2014/04/11

EUSKAL HERRIA: CESE LA REPRESIÓN

"Se ha demonizado al independentismo vasco mediante un periodismo de guerra alineado con las tesis españolistas."

Rafael Narbona, escritor y critico literario
http://rafaelnarbona.es/

ETA declaró un alto el fuego unilateral, incondicional e irreversible el 20 de octubre de 2011, pero el Estado español mantiene su política de represión y hostigamiento. Sin celebrar una consulta popular, no se puede determinar el porcentaje de vascos que anhelan la independencia, pero las dos fuerzas mayoritarias en el Parlamento autonómico (PNV y EH-Bildu) son soberanistas. El lehendakari Iñigo Urkullu ha manifestado que “el PNV busca la independencia, pero somos conscientes del momento”. Al margen del matiz coyuntural, PNV y EH-Bildu suman 48 escaños. Los partidos españolistas (PSOE, PP y UPyD) sólo llegan a 27. Se puede hablar, por tanto, de una mayoría que se identifica con la reivindicación de una Euskal Herria independiente y soberana. En 2012, una encuesta del CIS arrojaba un escrutinio que reflejaba un empate virtual, con un 41’5% a favor de la independencia y un 42’6% conforme con la situación actual. Por el contrario, el Euskobarometro obtenía unos resultados diferentes: un 53’3% votaría a favor de la independencia y un 46’5% no. Es evidente que Brian Currin, abogado sudafricano y mediador internacional, no se equivocaba al afirmar que ETA no es problema. Organizador con Lokarri (un movimiento social pacifista) de la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián celebrada en octubre de 2011, que contó –entre otros- con la presencia de Kofi Annan, Gerry Adams y Bertie Ahren, Currin afirmó en una entrevista realizada por John Carlin para el diario El País: “ETA no es el tema. El tema central es que hay mucha gente en el País Vasco cuyas aspiraciones están en conflicto con la Constitución española. De hecho, muchos creen que les fue impuesta. No se puede simplificar hablando de buenos y malos. Estamos hablando de sentimientos que tienen un peso político real. Esto es lo que hay que tratar de resolver a través de un proceso de paz, o de negociación o de diálogo, o llámelo lo que uno quiera” (25-IX-2011).

asier 7asier 8Pese a estos datos, el Estado español rechaza frontalmente el derecho de autodeterminación. De hecho, la Constitución de 1978 establece “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible” y atribuye a las Fuerzas Armadas la defensa de su “integridad territorial”. No se pueden alegar argumentos democráticos para negar a un pueblo el derecho de elegir libremente su futuro. Tampoco hay argumentos racionales para justificar la Monarquía como forma del Estado y, menos aún, para convertir la persona del Rey en una figura “inviolable” y exenta de responsabilidad. Estas normas no son el fruto del consenso popular, sino las consecuencias de la Reforma del franquismo, que se disfrazó de Transición modélica hacia la democracia para garantizar la impunidad de torturadores y genocidas y preservar los intereses de las elites financieras y empresariales. Se ha demonizado al independentismo vasco mediante un periodismo de guerra alineado con las tesis españolistas. Se ha dicho que ETA inicia su actividad armada con el asesinato de la niña de 22 meses Begoña Urroz, pero está sobradamente demostrado que fue el DRIL (Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación) el que colocó la bomba en la estación de ferrocarril de Amara (Gipuzkoa). El atentado lo planificó y ejecutó un comando con infiltración policial. Se ha afirmado que Eduardo Moreno Bergaretxe, alias Pertur, murió a manos de sus compañeros, pero el tiempo ha revelado que el carismático líder de los poli-milis fue secuestrado, torturado y asesinado por neofascistas italianos dirigidos por la policía española (Iñaki Egaña y Giovanni Giacopuzzi, La construcción del enemigo. ETA a la vista de España 2010-2012, Tafalla, Txalaparta, 2012, pp. 63-74; El año de todos los demonios, Ángel Amigo, 2007). Estos hechos corroboran la existencia de una estrategia orientada a presentar a ETA como una banda terrorista y no como la expresión más radical del independentismo vasco. Terrorista no es un simple adjetivo, sino un concepto que niega cualquier legitimidad moral o política al adversario. El Estado español siempre ha rehuido expresiones como “Guerra del Norte”, pese a combinar medidas militares (Plan ZEN) y parapoliciales (GAL) para combatir la insurgencia vasca. La prensa ha secundado este planteamiento, renunciando a su función informativa para realizar tareas meramente propagandistas. El 15 de abril de 1991 el semanario Tiempo describía a Joseba Arregi Erostarbe, Fiti, miembro de la cúpula de ETA, como un psicópata con aficiones perversas: “Su mayor afición es matar gatos. Agarra al felino con las manos, lo acaricia, le hace muecas, y luego lo estrangula”. Esta deformación esperpéntica no se aplicaba, en cambio, con los políticos, policías y militares españoles, pese a que existían pruebas abrumadoras del uso sistemático de la tortura y los asesinatos extrajudiciales. El 13 de febrero de 1981, 73 agentes se turnaron durante nueve días en la DGS de Madrid para torturar a Joxe Arregi, militante de ETA político-militar. Arregi murió y se detuvo a cinco policías, pero se les dejó en libertad a la semana y, algunos años más tarde, se premió su trabajo con significativos ascensos. Es el caso de Juan Antonio Gil Rubiales, nombrado en 2005 Jefe del Cuerpo Nacional de Policía de Santa Cruz de Tenerife.

