2014/08/29

Transgénicos: ¿20 años alimentando o engañando al mundo?

"Los cultivos transgénicos que hoy se producen a nivel comercial no están pensados para combatir el hambre presente en los países del Sur."

Grain 
Matxingunea

Persisten los mitos y crecen las mentiras, vivamente alimentadas por la industria, sobre los supuestos beneficios de los cultivos transgénicos. Estos engaños se pueden resumir en cinco: que alimentarán al mundo, que producen más, que eliminarán el uso de los agroquímicos, que coexisten armoniosamente con otros cultivos y que son absolutamente seguros para el medio ambiente y la salud. Desmontar el engaño es sencillo, sólo se trata de echar una mirada, desapasionada y objetiva, a lo que de verdad está pasando en el campo, con datos de la propia industria. La conclusión, después de veinte años de siembra transgénica comercial, es clara: ninguna de las promesas se está cumpliendo, más bien todo lo contrario. Veamos los cinco puntos uno por uno.

PRIMER MITO. Los cultivos transgénicos eliminarán el hambre en el mundo.

Este es probablemente el argumento favorito entre quienes promueven esta tecnología. Lo repiten en todos los escenarios, «no podemos alimentar a un mundo con cada vez más personas sin el uso de los transgénicos».

Pero hay tres constataciones que ponen las cosas en su sitio:
- Los datos de la FAO muestran claramente, año tras año, que a nivel mundial se producen alimentos más que suficientes para alimentar a todo el mundo. El hambre no es meramente una cuestión de productividad, es una cuestión de acceso a la tierra y al resto de recursos necesarios para producir alimentos. ¡El hambre, en definitiva, es consecuencia de la pobreza y la exclusión!

- Los cultivos transgénicos que hoy se producen a nivel comercial no están pensados para para combatir el hambre presente en los países del Sur. No hablamos de cereales destinados directamente a la alimentación de personas sino que hoy, la casi totalidad del área plantada con transgénicos en el mundo, se reduce a cuatro cultivos: soja, maíz, colza y algodón. Los tres primeros se dedican casi por entero a la producción de piensos para ganadería en Estados Unidos y Europa; combustibles para coches y aceites industriales; y el último se usa para fabricar ropa.

- En cambio, sí que existe –y muy dolorosamente -una correlación directa entre los cultivos transgénicos y el incremento de hambre en el mundo rural. En países como Brasil y Argentina las gigantescas plantaciones de maíz y soja transgénica – allí les llaman desiertos verdes - expulsan a las gentes de sus tierras y les privan –les roban- de su medio de subsistencia. Y, efectivamente, la consecuencia es hambre, miseria e intoxicaciones para mucha gente del campo. ¡Los cultivos transgénicos ocupan millones de hectáreas de tierras agrícolas fértiles que podrían usarse para producir alimentos!
El año del primer cultivo comercial de OMG sufrieron los efectos del hambre en el mundo unas 800 millones de personas, ahora, con millones de hectáreas cultivadas con OMG la cifra ha amentado a más de 1000 millones. ¿Por qué?

SEGUNDO MITO. Los cultivos transgénicos producen más.

Esto, más que un mito, es de nuevo una mentira. Genéticamente hablando, la productividad de un cultivo es demasiado compleja para poder manipularla tan fácilmente, se trata de seres vivos y complejos, no jugamos con piezas de lego. Depende de muchos factores genéticos pero también de muchos otros elementos. E incluso si «todo estuviera en los genes», la clase científica nunca ha logrado transferir y hacer funcionar más de dos o tres genes a la vez. ¡El gen de la productividad no existe!

Esto se muestra claramente con datos en el país donde han estado sembrando transgénicos desde hace más tiempo: Estados Unidos. El estudio más amplio y riguroso al respecto lo elaboró la Union of Concerned Scientist que analizó el historial de 20 años de cultivo transgénico en este país. Su conclusión explica que la soja y maíz transgénicos, modificados para resistir altas dosis de herbicidas, no tienen más productividad que las plantas y métodos convencionales. También calculan que del incremento de productividad que han tenido las cosechas de maíz en los últimos 20 años, el 86% se ha debido a métodos y prácticas convencionales. 

Otros estudios muestran que la productividad de los transgénicos es actualmente más baja que la de los cultivos convencionales.

No debemos perder la realidad de vista pues, como veremos más abajo, las empresas transgénicas solo han logrado llevar dos novedades de sus laboratorios al campo en los 20 años o más que llevan investigando, y ninguno de las dos tiene que ver con la productividad.

TERCER MITO. Los cultivos transgénicos eliminarán los agroquímicos.

Más bien lo contrario. Esta afirmación muchas veces viene acompañada con el ejemplo del llamado gen «Bt», extraído de la bacteria Bacillus thurigiensis que produce una toxina que mata a ciertos gusanos. Insertado en cultivos como el maíz y el algodón, estas plantas producen dicha toxina evitando –decían- así la necesidad de fumigarlas. En el fondo es como si la planta se «autofumigara» durante las 24 horas del día. Pero los problemas no tardaron en aparecer y, con tantas toxinas en esos monocultivos, los gusanos están rápidamente desarrollando resistencias. Además, aparecen todo tipo de «plagas secundarias» que antes no existían y a las que se responden0 con más productos químicos. En definitiva, el uso de agrotóxicos no desaparece.

La otra «innovación» que nos han traído las corporaciones transgénicas son plantas que incorporan un gen que permite fumigarlas con altas dosis de herbicidas sin que se vean afectadas, ya que son «tolerantes» a determinadas sustancias químicas. Esto permite por ejemplo fumigar las plantaciones a gran escala con avionetas desde el aire año tras año en el mismo sitio, lo que ha facilitado la tremenda expansión del cultivo de soja a nivel mundial. En Argentina hace treinta años la soja casi no existía, y ahora ocupa más de la mitad de todas sus tierras agrícolas. Y si en 1995 se usaban unos 8 millones del herbicida glifosato, ahora esta cantidad sobrepasa los 200 millones de litros para sostener la producción de soja transgénica. El uso de herbicidas se ha multiplicado por más de 20.

En Estados Unidos pasa exactamente lo mismo, los transgénicos tolerantes a herbicidas han abierto las compuertas para un uso masivo del glifosato y otros herbicidas. En 2011, en este país las y los agricultores que cultivaron sus campos con estas semillas usaron un 24% más herbicidas que sus colegas que sembraron cultivos convencionales. La razón: las malas hierbas empiezan a desarrollar resistencia al químico. Su llamada revolución trae más problemas que soluciones.

CUARTO MITO. Se respeta el derecho a decidir, pues los transgénicos coexisten pacíficamente con los demás cultivos.

