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2009/11/10

Muros ruidosos, muros silenciosos

"En los 27 años que se mantuvo el muro berlinés, hubo 79 muertes, de las que se nos informó una tras otra, hasta la saciedad: eran víctimas del comunismo. Entre 1989 y 2007 han fallecido, que se sepa, 15.000 inmigrantes frente a las fronteras europeas;..."
Alizia Stürtze (GARA)
Desde su construcción, en 1961, en plena Guerra Fría, el Muro de Berlín fue noticia diaria. Día tras día, año tras año, los medios occidentales de comunicación nos «informaron» sobre el mismo: el muro de la vergüenza, el muro de la infamia, el telón de acero, los muertos al intentar huir, la maldad intrínseca del comunismo... Cuando se inició su caída, el 9 de noviembre de 1989, el acontecimiento fue retransmitido hasta el hastío y celebrado en directo como la victoria del «mundo libre», y, de paso, como el triunfo definitivo del capitalismo. Marxismo, socialismo, lucha de clases, imperialismo, explotación... todo eso eran antiguallas ante el famoso «fin de la historia» de Francis Fukuyama, que proclamaba que un pensamiento único, el «pensamiento de mercado», se mantendría hasta el final de los tiempos: la historia, entendida como conflicto, había llegado a su fin.

Veinte años después, la Unión Europea conmemora el evento con multitud de festividades y hasta subastas de trozos de hormigón de la pared en cuestión, cuyo derrumbe nos trajo, al parecer, la «libertad». Pero ocurre que el aniversario coincide con la gravísima crisis acarreada por ese «fundamentalismo de mercado», como lo llama Hobsbawn, vencedor tras la caída del muro berlinés, que ha traído consigo la liberalización financiera y el desplazamiento de la voracidad capitalista al mundo entero. Y que, además, concuerda con la ratificación del Tratado de Lisboa que, en plena supuesta crisis del modelo, refuerza la Europa neoliberal, aumenta la militarización y la exclusión, subordina el bienestar y la justicia social a la tiranía del Producto Interior Bruto, endurece las políticas represivas y, ya que de muros hablamos, acelera la construcción de la «Europa Fortaleza», es decir, crea infranqueables muros, reales o virtuales, que cierran fronteras, violan el derecho de asilo, criminalizan a los inmigrantes y los encierran hasta su expulsión en centros de internamiento, verdaderos agujeros negros del Estado llamado de derecho que impulsa la directiva europea conocida como la «Directiva de la Vergüenza».

Pero de esos muros no se habla, o se habla poco: son muros silenciosos. Son muros mucho más largos, altos, dañinos y mortíferos que el de Berlín; pero son muros silenciosos y, a menudo, son muros admitidos e incluso aplaudidos.

En los 27 años que se mantuvo el muro berlinés, hubo 79 muertes, de las que se nos informó una tras otra, hasta la saciedad: eran víctimas del comunismo. Entre 1989 y 2007 han fallecido, que se sepa, 15.000 inmigrantes frente a las fronteras europeas; 15.000 muertes ejemplarizantes, al parecer, de las que, según el tono que de los informativos se extrae, son culpables los propios fallecidos; no víctimas. No olvidemos que en la Unión Europea la libre circulación es para capitales, empresas y mercancías; no para personas que huyen de la miseria y las guerras, de las que Europa es, sin duda, responsable. Y que para ocultar esa realidad ahí está esa otra forma de muro, el muro mediático e ideológico, que invisibiliza la tragedia, separa y justifica, y convierte en meros números estadísticos a todos esos representantes de los «condenados de la tierra» como los llamaba Frantz Fanon; incluidas mujeres embarazadas y niños.

Ese muro «invisible» justifica las vallas de seis metros de altura de Ceuta y Melilla, con su tecnología sofisticada, sus cámaras infrarrojas y sus difusores de gases lacrimógenos, y en las que el «uso desproporcionado de la fuerza» ha causado decenas de muertos... que, al parecer, no merecen la categoría de «víctimas» de la «política securitaria» de la Unión Europea, en la que colabora el Estado español en colaboración con el régimen de Marruecos... Ése que recibe ayudas millonarias por controlar la inmigración y que, hace cuatro años, abandonó en el desierto sin comida ni agua a 500 subsaharianos...

Ese muro «invisible» posibilita la ocultación de ese terrible muro marroquí de 2.700 km., construido hace 20 años por Rabat para saquear los yacimientos de fosfatos y la riqueza pesquera, y perpetuar la ocupación y represión del pueblo saharaui. Esa zona militar de vallas, búnkers y alambradas, vigilada por miles de soldados, está «protegida» por miles de millones de minas antipersona, que en teoría prohíben las convenciones internacionales pero que diariamente causan muertos y heridos... muertos y heridos que, por misterios de la semántica (¿o quizá de la economía o la geoestrategia?), tampoco alcanzan la superior categoría de «víctimas», en este caso del terrorismo marroquí.

Esa barrera «invisible» (pero muy elaborada) permite a Israel seguir ampliando los muros del apartheid en la Palestina ocupada, crear bantustanes en Cisjordania, continuar con los asentamientos ilegales, realizar bloqueos, hurtar el agua y aplastar y asesinar al pueblo palestino como durante la ofensiva de la franja de Gaza (1.500 muertos). No importa que la Corte Internacional de Justicia de La Haya haya ordenado detener la construcción del muro dentro de los territorios ocupados y desmantelar lo ya levantado. El lobby israelí-norteamericano pesa lo que pesa y, mientras ser declarado criminal de guerra serbio o serbobosnio y juzgado como tal es relativamente sencillo, los crímenes de guerra israelíes no son de momento ni juzgables ni punibles... que para eso están el derecho a veto de EEUU en la ONU y otras «insuficiencias» de la legislación internacional. Y es que tanto la categoría de «víctima» como la de «terrorista» o la de «criminal de guerra» dependen del color del cristal con que miren los que mandan. Todos sabemos que Bush, por poner un ejemplo, es un criminal de guerra; y también sabemos que jamás le van a juzgar... ni a Aznar, el «gran aliado de la superpotencia en genocidios y masacres», como le llama Fidel Castro. Como sabemos que a ese Obama que mantiene el centro de detención de Guantánamo, y apoya la «guerra sin fronteras» del Pentágono, la construcción de nuevas bases militares en Colombia y el aumento de la ayuda militar a Israel le han dado el Nóbel de la Paz, convirtiendo sus guerras en «acciones humanitarias».

Apoyados por esos muros ideológicos, económicos y raciales que los medios de comunicación contribuyen a hacer o deshacer, potenciar o invisibilizar, alentar o criminalizar, en los Estados Unidos de Obama, los más de mil kilómetros de muro construidos para impedir el flujo migratorio de México a EEUU no han hecho sino desviar las rutas de cruce hacia el desierto y aumentar el número anual de migrantes muertos (van por los 400 al año). Es lo que llaman (que para todo tienen nombre) la política de prevención por medio de la disuasión; es decir, levantar barreras cada vez más sofisticadas e infranqueables para obligar a la gente a atravesar por las zonas más peligrosas con el objetivo de que las numerosas muertes disuadan a los próximos migrantes. Si a esto le añadimos el hecho demostrado de que con los indocumentados interceptados se cometen todo tipo de violaciones de los derechos humanos por parte de la policía fronteriza y que las mismas quedan impunes en su mayoría, pues no hacemos sino confirmar, una vez más, que el eco que se hace de los «muros de la vergüenza» y la consideración de víctimas o de simples ilegales/indocumentados/huidos que se otorga a quienes los padecen tiene directamente que ver con su procedencia, clase social y/o carácter de su migración.

Y aún hay otros muchos más muros que han «sustituido» al de Berlín, pero que se ocultan tras los muros de incomunicación mediática: el conocido como «muro de Berlín de Asia», que se extiende por casi la mitad de los 2.900 km. de línea fronteriza entre India y Pakistán y que Nueva Delhi piensa seguir construyendo, con la aquiescencia de EEUU, interesado en potenciar las divisiones entre Pakistán y la India; la barrera de seguridad de 9.000 km., la más larga del mundo, que convierte a Arabia Saudita en un reino amurallado; el muro anti-inmigración entre Botswana y Zimbabe; los que han levantado en Bagdad entre los barrios de mayoría chiíta y los de mayoría sunita; el que divide Chipre de norte a sur; los 1.100 km. de alambradas reforzadas con sembradíos de minas antipersona colocados por Kirguistán; y, cómo no, todas esas gated communities (barrios cerrados) discriminatorias, custodiadas por hombres armados, que se extienden por el mundo entero y cuyo paradigma podrían ser esos muros que están construyendo en Río de Janeiro para separar las zonas empobrecidas de favelas de las de mayores recursos...