“Los suyos son crímenes, los nuestros son errores”, afirmó Rodolfo Martín Villa, Ministro del Interior con la UCD. Sin embargo, la justicia argentina ha admitido a trámite la querella presentada contra él por su responsabilidad en la masacre de Vitoria-Gasteiz el 3 de marzo de 1976, cuando la Policía Armada disparó contra un grupo de trabajadores en huelga que se habían refugiado en una iglesia. Las balas acabaron con la vida de 5 huelguistas  e hirieron a otros 150. Martín Villa ocupó el cargo de Ministro del Interior entre 1976 y 1979, un período en el que las Fuerzas de Seguridad del Estado mataron a 54 personas. En un alarde de cinismo, Martín Villa ha declarado que la querella presentada contra él “no le ha quitado ni un minuto de sueño”. Si algún dirigente de ETA manifestara algo semejante, se produciría un verdadero linchamiento mediático. No voy a negar que la “Guerra del Norte” produjo mucho sufrimiento, pero las ofensivas de ETA no fueron más cruentas que las del IRA Provisional, que mató entre 1969 y 1997 a 1.100 efectivos de las diferentes fuerzas militares y policiales británicas y a 700 civiles (la mayoría paramilitares lealistas), o las de Umkhonto we Sizwe (Lanza de la Nación), brazo armado del Congreso Nacional Africano, que utilizó el coche bomba para realizar sabotajes y atentados mortales. Se desconoce el número exacto de víctimas del brazo armado del ANC, pero algunos de los atentados fueron particularmente mortíferos y causaron bajas civiles. En 1983, la sede de la Fuerza Aérea voló por los aires, provocando la muerte de 19 civiles e hiriendo a 217 personas. En 1985, perdieron la vida cinco civiles y 40 resultaron heridos al explotar una bomba en un centro comercial de la costa sur de Natal. Tres de las víctimas mortales eran menores. En 1986, estalló un artefacto explosivo en un bar situado en la primera línea de una playa de Durban. Murieron tres civiles y 69 personas sufrieron heridas de diversa consideración.  El 21 de mayo de 1987 estallaron dos bombas en la fachada trasera del Tribunal de Justicia de Johannesburgo, acabando con la vida de tres policías y dejando malheridos a otros cuatro. Seis transeúntes resultaron heridos de diversa consideración. Los artefactos habían sido colocados en un coche azul y su explosión había sido programada para la hora del mediodía, cuando los funcionarios del Tribunal de Justicia solían abandonar el edificio para almorzar. El ANC reivindicó el atentado y no escogió la fecha al azar. Se cumplía el cuarto aniversario de una cruenta acción en Pretoria, cuando otro coche bomba mató a 19 personas e hirió a 239. Sólo en 1987, el ANC realizó 25 atentados con el mismo método. En los años posteriores, se mantuvo la misma dinámica. Nelson Mandela fue uno de los fundadores de Umkhonto we Sizwe y justificó su iniciativa, sin mostrar ninguna clase de pesar o arrepentimiento: “Llegué a la conclusión de que la violencia era inevitable. Era poco realista y autodestructivo predicar la paz y la no violencia cuando el gobierno respondía a nuestras demandas con represión. Adoptar la decisión no fue sencillo, pero el gobierno no nos había dejado otra opción”. En el Manifiesto fundacional de Umkhonto we Sizwe, se lee: “En la vida de las naciones a veces llega el momento en que es necesario elegir entre luchar o someterse.  Ese momento ha llegado para Sudáfrica. No tenemos otro remedio que devolver golpe por golpe, con todos los medios a nuestro alcance. Actuamos en defensa de nuestro pueblo, nuestro futuro y nuestra libertad”.

