicables a la privación de libertad. La privación de libertad articulada estructuralmente en torno a la institución carcelaria y al conjunto de estructuras de ejecución penal complementarias a la prisión ha demostrado ser una forma de violencia ilegítima. Esta violencia es posible y necesaria de eliminar debido a muy diversas razones sobradamente argumentadas por diversos autores, de entre la que podemos destacar las siguientes:


1. Es ineficaz desde un punto de vista rehabilitador y de prevención del delito, puesto que no resocializa, sino lo contrario, ni disuade a la población o a los autores de delitos para no reincidir.



2. Es inhumana y degradante tanto para quien la sufre como para su entorno familiar y social, por lo que genera victimización secundaria.


3. Es injusta debido a su aplicación selectiva, que se dirige a una parte ínfima de la población que perpetra delitos y funciona como un dispositivo de criminalización de la pobreza y de determinados tipos de disidencia política, como un mecanismo de manipulación para invisibilizar la delincuencia con mayúsculas, etiquetando a la delincuencia convencionalizada por los propios aparatos de control penal.


4. Es despreciativa para con las víctimas de los delitos, puesto que no les aporta reparación, ni seguridad y les condena a ser convidadas de piedra de la intervención penal.


5. Además, el recurso generalizado a la aplicación de la privación de libertad ha sido uno de los exponentes de la quiebra de los valores democráticos y del respeto al resto de los derechos humanos. Aplica los mismos valores que dice combatir. Aplica la violencia y degradación. La cárcel no es solo privación de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistemáticamente el derecho a la vida, a la integridad física, al trato digno, a la intimidad, a la salud... justificándose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibición y demás valores contrarios a los llamados valores democráticos.


Por estas y muchas otras razones, la abolición de la privación de libertad supondría uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexión interesadamente omitida sobre qué es la seguridad ciudadana, sobre qué entendemos por prevención y lucha contra el delito y sobre cuáles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo.


No se trata tanto de buscar alternativas a la penalización o a la prisión. Se trata de llegar a un escenario en el cual no existan, y tengamos que apañárnoslas para afrontar los conflictos humanos sin el falso recurso al castigo penal que no hace sino ocultarlos y mercantilizarlos, cuando no agravarlos.

2012/01/01

Agur 2011! Ya falta un año menos para la liberación

"...si bien continuamos bajo la ocupación española y francesa Euskal Herria no está derrotada ni vencida"

http://borrokagaraia.wordpress.com/

Otro año que se nos va y uno nuevo que vendrá. El 2011 nos deja con las avanzadillas de medidas anti-sociales del gobierno español del PP, con nuevas extradiciones y entradas en prisión como la de Xabier Agirre, con castigos de aislamiento en diversas cárceles como los realizados a Ibon Goieaskoetxea, con “documentos para la convivencia” en el sector educativo realizado por el Departamento de Educación del Gobierno de Lakua, un gobierno resultado de un pucherazo electoral y que impide por su carácter antidemocrático precisamente la convivencia, con constituciones de ayuntamientos como el de Garinoain, fiel reflejo del carácter antidemocrático, humillador y fascista español que rige la vida política estatal, con amenazas de nuevas encarcelaciones y procesos judiciales…

En definitiva, el mismo esquema de guerra de siempre. Por si fuera poco, la audiencia nacional, heredera vertical y directa del TOP franquista y gracias al poder violento que le otorgan los grupos armados y policiales españoles se arroja la legitimidad no ya de secuestrar vascos y vascas sino de incluso dictar que en la próxima manifestación de Bilbo del día 7 de Enero no se podrán realizar alusiones al carácter político de los presos y presas, ni mostrar sus fotografías, ni gritar proclamas que se salgan de lo autorizado y que las reivindicaciones que se muestren deben tener el límite en “la petición de derechos reconocidos en la ley”.

La audiencia nacional de esta manera, con este actuar, de una forma sencilla y pedagógica se convierte indirectamente en el mayor apologeta del carácter político de los y las represaliadas. Un carácter político totalmente incuestionable debido a que el propio conflicto es de carácter político. Pura obviedad.

Los delincuentes comunes, los mercenarios, los vividores del conflicto se encuentran precisamente al otro lado de la barricada. Su carácter político (que también lo tienen) es de rebote, el eje que guía sus pasos es el ánimo de lucro o las ansias de poder material. Sin misterios.