Otro argumento esgrimido por quienes promueven los transgénicos es la libertad de decisión –que cada agricultor o agricultora decida por sí mismo usar o no transgénicos, no hay ninguna imposición. Pero este argumento pasa por alto una ley fundamental de la biología: las plantas de la misma especie se cruzan entre ellas, y más temprano que tarde los genes insertados artificialmente en los cultivos transgénicos acaban apareciendo en los cultivos convencionales.

En Canadá el masivo cultivo de colza transgénica ha llevado al extremo de que prácticamente no existe colza no contaminada genéticamente y, desde luego, anuló el floreciente cultivo ecológico de colza. En el maíz, otro cultivo que se cruza fácilmente con sus hermanos, hay también muchos casos de contaminación genética alrededor del mundo.

La introducción de semillas transgénicas es especialmente alarmante cuando se trata de la contaminación de variedades locales. México es centro de origen y diversificación del maíz, y hace años las comunidades campesinas indígenas ya ven como sus variedades de maíz empiezan a mostrar características raras. Diversos estudios confirman que las causas tienen que ver con la contaminación del maíz transgénico de Estados Unidos. Si, tal como propone el gobierno de México, se permite a las empresas multinacionales sembrar hasta 2,4 millones de hectáreas de maíz transgénico, no solo tendremos un atentado contra la soberanía alimentaria de estos pueblos, sino que también arriesgaremos la biodiversidad de un cultivo que alimenta a millones de personas alrededor de todo el mundo.

Y en Aragón, en el Estado español, desde 2005 las organizaciones campesinas y ecologistas están denunciado que en más del 40% del grano ecológico se encuentran trazas transgénicas, y esto imposibilita su venta como alimento ecológico o libre de OMG.

Pero lo más perverso de este falso argumento de libertad es cuando se observa cómo las corporaciones transnacionales fuerzan a las y los agricultores a pagar por semillas que nunca han sembrado. En Estados Unidos la compañía Monsanto ha llevado a centenares de agricultores y agricultoras a los juzgados bajo la acusación de infringir sus derechos de propiedad intelectual. Detectives de Monsanto, como cobradores del frac, circulan por los campos de Estados Unidos en la búsqueda de genes «suyos», de agricultores que hayan reproducido los granos antes comprados o, en muchos casos, de campos contaminados por cultivos transgénicos cercanos. Con esta estrategia la compañía, además de lograr cobrar millones de dólares, consigue asustar a agricultores y agricultoras que acaban cediendo y compran las semillas de Monsanto para no correr «riesgos». Es decir, - que ¡cada agricultor escoja..... lo que a las empresas les interesa!
Los transgénicos están en manos de muy pocas empresas, la más conocida Monsanto, que junto con Dupont, Syngenta, BASF, Bayer y Dow dominan la mayor parte de las investigaciones y patentes transgénicas, acaparan el 60% del mercado mundial de semillas y controlan el 76% del mercado mundial de agroquímicos.

La «ciencia» de tales empresas solo ha conseguido dos aplicaciones. Por un lado los llamados cultivos tolerantes a herbicidas y, por el otro, los que llevan el gen Bt, que les dota de poder insecticida.
En el pasado 2012, el 59% del área cultivada comercialmente con transgénicos en el mundo fueron cultivos con tolerancia o resistencia al herbicida glifosato –el herbicida patentado originalmente por la misma multinacional Monsanto-, el 26% son cultivos insecticidas con el gen Bt, y el 15% llevaban las dos características.

Después de más de 20 años investigando y de millones de euros en inversiones ¿hay que hablar de «revolución biotecnología» por un par de novedades? Las aplicaciones reales que hoy tienen los transgénicos demuestran cuáles son los verdaderos intereses de la industria, que se convierten en riesgos para la salud y los ecosistemas, y dependencia para las y los agricultores.

Y EL QUINTO MITO. Los transgénicos son seguros para la salud y el medio ambiente.

La seguridad «sanitaria» de los cultivos transgénicos, como poco, hay que cuestionarla. Hagámonos una pregunta, en esta red de agricultura industrial donde las empresas transgénicas controlan despachos de las oficinas de seguridad alimentaria y dictan sus propias normas, ¿les entregamos nuestra salud, así sin más? La soberanía alimentaria pasa indudablemente por que sea la población quien ejerza el control de lo que come.
En estos momentos nuestros platos se sazonan con alimentos que modificaron su ADN y con una alta carga de pesticidas, y parece que nada podemos hacer o decir. La preocupación se redobla con algunas constataciones muy serias en el uso de OMG y sus herbicidas asociados. Un resumen de estos sería:
- La Academia Americana de Medicina Ambiental (AAEM) señaló que «los alimentos genéticamente modificados pueden significar un serio problema para la salud». Citando varios estudios concluyó «que hay más que una casual asociación entre los alimentos OGM y los efectos adversos en la salud» y que los «son un serio riesgo en las áreas de toxicología, alergias, inmunología, salud reproductiva, metabólica, fisiológica y genética».

- Los últimos estudios realizados por el Dr. Seralini (explicados en esta misma revista) después de alimentar ratas durante dos años en base a maíz transgénico tolerante al glifosato, demuestran mayor y más pronta mortandad además de efectos hormonales, tumores mamarios en hembras y enfermedades hepatorrenales.

- Un reciente estudio de la Universidad de Leipzig, Alemania, encontró concentraciones importantes de glifosato, el ingrediente principal del Roundup, en las muestras de orina de la gente de la ciudad. Los análisis arrojaron que todas tenían concentraciones de glifosato de 5 a 20 veces mayor que el límite para el agua potable.

- El catedrático Andrés Carrasco del Laboratorio de Embriología Molecular, CONICET-UBA, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, Argentina, dio a conocer los resultados de sus estudios, según los cuales los herbicidas con glifosato causan malformaciones en los embriones de ranas y pollos en dosis mucho más bajas que las utilizadas en la fumigación agrícola. Las malformaciones fueron de un tipo similar a las observadas en la progenie humana expuesta a dichos herbicidas.
Finalmente nadie puede negar su malignidad cuando contamos con testimonios directos de muertes, abortos y enfermedades en seres humanos afectados por el glifosato, como explica la argentina Sofía Gatica, ganadora del último premio Goldman.

La salud es nuestra, la agricultura es campesina y debemos defender el Planeta para las próximas generaciones, por ello exigimos soberanía alimentaria.

10 de abril de 2013
Fuente: http://www.grain.org/es/article/entries/4686-transgenicos-20-anos-alimentando-o-enganando-al-mundo

2014/08/23

ZERGATIK BORROKATZEN DUTE UKRANIAKO HEGO-EKIALDEKO MILIZIANOEK?

http://euskalherriadonbas.wordpress.com/

Zergatik Ukraniako hego-ekialdeko milizianoek borrokatzen dute? Zertarako? Nork behar du? Nire iritziz galdera hauek oso bitxiak dira, baina pertsona batzuei azalpena eman behar diet.