Estas palabras tal vez explican que hace unos días el arzobispo y premio Nobel Desmond Tutu haya pedido la excarcelación de Arnaldo Otegi y haya calificado de “presos políticos” a los activistas de ETA que cumplen condena en las prisiones españoles. Tutu se ha pronunciado en contra de la política de dispersión penitenciaria y ha deplorado que Otegi, “líder del proceso de paz” sufra una reclusión inmerecida. “La decisión de ETA de dejar fuera de uso todas sus armas es valiente –afirma Tutu- y una medida importante para crear confianza. Abre la puerta a una paz duradera”. Duramente criticado por los medios de comunicación españoles, Tutu ha formulado la clave del problema. Al igual que los argelinos, los vascos son una nación y su lucha por la independencia desembocó en la violencia por la inexistencia de vías democráticas y pacíficas para negociar sus derechos nacionales. Una situación que se hizo dramática con el franquismo, cuya política de genocidio cultural incluyó la prohibición del euskara, y que no se resolvió con una democracia encabezada por un Jefe de estado impuesto por la dictadura.  Negar al pueblo vasco su condición de pueblo es el recurso del Estado español para descalificar a los independentistas radicales y adjudicarles la condición de terroristas. “No hay un pueblo palestino”, afirmo Golda Meier, ex primera ministra de Israel. “No hay un pueblo vasco”, han repetido una y otra vez los políticos, militares e intelectuales españolistas. Fernando Savater ha exclamado con su zafiedad habitual: “Lo de Euskal Herria es una chorrada”. Gustavo Bueno no se queda atrás en violencia verbal y grosería: “La nación vasca es una invención de la Historia que ha cuajado en la mente de unos fanáticos. […] Me gusta decirle a los vacos que cuanto más antiguo es su idioma más cerca está del lenguaje de los chimpancés”. Partidario de la pena de muerte, Gustavo Bueno ha manifestado con orgullo que España es un imperio y ha abogado por enviar los tanques a Euskal Herria. Esta agresividad está a la misma altura que la de los generales Andrés Casinello, arquitecto y ejecutor del Plan ZEN, y José Antonio Sáenz de Santamaría. Ambos han manifestaron que preferían la guerra a la independencia de Euskal Herria. 

"...la experiencia de Vietnam dejó muy claro que la opinión pública se rebela cuando aparecen niños huyendo de aldeas calcinadas por el napalm. Formar parte de la OTAN nos ha embarcado en guerras militares inmorales e ilegales (Irak, Afganistán, Libia)." 