Veinte años después, los muros de Berlín se han multiplicado por todo el planeta; los visibles y los invisibles; los reales y los simbólicos; los que separan a los pobres de los ricos; los que aíslan a ciertos países en base a su poco interés económico... los que segregan para aplastar a pueblos y lenguas minoritarias, como ocurre en Euskal Herria, donde, con el increíble cuento de «proteger el castellano», están colocando una vez más al euskara en la pendiente de la marginación y la desaparición.

Veinte años después, todos esos muros no demuestran sino el fracaso del poder y sus gobernantes en sus políticas migratorias, sociales, laborales y de defensa de los derechos de los pueblos. Al pueblo nos corresponde conducirles por la vía del diálogo, el acuerdo y la negociación.

2009/11/09

Berlingo harresia 20 urte geroago

"...atzoko harresiak erori bezain laster harresi berriak eraiki zituztela badakite langabeek, pentsionistek, eskaleek, ijitoek, gutxitutako nazioek eta langileek"

Cartas del Este
1989ko azaroaren 9a data historikoa da. Egun horretan, ekialdeko alemaniarrak gaueko 12etatik aurrera inolako baimen berezirik gabe mendebaldera pasatu ahal izango zirela iragarri zuen Alemaniako Errepublika Demokratikoak. Segidan, zurrumurrua Berlin erdibituaren bi aldeetan zabaldu zen, eta gauerdia baino lehen, Berlingo harresiaren inguruak jendez gainezka zeuden.

Unea iritsi zenean, Berlin Ekialdeko hiritarrak muga-postuak pasatzen hasi ziren oinez eta automobilez. Hunkipen eszenek hartu zuten protagonismoa: denbora luzez separaturiko familiartekoen eta lagunen besarkadak eta malkoak, xanpain eta garagardoarekin eginiko brindisak, bisitariei egindako ongietorri opariak, muga-postuak zaintzen zituzten soldaduen errifleetan eta frontera zeharkatzen zuten automobiletako haizetakoetan jarritako loreak...

Pozak, zirrarak eta hordigarri zen askatasun sentimenduak gainontzeko guzia egin zuten.

Pixkanaka-pixkanaka, milaka berlindarrek harresia eskalatu, eta kasu askotan soka, mailu, pikotxa eta zizelekin, egia bihurtu zuten urteetako ametsa: Berlingo harresia eraistea. Amaiera iritsi zuen 80ko hamarkadan hasitako prozesuak. Orduan, krisi ekonomiko, politiko eta sozial gogorrak jasan zituzten estatu neoestalinistek. Irtenbideak liberalizazioetan bilatu zituzten gehienek. Baina Polonia eta Hungaria izan ziren aurreratuenak. Biak trantsizio luze batean barneratu ziren, eta oraindik Berlingo harresia erori gabe zegoela, Hungariak Austriarekin zituen muga-postuetako hesiak kendu zituen 1989ko maiatzaren 2an. Altzairuzko Errezelak hantxe izan zuen lehen pitzadura garrantzitsua. Iraila heldu zenerako, 15.000 ekialdeko alemanek mendebaldera ihes egiteko erabili zuten muga-postu hau.Budapesteko gobernuaren aurrean protesta egin zuen Alemaniako Errepublika Demokratikoak, eta ondorioz, Hungarian sartzeko bisatua inposatu zitzaien alemanei. Baina arazoa ez zen konpondu. Aleman askok Pragarako bidea hartu zuten, eta han, Mendebaldeko Alemaniako enbaxadan errefuxiatu ziren. Hori dela eta, Txekoslovakian ere bisatua inposatu zieten ekialdeko alemanei. Alemaniako Errepublika Demokratikoa presondegi bihurtua zen. Ez zegoen irteerarik, eta horregatik, urrian protestek bete zituzten kaleak. Zorionez, Berlingo harresiarenak egin zuen azaroaren 9an. Hurrengo egunetan (eta hilabeteetan) Ekialdeko Europa osoan barreiatu zen demokratizazio olatua. Bulgarian, herritarren mobilizazioek azkartu zuten sistemaren erorketa; Txekoslovakiako Belusezko Iraultzak munduko hedabide guztiak zipriztindu zituen, azaroaren 17an; eta azkenik, Errumanian, Jugoslavian eta Albanian, gehiago kostatu arren, hala-holako sistema aldaketa gatazkatsuak gertatu ziren.

Urte askotako borroken ondoren erori zen Altzairuzko Errezela. Entzutetsuak izan ziren Poloniako langile borrokak, 1956eko Budapesteko herri-altxamendua eta 1968ko Pragako udaberria. Hori bai, denak sobietar inperialismotik askatzeaz gain, helburu sozialez jantziak ageri ziren. Batzuek, langile kontseiluetan oinarrituriko demokrazia sozialista aldarrikatu zuten Budapesten. Besteek, aldiz, aurpegi gizatiarreko sozialismoa sortu nahi izan zuten Txekoslovakian.

Hala bada, gehiengo adierazgarri batek uste izan zuen iraultza sozialista batek amaituko zuela estalinismoa. Inperialismoaren aurkako sentimendua bestelako sozialismo proposamenekin uztartu eta bestelako gizarte bat jaio zitekeela pentsatu zuten. Zoritxarrez, dezente aldatu ziren gauzak urteek aurrera egin hala.

80ko hamarkadak errealismo eta kontserbadorismo politikoaren urteak izan ziren. Krisi ekonomikoak gogorki astindu zituen Europa ekialdeko estatuak, eta horrek 1989ko mobilizazioetan sozialismo hitza baztertzea ekarri zuen. Dena den, jendearen diskurtso eta egintzetan humanismo eta elkartasun sentimenduak nagusitu ziren. Demokraziaren ikuspegi xaloa defendatu zuten. Baina matxinadetako buruzagiak eta erregimeneko politikariak errealistagoak ziren. Sobietar inperialismotik behin libratu zirela. Alemaniakoaz ahalik eta urrunena egoten saiatu ziren. Horretarako bilatu zuten AEBen babesa.

Gizartearen eredu kultural, ekonomiko eta politikoa Washingtonen aurkitu dute herrialde horietan. Lehen, abangoardiari itsuan jarraitu behar zitzaion; orain, ekialdeko herritarrei merkatu libreak paradisua ekarriko diela sinetsarazi nahi diete. AEBetan bezala, umeek egunkariak kaleetan saldu eta agureek lan egiten dute, dituzten pentsio eskasak osatzeko. Edozein izkinatan dago McDonald's bat; hirietan ugariak dira 24 ordu irekirik dauden supermerkatuak; munduko lehen markako dendak edonon daude; eta turistentzat eta kanpo inbertsioentzat dena dago salgai: souvenirrak, alkohola, sexua, etxeak, lurrak, lantegiak, gasolina...

