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2010/01/05

America, estalinismo, Africa, racismo, masas...ENTREVISTA A EDUARDO GALEANO

"...atribuyen a la herencia del caudillismo en América Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los países dominantes para ver hasta qué punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo complemente loco como Hitler. Es inverosímil: en el país más culto de Europa, millones de personas lo aclamaban."



Eduardo Galeano
Kaos en la red
El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano se consagró hace casi 40 años con el libro Las venas abiertas de América Latina, la obra que el presidente venezolano, Hugo Chávez, escogió para regalarle a su homólogo estadounidense, Barack Obama. Pero la fascinación que Galeano despierta perdura hasta hoy. Un testimonio cotidiano de esa admiración: durante la entrevista, que se realiza en un café de Buenos Aires, un hombre se acercó con discreción con su hija y se sentó en una mesa cercana para poder escucharle. Su último libro, Espejos, habla de un mundo contradictorio que tiene miedo de mirarse, y de reconocerse.


¿Cómo define América Latina?
Es una tierra de encuentros de muchas diversidades: de cultura, religiones, tradiciones, y también de miedos e impotencia. Somos diversos en la esperanza y en la desesperación.


¿Cómo incide esa variedad en el presente?
En estos últimos años hay un proceso de renacimiento latinoamericano en el que estas tierras del mundo comienzan a descubrirse a sí mismas en toda su diversidad. El llamado descubrimiento de América fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa. Este es el arcoiris terrestre, que ha sido mutilado por unos cuantos siglos de racismo, de machismo y de militarismo. Nos han dejado ciegos de nosotros mismos. Es necesario recuperar la diversidad para celebrar el hecho de que somos más que lo que nos dijeron que somos.


¿Esa diversidad puede ser un impedimento para la integración?
Creo que no. Toda unidad fundada en la unanimidad es una falsa unidad que no tiene destino. La única unidad digna de fe es la unidad que existe en la diversidad y en la contradicción de sus partes. Hay una triste herencia del estalinismo y eso que llamaron socialismo real a lo largo del siglo XX que ha traicionado la esperanza de millones de personas justamente porque impuso ese criterio, el de que la unidad es la unanimidad. Se confundió así la política con la religión. Se aplicaron criterios que eran habituales en los tiempos de la Santa Inquisición, cuando toda divergencia era una herejía digna de castigo. Eso es una negación de la vida. Es una suerte de ceguera que te impide moverte porque el motor de la historia humana es la contradicción.


¿La diversidad puede establecer caminos de vida irreconciliables?
No siempre. En cualquier caso, no hay que tenerle miedo a la verdad de la vida. Hay que celebrarla, porque lo mejor que tiene la vida es su diversidad. El sistema que domina el planeta nos propone una opción muy clara. Hay que elegir, a ver si querés morirte de hambre o de aburrimiento. Yo no me quiero morir de ninguna de las dos. El sistema dominante de hoy nos impone una verdad única, una única voz, la dictadura del pensamiento único que niega la diversidad de la vida y que por lo tanto la encoge, la reduce a la casi nada. Lo mejor que el mundo tiene está en la cantidad de mundos que él alberga, y eso vale a su vez para América Latina. Lo mejor de ella es la cantidad de Américas que contiene.


Hablaba de un redescubrimiento latinomericano. ¿Un ejemplo?
Bolivia, con Evo Morales, ha redescubierto su diversidad con mucha dignidad y con el orgullo de decir: "Somos diversos, y somos indígenas. Pero no sólo indígenas. Somos diversos". Claro que Bolivia es un país como Paraguay, y hasta cierto punto Uruguay, sometido en cierta medida al peso avasallante de los vecinos grandes, y sobre todo de Brasil, que hoy por hoy se opone a que en el Banco del Sur cada país tenga un voto.


¿Cuál es la fuerza de ese proyecto?
El Banco del Sur es la base financiera de la unidad latinoamericana, un proyecto de Chávez, por cierto. Nace como una respuesta a la dictadura financiera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en donde no rige el sistema de "un país, un voto". Los votos dependen del capital invertido: tanto dinero, tantos votos, de modo que el Fondo está dirigido por cinco países, y el Banco por ocho, aunque uno se llame Mundial y el otro Internacional.


¿Se puede recuperar un funcionamiento democrático?
Es muy difícil, por la sencilla razón de que la democracia ha sido más formal que real en los procesos históricos latinoamericanos; y en las democracias, para que lo sean de verdad, no tienen que regir relaciones verticales o jerárquicas, donde hay un mandón y un mandado. Tienen que ser horizontales, solidarias, entre iguales capaces de respetarse y reconocerse, porque la verdad es que no nos conocemos. Tenemos que conocernos para empezar a reconocernos, para saber todo lo que podemos aprender del otro. Desde la conquista española hemos sido entrenados por imperios sucesivos para la ignorancia mutua, para el divorcio y el odio mutuo. La especialidad latinoamericana es la guerra de vecinos.


Brasil puede argumentar que, puesto que es más grande, debe tener más voz.
Eso parte de la base de que la grandeza coincide con lo grandote. Mi experiencia me enseñado que la grandeza no habita lo grandote. Está escondida en la gente anónima, en el día a día que parece insignificante e indigno de atención. Lo grandote suele ser muy mezquino y de alma chiquita. No quiero decir que Brasil tenga alma chiquita, pero no hay que confundir dónde está la grandeza brasileña, que reside en alguna de sus gentes peor tratadas.


¿Héroes anónimos?
En una charla me preguntaron cuál era mi héroe preferido. Yo dije: "El día que me iba al aeropuerto para iniciar este viaje tomé un taxi, y estuve conversando con el conductor. El taxista trabajaba en el taxi entre 10 y 12 horas, pero después tenía otro empleo. Dormía entre tres y cuatro horas por día para dar de comer a sus hijos. Para él no existían los domingos, ni se acordaba de qué eran". Ese es mi héroe preferido.


Decía antes que el motor de la historia humana es la contradicción. ¿Cree que hay contradicciones dañinas?
No tiene por qué ser así. Toda contradicción es una señal de movimiento. Lo que sí hay son injusticias objetivamente dañinas. En América Latina, el abismo que separa a los que tienen de los que necesitan, a la minoría dominante de la mayoría dominada, es cada vez mayor. Esta es una región desigual en un mundo cada vez más injusto, donde los hambrientos superan los 1.000 millones de personas.


¿Observa hoy día un cambio significativo en América Latina?
Sí. Está ocurriendo algo muy lindo, que es una suerte de exorcismo colectivo de los viejos demonios. Y de algunos nuevos también. Uno de los que dejó la herencia colonial fue la cultura de la impotencia, que te mete la idea en la cabeza de que "no se puede". Y eso vale para los países pobres y para los ricos. Porque Venezuela es un país objetivamente rico, tiene petróleo, pero tiene metido adentro ese concepto de la impotencia contra el que ahora se intenta luchar. Es difícil, porque la cultura del petróleo te entrena para comprar y no para crear.


¿Qué quiere decir?
Te entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se las puede consumir comprando. Es la cultura de consumo, no de creación. Nace de la cultura de la impotencia, que es la peor de las herencias coloniales. Te enseña a no pensar con tu cabeza, a no sentir con tu propio corazón, y a no moverte con tus propias piernas. Te entrena para andar en silla de ruedas, para repetir ideas ajenas y para experimentar emociones que no son las tuyas.


¿Son diferentes las izquierdas de América Latina?
Hay de todo, por suerte, justamente porque somos diversos. Por eso es muy injusto generalizar, sobre todo cuando la generalización proviene de miradas ajenas, que miran juzgándote, y juzgándote te condenan. Hay un complejo de superioridad que tienen los países dominantes en el mundo, que se sienten en condiciones de obligar a los demás a rendir exámenes de la democracia, que son los grandes maestros para decidir quién es demócrata y quién no, qué procesos están bien y cuáles están mal. Y cuando esos profesores de democracia vienen a juzgarnos, a mirarnos desde afuera y a condenarnos de antemano, están ejerciendo un derecho de propiedad que es uno de los derechos más repugnantes de todos.