Lehenengo: Gure lurreko jabeen eskubidegatik, hitz egiteko hizkuntza aukeratzeko eskubideagatik, gure umeek eskoletan ikasteko hizkuntza aukeratzeko, gure laguna nor den eta “okupatzaile madarikatua” nor den erabakitzeko eskubideagatik, gure heroia nor den erabkitzeko: gudatik igaro zen beterano bat edo Stepan Banderaren jarraitzaileren bat bizkarretik tiro egin ziona.
Bigarrena: Gure lurran gizakiak izateko eskubideagatik borrokatzen dugu baina ez “moskal”,“bydlo”, adimen urrikoak, “kolorady” (doriforak edo pataten kakalardoak), gure herrikide ohiak edo beraien agintariek gutaz pentsatzen dutena, alegia (holan deitzen dira Ukrania ohiaren arrastoak gobernatzen dutenak)
Hirugarrena: Estatu zoro baten zatia ez izateko borrokatzen dugu, “betiko maidan-a” baten atala, hauteskunde faltsuena, lapurren lurraldekoa, oligarka amaigabeenak. Ukraniako himnoa poztasun osoz kantatzen dutenak bizirik erretzen dutenen atal ez izateko.
Ez dugu bizi nahi hiriburu baten non ergeldun jendetza bat dabilen argi-zuziekin bere herrikideak ebaki eta eskegitzen (orain bere herrikide ohiak direnak)
Bakean bizi eta lan egin nahi dugu, gure industria eta gure ekonomia Errusiara bideratua dago nagusiki.
Hala ere, gure fabrikak gelditzea proposatzen digute, kimerikoa den europar aukera bategatik meategiekin akabatzeko eta erbestean sosik gabe lanean dauden pertsonen kopurua handitzea.
Askeak izateko borrokatzen dugu, bere kabuz zerbait hautatu nahi dutenen jabe izatea eta beraien etorkizuna erabakitzea. Ez gara oligarken esana betetzen duten pertsona axolagabeak izango.

2014/08/21

¿Quién es el enemigo?

"Así que el objetivo del sionismo nunca fue «salvar al pueblo judío dándole una patria» sino hacer triunfar el imperialismo anglosajón asociando los judíos a esa empresa. Además, no sólo el sionismo no es un producto de la cultura judía sino que la mayoría de los sionistas nunca fueron judíos, mientras que la mayoría de los judíos sionistas no son israelitas"

Thierry Meyssan 
http://redroja.net

Cada cual tiene su propia opinión para explicar las masacres que el Estado de Israel está cometiendo en Gaza. En los años 1970-1980 eran vistas como una expresión del imperialismo anglosajón. Pero hoy muchos interpretan esas matanzas como un conflicto entre judíos y árabes. Pasando en revista unos 4 siglos de Historia, Thierry Meyssan, analista y consultante de varios gobiernos, analiza el origen del sionismo, sus verdaderas ambiciones y señala el verdadero enemigo.

La guerra que desde hace 66 años ha venido librándose ininterrumpidamente en Palestina atraviesa una nueva etapa con las operaciones israelíes «Guardianes de nuestros hermanos» y «Roca indestructible», extrañamente traducidas en la prensa occidental como «Margen Protector».

Es evidente que Tel Aviv –que optó por explotar la desaparición de 3 jóvenes israelíes para desencadenar estas operaciones militares y «arrancar de raíz el Hamas» esperando poder explotar el gas de Gaza, conforme al plan ya enunciado en 2007 por el actual ministro de Defensa de Israel [1]– se ha visto superado por la reacción de la Resistencia palestina. La Yihad Islámica respondió disparando cohetes de alcance medio, muy difíciles de interceptar, que se agregaron a los que dispara el Hamas.

La violencia de los acontecimientos, que ya han costado la vida a más de 1 500 palestinos y a 62 israelíes (con la salvedad de que las cifras israelíes están sometidas a una férrea censura militar y probablemente son minimizadas), ha provocado una ola de protestas en el mundo entero. Además de sus 15 miembros, el Consejo de Seguridad de la ONU –reunido el 22 de julio– escuchó las intervenciones de otros 40 Estados que decidieron expresar su indignación ante el comportamiento de Tel Aviv y su «cultura de la impunidad». Al extremo que, en vez de las 2 horas habituales, la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la «crisis de Gaza» duró 9 horas [2].

Simbólicamente, Bolivia declaró Israel «Estado terrorista» y abrogó el acuerdo de libre circulación firmado con ese país. Pero las declaraciones de protesta generalmente no vienen acompañadas de ayuda militar para los agredidos, con excepción de la de Irán y, simbólicamente, la de Siria. Estos dos países respaldan a la población palestina a través de la Yihad Islámica –la rama militar del Hamas– sin apoyar su rama política, que es miembro de la Hermandad Musulmana, y también aportan su respaldo al FPLP-CG [Frente Popular por la Liberación de Palestina-Comando General].

Al contrario de lo sucedido durante las operaciones anteriores («Plomo fundido» en 2008 y «Columna de nubes», traducida está última en Occidente como «Pilar defensivo»), los dos Estados que protegen a Israel en el Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos y el Reino Unido) facilitaron esta vez la elaboración de una declaración del presidente del Consejo de Seguridad donde se subrayan las obligaciones humanitarias de Israel [3]. Más allá de la cuestión fundamental de un conflicto que sigue sin resolver desde 1948, lo que estamos viendo es un consenso para expresar una condena mínima del uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel.

Sin embargo, tras este aparente consenso se esconden análisis muy diferentes: algunos autores interpretan el conflicto como una guerra de religión entre judíos y musulmanes mientras que otros lo ven como una guerra política según un esquema colonial clásico. ¿Cuál es la realidad?

¿Qué es el sionismo?

A mediados del siglo XVII, los calvinistas británicos se reagruparon alrededor de Oliver Cromwell y cuestionaron la fe y la jerarquía del régimen imperante en Gran Bretaña. Después de derrocar la monarquía anglicana, el «Lord protector» pretendió permitir al pueblo inglés alcanzar el estado de pureza moral necesario para atravesar una tribulación de 7 años, acoger el regreso de Cristo y vivir apaciblemente con él durante 1 000 años (el «Millenium». Para ello, según su interpretación de la Biblia, había que dispersar a los judíos por todo el mundo, reagruparlos después en Palestina y reconstruir allí el templo de Salomón. Bajo esa perspectiva, Oliver Cromwell instauró un régimen puritano, anuló en 1656 la medida que prohibía a los judíos instalarse en Inglaterra y anunció que su país se comprometía a crear en Palestina el Estado de Israel [4].