Gizarte eredu horrek, baina, arazo ugari sortu ditu. Egunez egun gehiago dira gizarteak baztertutakoak eta pobretutakoak, birbanaketa politikak alboratu direnetik. Horregatik, demokrazia berriak sortu duen etsipena eta frustrazioa agerikoa da. Pragako irratiak, Belusezko Iraultza ospatzen zuen 2002ko azaroaren 17ko irratsaio berezi batean, txekiar ikasle bati iritzia galdetu zion gertaera historikoari buruz. Mutilak, errealitate gordina islatu zuen bere erantzunean:«Egungo gazte belaunaldiari 1989ko azaroaren 17ak deus gutxi esaten diola uste dut nik ere. Baina ez horiei bakarrik, txekiar gizarte osoari baizik. Iruditzen zait egungo sistemak oso zerikusi gutxi duela orduan aldarrikatu zen benetako demokraziarekin. Kapitalismo basati eta kontrolik gabeak nire belaunaldiari ez dio utzi giza balioen inguruan hausnartzen; aitzitik, araurik gabe eta muga moralik gabe, ardura bakarra dute: nola iraun bizirik lehia gogor eta krudel honetan. Nire gurasoek, era berean, lanari eustea eta alokairu eta produktu gero eta garestiagoei aurre egitea beste ardurarik ez dute. Nik uste jende asko etsita dagoela, guztiz etsita».Eta etsipen hori ez du desagerrarazi Europako Batasunean sartu izanak. Ondotxo ulertu baitute bigarren mailako herri gisa sartu direla. Are gehiago, beldur direnak asko dira. Izan ere, mota guztietako sakrifizio ekonomikoak eskatuko dizkietela ulertu dute. Bitartean, egun hauetan, herrialde hauetako agintarien jauregietan eta atzerritar enpresetako egoitzetan, asko izango dira altxatuko diren xanpain kopak. Harresia erori zeneko 20. urtemuga ospatuko dute. Kalean, ordea, atzoko harresi zapaltzailearen erorketaz gutxik hitz egiten dute. Izan ere, atzoko harresiak erori bezain laster harresi berriak eraiki zituztela badakite langabeek, pentsionistek, eskaleek, ijitoek, gutxitutako nazioek eta langileek. Batzuk, benetako hesi fisikoak dira, ijitoak bakartzeko eginikoak kasu. Eta beste asko, diruak inposaturikoak dira.

2009/11/08

Azaroak 9; Faxismo, Sexismo, diskriminazio eta Arrazakeriaren kontrako nazioarteko eguna.

'Kristal apurtuen gaua'.
Azaroak 9, astelehena
19:30etan, Arriaga Aurrean (Bilbo - Bizkaia).

Gaur, azaroak 9, faxismoaren aurkako eguna delako mobilizatzen gara EHGAM eta Sare Antifaxista. Egia da, gure herrietan, nahi izango genukeen askatasun eta aniztasunez sekula ezin izan dugula bizi, baina azken urteetako gertaerekin eta batez ere azken hilabeteotakoekin oraindik zailagoa bihurtu da, horren erakusle dira erakunde falangistetatik egindako eraso faxistak.

Herri-erakunde ezberdinetan lan egiten dugunon kontrako erasoak egon dira azken urteotan: pintadak, jipoiak, mehatxuak eta hilketak.Hilketa hauek gogoratu beharrekoak dira: Alejo Aznar Romon (Getxo), Aitor Zabaleta, Hassan Al Yahami, Mourad al Abidine, Augusto Ndombele Domingos, Lucrecia Perez eta Karlos Palomino Madrilen, Roger Bartzelonan eta Guillén Agulló i Salvador Castellonen. Horrez gain Donostiko EHGAMeko kide bati emandako jipoia, Bilboko txupinera bala batekin mehatxatzea, hainbat euskal herritarrek gutun bidez jasotako mehatxu eta irainak, lokal eta ibilgailuei egindako erasoak, eta etorkinei egindako etengabeko erasoak hor daude. Elkartu eta egoera honi modu sendoan aurre egiteko sasoia heldu da.

Pertsona guztien askatasunen defentsa eta kultura, jatorri, aukera sexual, ideologia... ezberdinen aurrean dauden fobia guztien kontra lan egitea guztion zeregina da. Arrazakeria, transfobia, lesbofobia eta homofobia gizartearen arazoak direla ulertzen dugu eta beraz gizarte osoak lan egin behar duela gure artetik desagertarazteko.

Badakigu talde faxistak ez daudela bakarrik eta zigorgabetasun politiko, polizial eta judiziala daukatela. Helburuak eskura nork jartzen dizkien eta nork babesten dituen ere badakigu, gaur egungo Euskal eta Espainiar gobernuek adibidez, P$E buru dela bi gobernuetan. Auzitegi Nazionalak erasotu beharreko tokiak markatzen ditu, PP eta P$E-k mehatxatu beharreko txupinera seinalatzen dute… Harrigarria da, atxilotutakoak faxistak direnean, errugabetasun presuntzioa zelan errespetatzen duten ikustea, beste inoiz errespetatzen ez dena. Harrigarria da baita herri mobilizazioak debekatuta dauden egoeran bizi garen bitartean, epaitegiek faxistak gure kaleetan zehar lasai ibiltzen uztea, beraiekiko ezberdina den guztiaren kontra gorrotoa ereinez.

Gu ez gara faxistak bezalakoak, ez dugu izan nahi, gure lana pertsona guztiok libre bizi ahal izateko borrokatzea baita, gizarte anitza nahi dugulako, kolorez betetako gizartea, lekurik ez duen kolore bakarra mugimendu nazi-faxistena izan dadin. Hauxe da gure helburua.

Bukatzeko Euskal Herrian lanean ari garen erakunde ezberdinak deitu nahi ditugu faxismoaren kontra elkartzeko, elkarrekin lan egin dezagun talde hauen jarrera bakoitza salatzeko. Izan ere beraiek politikoak, kazetariak, enpresariak, militarrak eta epaileak dauzkate beraiekin, baita euren erakunde barruetan ere, guk geure indarra daukagu eta hori ez da gutxi ez, asko baizik. Borroka Antifaxista guztion borroka da, eta gaitz hau gelditu egin behar dugu denon artean. Indarrak elkartzea, gure arteko elkartasuna eta borroka bateratua dira faxismoari aurre egiteko errezeta bakarra.

Hoy, 9 de noviembre, EHGAM y Sare Antifaxista nos movilizamos con motivo del día contra el fascismo. Si bien es verdad, que nunca hemos podido vivir en nuestros pueblos con la libertad y la diversidad que nos hubiera gustado, es cierto, que los acontecimientos de los últimos años, y especialmente los de los últimos meses, con el repunte de ataques fascistas de manos, entre otras, de organizaciones falangistas es aun más difícil.

En los últimos años hemos conocido ataques que van desde pintadas, palizas, amenazas o asesinatos contra las personas que trabajamos en las diferentes organizaciones populares de nuestro país.Debemos recordar asesinatos como el de Alejo Aznar en Romo (Getxo), Aitor Zabaleta, Hassan Al Yahami, Mourad al Abidine, Augusto Ndombele Domingos, Lucrecia Pérez y Carlos Palomino en Madrid, Roger en Barcelona, Guillén Agulló i Salvador en Castellón, la paliza una miembra de EHGAM en Donosti, las amenazas con una bala a la txupinera de Bilbo, las múltiples cartas recibidas por varias ciudadanas vascas, con las correspondientes amenazas e insultos, ataques a locales y vehículos, además de los constantes ataques a personas inmigrantes (1).

Ha llegado el momento de unirse y hacer frente a esta situación de manera muy contundente.La defensa de las libertades de todas las personas, trabajar en contra de todas las fobias a las diferentes culturas, procedencias, opciones sexuales, ideologías,…es un trabajo de todas, entendemos que fobias como el racismo o la transfobia, lesbofobia y homofobia son problemas de la sociedad y que es, por tanto, la sociedad en su conjunto la que tiene que hacer el trabajo para erradicarlos de entre nosotras.

Sabemos que los grupos fascistas no están solos, sabemos que gozan de impunidad política, policial y judicial. También sabemos quienes les ponen en bandeja los objetivos y quienes los protegen, como por ejemplo el actual gobierno vasco y el gobierno Español, con el P$E en ambos gobiernos, la Audiencia Nacional que marca los establecimientos que hay que atacar, PP y P$E marcan la txupinera que hay que amenazar,… es curioso como respetan el derecho a la presunción de inocencia de los fascistas detenidos, como no se respeta en ninguna otra ocasión, y asombroso es también, que mientras vivimos en una situación de prohibición de movilizaciones populares, los juzgados siguen permitiendo que estos elementos se paseen por nuestras calles, sembrando el odio contra todo lo que no es semejante a ellos.

Y nosotras no somos iguales a ellos, no lo queremos ser, porque nuestro trabajo es luchar para que todas las personas podamos vivir libremente, por que queremos una sociedad diversa, una sociedad llena de colores, donde el único color que no tenga lugar sea el de los movimientos nazi-fascistas. Este es nuestro objetivo.