Asi que cerramos un año para abrazar uno nuevo que se presenta importante de cara a la liberación nacional y social. Cerramos el año con las vistas puestas en una cita. Con una cita a la vuelta de la esquina, el día 7 de Enero. ¡Presos y presas politicas, exiliadas y exiliados a casa!.

Un nuevo año donde les vamos a demostrar que si bien continuamos bajo la ocupación española y francesa Euskal Herria no está derrotada ni vencida. Y el día 7 tendrán un botón de muestra con el calor y solidaridad de la sociedad vasca hacia sus presos y presas políticas llenando Bilbo hasta la bandera y algo más. ¡A reventarlo!.

Pasar una buena noche, olvidaros de los mala-sombra un rato, cuidaros , y mucho cuidado si pilláis coche (mejor no) que os quiero a todos y todas mañana aquí también. Urte berri on!!!!!

2011/12/26

Extracto de entrevista a Antxon Lafont

"Vamos derechos al "1984" de Orwell y tenemos que luchar para impedirlo"


GARA

(...)

¿Cómo va a evolucionar el periodismo?

El periodismo va a evolucionar muy fuertemente en función de las evoluciones políticas. Y la evolución política va detrás de la sociedad civil con poder de dinero. ¿En estos momentos quién manda? Los bancos. Cuando, por ejemplo, me dicen los españoles: «Con tu manía de soberanía...». Les pregunto: «¿Tú eres soberano? El ejército. ¿Estáis en la OTAN, no? Política industrial. ¿Quién hace la política industrial? Los grandes grupos industriales del mundo. La moneda, el euro. ¿Qué es lo que tienes realmente?». Se puede pretender tener soberanía sobre lo no cuantificable, es decir, sobre la identidad y cultura. Y es la única soberanía que en el mundo puede tener la sociedad política. Nosotros tenemos que tener esa soberanía, la de respetar nuestra identidad y nuestra cultura. En el resto, la soberanía la tienen otros. Y la sociedad política está puesta para dar la impresión de que hay democracia. El político no tiene poder, solo el poder de represión, que le llaman orden.

El periodismo tiene que ver con el que tiene poder...

Y el que tiene poder ya no es el electo, sino el representante de la riqueza. Vamos derechos al «1984» que describía George Orwell y lo que debemos hacer es luchar para impedirlo. «No te has cansado de luchar?», me preguntan algunos de mi edad. «No te canses de luchar -les respondo-, ¡que lo van a pagar tus nietos!». El siglo XXI será el siglo de la mujer, porque el chollo del hombre se está acabando. ¡Qué cara hemos tenido! La cantidad de siglos que

el hombre ha estado demostrando una falsa superioridad. Y la mujer, poco a poco, ha conseguido que nos vayamos dando cuenta. Este será, además, el siglo de la sociedad civil; esta será la que va a dar fuerza a la sociedad política.

«El odio genera venganza, como el perdón genera paz»

«La alternativa nuclear después de Fukushima», de José Allende, es un homenaje tanto a las víctimas de este accidente nuclear como a los luchadores de Euskal Herria que evitaron que el país se convirtiera en «el mayor polvorín del mundo». ¿Realmente era para tanto?

Sí, sí. Estaban previstas cuatro centrales: en Tutera, Deba, Ispaster-Ea y Lemoiz, con varios reactores por central. En cuanto a la situación actual, me parece una barbaridad que frente a un argumento que es que estamos dejando centrales y basura nuclear para cientos e igual miles de años estemos hablando del dinero que cuesta desmantelar las centrales. Fukushima no se ha acabado, se irán descubriendo derivaciones. Ya están diciendo como si nada que están pidiendo la autorización para verter a la mar agua contaminada. ¿La crisis ayudará a buscar más calidad que cantidad?

En «Aprender a mirar», de Fernando Larruquert y Fito Rodríguez, se explica: «Inmersos en una cultura de la figuración, si no sabemos mirar, corremos el riesgo de entregar nuestro sentir a una realidad maquillada».

Por eso tenemos que aprender a mirar, para ir hasta dentro, penetrar en el objeto o concepto que se mira. Para eso debemos preocuparnos de lo que hay detrás y hacernos preguntas: ¿por qué se ha hecho esta lámpara así? ¿por qué estas formas y este color? Debemos desmontarla, deconstruirla en el sentido figurado. Mirar más allá, seguir mirando, no significa solamente fijarse en los defectos, al contrario, también en las cualidades. Mirando así sientes más excitación.