Al ser derrocada la secta de Cromwell, al final de la «Primera Guerra Civil Inglesa», y resultar muertos o exilados sus partidarios, se restableció la monarquía anglicana y esta abandonó el sionismo –o sea, el proyecto de creación de un Estado para los judíos. Pero resurgió en el siglo XVIII, con la «Segunda Guerra Civil Inglesa» –así se denomina en los manuales de Historia de la enseñanza secundaria del Reino Unido– que el resto del mundo conoce como la «Guerra de Independencia de los Estados Unidos» (1775-83). Contrariamente a lo que todo el mundo cree, esa guerra no se basó en los ideales de la Ilustración, que más tarde animaron la Revolución Francesa, sino que fue financiada por el rey de Francia y se libró por motivos religiosos y al grito de «¡Nuestro Rey es Jesús!».

George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, por sólo mencionarlos a ellos, se presentaron como los sucesores de los partidarios exilados de Oliver Cromwell. Lógicamente, Estados Unidos retomó el proyecto sionista.

En 1868, la reina Victoria designó como primer ministro de Inglaterra al judío Benjamin Disraeli, quien propuso conceder algo de democracia a los descendientes de los partidarios de Cromwell para poder apoyarse sobre todo el pueblo y extender por el mundo el poder de la Corona. Sobre todo propuso una alianza con la diáspora judía como medio de aplicar una política imperialista cuya vanguardia sería precisamente esa diáspora. En 1878, el propio Disraeli incluyó «la restauración de Israel» en el orden del día del Congreso de Berlín sobre la nueva repartición del mundo.

Fue sobre esa base sionista que el Reino Unido restableció relaciones con sus ex colonias de América, ya convertidas en Estados Unidos, al término de la «Tercera Guerra Civil Inglesa», denominada en Estados Unidos como «American Civil War» y en Europa continental como la «Guerra de Secesión» (1861-1865), en la que salieron vencedores los WASP (White Anglo-Saxon Puritans) sucesores de los partidarios de Cromwell [5]. También en este caso es de manera totalmente errónea que se presenta esa guerra como una lucha contra la esclavitud sin tener en cuenta que 5 Estados del norte todavía seguían practicando esa forma de explotación.

O sea, casi hasta el final del siglo XIX, el sionismo es un proyecto exclusivamente puritano y anglosajón al que se suma sólo una élite judía. Pero es firmemente condenado por los rabinos, quienes interpretan la Torah como una alegoría y no como un plan político.

Entre las consecuencias actuales de esos hechos históricos está el que haya que reconocer que el sionismo, además de plantear como objetivo la creación de un Estado para los judíos, también sirvió de base a la fundación de Estados Unidos. A partir de esa conclusión, la cuestión de saber si las decisiones políticas de ese conjunto se toman en Washington o en Tel Aviv deja de tener relevancia. La misma ideología controla el poder en ambos países. Por otro lado, al ser el sionismo el elemento que permitió la reconciliación entre Londres y Washington cuestionarlo es atacar la base misma de esa alianza, la más poderosa del mundo.

La adhesión del pueblo judío
al sionismo anglosajón

En la historia oficial actual generalmente se pasa por alto el periodo del siglo XVII al siglo XIX y se presenta a Theodor Herzl como el fundador del sionismo. Sin embargo, según las publicaciones internas de la Organización Sionista Mundial, eso también es falso.

El verdadero fundador del sionismo contemporáneo no es un judío sino un cristiano dispensionalista. El reverendo William E. Blackstone era un predicador estadounidense que consideraba que los verdaderos cristianos no tendrían que sufrir las duras pruebas del fin de los tiempos. Predicaba que los verdaderos cristianos serían sustraídos a la batalla final y enviados al cielo (el llamado «arrebatamiento de la Iglesia», en inglés «the rapture»). Para el reverendo Blackstone, los judíos librarían esa batalla, de la que saldrían además convertidos a la fe del Cristo victorioso.

Es la teología del reverendo Blackstone lo que sirvió de base al inquebrantable apoyo de Washington a la creación de Israel. Y eso sucedió muchos antes de la creación del AIPAC y de que ese grupo de presión proisraelí tomara el control del Congreso de Estados Unidos. En realidad, el poder de ese grupo de presión no reside tanto en su dinero y su capacidad para financiar campañas electorales como en esa ideología, que aún sigue vigente en Estados Unidos [6].

Por muy estúpida que pueda parecer, la teología del «arrebatamiento» es hoy en día muy poderosa en Estados Unidos. Incluso se ha convertido en un fenómeno de librería y ha llegado a las pantallas cinematográficas (Ver el film Left Behind, con Nicolas Cage, cuyo estreno está programado para el mes de octubre).

Theodor Herzl era un admirador del comerciante de diamantes Cecil Rhodes, el teórico del imperialismo británico y fundador de Sudáfrica, de Rhodesia (a la que incluso dio su nombre) y de Zambia (ex Rhodesia del Norte). Herzl no era israelita y ni siquiera le había hecho la circuncisión a su hijo. Ateo, como muchos burgueses europeos de su época, Herzl recomendó al principio la asimilación de los judíos, estimando incluso que debían convertirse al cristianismo. Sin embargo, retomando la teoría de Disraeli, Herzl concluyó que la mejor solución era hacerlos participar en el colonialismo británico creando un Estado judío, en la actual Uganda o en Argentina, así que siguió el ejemplo de Cecil Rhodes con la compra de tierras y con la creación de la Agencia Judía.

Blackstone logró convencer a Herzl de que debía vincular las preocupaciones de los dispensionalistas con las de los colonialistas. Para eso bastaba con estipular que la creación de Israel debía ser en Palestina y justificarla con referencias bíblicas. Gracias a esa idea bastante simple Blackstone y Herzl lograron que la mayoría de los judíos se sumara a su proyecto. Hoy en día Herzl está enterrado en Israel –en la cima del Monte Herzl– y el Estado israelí puso en su ataúd la Biblia anotada que Blackstone le había regalado.
 Así que el objetivo del sionismo nunca fue «salvar al pueblo judío dándole una patria» sino hacer triunfar el imperialismo anglosajón asociando los judíos a esa empresa. Además, no sólo el sionismo no es un producto de la cultura judía sino que la mayoría de los sionistas nunca fueron judíos, mientras que la mayoría de los judíos sionistas no son israelitas [7]. Las referencias bíblicas, omnipresentes en el discurso oficial israelí, sólo reflejan el pensamiento del sector creyente del país y su principal función no es otra que convencer a la población estadounidense.
Fue durante ese periodo cuando se inventó el mito del pueblo judío. Hasta aquel momento los judíos se habían considerado como personas pertenecientes a una religión y reconocían que sus correligionarios europeos no eran descendientes de los judíos de Palestina sino de otras poblaciones que se habían convertido a esa religión durante el transcurso de la Historia [8].