Finalmente queremos hacer un llamamiento a las diferentes organizaciones de trabajan en Euskal Herria a que nos unamos frente al fascismo, a que trabajemos juntas y denunciemos cada actitud de estas organizaciones, y es que ellos tienen a políticos, policías, periodistas, empresarios, militares y jueces junto a ellos, e incluso dentro de sus propias organizaciones, nosotras nos tenemos a nosotras y lejos de ser poco es muchísimo. La lucha Antifascista es una pelea de todas, juntas tenemos que frenar esta lacra. La solidaridad mutua y la pelea conjunta es la única receta para hacer frente al fascismo.Gure askatasunaren alde. duintasunagatik: faxismo, gehiagorik ez

!!FAXISMOAREN AURREAN MILA KOLORE !!

Apoya y se adhieren:
EHGAM
Sare Antifaxista (Euskal Herriko Antifaxista Taldea).
Euskal Komunistak-PCPE.
Gazte Komunisten Kolektiboak (GKK).
Ekintza Antifaxista Iruñerria.
Boltxe Kolektiboa.
Bilboko Elkartzen.
GKB - UJC Euskal Herria.
Kimetz.
Iratzarri.
Gazte Komunistak.
Zirikatzen Deustuko Fantxinea.
7Katu Gaztetxea.
Komantxe Konpartsa.
Gazte Abertzaleak.
Socorro Rojo Internacional (Euskal Herria).


(1) La lista oculta: Seguimiento detallado de asesinatos y agresiones fascistas:

'Kristal apurtuen gaua'

"...Auschwitz, Mauthausen edo Treblinka ezagunenak, homosexualak triangelu arrosa bat eramatea behartuak izan ziren beraien preso arropetan eta bizitza miserable bat, askotan nazien homofobiaz gain beste preso batzuena ere gehitu behar baizitzaien"

Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (EHGAM)
1938ko Azaroaren 9an, judu gazte batek diplomatiko aleman bat Parisen hil eta gero, Alemaniako sinagoga guztiak erreak izan ziren, juduen komertzioen eskaparateak hautsiak eta beraietako milaka atxilotuak. Gertaera hau “Kristallnacht” bezala ezagutua, kristal hautsien gaua, Alemaniar eta Austriar juduentzat herria lehenbailehen utzi behar zutenaren seinale izan zen. Batzuk beste herrialdeetan babesa bilatu zuten, beste batzuk egoera ekonomiko baxuagoa zutenak, bertan geratu ziren, zuten egoera ezegonkorrari aurre egin beharrean. Laster iritsi zen irtenbidea. Konzentrazio eta hilketa guneetara sartzea izango zen judu, ijito, antifaxista, HOMOSEXUAL... askoren patua. Hau ez ahaztearren Azaroaren 9an, FAXISMO, DISKRIMINAZIO ETA XENOFOBIAREN AURKAKO BORROKARAKO NAZIOARTEKO EGUNA eguna ospatzen da.

1871. urtean kode penal alemana idatzi zenean, herriaren bateratzearen ondoren, gizonen arteko harreman sexualak gartzelarekin zigortuak izan ziren (175. artikulua). Horrela Prusiako kodearen ikuspegi kontserbadore bat inposatzen zen, Baviera edo Hannoverren legislazio aurrerakoien gainetik, non 1813 eta 1840. urtean hurrenez hurren homosexualitatea despenalizatu zuten Ilustrazio frantsesari eta Napoleonen kode penalaren influentzia jarraikiz.

Egoera honetan desadontasunaren ahotsak entzuten hasi ziren homosexualekiko zigor-legislazio honekin Magnus Hirschfeld-ena (1868-1935) nabarmenduz non komite zientifiko eta humanitarioa martxan jarri zuen (1897). Honen helburuetariko batzuk homosexualitatearen azterketa zientifikoa eta 175. artikulua kentzea ziren. Magnus Hirschfeld-en lanari eskerrak sozialdemokratek Parlamentuan artikulu hau desegiteko eskaera egin zezaten lortu zuen 1898an, nahiz eta arrakastarik ez eduki. Geroago komunisten babesa lortu zuen eta 1929. urtean parlamentuko batzorde berezi batek artikulua desegitea aholkatu zuen. Oraingoan ere ez zuen arrakastarik izan, nahiz eta zientifiko, artista eta idazle alemanen talde garrantzitsu bat alde eduki, horien artean Albert Eisntein.

Urte horretan ahuteskundeetan naziek lortutako gehiengo nagusia zela eta kodearen inolako aldaketak ezinean geratu ziren. 1933. urtean azkenik Hitler boterera iritsi zenean homosexualen jazarpena handitu zen. Nazien propagandan homosexualak Alemania jasaten ari zen moral gainbeheraren arduradunak eta Weimer-eko Errepublikako gainbehera ekonomikoaren arduradunak ziren.1933ko Maiatzaren 6an naziek Magnus Hirschfeld-ek sortutako ikerlan sexualaren institutua suntsitu eta su eman zioten, (Magnus Frantzian erbesteratzea lortu eta bertan hil zen) horrela guztiz desagertu zelarik munduko GLT+ gaiko artxibategi eta liburutegi garrantzitsuena. Homosexualen jazarpena Alemania guztian handitu zen, gehienbat Ernest Röhm eta beren presio-taldea suntsitu ondoren “aizto luzeen gauan” konkretuki 1934ko Ekainaren 28an, non beranduago “homosexual txerri batzuk” bezala aurkeztuak izan ziren. Hurrengo urtean 175. artikulua aldatu zuten homosexualen kontrako zigorrak handitzeko, hau ere Ekainaren 28an.

Apurka-apurka naziek errepresio kanpaina bat ezartzen dute, beraien hetsaitzat hartzen dituztenentzat eta konzentrazio eta hilketa gunetan sartzen dituzte judu, ijito eta antifaxistaz gain homosexualak ere bai. Gune hauetan, Auschwitz, Mauthausen edo Treblinka ezagunenak, homosexualak triangelu arrosa bat eramatea behartuak izan ziren beraien preso arropetan eta bizitza miserable bat, askotan nazien homofobiaz gain beste preso batzuena ere gehitu behar baizitzaien. Gainera gerra amaituta ez zen egon inolako ordain saririk beraientzat homosexualitateak penalizatua jarraitzen baizuen nazien eskuetatik askatutako herrialde horietan.

Magnus Hirschfeld-ek homosexualitateari buruzko diskurtso berri baten oinarriak jarri zituen baina garai txarrak bizitzea tokatu zitzaion eta bere ekarpen zientifiko garrantzitsuak ixileratuak izan ziren urte luzez. Gogoratu, hau guztia omenaldi bat izan litekeela, nazien basakeria jasan zuten guztiena eta aniztasun eta tolerantziaren aldeko aldarrikapena izan behar duela gorroto eta basakeriaren aurrean, azken hauek gure gizartean lekurik ezin dezaketelarik eduki.




2009/11/06

Un país ocupado militarmente

"Recorrer el dial de la televisión o de la radio en Euskal Herria es caer abrumadoramente bajo el tsunami de la lengua obligatoria."
Luis Nuñez Astrain* (Gara)
Linguista con un amplio trabajo por la divulgacion del euskera y militante por su no desaparicion. Militante de ETA-Berri (antecesora de Euskadiko Mugimendu Komunista) Es detenido durante el ultimo estado de excepcion del franquismo, interrogado y torturado durante un mes por la policia. Formo parte de Herri Batasuna y estuvo entre los junteros que entonaron el Eusko Gudariak frente al monarca español. Redactor jefe de Egin durante algunos años. Participo en el diario hasta su clausura en 1998 por el Estado español. Murio el 1 de noviembre en Donostia y dejo este ultimo articulo, dictado a un amigo catalan suyo.
Lamento un montón que mi pésima salud me impida redactar esta protesta en la lengua vasca, que es la de mi patria. Costaría un pequeño esfuerzo del que no dispongo, por desgracia.