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Hace algo más de un año, visité Bilbao. No conocía la ciudad y conseguí llegar a mi destino, preguntando a los transeúntes. Casi siempre mencionaba que era de Madrid para explicar mi desconocimiento del entorno. Nadie me respondió con hostilidad. Por el contrario, todo el mundo se mostró muy amable. Me tomé unas cañas en la Herriko taberna de Santutxu y hablé un poco con uno de los camareros, comentándole que simpatizaba con la izquierda abertzale. “También puedes discrepar”, me respondió con una sonrisa, “pero con respeto”. No sospechaba que la Guardia Civil registraría la Herriko taberna un año más tarde, después de detener a Asier González Soreasu, acusado de “colaborar con ETA”. Los agentes entraron al local con Asier y salieron con varias cajas. Medio centenar de vecinos se solidarizaron con Asier, mientras la Guardia Civil se lo llevaba esposado. Esa es la respuesta de Madrid al proceso de paz impulsado por Otegi. Una estrategia represiva que no concede ninguna tregua ni esconde su sed de venganza. La reciente disolución de Herrira y la de ocho miembros de la Koordinadora Taldea –entre ellos, los abogados Arantza Zulueta y Jon Emparantza- corroboran que el Estado español no busca la paz, sino la humillación del adversario. Nos han dicho que la integración en la UE y en otros organismos internacionales significaba apostar por el progreso, la paz, la solidaridad, la libertad y los derechos humanos. Algunos intelectuales mediáticos abogaban incluso por un Estado Mundial (José Antonio Marina), pero ahora sabemos que los pueblos pierden sus derechos y su identidad cuando se incorporan a grandes estructuras de poder. Estados Unidos promueve la expansión de la OTAN, asegurando que su intención es globalizar la democracia, pero no reconoce la jurisdicción de la Corte Penal Internacional ni permite la libertad de prensa en los países intervenidos militarmente. Sus crímenes de guerra y sus constantes violaciones de los derechos humanos quedan impunes y ni siquiera hay testimonios gráficos, pues la experiencia de Vietnam dejó muy claro que la opinión pública se rebela cuando aparecen niños huyendo de aldeas calcinadas por el napalm. Formar parte de la OTAN nos ha embarcado en guerras militares inmorales e ilegales (Irak, Afganistán, Libia). Pertenecer a la UE y adoptar el euro, nos ha hundido en la pobreza, al igual que al resto de los pueblos del Sur de Europa. Es imprescindible romper con esta nueva forma de expolio y colonización. Los pueblos deben elegir libremente su destino, adoptando el modelo político y social que deseen. Una Euskal Herria independiente y socialista sería un motivo de esperanza. Catalanes y vascos votaron a favor del no en el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN celebrado en 1986, pero su condición de regiones y no de pueblos soberanos escarneció la voluntad popular, forzando una integración no deseada.  La Europa de los Pueblos es una alternativa que podría reemplazar a la Europa de la Troika. Los Estados-nación están controlados por la banca y la patronal. Su función real es pisotear, explotar y someter a la ciudadanía.  En el caso de Euskal Herria, debe cesar la represión y abrirse paso el diálogo, pero la escalada de detenciones y juicios revela el deseo de mantener una estrategia de tensión. “El gobierno de España –ha declarado Arnaldo Otegi desde la cárcel- no tiene interés en la paz, no la desea y añora el escenario en donde la existencia de la violencia armada de ETA le permitía esgrimir el enemigo interior necesario para ocultar su profunda naturaleza antidemocrática, antisocial y autoritaria”. Desgraciadamente, tiene razón. ETA era el enemigo interior. Ahora le toca el turno a los movimientos sociales que piden “pan, trabajo y un techo para todos”. No hay que perder la esperanza. La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases y yo albergo la convicción de que el pueblo trabajador tendrá la última palabra.

Manifiesto Para una Europa libre de fascismo, racismo y sexismo En un mundo de libertad y solidaridad social

"...como lo demuestra la historia, la retórica y la acción fascista coinciden con los objetivos de los gobiernos y la autoridad, aunque a veces parecen enfrentar o tratar de restringir los fascistas , después de todo, son el último argumento de los estados cuando se hayan agotado todas las demás herramientas para la manipulación política e ideológica de la sociedad"

Este el texto distribuido por los organizadores del encuentro Europeo antifascista que este fin de semana se esta celebrando en Atenas (Grecia)

Blog de la Coordinadora Antifascista de grupos e iniciativas en Atenas-Pireo: http://antifasistikossyntonismos.blogspot.gr/ 