Blackstone y Herzl fabricaron artificialmente la idea según la cual todos los judíos del mundo serían descendientes de los antiguos judíos de Palestina. A partir de ese momento el término «judío» comienza a aplicarse no sólo a la religión israelita sino que pasa a designar también una etnia. Basándose en una lectura literal de la Biblia, todos los judíos pasan así a ser beneficiarios de una promesa divina sobre la tierra palestina.

El pacto anglosajón para la creación de Israel en Palestina

La decisión de crear un Estado judío en Palestina fue tomada conjuntamente por los gobiernos de Gran Bretaña y Estados Unidos. La negoció el primer juez judío de la Corte Suprema estadounidense, Louis Brandela, bajo los auspicios del reverendo Blackstone, y fue aprobada tanto por el presidente estadounidense Woodrow Wilson como por el primer ministro británico David Lloyd George después de los acuerdos franco-británicos Sykes-Picot, en los que Francia y Gran Bretaña se repartían el «Medio Oriente». Este acuerdo sólo se hizo público de forma paulatina.

Al futuro secretario de Estado británico para las Colonias Leo Amery se le confió la tarea de instruir a los veteranos del «Cuerpo de Muleros de Sión» para crear, con los agentes británicos Ze’ev Jabotinsky y Chaim Weizmann, la «Legión Judía» en el seno del ejército británico.

El 2 de noviembre de 1917, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Lord Balfour, envió a Lord Walter Rotschild una carta abierta en la que se comprometía a crear un «hogar nacional judío» en Palestina. El presidente estadounidense Woodrow Wilson incluyó la creación de Israel entre sus objetivos de guerra oficialmente reconocidos (es el n° 12 de los 14 puntos presentados al Congreso de Estados Unidos el 8 de enero de 1918) [9].

Todo ello demuestra que la decisión de crear el Estado de Israel no tiene nada que ver con la masacre contra los judíos desatada 20 años después en Europa, durante la Segunda Guerra Mundial.
El 3 de enero de 1919, durante la conferencia de paz de París, el emir Faisal –hijo del sharif de la Meca y futuro rey del Irak británico– firmó con la Organización Sionista Mundial un acuerdo donde se comprometía a respaldar la decisión anglosajona.

Así que la creación del Estado de Israel, concretada en contra de la población de Palestina, también contó con la complicidad de las monarquías árabes. En aquella época, el sharif de la Meca Husein ben Ali no interpretaba el Corán como lo hace el Hamas, no pensaba que «una tierra musulmana no puede ser gobernada por no musulmanes».

La creación jurídica del Estado de Israel

En mayo de 1942, las organizaciones sionistas realizaron su congreso en el hotel Biltmore de Nueva York. Los participantes decidieron convertir el «hogar nacional judío» de Palestina en el «Commonwealth judío» (referencia al Commonwealth brevemente instaurado por Cromwell en lugar de la monarquía británica) y autorizar la inmigración masiva de los judíos hacia Palestina. En un documento secreto se fijaron 3 objetivos muy precisos:

- «(1) El Estado judío abarcaría la totalidad de Palestina y probablemente la Transjordania;
- (2) el desplazamiento de la población árabe a Irak y
- (3) el control por parte de los judíos de todos los sectores de desarrollo y control de la economía en todo el Medio Oriente.»

En aquel momento, casi todos los participantes en el congreso de Nueva York ignoraban que la «solución final de la cuestión judía» (die Endlösung der Judenfrage) acaba de entrar en aplicación secretamente en Europa.

En definitiva, cuando los británicos ya no hallaban qué hacer para complacer simultáneamente a los judíos y los árabes, la ONU –que sólo contaba entonces con 46 Estados miembros– propuso un plan de partición de Palestina a partir de las indicaciones que le habían proporcionado… los británicos. Debía crearse un Estado binacional conformado por un Estado judío, un Estado árabe y una zona «bajo régimen internacional especial» para administrar los lugares sagrados (Jerusalén y Belén). El proyecto fue adoptado mediante la Resolución 181 de la Asamblea General de la ONU [10].

Sin esperar por la continuación de las negociones, el presidente de la Agencia Judía, David Ben Gurión, proclama unilateralmente el Estado de Israel, inmediatamente reconocido por Estados Unidos. Los árabes que vivían en territorio israelí se vieron sometidos a un régimen de ley marcial, se limitaron sus desplazamientos y sus pasaportes fueron confiscados. Los países árabes que acababan de alcanzar la independencia decidieron intervenir pero, al no disponer de ejércitos ya conformados, fueron rápidamente derrotados. Durante aquella guerra, Israel procedió a una limpieza étnica y obligó no menos de 700 000 árabes a huir de sus hogares.

La ONU envió como mediador al conde Folke Bernadotte, diplomático sueco que había salvado miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. El conde Bernadotte comprobó que los datos demográficos transmitidos por las autoridades británicas eran falsos y exigió que se aplicara plenamente el plan de partición previsto para Palestina. No está de más recordar en este punto que la Resolución 181 implica el regreso de los 700 000 árabes expulsados de sus tierras, la creación de un Estado árabe y la internacionalización de Jerusalén.

El conde Folke Bernadotte, enviado especial de la ONU, fue asesinado el 17 de septiembre de 1948, por 
orden del futuro primer ministro de Israel, Yitzhak Shamir.

La Asamblea General de la ONU reaccionó adoptando la Resolución 194, que reafirma los principios ya enunciados en la Resolución 181 y proclama además el derecho inalienable de los palestinos a regresar a su tierra y a ser indemnizados por los perjuicios sufridos [11].

Sin embargo, Israel –que mientras tanto había arrestado, juzgado y condenado a los asesinos de Bernadotte– fue admitido como miembro de la ONU, después de comprometerse también a respetar y aplicar sus resoluciones. Inmediatamente después de la admisión de Israel como Estado miembro de la ONU, los asesinos del enviado de la ONU fueron amnistiados y el individuo que había disparado sobre el conde se convirtió en guardaespaldas personal del primer ministro israelí David Ben Gurión.

Desde su admisión en la ONU, Israel ha violado constantemente las sucesivas resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad sobre la cuestión israelo-palestina. Sus vínculos orgánicos con dos de los miembros del Consejo de Seguridad con derecho de veto han mantenido a Israel fuera del alcance del derecho internacional. Israel se ha convertido así en un Estado offshore gracias al cual Estados Unidos y el Reino Unido pueden darse el lujo de fingir ser Estados que respetan el derecho internacional, cuando en realidad lo violan a través de ese seudo Estado.