En «Odio, perdón, venganza, paz», de Joxe Arregi y Garbiñe Biurrun, se dice que el perdón con condiciones no es perdón.

«Perdonar es renunciar a odiar», escribió un filósofo francés, y yo añadí: «El odio genera venganza, como el perdón genera paz». Personas con las que no tengo grandes afinidades políticas es posible que me sorprendan, igual por interés político. Ten en cuenta que el problema vasco se lo han apropiado ya los europeos. Había que internacionalizarlo y ya lo está.

ww.gara.net/paperezkoa/20111226/311758/es/Vamos-derechos-'1984-Orwell-tenemos-que-luchar-para-impedirlo

2011/11/20

75 Aniversario de la muerte de Buenaventura Durruti (1896-1936).

Ferrán Aisa / Periódico cnt


Hoy se cumple el 75 aniversario de la muerte del héroe del pueblo Buenaventura Durruti. Un hombre de acción con un carisma arrollador y extraordinario.




La filosofía de Marx proponía el principio del orden y de la creación, mientras que Bakunin era partidario del caos y la rebelión. Rimbaud, por su parte, consideraba que para transformar el mundo primero había que cambiar la vida. El mundo de las vanguardias y de los movimientos obreros revolucionarios, que siguieron estos parámetros filosóficos, iniciaron el camino hacia la emancipación social.


Buenaventura Durruti era un hombre de acción, su lucha era emancipadora, su carisma anarquista imponía respeto… Durruti hacía de su acción y de su lucha poesía pura, como quedó patente en la entrevista que le hizo el periodista Van Passen para el periódico canadiense Toronto Star, donde sus palabras se alzan con una gran sensibilidad poética: "Las ruinas no nos dan miedo. Sabemos que no vamos a heredar nada más que ruinas, porque la burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia. Pero –le repito- a nosotros no nos dan miedo las ruinas, porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones –dijo murmurando, ásperamente. Y luego agregó: -Ese mundo está creciendo en este instante."


Las palabras de Durruti eran poesía revolucionaria en acción, una poesía destinada a cambiar la vida y a transformar el mundo. Pero el 20 de noviembre de 1936 Durruti topó con la parca en la Ciudad Universitaria de Madrid, por tanto ahora se cumple 75 años de su muerte. Durruti murió de un disparo en pecho. Un disparo que todavía hoy se desconoce el fusil de donde salió la bala... Se ha hablado mucho de las sietes muertes de Durruti..., pero tal vez la muerte se produjo accidentalmente por la bala que salió de su propio naranjero. La muerte de Durruti, como el Aquiles de la tragedia griega, amplió aún más su condición de héroe. Durruti fue el héroe libertario por excelencia. Durruti fue ensalzado y convertido en leyenda por los milicianos de las columnas confederales que luchaban en el frente contra el fascismo y por los militantes anarcosindicalistas que, en la retaguardia, habían comenzado a construir la nueva sociedad bajo el prisma de la autogestión libertaria. El cuerpo sin vida de Durruti fue trasladado de Madrid a Barcelona y expuesto en el vestíbulo de la Casa CNT-FAI, en la Via Laietana que, aquel mismo día, se llamó Durruti. Su féretro fue cubierto con una bandera roja y negra… Su muerte generó muchas alabanzas, pero una gran parte de ellas eran falsas, pues muy pronto traicionaron las aspiraciones revolucionarias de Durruti.