Mi país es un país ocupado militarmente (no entraría para nada en el tema de si colonia u ocupación militar, porque es una ocupación militar).
La ocupación militar vasca arranca desde los siglos XII o XIII a base de la usurpación del territorio que el poderoso reino castellano constataba incesantemente al navarro, con armas y sin armas.
Hacia 1520, el reino castellano, muy superior en número y potencia al navarro, con una concepción ocupante, expansionista y arrasadora, se abalanzó sobre el pequeño reino navarro restante, partiendo en pedazos su columna vertebral, sus instituciones, sus costumbres, desbaratando su idioma. Gracias a una bula papal falsificada, los castellanos pudieron saquear, robar y derribar las torres navarras, quedándose en propiedad con todo lo incautado.

El país quedó perfectamente desarticulado, pese a la brava resistencia de los navarros. Esta fue la primera gran ocupación militar española de nuestra tierra vasca.

(La ferocidad de las tropas castellanas, pone de manifiesto la crueldad infinita con respecto a D. Pedro de Navarra, jefe de la resistencia cuya lucha y final habría que contar con detalle, lo mismo que los demás resistentes navarros).

El Reino de Navarra se hallaba en la órbita del reformismo luterano, era un país culto y desarrollado que sólo merecía la feroz ley inquisitorial española.

La conquista había sido una ocupación militar en toda regla. Un país quedaba conquistado por otro y a sus expensas totalmente. La población, muy represaliada, sobrevivió como pudo.
En ninguna época posterior cabe hablar de un sometimiento voluntario de la población y el reino se mostró entre permisos y no permisos dentro del sometimiento militar más absoluto. La ocupación de Navarra, como todas las ocupaciones militares del mundo, contó con abundante ayuda de traidores del propio reino que pensaban sacar ventaja a la sumisión. Todas las ocupaciones militares del mundo corroboran esta situación y nuestro caso no fue una excepción: unos se beneficiaron del ocupante, otros se enriquecían y los leales se iban viendo reducir en función del desnivel del potencial económico.
El tiempo de Navarra había desaparecido del mapa, dejando un resto virtual a modo de zombi inoperante.
Pero el pueblo continuaba apegado a sus usos y a sus costumbres, como había sido siempre, con uñas y dientes.
El siguiente gran batacazo militar español al país de los vascones lo constituyeron las dos terribles guerras carlistas del siglo XIX que terminaron de derribar y destrozar violentamente los restos forales que habían quedado. Esas dos guerras se produjeron como por casualidad, en una única zona de la península que fue justamente el país de habla vasca ligeramente extendido.
Sólo allí fueron capaces de asentar sus casas reales los reyes disidentes y de mantener varios años de guerras, en ambos casos, con la ayuda masiva de la población.

Desarticulados los restos de las instituciones de las cuatro provincias, llamadas exentas, las guerras carlistas supusieron nuevos golpes mortales para la lengua de los vascos, siempre desamparada desde arriba.
Como sucedió en todas las ocupaciones militares del mundo, las promesas hechas por el ocupante, quedaban incumplidas a los 10 minutos.
El interés era el dominio político directo salvaguardado por una garra militar que en ningún momento se levantaría ni cuestionaría.
La siguiente expresión de descontento vasco-navarro frente a la negación militar castellana se denominó la “Gamazada" (Cuyo espléndido monumento popular jamás fue reconocido ni inaugurado por las autoridades traidoras), que unió como un solo hombre a las provincias forales en defensa de los girones legales que quedaban. Ante lo abrumador y fiera de la justicia española, los propios vascos fuimos bajando las persianas, acostumbrándonos a la nueva luz que no era la nuestra, unas veces por terror puro, otras por conveniencias egoístas, otras incluso por culpabilidad inducida. La última gran ocupación militar de Euskal Herria fue tan feroz, contundente y despiadada como las anteriores y la constituyó la entrada de la burguesía española para terminar de arrasar los vestigios vascos.
Esas 4 ó 5 ocupaciones militares feroces sufridas por nuestro país casi explican el arrasamiento, casi perfecto, de todas sus verdaderas instituciones y el arrinconamiento del idioma del país a una situación semiagónica y residual.
Dice el marxismo que las estructuras sociales se explican mejor atendiendo a las estructuras económicas.
En el pueblo vasco ha funcionado una especie de inconsciente colectivo defensivo y radical consistente en el apego a los usos, costumbres del país: sus instituciones, sus hábitos de vida, su sentido del humor, del trabajo, del deporte, de la lealtad, de la palabra dada.
Si, aparentemente, el eslogan defensivo del viejo reino navarro es distinto del “Dios, Patria y Rey” de los carlistas, conviene releer los cancioneros carlistas en los que los caseros cangan directamente sus deseos, en los que prácticamente no se alude nunca a problema dinástico alguno sino que todo denota apego a una religión y a unos valores comunes que son el motor personal en la guerra.

Otra disociación aparente entre el eslogan que se defiende y los motivos reales por los que se cogen las armas, está en que los vascos que combaten a Madrid se habían movilizado, aparentemente, por un eslogan reaccionario en contra de la burguesía –la feroz guerra civil del 36 al 39- en nombre de otros valores absolutamente diferentes en apariencia, que es la defensa de los valores democráticos occidentales: las libertades individuales, locales y colectivas. De nuevo, la contradicción: se lucha por el mantenimiento de la personalidad vasca, sus usos y costumbres.

El último ejemplo termina por rematar y evidenciar la aparente contradicción: desde los años 60, un movimiento socialista revolucionario con eslóganes y objetivos aparentemente distintos vuelven a aparecer en el País Vasco para encubrir de nuevo la defensa de la personalidad vasca.

Las palabras utilizadas no son lo significativo. Lo significativo es la defensa de la tierra frente a la ocupación militar extranjera.
El contundente éxito de España ha dejado triturado y desestructurado nuestro viejo país.
Los últimos Frentes Nacionales establecidos recientemente quieren manifestar el canto del gallo de la victoria final.
Me viene a la cabeza la frase de un bombardeador americano en Vietnam que contaba alegremente que cuando se levantaba a mear de noche y encontraba cucarachas por el camino, las iba pisoteando como si fueran “charlis” y que a la mañana siguiente se pasaba al suelo la fregona y allí ya no quedaba nada.
Los mandos españoles creen que se encuentran en esa situación.
Nuestro país ha sufrido las feroces represiones militares que hemos visto, pero jamás recordamos haber sentido el nivel de aniquilamiento y trituración que estamos percibiendo ahora.

En términos sociales parece imposible llegar más bajo. La población vasca existe, lo parezca o no, y el ciclo no se ha terminado.

A la ocupación militar española se le está terminando el tiempo de la sístole. Las estrellas se expanden y se contraen. Estamos al final de la sístole, pero numerosas rendijas y fenómenos sociales, numerosos e insólitos, novedosos, apuntan que empieza el tiempo de diástole.
El pueblo vasco sobrevive agazapado, ninguneado, jamás se le levanta la camisa de fuerza para
saber siquiera si tiene voz, se le da por aniquilado.
El tiempo de las concesiones, de las discusiones, de los argumentos de la política, está hartando a toda la población, que no ve sino intolerancia, imposición, incomprensión, fuerza por todas partes y falta de un porvenir abierto y compartido. La diástole empieza muy suavemente removiendo tierras profundas sin crujidos en una relación de mayor entente entre la población de mayor comprensión, de mayor ayuda mutua, de mayor creatividad, de mayor empuje. Muy lentamente, la diástole se irá afirmando de un modo lento y contundente, volviendo a configurar la nación vasca en torno a su territorio y a su idioma. El proceso deberá ser lento y muy diferente de los conocidos hasta ahora y el punto de partida seguirá siendo el pueblo y la piedra. Desde aquí, cada uno habremos de pulir pacientemente la piedra bruta sin decir al vecino cómo debe hacer lo suyo.
Y ese tallado multiforme de piedras individuales y colectivas irá creando la nueva diástole de Euskal Herria.
Cantera ruidosa de esfuerzos personales.
Esta tierra es nuestra.
Hubiese querido evitar todo reproche a los compañeros de los otros partidos políticos y quizá más en particular a los hermanos del PNV pero hay un punto en el me resulta imposible. Durante la Transición, la izquierda abertzale pecamos alocadamente de triunfalismo desbordante mientras que el PNV pecó, igualmente, de posibilismo senil. Entre lo uno y lo otro se impidió una excelente entente posible. Este punto general, se plasmó de la peor manera posible en el terreno del euskara. Bajo ningún concepto debió tolerar ningún vasco que la lengua del país fuese innecesaria en su propio país, al tiempo que otra tuviese carácter obligatorio. Es posible que el porvenir de la lengua vasca esté sujeto a la independencia del país y es posible que no. Lo que es absolutamente seguro es que, si la lengua vasca no goza en su tierra de un estatus similar al de las lenguas belgas y suizas, se diluirá en el tiempo en trance de desaparición. El franquismo se hubiese enloquecido ante la idea pero el franquismo era el pasado y esa condición sine qua non para la lengua vasca habría sido simplemente imprescindible.