¿Qué diferencia hay entre los presidentes de Venezuela, Ecuador y Bolivia?
Muchas, porque son expresiones de tres países diferentes. La lista de diferencias es interminable. Pero no es tan interminable la lista de las coincidencias de países que están buscando caminos de liberación después de siglos de opresión y de negación de sí mismos. Son experiencias diferentes de tres países que deciden dejar de escupirse al espejo, dejar de odiar su propia imagen, dejarse de mirar con los ojos de los que los desprecian.


¿Qué papel cumple Brasil en esto?
Uno muy importante, pero el problema es la tentación de una palabra abominable: el liderazgo. Todos los países se atribuyen la intención de ejercerlo y esto genera relaciones contaminadas por el orden jerárquico que niega la igualdad de derechos. Yo no quiero que nadie sea mi líder. No quiero mandar ni ser mandado. No nací para obedecer. Nací para ejercer mi libertad de conciencia. No puedo aceptar la idea de que entre las personas o entre los países haya conductores o conducidos. Hay que ir hacia una sociedad de veras libre.


¿Qué opina de la reelección presidencial?
No me gusta mucho, porque implica cierto apego al poder y eso no es aconsejable en ningún ámbito. El poder en sí, aunque sea un poderito, envenena bastante el alma. Sé que hay que ejercerlo, pero sabiendo que es peligroso. El poder genera monarquías, poderes absolutos, voces que sólo escuchan sus propios ecos incapaces de escuchar otras voces.


¿De dónde procede ese intento de perpetuarse en el liderazgo?
En Europa esto lo atribuyen a la herencia del caudillismo en América Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los países dominantes para ver hasta qué punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo complemente loco como Hitler. Es inverosímil: en el país más culto de Europa, millones de personas lo aclamaban. Y los líderes de ahora, ¿qué tienen que venir a enseñarnos? Uruguay tiene una democracia más antigua que la mayoría de los países europeos. Y en materia de derechos humanos, conquistó antes que Estados Unidos y que muchos países europeos la jornada laboral de ocho horas, el derecho al divorcio, y la educación gratuita y obligatoria.


¿Por qué no hay apenas relación entre América Latina y África?
Es un escándalo. Eso proviene del sistema educativo y de los medios de la comunicación. En la mayoría de países de América Latina hay una influencia africana enorme: en la cocina, el deporte, el lenguaje, el arte. Y sin embargo nosotros, de África, no sabemos nada.


¿Por qué?
Por racismo. Sabemos lo que nuestros amos de siglo en siglo han querido que supiéramos, y de nosotros ignoramos casi todo porque a ellos les convenía. Por ejemplo, no les convenía que supiéramos que aquellos esclavos que llegaron de África cargados como cosas traían sus dioses, sus culturas. De todos modos, el desvínculo con África que nació del racismo y la explotación esclava no es latinoamericano, sino de todas las Américas. Por eso me pareció digna de celebración la elección de Obama, aunque luego lo que ha hecho no me convence demasiado.


¿Qué representa Obama?
Uno de mis maestros, don Carlos Quijano, solía decir: "Todos los pecados tienen redención. Todos menos uno. Es imperdonable pecar contra la esperanza". Con el tiempo aprendí cuánta razón tenía. Lamentablemente, Obama está pecando contra la esperanza que él mismo supo despertar, en su país y en el mundo. Aumentó los gastos de guerra, que ahora devoran la mitad de su presupuesto. ¿Defensa contra quién, en un país invadido por nadie, que ha invadido y sigue invadiendo a casi todos los demás? Y, para colmo, ese chiste de mal gusto de recibir el Nobel de la Paz pronunciando un elogio de la guerra.


¿Cuáles son, en su opinión, los miedos del siglo XXI?
El arte de narrar nació del miedo de morir. Está en Las mil y una noches. Cada noche, Sherezade iba cambiando un cuento por un nuevo día de vida. Pero también creo que el miedo de vivir es peor que el miedo de morir. Y me parece que el asunto, en este mundo y en este tiempo, es ese: el miedo de recordar, el miedo de ser, el miedo de cambiar. O sea: el miedo de vivir.

¿Ve un ejemplo de ese miedo en la Cumbre de Copenhague?
Los asesinos del planeta derraman de vez en cuando alguna lágrima, para que la platea sepa que también tienen su corazoncito. Pero es puro teatro. Bien saben que los modelos de vida de hoy, que ellos imponen, son modelos de muerte. Me pregunto a qué planeta se mudarán estos elegidos del Señor cuando terminen de exprimir la Tierra hasta la última gota.

2010/01/03

Ertzaintza eta mugaz gaindiko pertsonen aurkako ehiza

"Sarkozyk urtero 25.000 atzerritar kanporatzeko erronka finkatu zuenetik, pertsonen aurkako ehizaldi izugarria gauzatzen ari da Euskal Herrian."

Maite Ubiria (kazetaria)
GARA
Eguberri biharamunean Patrick Peugeot, Cimade elkarteko lehendakaria, Hendaiako atxikitze zentroan azaldu zen. Atea, ordea, gakoturik zen. Lehen aldia da horrelako debekua gertatzen zaiola. Istilu isolatua al da edo jokabide berria iragartzen duen erabaki larri baten aitzinean gaude?
Lapurdi eta Gipuzkoa arteko mugatik gertu harrapatzen dituzten atzerritarrak Hendaiako komisariaren eremuan kokatzen den zentrora eramaten dituzte. Immigrazio politika gurpil zoroan murgiltzen da azkenaldian. Sarkozyk urtero 25.000 atzerritar kanporatzeko erronka finkatu zuenetik, pertsonen aurkako ehizaldi izugarria gauzatzen ari da Euskal Herrian.
Frantziako Gobernuak arau berria plantan jarriko du aurten. Izan ere, atxikitze zentroetan argi gehiago sartu beharrean, iluntasun esparru beldurgarriak sortzeko arrisku handia dago.
Urtarriletik landa, behatzaile ezeroso bilakatu den Cimade elkarteak oztopo gehiago izango ditu bere lana betetzeko. Gobernuak irekitasun itxura eman nahi dio aldaketari. Zentroetan elkarte berriak sartuko direla iragarri du. Helburua ez da, ordea, etorkinen eskubideak babesteko aukera berriak sortzea, baizik eta sarkozysmoaren logika kritikatu dutenak zigortzea.
Izan ere, Hendaiako zentroan egoerak ez luke gehiegi aldatu behar. Berez, Cimadek bertan jarraituko duen baieztapena jaso baitu. Gauzak horrela izanik, zergatik oztopatu du prefetak elkarteko lehendakariaren bisita?
Susmo txarrak badira. Kanporatzeen industria oso profitagarria izaki, ez litzateke harritzekoa izango, urte hondarrean, Gobernuak markatutako kuotak betetzeko Hendaiako zentroak «ahalegin bereziak» burutzea.
Azken urtetan hirukoiztu dira atxikitze zentroak Estatu frantziarrean. Hala eta guztiz ere, aitortu gabeko kartzela horiek maiz gainezka izaten direla salatu du Cimadek. Zer ezkutatu nahian dabiltza Hendaian? Noiztik bilakatu dira elkarteak eta herritarren defentsan jarduten duten militanteak etsai?
Zozoak ez garenez, inozente egunean sinaturiko akordioari usain txarra hartu diogu fite. Euskal herritarren aurkako ehizaldian aspaldi eskua sartu zuen Ertzaintzak laster, ofizialki, Lapurdin jardungo du. Sarkozyk antolatu safari lotsagarri batean laguntzera dator, alegia.