Creer que la cuestión de Israel es un problema exclusivo del Medio Oriente es un error total y absoluto. Hoy en día, Israel opera militarmente en todo el mundo, como agente del imperialismo anglosajón. En Latinoamérica fueron agentes israelíes quienes organizaron la represión durante el intento de golpe de Estado contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez, en 2002, y también en Honduras durante el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, en 2009. En África, había agentes israelíes por todos lados durante la guerra de los Grandes Lagos y fueron ellos quienes organizaron la captura de Muammar el-Kadhafi. En Asia, agentes israelíes dirigieron el asalto y masacre contra los Tigres Tamiles, en 2009, etc. En cada ocasión, Londres y Washington juran que nada tienen que ver con lo sucedido. Por otro lado, Israel controla numerosas instituciones mediáticas y financieras, como la Reserva Federal estadounidense.

La lucha contra el imperialismo

Hasta el momento de la disolución de la URSS era evidente que la cuestión israelí está vinculada a la lucha contra el imperialismo. Todos los antiimperialistas del mundo –incluyendo el Ejército Rojo japonés– apoyaban la causa palestina e incluso luchaban junto a los palestinos en el Medio Oriente.

Hoy en día, la globalización de la sociedad de consumo y la pérdida de valores que esta ha provocado han traído una pérdida de conciencia sobre el carácter colonial del Estado hebreo. Árabes y musulmanes son los únicos que siguen sintiéndose implicados en la causa palestina y dan pruebas de empatía con el destino de los palestinos, pero ignoran los crímenes israelíes cometidos en el resto del mundo y no reaccionan ante los demás crímenes del imperialismo.

Sin embargo, en 1979, el ayatola Ruholla Khomeini explicaba a sus seguidores iraníes que Israel no era más que una marioneta en manos de los imperialistas y que el único verdadero enemigo era la alianza entre Estados Unidos y el Reino Unido. Por el sólo hecho de haber expresado esa simple verdad, Khomeini fue caricaturizado en Occidente y los chiitas fueron presentados como herejes en Oriente. Hoy en día, Irán es el único Estado del mundo que envía armas y consejeros a la Resistencia palestina mientras que los regímenes sionistas árabes debaten amablemente con el presidente israelí por videoconferencia en medio de las reuniones del Consejo de Seguridad del Golfo [12].
[1] «Extendiendo la guerra del gas en el Levante», por Thierry Meyssan, Al-Watan / Red Voltaire, 21 de julio de 2014.


[3] «Declaración de la Presidencia del Consejo de Seguridad sobre Gaza», Red Voltaire, 28 de julio de 2014.

[4] Sobre la historia del sionismo, el lector puede remitirse al capítulo «Israel y los anglosajones» de mi libro L’Effroyable imposture 2, Manipulations et désinformations, Edition Alphée, 2007. Los lectores encontrarán numerosas referencias bibliográficas en ese texto.

[5] The Cousins’ Wars: Religion, Politics, Civil Warfare and the Triumph of Anglo-America, por Kevin Phillips, Basic Books (1999).

[6] Ver principalmente American Theocracy (2006) de Kevin Phillips, excepcional historiador que fue consejero de Richard Nixon.

[7] Es importante recordar en este punto que el término «israelita» designa fundamentalmente a los hebreos seguidores de la ley de Moisés mientras que el término «israelí» es simplemente el gentilicio utilizado para designar a los ciudadanos de Israel. Nota de la «Red Voltaire».

[8] El lector interesado podrá consultar una interesante síntesis de los trabajos históricos sobre ese tema titulada Comment le peuple juif fut inventé (en español, “Cómo se inventó el pueblo judío”), por Shlomo Sand, Fayard, 2008.

[9] La formulación del punto 12 es particularmente oscura. Durante la conferencia de paz de París, en 1919, el emir Faisal invocó ese punto para reclamar el derecho de los pueblos que habían vivido bajo el yugo otomano a disponer de sí mismos. Y le respondieron que podía escoger entre una Siria bajo uno o varios mandatos. Para sorpresa de la delegación estadounidense, la delegación sionista argumentó por su parte que en el punto 12 el presidente Wilson se había comprometido a respaldar el Commonwealth judío. En definitiva, Wilson confirmó por escrito que había que interpretar el punto 12 como un compromiso de Washington a favor de la creación de la creación de Israel y de la restauración de Armenia. Ver «Les quatorze points du président Wilson», Réseau Voltaire, 8 de enero de 1918.

[10] «Résolution 181 de l’Assemblée générale de l’Onu», Réseau Voltaire, 29 de noviembre de 1947.

[11] «Résolution 194 de l’Assemblée générale de l’ONU», Réseau Voltaire, 11 de diciembre de 1948.

2014/08/17

El trabajo de los comunistas en la República Popular de Donetsk

El trabajo de los comunistas en la República Popular de Donetsk, pequeña entrevista de Ilya Smirnov a miembro del Comité de Comunicación Social de la República, publicada en
Sociologia Critica


Sociologia Critica
¿ La elección del comunista Boris Litvinov como Presidente del Consejo Supremo de la República Popular de Donetsk, es un giro a la izquierda en la ideología del país, o se hace caso omiso de las autoridades de Kiev para disolver la facción del Partido Comunista en el parlamento?

Debo decir que el sesgo de izquierda lo tenemos a partir de los primeros días de la república. La República Popular de Donetsk nació bajo el himno de la Unión Soviética y el de la Internacional, y si se estudia la Declaración de Soberanía de los Estados de la República Popular de Donetsk, deletrea principios bastante socialistas -. Apoyo de la propiedad pública, la eliminación de la oligarquía, y así sucesivamente.

Por supuesto, mas adelante la posición política se ha desplazado más hacia el lado derecho, esto es debido al hecho de que es la respuesta adecuada a la solicitud de ayuda ante la guerra desatada por Kiev. Hemos visto las declaraciones del primer ministro de respetar la propiedad privada, fue un intento de empujar a través de una constitución, que se les prescribió a los principios ideológicos correctos. Pero el país se encuentra en una posición bajo tales circunstancias que el cambio de política hacia la izquierda en la República es inevitable y es sólo cuestión de tiempo.

En cuanto a Boris Litvinov, fue elegido por sus servicios y experiencia. Anteriormente, se vio involucrado en la organización de la industria, tiene una amplia experiencia en posiciones de liderazgo. Y lo más importante, el referéndum es en el 80% de su mérito.

¿Qué peso tienen en el gobierno los miembros del Partido Comunista, organizaciones como “Borotba” e independientes?

Están entre la élite, además de Boris podemos hablar de Pavel Gubarev cuya persistente linea de izquierda es continua. Cuando la República Popular de Donetsk no existía aun en 2005, había una organización “Donetsk República”, cuyo ideólogo era Andrew Purgin, en la que el socialismo fue declarado como la base económica de la futura república. Purgin ahora ocupa el cargo de viceprimer ministro. El sentimiento pro-soviético esta muy extendido en los órganos de seguridad del Estado de la República Popular de Donetsk.