Una lengua viva requiere un territorio donde sea necesaria, lugares en que la población pueda contar con oficios y funcionarios capaces de atender en euskara sin que ningún ciudadano se siente rebajado por ello.
La lengua vasca sobre el actual parámetro constitucional carece de porvenir a largo plazo. Ese punto clave debe ser revertido por encima de todo y de todos. Otro fallo radical del PNV en ese terreno es la implantación de un modelo educativo múltiple y, por lo tanto, discriminatorio, contrario a cualquier panta europea.
Resulta inaceptable, igualmente, la abrumadora inundación de nuevos funcionarios autonómicos incapaces de atender en euskara. Monolingües. La televisión en euskara resulta absolutamente inadaptada a nuestra dinámica y potente sociedad. En suma, los catalanes, que también han cedido en puntos clave como el constitucional, han seguido una política lingüística infinitamente más moderna, valiente y acertada.
Recorrer el dial de la televisión o de la radio en Euskal Herria es caer abrumadoramente bajo el tsunami de la lengua obligatoria.
La lengua vasca necesita una recuperación radical y con todo el respeto a la voluntariedad de la población. Repito mi alergia a hacer aquí una crítica tan frontal a un partido con el que tantas cosas nos unen, pero es imprescindible: el euskara es la única patria grande de los vascos.
(Es inevitable aludir a la inundación de inmigrantes en el país que, sin duda, desdibujan la antigua idiosincrasia del País Vasco pero es así aquí y en todas partes. Los inmigrantes, sin una gran aportación de todo tipo, económica y culturalmente y forman parte de nuestro país. Hay países en el mundo que aceleran la inmigración sobre los países militarmente ocupados con el fin de dejar en minoría a los habitantes autóctonos. Aún en el caso de que la inmigración desbordase en número a los autóctonos, esto no les quitaría derechos para continuar conformando su propia estructura, sus instituciones, su coherencia, sus usos y costumbres, siempre conjugándolo fácil o difícilmente con derechos ciudadanos generales. Un pueblo ocupado militarmente no puede ser inundado y hecho desaparecer).

(Otra ausencia de este escrito, por razones de salud y tiempo, es la ausencia de Iparralde en toda esta historia, que será necesario tocar de algún modo, si bien la ocupación militar del sur vasco ha sido el eje central del aniquilamiento del país).
La presente tesis de Euskal Herria como país ocupado militarmente suele y debe ser discutida pero sus ejes centrales son incuestionables, como la piedra. Cabe discutirlos, cabe seguir bajando las persianas, cabe añadir adjetivos y argumentos, pero la parte sustancial es de piedra e hierro
incuestionables.
No se puede eludir, ante la vergonzante situación actual, realmente límite, el homenaje más generoso a cuantos han defendido los valores del país por muy numerosos caminos de todo tipo, no siempre, por desgracia, acertadamente. La generosidad con su país y el amor hacia él de cualquier activista en cualquier actividad defensiva de una patria negada y ocupada es muchas veces superior al que muestra cualquier político español por la suya propia. Se debe decir esto tanto de los políticos presos vascos como cabría haberlo dicho de los bravos irlandeses, pero se refiere por igual a cuantas actuaciones de arte y cultura se ha hecho contra viento y marea y con tanto sacrificio. Ni este homenaje elude responsabilidades evidentes, ni desprecia por un instante a las numerosísimas personas indebidamente perjudicadas que merecen igualmente todo nuestro apoyo.
Las nuevas piedras que se han de ir puliendo en este nuevo impulso libertario de la diástole que empieza a abrirse bajo las botas irán enlazando relaciones respetuosas y solidarias con todas las personas que vivan aquí con nosotros, sin odios, sin imposiciones y sin aplastamiento de nadie.
Los partidos de hierro, armados o no, han acabado su sístole, atentando y destruyendo abundantísimas raíces de esta Euskal Herria muestra que no sólo no han conseguido destruir como creen los más recalcitrantes si no que van tomando impulso poco a poco, lentamente. El puro proceso de la construcción paciente de la independencia es el que va construyendo el sujeto mismo de la independencia.
ESTA TIERRA ES NUESTRA

2009/11/05

Racismo en tiempo de crisis: la Ley de Extranjería

"...el racismo y el fascismo no hacen otra cosa que culpabilizar a los sectores más débiles, inmigrantes o LGTB por ejemplo, de los problemas de la clase trabajadora"

Luis Zhu (En Lluita - En Lucha)
Las migraciones han sido una constante a lo largo de la Historia de la Humanidad y una de las claves para la expansión de la especie humana en el planeta. Sin embargo, en las sociedades actuales existe una percepción social espoleada por los medios de comunicación y algunas organizaciones políticas de la inmigración como fuente de conflictos y desestabilización. Más concretamente, en el Estado español est visión se ha acentuado en los últimos años con el aumento de la población inmigrada y, recientemente, con la crisis económica. A ello hay que añadir el papel de unos medios de comunicación de masas y unos partidos políticos que vinculan más o menos explícitamente la inmigración con la delincuencia y la saturación del Estado del Bienestar. La Ley de Extranjería, cuya reforma está tramitando el Gobierno central, es un buen ejemplo de ello.

En este contexto, el ascenso de movimientos racistas es una realidad a tener cada vez más en cuenta. Si bien es cierto que las acciones y manifestaciones racistas promovidas por organizaciones fascistas son aún puntuales y de poca intensidad, en otros países europeos las organizaciones fascistas han llegado incluso al Parlamento y a la televisión, como en Austria o Gran Bretaña.

Las personas inmigradas y la crisis
La población inmigrada –siempre refiriéndonos a personas provenientes de fuera del Estado– experimentó un rápido aumento entre los años 2000 y 2009, pasando de 800.000 a 4.400.000 (9,7% de la población total), según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Ello se explica principalmente por el auge de sectores intensivos en mano de obra no especializada, sobre todo la construcción y los servicios, y por las condiciones de empobrecimiento de sus países de origen. Ahora con la crisis, se ha pasado del 12,3% de paro –en 2005– a un 28% entre la población inmigrada. El maremoto empezó primero en la construcción, donde el 24,7% de los parados son extranjeros. Después golpeó con aún más fuerza en el sector servicios, en el cual representan el 35% de los que se han quedado sin trabajo. Así, las cifras de paro entre la población inmigrada duplican y triplican su peso demográfico real en el Estado español.

Las consecuencias del paro para estas personas son las mismas, pero se suman a otros problemas derivados de la Ley de Extranjería actual. Una de los más graves es la renovación y la obtención de un permiso de trabajo, requisito imprescindible que exige la ley para su permanencia en el territorio. Así, la imposibilidad de conseguir un contrato de trabajo de al menos 6 meses de duración podría situar a estas personas en el llamado grupo de los “inmigrantes irregulares”, lo cual conlleva el riesgo de ser internado en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) por un período de hasta 4 meses antes de su expulsión del país. En la misma situación, o peor, se encontrarán las personas que hayan migrado recientemente y no puedan conseguir empleo legal. Como ya ha venido sucediendo en los últimos años –pero ahora agravado por la destrucción de empleo–, muchos trabajadores extranjeros tendrán que emplearse en la economía sumergida, ya que la situación de carestía de medios de vida y la urgencia de enviar dinero a sus familias les impulsará a aceptar cualquier trabajo que puedan desempeñar. En casos extremos, son los propios inmigrantes los que se ofrecen a pagar los 6 meses de cotización a la Seguridad Social para asegurarse la renovación del permiso. Esta tendencia se ve reforzada, por una parte, por empresarios que buscan preferentemente mano de obra extranjera, a sabiendas de la vulnerabilidad y la forzada docilidad de ésta; y, por otra parte, la propia Ley de Extranjería facilita esta explotación decimonónica al priorizar, mediante el criterio de “situación nacional de empleo”, a los trabajadores autóctonos a la hora de ofrecer los puestos de trabajo disponibles.