2009/12/31

Racismo total, guerra total ( a un año de la agresion a Gaza )

"...el pensamiento que hay tras esto es que “nosotros, los judíos, representamos la modernización y la civilización, la lógica y la ética. Los árabes son salvajes primitivos de irracionales tendencias violentas, ignorantes y que deben disciplinarse y educarse en el modo apropiado de pensar en el uso de la zanahoria y el palo.”

Saleh Al-Naami

(Boltxe)

Mahmoud Hussein trata de contener sus lágrimas cuando mira a su hermano Ahmed, de 30 años, enfermo de cáncer de colon. La familia espera impacientemente a que abran la frontera de Gaza para que Ahmed pueda viajar al extranjero para recibir tratamiento, puesto que a consecuencia del asedio israelí impuesto, las instalaciones médicas de Gaza no pueden tratar su enfermedad. Ahmed, que vive en Jabalya, al norte de Gaza, no es el único palestino que ha desarrollado un cáncer a una edad relativamente joven.

Según fuentes médicas palestinas, el número de pacientes con tumores cancerosos radicados en áreas que el ejército Israelí atacó durante su guerra contra Gaza está creciendo. Según se aproxima el primer aniversario de la guerra contra Gaza, los palestinos se conmueven al descubrir cada vez más efectos dañinos. Una mujer palestina cuya casa en el distrito de Al-Shaaf, al este de Ciudad de Gaza, fue alcanzada por los proyectiles de fósforo blanco, ha dado a luz un bebé con el corazón deforme. Los doctores informaron de que otra mujer embarazada, al norte de Gaza, cuyo hogar atacaron con el mismo agente químico, ha dado a luz un bebé con la misma deformidad.

Las probabilidades de supervivencia de los niños son muy bajas porque bajo el asedio, los servicios médicos de Gaza no están equipados para tratar tales casos. La madre contó a los doctores que durante la guerra inhaló cantidades excesivas de humo de fósforo blanco a causa de los repetidos ataques sobre su zona. El fósforo blanco es un agente incendiario químico altamente combustible cuando se mezcla con el oxígeno. Quema atravesando la piel, huesos y tejido del cuerpo; los cadáveres de las víctimas del fósforo blanco están, por lo general, casi totalmente carbonizados.

En un informe que marca el primer aniversario de la guerra, el Centro Al-Dameer para los Derechos Humanos da cuenta de “altos niveles de abortos y recién nacidos deformes” y que el uso de munición radioactiva y tóxica por parte del ejército israelí contra Gaza ha causado un importante deterioro de la salud de los palestinos. El informe se fundamentó en una inspección que concluye que la salud y las condiciones ambientales en la Franja de Gaza empeoran por días como resultado de la agresión de Israel y el cierre fronterizo de las fuerzas ocupantes por tercer año consecutivo.

Mientras tanto, investigadores italianos han dado a conocer que el suelo en Gaza ahora contiene toxinas y contaminantes cancerígenos como resultado del uso por parte de Israel de armas internacionalmente prohibidas durante la última guerra contra Gaza. En una rueda de prensa en Ciudad de Gaza, los expertos dijeron que estas toxinas y los agentes cancerígenos constituyen un alto riesgo para los nonatos e instó al Ministerio Palestino de la Salud a que examine a todos los palestinos de las áreas que fueron bombardeadas durante la guerra. Los italianos, que efectuaron su trabajo de campo en estas áreas, advirtieron además de que muchos de los residentes de Gaza sufrirán enfermedades crónicas gastrointestinales y respiratorias.

Según estos expertos, las pruebas que se efectuaron en el interior de Gaza indicaron que 12 toxinas y materiales radioactivos se liberaron por el uso abundante de armamento internacionalmente prohibido por parte de Israel. Tales armas se dirigieron a los cuerpos de muchas víctimas que resultaron destrozadas.

Más hechos inquietantes se revelan. El Centro de Derechos Humanos Adalah afirmó que la Franja de Gaza es ahora el hogar del mayor número de discapacitados del mundo. Alrededor de un cuatro por ciento de los palestinos de la Franja de Gaza, es decir, 70.000 residentes, tienen alguna forma de discapacidad. Su sufrimiento se complica además por la negativa de Israel a permitir la entrada de los materiales de rehabilitación y medicación necesarios para ellos. A la vez, Israel impide que cualquiera de ellos viaje al extranjero para buscar ayuda médica.

Mientras los palestinos señalan el primer aniversario de la guerra, los israelíes dan a conocer las razones que hay detrás del salvaje trato de su ejército a los palestinos durante la guerra. Un bando del Rabino Jefe Militar, el General de Brigada Avi Ronzki, exige a las tropas israelíes en el primer aniversario de la guerra que no tengan ningún perdón o compasión para los palestinos. El edicto, citado en los medios de comunicación israelíes, constata que, “la meta de la reciente guerra contra Gaza pretendía destruir y aniquilar al enemigo, no hacer prisioneros”, continúa diciendo que, “unos 80 aviones se centraron en diversos objetivos de Gaza; después los tanques comenzaron su ataque. Combatimos a los no judíos con toda nuestra fuerza y determinación.”

Oren Yiftahel, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Ben Gurion, del Negev, describe las atrocidades de Israel durante la guerra. “Era de esperar el comportamiento israelí y una extensión de la política sionista que cree en la aniquilación del pueblo palestino y pretende borrar su historia y su existencia. Ignora los derechos legítimos del pueblo palestino, que les son propios, y no fuera de la caridad israelí.”

Yiftahel argumentó en un artículo en el periódico Haaretz que, “la invasión de Israel de Gaza no fue puramente una operación militar para acabar con los ataques de cohetes o un intento de restaurar la capacidad disuasoria de Israel, y tampoco un esfuerzo para imponer un orden sobre otro y expulsar el gobierno elegido de Hamás. La guerra fue una continuación de una estrategia que viene de lejos para negar, borrar y eliminar cualquier referencia histórica a los palestinos y su existencia.”

Además acusó a todos los israelíes de participar en la maquinación hostil contra los palestinos, señalando que políticos israelíes, artistas, medios de comunicación, intelectuales e investigadores de universidad apoyaron esta guerra con entusiasmo. Yiftahel afirmó que la guerra de Israel contra Gaza, y específicamente contra Hamás, originó el ascenso de Hamás al poder que socavó la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados. “Esta solución era ideal para Israel porque significaba que Israel podría continuar su proyecto colonizador indefinidamente”, afirmó.

Según Yiftahel, el nombramiento de Ismail Haniyeh, que nació en una familia de refugiados, como primer ministro del gobierno de Hamás dio a los palestinos otra razón para insistir en el derecho de retorno para los refugiados palestinos, que Israel cree que es un punto que amenaza su propia existencia. “En vez de enfrentarse a la realidad con todas sus complicaciones, Israel ha recurrido al terrorismo de Estado,” escribió Yiftahel. “Más balas, más explosivos, más matanzas de niños e incendiar pueblos no triunfarán en silenciar la historia. El tiempo perdido en tambores se recuperará cuando estos callen.”

El historiador israelí Tom Segev cree que “una de las principales metas de la guerra contra Gaza fue ejercer un principio arraigado en el sionismo, a saber, el de la necesidad de golpear a los palestinos para enseñarles una lección. Ésta es una de las bases principales del proyecto sionista desde su inicio.” Segev explicó que el pensamiento que hay tras esto es que “nosotros, los judíos, representamos la modernización y la civilización, la lógica y la ética. Los árabes son salvajes primitivos de irracionales tendencias violentas, ignorantes y que deben disciplinarse y educarse en el modo apropiado de pensar en el uso de la zanahoria y el palo.”

Segev continuó diciendo que Israel creyó que la guerra derribaría a Hamás del poder, “aparte de otra creencia sionista, específicamente la necesidad imponer a los palestinos un liderazgo moderado que haga concesiones en las aspiraciones nacionales.” Segev describió las razones de Israel y las metas de la guerra en Gaza como “un vuelta a las creencias fracasadas, pero Israel continúa recalentándolas de una guerra a la siguiente.”