En cuanto a “Borotba”, tienen previsto establecer un comité de control de los trabajadores, que controlará y protegerá los derechos de los trabajadores y las campañas en la fuerza de trabajo, uno de sus activistas trabaja con nosotros en el Ministerio de Información.

¿Cómo puede llevarse bien gente con diferentes puntos de vista: los cosacos, los monárquicos, los imperiales, por un lado, y los socialistas, los comunistas, por el otro?

No sin dificultad, por supuesto, pero no estamos a esto, la guerra se acerca a nosotros, es nuestro enemigo común. Si nos encontramos, las futuras diferencias ideológicas no se pueden evitar. Pero si no, estas diferencias no tendrán ningún valor, porque vamos a cavar juntos nuestra tumba.

Entrevistado por: Ilya Smirnov

http://red-sovet.su/post/23648/in-kiev-the-communists-are-fighting-and-we-are-working

2014/08/14

LOS CELOS FASCISTAS DEL OBISPO MUNILLA

"Con esta tirana y terrorista mochila monoteísta a sus espaldas, el jerarca pretende nuevamente insultar a nuestra inteligencia, que lucha por la liberación, vida, felicidad."
Josu Barandika Zubiaga, militante de la izquierda abertzale                                                                                                         GARA
El obispo Munilla tiene miedo de la persona, del pueblo, de la humanidad. Desde la creación humana de su monoteísmo, siguiendo la tradición judía, nos previene del «endiosamiento» de la libertad, de la posibilidad de un nuevo «becerro de oro», del enaltecimiento de los seres humanos, de la idolatría de sus derechos en la lucha por la libertad. No me preocupa su religión, puede que ni siquiera sea religioso el obispo. Ese no es el tema. Me preocupa el que al cabo de los siglos, nuevamente los activadores-vividores de la hegemonía de un superdios pretendan arremeter contra la humanidad por motivos de poder, de opresión. Tiene miedo de que la persona (la clase obrera, la ciudadanía) se libere. No se trata solo del derecho a decidir. Se trata del «endiosamiento de la libertad», de la persona, en definitiva, frente al dios, que simplemente fue creado por algunos privilegiados más poderosos en los albores de la acumulación de capital-poder hace unos 4.000 años (judaísmo>cristianismo y el siguiente monoteísmo islamista). Promovieron el patriarcalismo/machismo. Arremetieron contra los dioses y diosas del Olimpo griego y romano. No fue suficiente. Lo hicieron contra Mari y la «concepción del mundo y de la vida» de nuestra supermilenaria cultura preindoeuropea. Pretendieron deshumanizar, satanizar, matar a la mujer. Apoyaron el esclavismo y el feudalismo, se fundieron con las mafias de poder para derribar o imponer reyes, utilizando sus «bulas», además de largas guerras (Nabarra). Fueron campeones de la Inquisición, de la tortura, del intento de muerte de la inteligencia, de la sabiduría de la mujer y de nuestro pueblo. Impulsores del genocidio de los pueblos americanos tanto desde la «Reforma» protestante como desde la «Contrarreforma» vaticana, capitalistas a ultranza, ladrones no solo de las plusvalías, sino de todos los valores del trabajo de las personas. No tragaron la revolución burguesa, menos aun la revolución obrera. Todo lo que supone movimiento de liberación es peligroso, seguirán tratando de impedirlo. Protegieron bajo palio las bombas de Franco contra la República, contra las ansias de libertad que representaba Gernika, contra la democracia. Es base estratégica de las oligarquías imperialistas, del neoliberalismo, urdidores de las mafias-tramas financieras, inmobiliarias (Bancos Vaticano, del Espíritu Santo...), apoyadores de las reformas laborales y sociales contra derecho. Esta debe ser la «verdad que nos hace libres».
 Con esta tirana y terrorista mochila monoteísta a sus espaldas, el jerarca pretende nuevamente insultar a nuestra inteligencia, que lucha por la liberación, vida, felicidad. Este bufón del poder (con perdón de la inteligencia y perspicacia de los bufones medievales) y animador al mismo tiempo de la represión de la libertad dice que el derecho a decidir «termina allí donde existe un bien objetivo». Quiere decir que el status quo, el sistema actual, que su terrorismo y opresión nihilizantes nos han aportado, es mejor que la lucha por ser nosotros mismos, por la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la supervivencia. Estos son «seudovalores», según este jerarca.
Esta verborrea insultante es, además, anacrónica. La humanidad ha superado ya el «endiosamiento» de los varios monoteísmos hegemónicos todo- poderosos, a pesar de que aún existan especímenes semejantes a la jerarquía vaticana que pretenden avasallar a personas y pueblos. Esa creación judeo-cristiana de Dios ha muerto hace ya varios siglos a nivel de la sociedad esclavizada, plebeya, obrera, luchadora e inteligente, que es la humana. Ese dios, creación de algunos poderosos, es nuestro enemigo. ¿O será necesario reabrir el Juicio de Nurenberg por los crímenes de lesa humanidad que el celoso Munilla enaltece y promueve contra la libertad? ¿O es que el antihumanismo de la jerarquía que representa Munilla le lleva a condenar la Declaración Universal de Derechos Humanos que siguió a la segunda guerra mundial por considerarlos «seudovalores»?

Euskal Herriko II.Topaketa Libertarioak

Los días 24-30 de agosto se van a celebrar los 2ºs encuentros libertarios en Bizi toki ( Behauze, Baxe Nafarroa)

24, domingo
18:00 Asanblea de preparacion de los encuentros. Traer cena.
25, lunes y 26, martes
Organización del material de los encuentros
y preparación de los debates.
martes a la noche debate:" Vivir las ideas libertarias en Euskara ".

27, miércoles: Salir del Patriarcado
10h « Maternidad y capitalismo» debate sobre el punto de vista de
Casilda Rodrigañez
17h « Estudio feminista sobre la práctica militante» debate desde el
punto de vista de Amaia Perez Orozco
22h Pierre Vissler, espectáculo de clown No future

28, jueves: Salir de la escuela
10h « crítica a la escuela », Pedro García Olivo
17h « ¿que sistema educativo necesitamos?», Pedro García Olivo
19h «Chiapas: 20 años de revolución.¿ Realizar el Zapatismo en Euskal
Herria?
Plataforma solidaria con Chiapas

29, viernes: Salir del estado
10h «Caída del imperio y autoorganización de comunidades».
« Batzarre, nuestro gobierno » Pablo Sastre.
17h « Ideas libertarias en el contexto político de Euskal Herria »
Emilio Lopez Adan.