Setenta años después de la II Guerra Mundial y la derrota del fascismo, Europa se enfrenta al reto de un nazi, racista de extrema derecha en la subida. En tiempos de crisis económica y de duro ataque contra los derechos de los trabajadores y de los pueblos, especialmente los derechos de los pueblos del sur de Europa, de Francia a Ucrania (con los nazis en el poder) y desde Noruega a Grecia, los partidos xenófobos e intolerantes y los grupos comienzan a tener influencia en la sociedad, incluso en las clases populares pobres y excluidos de toda Europa. Ellos han comenzado a desempeñar un papel en la formulación de los acontecimientos políticos y participar en las sociedades, las escuelas, las calles, los barrios obreros, así como de los parlamentos nacionales y los dispositivos de estado, sobre todo a la policía.

El ascenso de los nazis, racistas ahora -derecha no vino de la nada. Esto fue provocado por las políticas anti-inmigración de los gobiernos europeos, por el ascenso de la islamofobia, por el concepto de una Europa-fortaleza, por el terror-la histeria de los medios de comunicación y la xenofobia, sino que está impulsada por el desarrollo de diversos nacionalismos, como equivocada responder a la globalización capitalista, a la falta de responsabilidad del imperialismo y la demonización de las diferencias culturales, sino que se acelera por el recrudecimiento de la represión estatal, la cancelación de los derechos de los grandes sectores de la clase obrera y el estallido del desempleo, sino que se siente alentado por la la fragmentación social y la crisis de identidad de gran parte de la población, por el telón de fondo de los valores tradicionales (patria, la fe, la familia, etc), el fortalecimiento de los patrones sexistas y patriarcales, militarista y modelos sociales y comportamientos machistas, sino que se legitima por la corrupción y la la falta de fiabilidad del sistema político en el poder, por la falta de acción política antisistémica radical en las últimas décadas y por la confusión ideológica de gran parte de la clase obrera.

Así, en el ambiente favorable de la "ley y el orden", " de consolidación de la seguridad "y" lucha contra la delincuencia ", nazis, fascistas y racistas apuntan sus armas, metafóricamente y literalmente, contra el nuevo" enemigo interior ": hombres y mujeres inmigrantes, los refugiados, los gitanos, los homosexuales, lesbianas, transexuales, VIH-positivas, cualquiera que no se ajuste a las normas y estereotipos dominantes. Además, las mezquitas y las sinagogas y los lugares donde las personas sin hogar y drogadictos se reúnen cara la violencia nazi.
 
Lamentablemente, como lo demuestra la historia, la retórica y la acción fascista coinciden con los objetivos de los gobiernos y la autoridad, aunque a veces parecen enfrentar o tratar de restringir los fascistas , después de todo, son el último argumento de los estados cuando se hayan agotado todas las demás herramientas para la manipulación política e ideológica de la sociedad. Especialmente hoy en día, cuando los ataques neoliberales contra los derechos sociales y las libertades políticas están en constante aumento, cuando el "estado de emergencia" prácticas constituyen la base de la mayoría de las políticas gubernamentales europeas y las estrategias de la UE, cuando la democracia parlamentaria se reduce a la "democracia gubernamental", la lucha contra la el racismo, el fascismo y el nazismo, para ser eficaz, tiene que convertirse también en contra de aquellos que saquean y destruyen las sociedades, que alimentan la "guerra entre los pobres", con el fin de mantenerse en el poder, los que imponen la uniformidad asfixiante de nacional y racial . pureza, la normatividad sexual y alineamiento político con su propia idea de la legitimidad con el fin de aumentar las desigualdades sociales
 
Racistas y nazis, sin duda tienen un rival que sigue creciendo más fuerte: el movimiento masivo, plural, luchando en las calles de toda Europa, no sólo contra la fascista terrorismo, sino también contra aquellos que lo sostienen y lo protegen.: políticas antipopulares, comportamiento policial arbitraria, sí totalitarismo neoliberal y el sistema tratando de imponerla
 
Con estos pensamientos en mente, creemos que la Junta Europea de Lucha contra el fascismo, que la voluntad tendrá lugar en Atenas, los días 11, 12 y 13 de abril, debe:
 
• Pasar un fuerte mensaje de la lucha coordinada contra el fascismo, con las iniciativas tomadas a nivel europeo (día de acción común, las protestas frente a las embajadas de los países culpables de crímenes racistas , de Lampedusa a Farmakonisi etc) y en el ámbito nacional o local (bloqueo de un campo de concentración, el apoyo a un evento de orgullo gay en los países donde se reprimen este tipo de eventos, etc.)
 