De hecho, el analista político y militar israelí Ofer Shelah fue el primero en indicar que el ataque sobre Gaza marcó el nacimiento de “una nueva doctrina defensiva para Israel, específicamente para que Israel actúe como una nación rufián ante enemigos que adopten una estrategia de desgaste fricción y bombardeo a distancia”, en otras palabras, “para responder al fuego con una operación militar salvaje y masiva, sin considerar el número de bajas y su grado.”

Estos argumentos explican el espantoso resultado de la guerra contra Gaza. Durante esta guerra, Israel actuó sobre un claro principio de seguridad de arraigar el enfrentamiento con el pueblo palestino sin considerar pérdidas en las filas civiles.

2009/12/29

Aurreiritzi xenofoboak krisi garaian

"...kezkagarriena ez da jendeak hainbat beldur izatea, baizik eta politikariek beldur horiek neurri populistak erabiliz bideratzen dituztela, hala, arrazakeria soziala legitimatuz"

June Fernández
Bizkaiko SOS Arrazakeriako kidea
Beldurra askea da eta ezinegona murrizteko balio duten aurreiritziak garatzen laguntzen du. Hori bai, prezio bat ordaindu beharra dago: gure burua mugatu eta errealitatea era egokian aztertzea oztopatu. Ikuspegi-ren azken txostenaren esanetan, Euskal Autonomia Erkidegoko biztanleriaren erdia etorkinen etorrerak ongizatean kalteak ekarriko dituen beldur da. Etor berriek gizarte zerbitzuak gehiegi erabiltzen dituztela dioen aurreiritzian oinarritzen da beldur hori.

Baina aurreiritzi hori erraz jar daiteke kolokan. Bakeaz-ek 2008an argitaratutako ikerketa baten datuen arabera, etorkinek euskal herritarrek baino %23,5 gehiago ematen diote ekonomiari (langile aktiboen ehuneko altuagoa dutelako) eta euren gastu soziala, aldiz, ehunekotan dagokiena besterik ez da (%4 txostena egindako urtean). Egia da oinarrizko errenta neurri altuan eskatzen dutela (batez beste gehiago direlako bazterkeria egoeran daudenak) baina beste laguntza asko ez dituzte eskatzen, esaterako menpekotasunari lotutakoak. Hainbat txostenek azpimarratzen dute etorkinak bertokoak baino askoz gutxiago joaten direla medikura. Datu horrek ez gaitu lasaitu behar (nahiz eta beste aurreiritzi bat bertan behera utzi), kezkatu baizik, etorkinek osasun zerbitzuak erabiltzeko daukaten eskubideaz baliatzeko zailtasunak dituztela agerian uzten baitu.

Beraz, biztanleriaren erdiaren aurreiritzia ez dator errealitatearekin bat. Baina beldur irrazionalak baino, arriskutsua dena zera da: erakundeen babesa jasotzen dutela. Euskal eta espainiar gobernuek zifra horiek ezagutzen dituzte, baina aipatu eta erreakzio xenofoboak saihestu ordez, burutapen distortsionatuez baliatzen dira. Corbacho ministroak legealdi osoa darama etorkinei zuzendutako politikak krisiaren kontrako neurriak balira bezala aurkezten. Atzerritartasun Legearen erreforma garatu da, immigrazioa testuinguru ekonomiko berrira moldatu behar den argudioaren pean enplegua lortzeko orduan lehentasun nazionala defendatzen. Hau da, ministroak berak «etorkinek lana lapurtzen digute» eta «espainolak lehenengo» bezalako ideia xenofoboak sustatzen ditu.
Era berean, Eusko Jaurlaritza oinarrizko errenta jasotzea mugatuko duen dekretua prestatzen ari da. Dekretu hau euskaldun guztion kalterako bada ere, «etxe-paterak eta errolda-ziurtagiri faltsuak» ekiditeko sortua dela esanez aurkezten digute; irudi kolektiboan immigrazioari lotuta dauden bi kontzeptuak, alegia. Hau da, datu objektiboetan oinarritutako azterketa egin beharrean, euskal herritar berri hauek estigmatizatzen dituzten irudiak indartzen dira. Argudio honen zentzugabekeria agerian dago, oinarrizko errenta jasotzerik ez duenak jende gehiagorekin hartu beharko baitu pisua.
Beraz, kezkagarriena ez da jendeak hainbat beldur izatea, baizik eta politikariek beldur horiek neurri populistak erabiliz bideratzen dituztela, hala, arrazakeria soziala legitimatuz. Politikari berberek, ordea, inolako lotsa barik, Etorkinen Nazioarteko Eguna dela-eta kanpaina hunkigarriak sinatzen dituzte kulturartekotasuna eta aniztasuna goraipatzen.
Behin eta berriz, erantzukizun politikoa eskatzen dugu eta, batez ere, jendarteari zera gogoratzen diogu: xenofobia guztion kalterako dela, langileria zatitzen baitu eta gure arreta zentratu krisiaren benetako arrazoiak, erantzuleak eta irtenbide posibleak oharkabean pasa daitezen.

2009/12/28

¡Buena suerte!

Y como ya no sé si la suerte es azar, probabilidad casual, sincronicidad, superstición, factor causal o todo junto, me rodeo de tréboles de cuatro hojas, patas de liebre, manttangorris, sietes y elefantes de jade

Jakue Pascual (Gara)
Si te ha abandonado el amor de tu vida por ser un desconsiderado egoísta, si has contraído la gripe A o sus mutaciones, si te ha engullido el laberinto burocrático de Kafka, si padeces el «estilo nulo» del regionalismo vascongadillo, si la recesión te ha plantado en el paro con una hipoteca y te sientes como un mequetrefe sin futuro al que la televisión le ha borrado la memoria... Está claro que éste no ha sido tu año, que te han echado mal de ojo y que, de cara al 2010, necesitarás conjurar la mala suerte.

Agatodemon es un simpático demoniete, caprichoso pero benéfico, que acompaña a Sócrates. Aristófanes brinda con él para que no le abandone. Siete dioses transitan la suerte de India a Japón, pasando por China. ¡Caprichosa diosa Vortumna, haz girar el azar en la ruleta! En el Oráculo Praeneste la suerte del recién nacido se representa en un trozo de roble y a la Ocasión la pintan calva, de ahí que sea harto difícil aprehender un mechón de su cabello. Fortuna Populi Romanii. Maquiavelo opera un desplazamiento materialista sobre el destino. Virtud y Fortuna. Las victorias de los príncipes se imponen mediante las relaciones diplomáticas que construyen un campo de batalla favorable. En el día de Acción de Gracias el Imperio Católico estampa cornucopias en las enseñas que dividen a los países de El Dorado. Mientras, en el Altiplano, el jorobado, risueño, orondo y sexualmente bien dotado Ekeko, ahuyenta la desgracia y -como un Olentzero- provee de regalos a aquellos que le agasajan con aguardiente en honor a la Potlatch perdida. Lo atestiguan el inquisitorial Ludovico Bertonio, para quien hay que «procurar deshacer esta persuasión que tienen, por embuste del demonio» y el rebelde Túpac Katari, cuya sublevación le rinde culto.

Quienes interpretan la vida en forma de suerte creen que los sucesos tienden a organizarse de forma afortunada o desagradable. Los rituales y sacrificios religiosos median en la suerte introduciendo el acuerdo forzoso con la voluntad Divina. «Los que aderezáis mesa para la diosa Fortuna, a todos os destinaré a la espada», profetiza Isaías. Otros, como Freud, redundan en su efecto placebo. Jung denomina sincronicidad a la «coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal». Las fuentes se hallan en el Tao, en la simpatía de las cosas, en el «todo está lleno de dioses», en la correspondencia micro-macro de Paracelso y en la polémica sobre si Dios juega o no a los dados.