Otro problema importante que tendrán que afrontar los trabajadores inmigrados es la cuestión de la vivienda. Con la crisis y el paro, muchas personas no pueden pagar las hipotecas de unos pisos que, en algunos casos, habían construido ellos mismos. Esto no sólo supone que tienen que renunciar a la hipoteca y vivir de alquiler –en el mejor de los casos–, sino que, en el caso de verse obligados a compartir vivienda, afectará a sus posibilidades de reagrupar a sus familiares. Uno de los requisitos que la Ley de Extranjería exige para la reagrupación familiar es disponer de medios de vida para sustentar a la familia y una vivienda para acogerla. De este modo, con la pérdida del empleo pueden perder también el derecho a la vida familiar, contemplado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU.

Reforma o derogación
Desde la primera Ley de Extranjería, promulgada en 1985 por el PSOE, ésta ha sido reformada en cinco ocasiones, la última en 2003. En esta última reforma, en la que se mantienen los mecanismos restrictivos a la inmigración, los aspectos que más polémica han suscitado son tres.
Uno es la limitación del reagrupamiento familiar, que sólo permitirá reagrupar a los ascendientes mayores de 65 años. Esta medida, además de atentar contra la vida familiar, sugiere implícitamente –al impedir la entrada de personas en edad de trabajar por la vía del reagrupamiento– que la causa de la crisis son los trabajadores extranjeros, que éstos sobran y que los puestos de trabajo deben ser para los autóctonos.

El segundo es la ampliación de la reclusión de las personas inmigradas sin documentos en los CIE’s, que pasará de 40 a 60 días. Brian Anglo, de la asociación Derechos y Papeles para Todos, nos recuerda que un CIE “es como una prisión, a veces peor, con la diferencia de que quienes van a una cárcel lo hacen por un delito, mientras que los inmigrantes son detenidos en los CIE’s por una mera falta administrativa”.

El tercero es que la población inmigrada sin documentos legales no podrán empadronarse, de modo que no tendrán derecho a acceder a la sanidad ni a la educación básica, como sí pueden hacerlo ahora si figuran en el padrón municipal.

En conjunto, la Ley de Extranjería y su reforma se convertirá en una herramienta restrictiva, utilitarista y criminalizadora de las personas que migran desde fuera del Estado. Mantiene las medidas policiales, jurídicas y los vergonzosos CIE’s para impedir la llegada y permanencia de los trabajadores inmigrados, si la “situación nacional de empleo” no lo permite. Da legitimidad a la idea de que los inmigrantes acaparan los recursos públicos, cuando la mayoría de estudios señalan lo contrario. A modo de ejemplo, en 2005 su balance de gastos y aportaciones a las arcas públicas arrojó un saldo favorable de 5.000 millones de euros (0,5% del PIB), según el informe “Inmigración y economía española”, de la propia Oficina Económica del Presidente. En el 2007, el grupo de investigación Políticas públicas y bienestar social, de la Universidad Autónoma de Madrid, señaló en su informe “Inmigración y gasto social” que el gasto social dedicado a las personas inmigradas ascendió al 3,6% del total, cuando el peso relativo de éstas dentro de la sociedad era de un 9% aproximadamente.

Por último, señalar que la Ley de Extranjería es en sí misma discriminatoria, como nos explica Brian Anglo: “Nosotros, a diferencia de otras organizaciones, no sólo estamos contra la reforma de la ley, sino que estamos contra la Ley de Extranjería en sí misma porque el hecho de que exista una ley específica para los extranjeros es ya una forma de discriminación”.

Contra la Ley de Extranjería, contra el racismo
La asociación Derechos y Papeles para Todos no ha sido la única que se ha pronunciado en contra de la Ley de Extranjería. En momento de escribir este articulo, activistas de varias decenas de organizaciones agrupadas en la Red Estatal por los Derechos de los y las Inmigrantes se encontraban a 70 kilómetros de Madrid en la Marcha por la Igualdad, que había empezado en Barcelona el 23 de septiembre y que acabará en la capital para protestar contra la Ley. Asimismo, algunos sindicatos –como CGT – y organizaciones políticas de izquierdas –como Izquierda Anticapitalista– han manifestado su absoluto rechazo a la Ley de Extranjería y han reclamado la regulación sin condiciones y la igualdad de derechos para todas las personas inmigradas.

Antes de la crisis, en septiembre de 2007, un informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ya indicaba que un 70% de la población pensaba que había bastantes o demasiados inmigrantes en el Estado español. Si a esta percepción le sumamos una crisis económica que golpea a los sectores más vulnerables de la sociedad, como jóvenes, mujeres y inmigrantes, tenemos un contexto en el que una ley como la de extranjería no hace más que contribuir a la precarización y a la exclusión social de las personas inmigradas. Ello fomenta el conflicto social entre la población inmigrada marginada y la autóctona, facilitando que calen hondo los discursos racistas. Incluso una institución nada sospechosa de izquierdista como el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) afirmaba en su informe de 2008 “Evolución del racismo y la xenofobia en España” que el racismo y la xenofobia “se exteriorizan más en los segmentos de población que se hallan expuestos a situación de competencia con la población inmigrada: las clases bajas y las clases medias-bajas. Son éstos quienes más compiten con los inmigrantes, ya para acceder a puestos de trabajo, servicios o prestaciones públicas. No las capas altas que, por el contrario, pueden beneficiarse del aumento de personas con necesidad de trabajar en un mercado donde ejercen de “empleadores”.

Desde las organizaciones que nos consideramos anticapitalistas, revolucionarias e intercionalistas siempre hemos considerado que el racismo no es algo inherente a la naturaleza humana, sino un mecanismo del sistema socioeconómico, el capitalismo, para dividir a los trabajadores entre autóctonos y extranjeros, restarles fuerza y así explotarlos mejor. Asimismo, el racismo y el fascismo no hacen otra cosa que culpabilizar a los sectores más débiles, inmigrantes o LGTB por ejemplo, de los problemas de la clase trabajadora. La Ley de Extranjería agudizará la precariedad de las personas inmigradas y dará munición a los discursos racistas. Ante esta ley y la crisis económica, debemos recuperar en los centros de trabajo, en los sindicatos y en la calle aquel grito de “nativa o extranjera, la misma clase obrera”.

2009/11/04

Entrevista a CEIVAR organizacion antirrepresiva de Galiza

"...debemos afirmar también que la lucha y los modelos organizativos vascos responden a una realidad concreta que no es la nuestra y, por tanto, su “copia” o la “exportación” no son posibles ni serían deseables"

Xoan Peres, responsable de organización de Ceivar
DIAGONAL

¿Puedes hacer una breve historia de Ceivar?
Ceivar es un organismo antirrepresivo que se ubica ideologicamente en el campo independentista, pero es organicamente independiente de estructuras políticas o sectoriales. Su constitución data de marzo de 2003 y tiene por objetivo facilitar asistencia legal a militantes inmersos en procesos represivos de índole policial, judicial, gubernamental o penitenciaria. Al mismo tiempo, desarrolla un trabajo “más político” o “menos asistencial” de visibilización social de la represión y de dinamización de respuestas colectivas a este fenómeno antidemocrático. En estos casi siete años, el organismo ha dado asistencia a cientos de militantes y sacó a la calle una represión que, por selectiva, ocultada y personalizada, pretendía ser invisible. Además, Ceivar se ha convertido en un referente legítimo de lucha para miles de personas y tiene una audiencia que va mucho más allá de la propia militancia independentista. Imagino que es este trabajo combinado de solidaridad, denuncia y movilización el que hace que nuestro nombre ya suene criminalizado en juicios como el del pasado 3 de octubre, como parte de organigramas fantásticos…