30, sabado: Salir del Mercado
10h crítica del mercado.
17h « ¿que sistema de producción necesitamos? »

31, domingo
10h Conclusiones ¿que hacer de aquí en adelante?
15h Limpieza.

2014/08/13

Faxismoa ez da behar bezala lurperatu Europan

"Gaur, oraindik ere faxismoa bizirik dugu Europan; bizirik dago Espainiar Estatuaren egitura guztietan."

Lur Gil
Askapena
                                                                                                                                                          
Faxismoa ez da inoiz behar bezala lurperatu Europa kontinentean. Alemania nazia erortzean amaitu zelako ustea zabaldu izan da han eta hemen, Franco hiltzean demokrazia eskuratu genuen ustea bezalatsu. Faxismoak, ordea, ez du sekula alde egin Europatik, alemaniar faxismoa Estatu Batuen Marshall planak ordezkatu zuen, demokrazia eta askatasunaren izenean beraz; ordutik, yankien atzaparrak herri eta kale orotara iristen dira; zenbaitetan, presidente beltz aurrerakoiaren itxura hartzen duen arren, kaleetan normaltasunez daramagun modako kamiseten banderarena besteetan, edo abesti baten doinuetan ezkutatzen da, baina beharrezkoa duenean fusil edo tankeen atzean babesten da faxismoa, atzo bezala gaur ere.

Ukrainan ere, antzaldatuz joan da Inperialismoa; hasierako batean ikasle itxura hartu zuen, baina ez zuten luzaro itxaron lehen fusilak heldu arte. Maidan plazara ez ziren gutxi izan egun batetik bestera ustekabean agertutako armak, estatubatuar kontsulatutik Svodoba eta Pravy Sektor (Eskuin Sektorea) talde naziek egindako sartu-irtenak gutxi izan ez ziren bezala, ezta estatu kolpea gidatutako Turtxinov kolpistak eta oraingo presidente Poroxenko oligarkak egindakoak ere.

Europaren bihotzean, demokrazia eta bakearen erdigunean estatu kolpe armatu bat egin zutenak iraultzaileak ziren mendebaldeko herrialde eta masa komunikabideentzat; demokratak, Kieveko kaleetan komunista, homosexual eta errusiar hiztunak jipoitzen zituztenak; demokraziaren maisuak, agintean ezarri ziren alderdiak, Svodoba alderdi nazi aitortua barne; herriari leialak, Europar Batasunaren aginduz herrialdeak inoiz ezagutu ez dituen murrizketa beldurgarriak ezarri dituztenak; bakezaleak, euren herriaren aurka gupidarik gabe armak erabili dituztenak; iraultzaileak, Odesako sindikatuen etxean, haur, gazte eta heldu, ehun herritar baino gehiago bizirik erre zituztenak. Inperialismoaren zirku mediatikoan, ordea, terroristak dira erregimen faxista eta kolpista hori onartu ez eta euren etorkizuna erabaki nahi izan dutenak, autodeterminazio eskubidea gauzatu eta herriaren nahia babestu dutenak; Krimea, Luhansk eta Donetskeko lurraldeak faxismotik askatu dituztenak.

Izan ere, Donbasseko lurraldeak aske izatea erabaki du; hori da herri horren bekatua, eta ondorioak erruz ari da ordaintzen herritar oro; mila hildako baino gehiago dira jada Ukraina ekialdean Kieveko gobernuak terrorismoaren kontrako operazioa abiarazi zuenetik, ukrainar militarren desertzio masiboen ondorioz, azentu geroz eta yankiagoa daukan armadaren eskutik erailak. Eta erasoa zabaltzeko eta indartzeko aukera bila ari da han eta hemen, AEBek eta EBk ez baitute inoiz kontzientzia arazorik izan gerrak sortu eta finantzatzeko: Afganistan, Irak, Libia, Siria, Ukraina… Inperialismoak makineria guztia jarri du martxan herrien burujabetzaren kontra, eta Europa Ekialdera zabaldu da jomuga, eremu geoestrategiko garrantzitsuak bereganatzeko desiran, bere mesedetara makurtu nahi ez duen herri oro zapalduz, atzo bezala gaur, demokraziaren eta askatasunaren izenean beti.

Makineria horren zutabe nagusietako bat gerra mediatikoa da dudarik gabe; errealitatea, buztinezko irudi baten gisan, nahi bezala moldatzen dute, Europako herrietako langileak txotxongilo bilakatuz; eta Ukrainan ere, tamalez, lortu dute. Donbasseko herri milizietako erresistentzia antifaxistak errusiarzale izendatzea izan da masa-komunikabideek denbora gehien eskaini dioten jarduna, errusiar mamua zabalduz. Hori gutxi balitz bezala, armak eskutan faxismoaren aurka altxatu diren miliziak laster batean bilakatu dituzte terrorista. Horren aurrean, internazionaliston lana da Ukrainako ekialdeak bizi duen benetako egoera plazaratzea, eta euskal herri langilearen betekizuna da egoera horretaz jabetzea, bertatik irakaspenak ateratzea eta elkartasuna eskaintzea.

Gure herrian ere, faxismoaren garretatik aska zedin, milaka euskal borrokalari ezagutu dituzte gure mendi eta lautadek; faxismoaren aurka eta herriaren askatasunaren alde bizia emandako borrokalari gehiegi ezagutzen dituzte gure errepide bazterrek, gure hilerriek. Gaur, oraindik ere faxismoa bizirik dugu Europan; bizirik dago Espainiar Estatuaren egitura guztietan.

1936an, internazionalismoak izan duen praktikarik ederrenetakoa ezagutu zuen faxismo espainiarraren aurkako gerrak: ehunka brigadistak bizia eman zuten eurena ez zen herri baten alde borrokan; eurena ez zen herria baina eurena sentitzen zuten borroka batengatik hil ziren. Gaur egun ere, zenbait belaunaldi beranduago, Faxismoaren aurpegi gordinena inoiz baino presenteago dago, Gazako sarraskian bezala Europa Ekialdean ere. Eta herri langile eta herri zapalduen biziraupenerako bada ere, nonahi eta nolanahi dela ere borrokatu eta garaitu beharrean gara izurrite amaiezin hori. Horretarako, internazionalismoa eguneroko praktika bihurtzea da gure erronka. Europako langile guztien kateak apurtzeko bide bakarra baita, eta gaur, internazionaliston beharra dauka ukrainar herriak; izan ere, borroka hori ere norberarena sentitzea da iraultzaile baten bete beharra; hala, Euskal Herritik Donbasseko herri harresiari elkartasuna helaraztea ezinbestekoa da, faxismoaren aurkako erresistentziari babesa adieraztea.

Askatasunaren bidean, faxismoaren aurka elkartasun internazionalista. Ez dira pasatuko, ez Ukrainan, ez inon!

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