Y como ya no sé si la suerte es azar, probabilidad casual, sincronicidad, superstición, factor causal o todo junto, me rodeo de tréboles de cuatro hojas, patas de liebre, manttangorris, sietes y elefantes de jade. Y me prevengo tocando madera, clavando una herradura en la puerta, levantándome con el pie derecho, tapándome la boca al bostezar para que no entren los demonios, comiendo las doce uvas de Nochevieja y cruzando los dedos en forma de un que te jodan con una arquetípica higa. Begizko y kutun, mal de ojo y amuleto, dos caras de una moneda que tintinea esquiva en pos de la incierta fortuna.

2009/12/25

Cuba y el racismo daltónico

"Franz Fanon decía que el racismo no es una constante del espíritu humano, sino una disposición inscrita en un sistema determinado. ¿Pero bastó con la ideología para acabar con el racismo en Cuba?"

Jose Steinsleger (escritor y periodista)
GARA
En una declaración dirigida al presidente Raúl Castro, más de 60 intelectuales y líderes políticos “afroamericanos” exigieron que se "ponga fin al innecesario y brutal acoso de los ciudadanos negros en Cuba, que defienden sus derechos civiles".

La réplica no se hizo esperar. Un grupo de destacados intelectuales cubanos estimó que tal exhortación “… parecería una delirante elucubración si no fuera porque detrás de esas ficciones se evidencia la aviesa intención de sumar a respetables voces de la comunidad afronorteamericana, a la campaña anticubana que pretende socavar nuestra soberanía e identidad”.

Esta vez, el escenario no fue ocupado por los que viven del negocio de la libertad para Cuba, sino por personalidades como el profesor Cornel West, predicador y profesor de la Universidad de Princeton, la veterana actriz Ruby Dee Davis, o el pastor Jeremiah Wright, un convencido de que Dios maldijo a su país “… por tratar a los nuestros como ciudadanos de segunda”, y personaje al que Barack y Michelle Obama quisieran borrar del álbum familiar, después de haberlos casado y bautizado a sus hijas.
¿Racismo en Cuba? En oftalmología, la desviación de un ojo con relación al otro se llama estrabismo, presbicia es vista cansada y daltonismo un defecto que impide distinguir los colores. Ignoro si en asuntos de ideología, política, historia, cultura y sociología existen términos análogos para nombrar deficiencias similares.

Manning Marable, historiador de la Universidad de Columbia y biógrafo del líder Malcolm X, parece no haberlos encontrado. En una investigación acerca del racismo, Marable dice que el "nuevo dominio racial" en Estados Unidos sería un triángulo mortal o una trinidad diabólica del racismo estructural: desempleo masivo, encarcelamiento masivo y privación masiva del derecho al voto.
A ese ciclo triangular "de marginalización económica y exclusión que culmina en una muerte civil y social", Marable lo llama "racismo daltónico". O sea, una variedad de racismo orientado a desmontar la maniquea señalización etnocromática, remodelando el lenguaje y tratando la raza de forma neutra y daltónica.

¿Hay o no racismo en Cuba? Un "sí" categórico equivaldría a dar crédito a un confusionismo tan deliberado como intencionado, y un "no" categórico corre el riesgo de ser subestimado por el "teque" (bla, bla), ignorando una realidad que requiere ser encarada sin presbicia, ojos estrábicos y mirada daltónica.
Hace un siglo, el insigne pensador cubano Enrique J. Varona decía: la colonia sigue viva en la república. En 1959, la revolución demostró que la república era colonial, y se enrumbó por el camino del socialismo. Empero, medio siglo después, los libertarios a sueldo aseguran que el racismo sería el pan cotidiano de la revolución.

Bien. ¿Qué porcentaje de blancos lo manifiestan y qué porcentaje de negros lo resiente? ¿Noventa por ciento, 50, 20, 10 por ciento? No interesa. Para el etnólogo Carlos Moore, todos los blancos cubanos son racistas, a más de que los dirigentes de la revolución serían "suprematistas blancos". El delirio vende. Y más cuando va acompañado de la "seriedad académica" de personajes como Enrique Patterson, ex profesor de filosofía en el Departamento de Marxismo-Leninismo de la Universidad de La Habana.
Franz Fanon decía que el racismo no es una constante del espíritu humano, sino una disposición inscrita en un sistema determinado. ¿Pero bastó con la ideología para acabar con el racismo en Cuba? Intelectuales como el profesor Marable deben ser realistas, e inevitablemente fatalistas a la vez. En cambio, el profesor Desiderio Navarro, uno de los intelectuales más complejos y acuciosos de Cuba, sostiene que en lugar de preocuparnos por el color del pasado, hay que ver el color del futuro.

Marable vive en un sistema capitalista sin destino y Navarro en una sociedad socialista que le da vueltas al asunto. Y nosotros, en una sociedad colonizada y alienada en la que 80 por ciento de la población es pobre, y 90 por ciento de esta población es indígena, negroide o mestiza. Y eso que el primer grito abolicionista en América fue lanzado en 1811 por el diputado mexicano Guridi Alcocer ante las Cortes de Cádiz.
La revolución cubana tiene con qué afrontar el desafío. No obstante, restaría saber hasta dónde sus pensadores tienen claro que el racismo no es un mero epifenómeno de la lucha de clases, o algo inscrito en un "sistema determinado", como creía Fanon.

El racismo, según entiendo, es un sentimiento. El más escurridizo, terrible, hipócrita y retorcido de los sentimientos. Puede ser usado por la contrarrevolución, y puede ser usado por la revolución. Julius Lester, activista y lúcido cerebro del movimiento negro estadunidense, escribió en un breve artículo sugestivamente intitulado "El radical blanco como revolucionario" (1967): "Lo que los negros sienten en las tripas, los blancos lo sienten con la cabeza".

2009/12/24

Por qué es prácticamente seguro que Dios no existe

"El origen de la vida en nuestro planeta, es decir, el origen de la primera molécula auto replicante, es difícil de estudiar, pues (probablemente) sólo sucedió una vez, hace 4 mil millones de años en condiciones muy diferentes de las que ahora prevalecen."

Richard Dawkins
(Traducido del inglés para La Haine por Anahí Seri)

EE.UU., basado en el laicismo como almenara de la ilustración del siglo XVIII, se está convirtiendo en víctima de la política religiosa, una circunstancia que hubiera horrorizado a los fundadores de la nación. El poder político de hoy en día concede más valor a las células embrionarias que a las personas adultas. Se obsesiona con el matrimonio de homosexuales, en lugar de preocuparse por temas verdaderamente importantes que suponen una diferencia para el mundo. Obtiene un apoyo electoral crucial de unos ciudadanos religiosos con tan poco sentido de la realidad que creen que van a "ascender" al cielo, quedando sus vestimentas tan vacías como sus mentes. Otros especimenes más extremos anhelan una guerra mundial que identifican con el Apocalipsis que presagia el Segundo Advenimiento. Sam Harris, en su nuevo y breve libro "Carta a una nación cristiana" da en el clavo como suele hacer:

"Por tanto, no es exagerado afirmar que si la ciudad de Nueva York fuera súbitamente reemplazada por una bola de fuego, un porcentaje significativo de la población norteamericana vería un halo de esperanza en el subsiguiente hongo nuclear, pues sugeriría que iba a suceder lo mejor que jamás pudiera ocurrir: el regreso de Cristo. Imagínense las consecuencias si una parte significativa del gobierno de los EEUU realmente pensara que el mundo está a punto de acabarse y que el fin va a ser glorioso. El hecho de que casi la mitad de la población americana aparentemente se lo cree, basándose simplemente en el dogma religioso, debería considerarse una emergencia moral e intelectual. "
¿Comprueba Bush diariamente el índice de ascensiones, como hacía Reagan con el horóscopo? No lo sabemos, pero ¿acaso alguien se sorprendería?
Mis colegas científicos tienen razones añadidas para declarar una emergencia. Los ataques a la investigación sobre células madre, ignorantes y absolutistas, no son más que la punta del iceberg. Estamos ante nada menos que un ataque global a la racionalidad, y a los valores de la Ilustración que inspiraron la creación de la primera y más grande de las repúblicas laicas. La educación científica, y con ella el futuro de la ciencia en este país, está amenazada. Derrotada provisionalmente en un juzgado de Pennsylvania, la "pasmosa estupidez" (frase inmortal del juez John Jones) del "diseño inteligente" sigue aflorando continuamente. Atajarla es una responsabilidad que nos lleva mucho tiempo pero que es importante, y los científicos están empezando a salir de su autocomplacencia. Durante años han seguido tranquilamente con su ciencia, subestimando de forma lamentable a los creacionistas que, sin aptitud ni interés por la ciencia, se han dedicado a la muy seria labor política de subvertir a las juntas escolares locales. Los científicos, y los intelectuales en general, están ahora tomando conciencia de esta amenaza que nos viene de los talibanes americanos.
Los científicos se dividen en dos campos según lo que consideran la mejor estrategia para enfrentarse a la amenaza. La corriente de opinión de Neville Chamberlain, favorable del apaciguamiento, se centra en la batalla de la evolución. Consecuentemente, sus miembros identifican al fundamentalismo como el enemigo, y hacen ingentes esfuerzos por apaciguar la religión "moderada" o "sensata" (lo cual no es una tarea difícil, pues los obispos y los teólogos desprecian a los fundamentalistas tanto como los científicos). En cambio, los científicos de la corriente de Winston Churchill, consideran que la lucha por la evolución no es más que una batalla en una guerra más amplia: una guerra que se avecina entre el supernaturalismo por un lado y la racionalidad por otra. Para ellos, los obispos y los teólogos están, junto con los fundamentalistas, en el bando de lo supernatural, y no es cuestión de apaciguarlos.
La escuela de Chamberlain acusa a los Churchilianos de sacudir el bote hasta el extremo de enturbiar las aguas. El filósofo de la ciencia Michael Ruse escribió:

"Nosotros que amamos la ciencia tenemos que darnos cuenta de que el enemigo de nuestros enemigos es nuestro amigo. Es demasiado frecuente que los evolucionistas dediquen tiempo a insultar a quienes podrían ser sus aliados. Esto vale sobre todo para los evolucionistas laicos. Los ateos pasan más tiempo atacando a cristianos bien dispuestos que enfrentándose a los creacionistas. Cuando Juan Pablo II escribió una encíclica en la que aprobaba el darwinismo, la respuesta de Richard Dawkins se redujo a acusarle de hipocresía, a decir que era imposible que fuera sincero al referirse a la ciencia, y Dawkins afirmó que él prefería a un fundamentalista honrado."
Un reciente artículo de Cornelia Dean publicado en el New York Times cita al astrónomo Own Gingerich cuando dice que, al propugnar simultáneamente la evolución y el ateísmo, "el Dr. Dawkins probablemente está consiguiendo lograr más adeptos al diseño inteligente que cualquiera de los principales teóricos del diseño inteligente".
No es la primera, no es la segunda, no es ni siquiera la tercera vez que se hace esta observación absolutamente estúpida.
Los Chamberlainitas suelen citar el principio del difunto Stephen Jay Gould: NOMA, non-overlapping magisteria, "magisterios que no se superponen". Gould mantenía que la ciencia y la auténtica religión nunca entran en conflicto porque habitan dimensiones del discurso totalmente separadas:
"Se lo digo a todos mis colegas, y lo repito por enésima vez (habiéndolo repetido en reuniones estudiantiles y en tratados eruditos): sencillamente, la ciencia no puede, por métodos legítimos, zanjar la cuestión de la posible superintendencia de la naturaleza por parte de Dios. Ni lo afirmamos ni lo negamos; sencillamente, no podemos pronunciarnos sobre ello como científicos."