En el último juicio la petición fiscal era inicialmente de ocho años de condena, que luego pasó a cinco y que finalmente ha quedado en una condena a un año de prisión. ¿Cómo valoras el juicio y la sentencia?
El tribunal en cuestión es un tribunal político de excepción, por tanto sus resoluciones no se pueden interpretar en clave jurídica, sino que deben valorarse en el marco de una estrategia represiva que, en última instancia, se amolda a cada terreno concreto para procurar su máxima efectividad. El impulso político que late detrás de la sentencia dictada es pues determinante y así hay que leerla. Desde esta óptica, interpretamos la sanción relativamente “benigna” dictada contra Vigo y Gorgas como expresión de dos cuestiones simultáneas: por un lado, el Estado, en la coyuntura actual, considera que no es rentable aplicar el talón de hierro a los independentistas gallegos en base a una serie de cálculos políticos y represivos de alcance. Por otro, el hecho de que la solidaridad y la denuncia creen redes comunitarias que se identifican con la lucha de los represaliados, al margen de su dimensión cuantitativa, tampoco interesa al Estado. Tras escuchar los informes políticos de inteligencia que se presentaron en el último juicio, la sentencia evidencia que, hoy, los ritmos de la estrategia represiva de la Guardia Civil contra el independentismo gallego no coinciden exactamente con los que marca el Ejecutivo a través de la Audiencia Nacional. Con algo más de perspectiva temporal vemos también como procesos represivos anteriores –Operación Castiñeiras en 2005; juicio de Giana Gomes y Ugio Caamanho en 2008, etc.- siguen esta tónica general de ponderar la represión que en absoluto es casual.

En la Audiencia Nacional se está volviendo habitual que los informes policiales se conviertan en elementos incriminatorios: ¿qué es el informe Castiñeiras?
La Operación Castiñeiras, como la denominó la Guardia Civil en su día, fue una operación policial contra la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI) iniciada en noviembre de 2005. Se saldó con la detención, incomunicación y registro de los domicilios de 11 militantes acusados de integrar una “asociación ilícita” implicada en acciones ilegales contra poderes económicos y políticos; el asalto policial a varios centros sociales, una intensa criminalización y el sometimiento de AMI a un régimen de excepcionalidad represiva que, con distintas intensidades, se prolonga hasta el día de hoy. Por sintetizar diremos que el sumario nacido de la Operación Castiñeiras fue archivado por la propia Audiencia Nacional en 2008. Aún así, la Guardia Civil insiste, como se vió en el último juicio contra independentistas, en defender su vigencia y anuncia incluso que “se podría reabrir”. La inclusión de estas investigaciones sobre AMI en juicios contra militantes gallegos revela en nuestra opinión que sus autores no han renunciado a sus objetivos represivos máximos. Por otra parte, la sentencia ni invalida ni certifica estos informes, sino que no desestima su empleo.

En el último juicio, la acusación y la Guardia Civil intentaron que se aplicara el agravante de terrorismo. A tu juicio, ¿con qué objetivo?
Cuando en 2007 son detenidos Vigo y Gorgas en posesión de un artefacto incendiario para sabotear la construcción de una gran área comercial en O Barbança, la Guardia Civil y los medios anuncian que ambos pertenecen a una “organización terrorista” desconocida en Galiza y cuya existencia no ha sido establecida por ningún tribunal español. El juez Grande-Marlaska apunta que los detenidos podrían “pertenecer” a esa “organización”, pero finalmente esta acusación se retira del paquete de cargos enmarcando la actuación en el “terrorismo individual”. ¿Cuáles son los objetivos de esta caracterización? Consideramos que permitir la detención incomunicada, criminalizar la lucha y, llegado el caso, inflar las condenas y favorecer un tratamiento represivo acorde con esa definición.

Uno de los argumentos para relacionar al independentismo gallego con el terrorismo es la existencia de un denominado Movimiento de Liberación Nacional Gallego. ¿existe tal MLNG?
El Movimento de Liberaçom Nacional Galego no es una organización ni un grupo clandestino, como muchas veces se desprende de la literatura que sale de cuarteles, juzgados y redacciones periodísticas. Con estas siglas nos referimos más bien a un movimiento social y político no articulado que integran miles de personas y reivindica con su lucha la liberación nacional y social de nuestro país. Al MLNG lo nuclea, al margen de filiaciones, el horizonte de lucha y esta se expresa en organizaciones juveniles, políticas, sindicales, culturales, feministas, ecologistas, etc. que exigen la superación del actual marco constitucional en clave soberanista. El foro Causa Galiza puede ser, a día de hoy, una de las expresiones comunes de este movimiento… Sin embargo, la definición policial actual de MLNG –cuando menos, la manejada en juicios políticos- es otra: el movimiento estaría formado, según la Guardia Civil, “por AMI, Ceivar y la Associaçom de Montanheir@s Águas Limpas”. Entendemos que esta definición irrisoria no responde a la falta de pericia investigadora de sus autores, sino a una fijación de estas estructuras del MLNG como “objetivos”. De hecho, mentar a AMI ya es habitual en los procesos en la Audiencia Nacional y el nombre de Ceivar sigue por un camino similar.

Al respecto, el MLN vasco ha ejercido bastante atracción e influencia en el resto de los movimientos independentistas del Estado español, pero formalmente ¿no está reproduciendo el independentismo gallego, en cierta forma, una estructura similar?
La referencialidad que tiene la lucha vasca no se limita sólo al Estado español, o a las luchas de liberación nacional que se desarrollan en su interior, sino que tiene proyección europea e incluso internacional. Por estas mismas razones, el pueblo vasco tiene la desgracia de haberse convertido en un laboratorio represivo preferente a nivel europeo.

Dicho esto, debemos afirmar también que la lucha y los modelos organizativos vascos responden a una realidad concreta que no es la nuestra y, por tanto, su “copia” o la “exportación” no son posibles ni serían deseables. Si en nuestro país se han creado organizaciones juveniles, centros sociales, sindicatos, etc. ha sido simplemente porque existió la necesidad de hacerlo, no por mimetismo respecto a procesos ajenos. La constitución de Ceivar, por ejemplo, es el resultado de una represión política que está a la orden del día y exige organizarse para combatirla, no por una voluntad de crear “algo como Askatasuna”, según apunta la Guardia Civil.

Hace ya unos meses salió a la luz que la Guardia Civil tenía instrucciones de recoger datos -de matriculas de coches que tuvieran pegatinas independentistas, de personas activas en movilizaciones... ¿Cómo analizas esa labor ‘informativa’?
No sólo eso, sino que la noticia descubría que la Guardia Civil también recopila datos de cualquier vehículo que porte elementos simbólicos gallegos. Desde nuestra óptica, este dato verifica una vez más que es una fuerza de ocupación y aborda el aumento de la conciencia nacional de nuestro pueblo como “problema” y realidad a debilitar. La realización de “trabajos” como los que indicas, la existencia de informes político-policiales sobre independentismo o las continuas tentativas de comprar confidentes en nuestro tejido asociativo hablan claro de a qué se dedica la Guardia Civil en Galiza y en otros territorios.

¿Cómo describirías la situación represiva en Galiza, no sólo en el ámbito independentista de izquierdas si no también de los movimientos sociales, vecinales, ecologistas,…
La definimos muchas veces como una “represión de baja intensidad”, es decir, a la vista de nuestra realidad sociopolítica, de los niveles de articulación organizativa, influencia social y combatividad de los movimientos sociales y, en particular, del independentismo, el Estado valora innecesarias grandes exhibiciones de contundencia represiva: busca sus objetivos sin hacer una inversión represiva exagerada que genere movimientos reactivos. Habrá tiempo de apretar más las tuercas si la lucha social y política avanza y ya han demostrado, en distintos contextos históricos, también recientes, de qué son capaces… Aún así, bajo esta “represión de baja intensidad”, hay una regularidad evidente en el empleo de la policial contra la población (recientemente, Metal, bateeiros, gadeiros, etc.); se judicializan los múltiples focos de conflicto social solicitando penas de prisión para activistas y, sobretodo con el PSOE, se aplica una represión económica generalizada que canaliza la Delegación del Gobierno de España en Galiza y se ha expandido hasta límites impensables contra movimientos sociales, sindicales y políticos de contestación. El independentismo, por su carácter de proyecto estratégico, y no meramente puntual o sectorial, ha enfrentado y enfrenta todas estas formas de represión en su máxima expresión.

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