La manifestación que generó su sepelio fue impresionante, pues cerca de un millón de personas ocuparon todas las arterias urbanas por donde pasó la comitiva camino del cementerio de Montjuïc. A la cabeza de la manifestación todas las bandera antifascistas habrían paso a los responsables políticos, sindicales y militares, entre ellos, Companys, Comorera, García Sandino, Pi i Sunyer, Garcia Oliver, Montseny, Peiró, Marianet, Puig Elias, Nin y, entre otros, el cónsul de la URSS Ovseenko. Todos los sindicatos de la CNT, las agrupaciones de la FAI, comités de las JJ. LL. y de las Mujeres Libres seguían la comitiva y detrás de ellos miles y miles de trabajadores. También se manifestaban con dolor y rabia clamando en sus pancartas de "venganza" los milicianos de la Columna Durruti, En definitiva, todo el pueblo se había echado a la calle para acompañar a Durruti en su último camino… Era la última manifestación unitaria del pueblo trabajador y antifascista, pronto se pondría en juicio la revolución y se iniciaría la lucha fratricida, y la contrarrevolución acabaría con las esperanzas emancipadoras del pueblo trabajador. Y los anhelos de transformación social se convertirían en historia… Aquel día gris y lluvioso de noviembre la manifestación popular que transcurría por la calles de Barcelona era rota tan solo por el trotar de los caballos de los milicianos de la FAI, del POUM y de la guardia urbana que rendían honores al luchador anarquista. Los motoristas de las patrullas de control habrían el paso… Entre la inmensa gente que acompañaba los restos de Durruti, dos bandas de música, a distinto ritmo, interpretaban Hijos del Pueblo. Durruti fue enterrado el día siguiente. El entierro fue una metáfora una especie de canto del cisne que auguraba que con Durruti se enterraba la revolución española.

2011/11/10

AIZKORA ETA SUGEA Jakue Pascual - Sociólogo

Carta de Durruti a Likiniano: «La rebelión anda en el País Vasco vestida de negro». La Comuna de San Sebastián, con unas pocas armas y dinamita, entona «A las barricadas» frente al enemigo a la espera de los refuerzos de Pérez Garmendia. Por su parte, los dubitativos jeltzales aguardan acantonados en Azpeitia. Likiniano y los suyos intervienen en la batalla de Peñas de Aia y en el repliegue hasta la frontera, cuando los requetés de Mola quiebran la línea. Luego combatirá en Aragón, será de los últimos en abandonar Barcelona hacia el exilio y allí se sumará a la resistencia contra los nazis y al maquis pirenaico


En Iparralde el abertzalismo se mantenía a duras penas tras la ocupación. Mark Legasse lanza mítines ante auditorios minoritarios. Likiniano sujeta el megáfono. Y -según nos cuenta Chiapuso en el excelente libro de Pilar Iparragirre «Félix Likiniano: miliciano de la utopía»- durante su participación en la coral Oldarra del ácrata Philippe Oyhanburu alumbra su abertzalismo, narrándonos cómo tras una pelea en Miarritze declara ante el juez que a él nadie le llama extranjero en su tierra. Eran tiempos en los que el régimen de Franco pesaba como una losa. La inmovilidad del PNV atenazaba a los jóvenes nacionalistas que comenzaban a apostar por la resistencia. ETA nacía en 1959 y llegaban refugiados «los de la medallita». A ellos -como señala Jtxo Estebaranz en su «Breve historia del anarquismo vasco»- acogería Likiniano recuperando la pasión insurreccional. «A éstos les donaría una de sus esculturas en madera, el hacha y la serpiente con el lema Bietan Jarraitu», que se convertiría en la divisa de ETA y además -como rememora Juan Joxe Etxabe- un pequeño arsenal que ocultaba desde la época de la resistencia.


Hay quien opina que el anagrama de ETA es siniestro y quien piensa que es una concesión hortera a la vanidad. La versión popular lo sintetizaba en un «contundente como el hacha y sigiloso como la serpiente». Pero Félix era un profundo conocedor de las cosas de su pueblo y el anagrama ocultaba un sentido que se perdía en la noche de los tiempos. Un significado telúrico por el que el fuego del cielo (el rayo producido por el entrechocar de las nubes, las piedras de arriba, simbolizadas por las primeras hachas) y el de las profundidades magmáticas donde mora Herensuge, la gran serpiente enroscada, se convierten en energía en nuestra tierra. Un contenido simbólico para un pueblo originario que, como Eskual Herria, con la mano usa la tecnología primigenia de la piedra que lo convierte en humano alrededor del fuego.


Federico Krutwig escribe «Vasconia» y Likiniano comparte con él y López Adán (Beltza) una visión libertaria y nacionalista del mundo. Félix Likiniano es reconocido a comienzos de los noventa por los activistas de la autonomía bilbaína que fundan una asociación cultural en su nombre y cuyo símbolo era un cruce de muchos caminos. El anuncio del cese definitivo de la lucha armada por parte de ETA ha cerrado un largo ciclo que ha acompañado toda la vida a una generación como la mía y en el que hemos perdido y han sufrido demasiadas personas. Como diría Félix a sus amigos Mark y Federico -etxekoak-, los de casa estamos de enhorabuena

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