Suena estupendamente, hasta que te paras a pensar un momento sobre ello. Entonces, te das cuenta de que la presencia de una deidad creadora en el universo es claramente una hipótesis científica. De hecho, es difícil imaginarse, en toda la ciencia, una hipótesis más trascendental. Un universo con un dios sería un tipo de universo totalmente diferente de un universo sin dios, y la diferencia sería científica. Dios podría resolver el asunto a su favor en cualquier momento montando una demostración espectacular de sus poderes, algo que pudiera satisfacer incluso los exigentes estándares de la ciencia. Incluso la Templeton Foundation, de triste fama, reconoció que Dios es una hipótesis científica: financiando ensayos de doble ciego para averiguar si las oraciones a distancia podían acelerar la recuperación de pacientes enfermos del corazón. Por supuesto, el resultado fue negativo, aunque un grupo de control que sabía que habían rezado por ellos más bien empeoró (¿qué tal una demanda colectiva contra la Templeton Foundation?). A pesar de esfuerzos como éstos, que tanta financiación han recibido, no se han hallado aún pruebas de la existencia de Dios.
Para apreciar la hipocresía de las personas creyentes que aceptan el principio NOMA, imagínense que unos arqueólogos forenses descubrieran, casualmente, unas pruebas basadas en el ADN que demostraran que Jesús nació de una madre virgen y que no tenía padre. Si los entusiasta del NOMA fueran sinceros, deberían rechazar el ADN del arqueólogo sin dudarlo: "Es irrelevante. Las pruebas científicas no tienen ninguna relación con las cuestiones teológicas. Magisterio equivocado." ¿Acaso alguien se cree, de verdad, que iban a decir algo de ese estilo? Podemos apostarnos lo que sea a que no sólo los fundamentalistas sino todos los profesores de teología y todos los obispos del país proclamarían a los cuatro vientos la evidencia arqueológica.
O bien Jesús tenía padre o no lo tenía. La cuestión es un tema científico, y se usarían pruebas científicas, de haberlas, para zanjarla. Lo mismo vale para cualquier milagro; y la creación deliberada e intencionada del universo tendría que haber sido la madre y el padre de todos los milagros. O bien ocurrió o bien no ocurrió. Se trata de un hecho, así o asá, y en nuestro estado de incertidumbre le podemos asignar una probabilidad; una estimación que puede ir variando a medida que se acumula más información. La mejor estimación, por parte de la humanidad, de la probabilidad de la creación divina se redujo considerablemente en 1859 con la publicación de El origen de las especies, y a lo largo de las décadas subsiguientes ha seguido reduciéndose, mientras la evolución se consolidaba en el siglo XIX como teoría plausible, hasta llegar a convertirse, en la actualidad, en un hecho demostrado.
La táctica de los Chamberlainitas de ponerse a buenas con la religión "razonable", a fin de presentar un frente unido frente a los creacionistas ("diseño inteligente"), no es mala si nuestra preocupación central es la batalla por la evolución. Se trata de una preocupación válida, y aplaudo a quienes la defienden, como Eugenie Scott en Evolution versus Creationism. Pero si nos preocupa la formidable cuestión científica de si el universo fue o no creado por una inteligencia supernatural, entonces las líneas divisorias pasan por otro sitio. Tratándose de esta cuestión más amplia, los fundamentalistas están en el mismo bando que la religión "moderada", y yo me encuentro en el bando opuesto.
Por supuesto, se está presuponiendo que el Dios del que hablamos es una inteligencia personal tal como Javeh, Alá, Baal, Wotan, Zeus o Lord Krishna. Si por "Dios" entendemos amor, naturaleza, bondad, el universo, las leyes de la física, el espíritu de la humanidad, o la constante de Planck, todo lo anterior carece de sentido. Una estudiante americana preguntó a su profesor si tenía alguna opinión sobre mí. "Claro que sí", respondió aquel. "Está absolutamente convencido de que la ciencia es incompatible con la religión, pero se extasía con la naturaleza y el universo. Para mí, ¡eso es religión!" Efectivamente, si eso es lo que entiendes por religión, muy bien, entonces soy un hombre religioso. Pero si tu Dios es un ser que diseña universos, escucha plegarias, perdona pecados, hace milagros, lee tus pensamientos, se preocupa por tu bienestar y te resucita de los muertos, entonces no es probable que te sientas satisfecho. Como dijo el célebre físico americano Steven Weinberg, "Si quieres decir que "Dios es energía" entonces puedes encontrar a Dios en un pedazo de carbón." Pero no cuentes con que vas a llenar tu iglesia de fieles.
Cuando Einstein dijo "¿Tenía Dios una opción cuando creo el universo?", lo que quería decir es "El universo, ¿se podría haber iniciado de más de una manera?" "Dios no juega a los dados" fue una expresión poética de Einstein para mostrar su duda sobre el principio de indeterminación de Heisenberg. Es sabido que Einstein se molestó cuando los teístas interpretaron esta afirmación como creencia en un Dios personal. Pero, ¿qué esperaba? Debía haber sido palpable para él el ansia de malentendidos. Los físicos "religiosos" normalmente resulta que lo son sólo en el sentido einsteiniano: son ateos con un temperamento poético. También yo lo soy. Sin embargo, dado este anhelo de malentendidos, tan extendido, el confundir deliberadamente el panteísmo einsteiniano con la religión sobrenatural es un acto intelectual de alta traición.
Si aceptamos pues que la hipótesis de Dios es una hipótesis científica propiamente dicha, a cuya verdad o falsedad no tenemos acceso simplemente por falta de pruebas, ¿cuál debería ser nuestra mejor estimación de la probabilidad de que Dios existe, dadas las pruebas de las que disponemos en estos momentos? En mi opinión, la probabilidad es bastante reducida, y a continuación explico por qué.
En primer lugar, la mayoría de los argumentos tradicionales a favor de la existencia de Dios, desde Tomás de Aquino, son fáciles de desmontar. Varios de ellos, por ejemplo el argumento de la primera causa, se basan en una regresión infinita que llega a su fin con Dios. Pero nadie nos explica por qué Dios, misteriosamente, es capaz de poner fin a las regresiones infinitas sin requerir él mismo una explicación. Ciertamente, necesitamos algún tipo de explicación para el origen de todas las cosas. Los físicos y los cosmólogos se dedican a esta ardua labor. Pero cualquiera que sea la respuesta (una fluctuación cuántica aleatoria, o una singularidad Hawkings/Penrose o como quiera que acabemos llamándola), será simple. Por definición, las cosas complejas, estadísticamente improbables, no ocurren así sin más; necesitan ser explicadas. No son capaces de poner fin a las regresiones infinitas, a diferencia de lo que ocurre con las cosas simples. La primera causa no puede haber sido una inteligencia, por no hablar de una inteligencia que responde a plegarias y le gusta ser adorada. Las cosas inteligentes, creativas, complejas, estadísticamente improbables aparecen tardíamente en el universo, como producto de la evolución o de algún otro proceso de escalada gradual a partir de un principio simple. Aparecen tardíamente en el universo y por tanto no pueden ser responsables de su diseño.
Otro de los esfuerzos de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, merece la pena ser expuesto con detalle, pues es un típico ejemplo de la debilidad del razonamiento teológico. Tomás de Aquino dijo que nosotros percibimos grados, pongamos por caso, de bondad o temperatura, y los medimos por referencia a un máximo:
"Ahora bien, el máximo de cualquier género es la causa de todo en dicho género; así el fuego, que es el máximo del calor, es la causa de todas las cosas calientes . . . Por tanto, debe existir algo que sea para todos los seres la causa de su ser, bondad, y cualquier otra perfección; y eso es lo que llamamos Dios."
¿Eso se considera un argumento? Por la misma razón podríamos decir que la gente varía en cuanto a su olor, pero que sólo podemos juzgarlos por referencia a un máximo perfecto de olor concebible. Por tanto, debe existir un ser oloroso preeminente sin parangón, y lo llamamos Dios. Se puede utilizar cualquier otra dimensión comparativa que se desee, para derivar una conclusión igualmente fatua. A eso lo llaman teología.
El único de los argumentos tradicionales a favor de Dios que se emplea ampliamente en la actualidad es el argumento teleológico, llamado a veces "argumento del diseño", si bien (dado que el nombre da por sentada la cuestión de su validez) debería llamarse más bien "argumento a favor del diseño". Se trata del familiar argumento "del relojero", que sin duda es uno de los malos argumentos más superficialmente plausibles jamás descubiertos; y que casi todo el mundo redescubre hasta que se les hace ver la falacia lógica y la brillante alternativa de Darwin.
En el mundo familiar de los artefactos humanos, las cosas complicadas que tienen apariencia de haber sido diseñadas han sido diseñadas. Para un observador ingenuo, parece deducirse que las cosas del mundo natural de similar complejidad que parecen diseñadas, como los ojos o los corazones, también han sido diseñadas. No se trata solamente de un argumento por analogía. Aquí hay una apariencia de razonamiento estadístico; es falaz, pero comporta una ilusión de plausibilidad. Si barajamos un millón de veces al azar los fragmentos de un ojo o de una pierna o de un corazón, ya tendríamos suerte e dar con una sola combinación capaz de ver, caminar o bombear. Esto demuestra que estos dispositivos no podrían haberse constituido al azar. Y por supuesto que ningún científico razonable dijo jamás que así fuera. Lamentablemente, la educación científica de la mayoría de los estudiantes británicos y estadounidenses omite toda mención de Darwin, y por tanto la única alternativa al azar que la mayoría de las personas pueden imaginar es el diseño.
Incluso antes de la época de Darwin, la falta de lógica saltaba a la vista: ¿cómo podría haber sido jamás una buena idea postular, como explicación para la existencia de cosas improbables, a un diseñador que tendría que ser más improbable aún? Todo el argumento cae lógicamente por su base, como ya se dio cuenta Hume antes del nacimiento de Darwin. Lo que no conocía Hume es la alternativa de suprema elegancia que Darwin propondría, alternativa tanto al azar como al diseño. La selección natural es tan deslumbrantemente poderosa y elegante que no sólo explica la totalidad de la vida, sino que eleva nuestra conciencia y da una espaldarazo a nuestra confianza en la capacidad de la ciencia para explicar todo lo demás.
La selección natural es más que una mera alternativa al azar; es la única alternativa definitiva jamás planteada. El diseño sólo es una explicación factible de la complejidad organizada a corto plazo. No es una explicación final, pues los propios diseñadores requieren una explicación. Si, como una vez especularon Francis Crick y Leslie Orgel medio en broma, la vida fue sembrada deliberadamente en nuestro planeta por un cargamento de bacterias que venía en la ojiva de un cohete, habrá que hallar una explicación para los alienígenas inteligentes que lanzaron el cohete. El última instancia, tienen que haber evolucionado de forma gradual a partir de inicios más simples. Solamente la evolución, o algún tipo de "grúa" gradualista, para emplear el ingenioso término de Daniel Dennett, es capaz de poner fin a la regresión. La selección natural es un proceso anti-aleatorio que va construyendo gradualmente la complejidad, paso a paso. El producto final de este efecto cremallera es un ojo, o un corazón, o un cerebro; un dispositivo cuya complejidad es absolutamente desconcertante hasta que divisamos la suave rampa por la que se llega a él.
Esté, o no, en lo cierto en cuanto a mi conjetura de que la evolución es la única explicación para la vida en el universo, de lo que no cabe duda es de que es la explicación de la vida en este planeta. La evolución es un hecho, y está entre los hechos más fehacientes que conoce la ciencia. Pero tuvo que empezar de alguna manera. La selección natural no puede obrar sus milagros hasta que no se den ciertas condiciones mínimas, de las cuales la más importante es un sistema de duplicación fiable; el ADN o algo que funcione como el ADN.
El origen de la vida en nuestro planeta, es decir, el origen de la primera molécula auto replicante, es difícil de estudiar, pues (probablemente) sólo sucedió una vez, hace 4 mil millones de años en condiciones muy diferentes de las que ahora prevalecen. Tal vez nunca lleguemos a saber cómo ocurrió. A diferencia de los sucesos evolutivos que le siguieron, debe haber sido un suceso auténticamente improbable; demasiado improbable, quizás, como para que los químicos lo reproduzcan en el laboratorio o desarrollen siquiera una teoría plausible de lo que ocurrió. Esta conclusión tan extrañamente paradójica, el que una explicación química del origen de la vida, para ser plausible, tiene que ser inverosímil, sería la conclusión correcta si la vida en el universo fuera extremadamente rara. Y de hecho nunca nos hemos topado con ningún atisbo de vida extraterrestre, ni siquiera por radio; circunstancia que dio lugar a la exclamación de Enrico Fermi: "¿Dónde están todos?"
Supongamos que el origen de la vida en un planeta tuvo lugar por un golpe de suerte sumamente improbable, tan improbable que únicamente sucede en un planeta por cada mil millones de planetas. La Fundación Nacional de Ciencia se reiría del químico que propusiera una investigación que sólo tuviera una probabilidad de éxito del uno por cien, por no hablar de uno entre mil millones. Y sin embargo, dado que hay al menos un trillón de planetas en el universo, incluso con unas probabilidades tan reducidas se llega a que hay vida en mil millones de planetas. Y uno de ellos (aquí es donde entra en juego el principio antrópico) tiene que ser la Tierra, puesto que aquí estamos.
Si partiéramos en una nave espacial para encontrar el planeta de la galaxia que alberga vida, las probabilidades en contra de hallarlo serían tan altas que en la práctica sería una tarea imposible. Pero si estamos vivos (y es patente que lo estamos si estamos a punto de embarcar en una nave espacial) no tenemos que molestarnos en buscar ese único planeta puesto que, por definición, nos encontramos en él. El principio antrópico es realmente bastante elegante. Por cierto, yo en realidad no creo que el origen de la vida fuera tan improbable. Creo que la galaxia tiene muchas islas de vida diseminadas por ahí, aunque esas islas estén demasiado apartadas unas de otras para que podamos concebir esperanzas de encontrarnos con una de ellas. A lo que quiero llegar es simplemente que, dado el número de planetas en el universo, el origen de la vida podría ser, en teoría, un golpe de suerte equivalente al de un golfista con los ojos vendados que metiera la bola en uno. La belleza del principio antrópico es que, incluso con estas pasmosas probabilidades en nuestra contra, nos da una explicación perfectamente satisfactoria de la presencia de la vida en nuestro propio planeta.
El principio antrópico se suele aplicar, no a planetas sino a universos. Los físicos han sugerido que las leyes y constantes de la física son demasiado buenas - como si el universo estuviera montado para favorecer nuestra eventual evolución. Es como si hubiera, digamos, media docena de diales que representan las principales constantes de la física. En principio, cada uno de los diales se puede ajustar a un valor determinado de una amplia gama de valores. Jugueteando al azar con estos diales, casi cualquier combinación daría lugar a un universo en el que la vida sería imposible. Algunos universos se esfumarían en el primer microsegundo. Otros no contendrían ningún elemento de mayor peso que el hidrógeno y el helio. Y en otros, la materia nunca se condensaría para formar estrellas (y se necesitan estrellas para que surjan los elementos químicos y con ellos la vida). Se puede hacer una estimación de las probabilidades, muy bajas, de que los seis diales están bien ajustados, y concluir que debe haber intervenido un sintonizador divino. Pero como ya hemos visto, esta explicación es vacua porque da por sentada la cuestión más fundamental de todas. El divino sintonizador tendría que ser, por su parte, al menos tan improbable como el ajuste de sus diales.
Una vez más, el principio antrópico brinda una solución de una elegancia abrumadora. Los físicos tiene ya razones para sospechar que nuestro universo, todo lo que vemos, es sólo un universo entre tal vez miles de millones. Algunos teóricos postulan un multiverso de espuma, en donde el universo que conocemos no es más que una burbuja. Cada burbuja tiene sus propias leyes y constantes. Las leyes de la física que nos resultan familiares son unas leyes provincianas. De todos los universos en la espuma, sólo una minoría posee lo que se necesita para generar vida. Y, con una visión antrópica a posteriori, es obvio que tenemos que encontrarnos en un miembro de esta minoría, pues aquí estamos, ¿no? Como han dicho los físicos, no es ningún accidente que veamos estrellas en el cielo, pues un universo sin estrella carecería de los elementos químicos necesarios para la vida. Es posible que existan universos en cuyos cielos no haya estrellas; pero estos universos carecen de habitantes que las echen en falta. Análogamente, no es ningún accidente que veamos una gran diversidad de especies vivas: pues un proceso evolutivo que es capaz de dar lugar a una especie que ve cosas y reflexiona sobre ellas necesariamente tiene que producir al mismo tiempo muchas otras especies. La especie reflexiva debe estar rodeada de un ecosistema, igual que debe estar rodeada de estrellas.
El principio antrópico nos permite postular una buena dosis de suerte a la hora de explicar la existencia de vida en nuestro planeta. Pero hay límites. Se nos permite un golpe de suerte para el origen de la evolución, y quizás por unos cuantos sucesos únicos más, como el origen de la célula eucariota y el origen de la conciencia. Pero con eso se acaba nuestro derecho a postular la suerte a gran escala. Insisto en que no podemos invocar grandes golpes de suerte que expliquen la ilusión de diseño que transmite cada una de las mil millones de especies de seres vivos que han poblado la Tierra. La evolución de la vida es un proceso general y continuo, que esencialmente da lugar al mismo resultado en todas las especies, aunque los detalles varíen.
A diferencia de lo que a veces se afirma, la evolución es una ciencia predictiva. Si se coge una especie hasta ahora no estudiada y se la somete a un minucioso escrutinio, cualquier evolucionista podrá predecir que cada individuo que se observe hará todo lo que esté en su poder, a la manera propia de su especie (planta, herbívoro, carnívoro, nectívoro o lo que sea) para sobrevivir y propagar el ADN que alberga. No estaremos aquí el tiempo suficiente para poner a prueba la predicción, pero podemos decir, con gran confianza, que si un cometa alcanza la Tierra y extermina los mamíferos, una nueva fauna surgirá para ocupar su lugar, igual que los mamíferos ocuparon el de los dinosaurios hace 65 millones de años. Y los roles que desempeñarán los nuevos actores en el drama de la vida serán a grandes rasgos, aunque no en los detalles, similares a los roles que desempeñaron los mamíferos y los dinosaurios antes que ellos, y antes que los dinosaurios los reptiles que se asemejaban a los mamíferos. Es de esperar que las mismas reglas se sigan en millones de especies en todo el globo, y durante cientos de millones de años. Una observación general de este tipo requiere un principio explicativo diferente del principio antrópico que explica sucesos excepcionales como el origen de la vida o el origen del universo como un golpe de suerte. Este principio totalmente diferente es la selección natural.

Nosotros explicamos nuestra existencia combinando el principio antrópico y el principio de selección natural de Darwin. Esta combinación proporciona una explicación completa y profundamente satisfactoria de todo lo que vemos y sabemos. La hipótesis divina no sólo es innecesaria. No es en absoluto parsimoniosa. No solamente no necesitamos a Dios para explicar el universo y la vida. Dios aparece en el universo como algo flagrantemente superfluo. Por supuesto, no podemos demostrar la inexistencia de Dios, como tampoco podemos demostrar la inexistencia de Thor, las hadas, los duendes y el Monstruo Espagueti Volador. Pero, al igual que ocurre con esas otras fantasías que no podemos desmentir, podemos decir que Dios es muy muy improbable.

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