• Señale que la lucha contra el fascismo y el nazismo es, al mismo tiempo una lucha contra el racismo y el sexismo, haciendo el mejor uso de la campaña, los discursos y talleres magistrales, incluyendo sus textos y prácticas, para que un anti-fascista no puede apoyar las políticas que promueven el fascismo, por lo tanto, un anti-fascista no puede ser sexista o quejarse el número de inmigrantes que viven en su / su país.
 
• Ayuda camaradas, locales y extranjeros, que luchan contra el fascismo, vinculan su lucha con la lucha de las clases populares más amplias, especialmente los jóvenes, y para mejorar sus acciones en todos los niveles: en las calles, en los barrios, en las escuelas, en los campos de fútbol, ​​en los lugares de trabajo, en la difusión de información, así como en los tribunales, centros de detención, etc...
 
• Contribuir, en vista de las elecciones europeas, al señalar algunos grandes temas que son por lo general subestimado, como igualación social, independientemente de su origen nacional, la aceptación de la diversidad como un principio democrático, no como una excepción o un privilegio, la autodeterminación del cuerpo humano, la eliminación de la Europa fortaleza, y la garantía del derecho a la libertad de movimiento, completa oposición a la represión estatal ya la criminalización de la resistencia militante.

2014/04/09

La estrategia de la extrema derecha para las Europeas de mayo de 2014

"Es muy difícil que los partidos de extrema derecha, bien a través de la Plataforma bien concurriendo por separado, logren representación en las “europeas” ya que como hemos apuntado el voto más reaccionario se divide en partidos como PP, UpyD, Plataforma per Catalunya, Ciudadants o el recién creado Vox, pero si para algo les van a servir estas elecciones es para tener un escaparate en el que mostrar su mensaje de odio y xenofobia."


F. Sabate, historiador y antropologo
Rojo y Negro

De cara a las próximas elecciones europeas a celebrar en mayo de 2014 y al eco del éxito de  los partidos neonazis en países tan cercanos como Grecia, Hungría o Francia, la extrema derecha española comienza a organizar su campaña electoral,  aconsejados por dirigentes de los partidos más extremistas, de cara a imitar el modelo que les ha llevado a ser la 3ª fuerza política en Hungría y la 4º en Grecia…

La extrema derecha española siempre ha estado presente en la vida política, a través de grupos como Falange. Sin embargo estos grupos nunca han dado el salto a los Parlamentos  estatales, autonómicos o al europeo, no por no tener una base de apoyo suficiente sino porque su voto ha ido tradicionalmente a Alianza Popular, hoy Partido Popular, y últimamente a UPyD (recordar que grupos y dirigentes neonazis pidieron, en las últimas elecciones generales, el voto para Rosa Díez). Y no habría que olvidar el partido recién creado de Santiago Abascal y Ortega Lara, Vox o Soluciona, nueva formación en torno a Enrique de Diego y el portal de internet Alerta Digital.

En los últimos años estamos asistiendo a una evolución de los movimientos más radicales dentro de la extrema derecha, nos estamos refiriendo a los grupos neonazis.

Tradicionalmente estos grupos se han movido dentro de ambientes muy concretos, los  grupos ultras de fútbol de algunas ciudades (ultras del Madrid, del Atlético, del Zaragoza, Español, Barça, Betis, Valladolid, Logroñés, Valencia…) y se han caracterizado por una violencia extrema, sirva como dato que desde los años 90 se han contabilizado más de 80 asesinatos de inmigrantes, mendigos y jóvenes antifascistas.

Sin embargo, en estos últimos años, estos grupos violentos de neonazis se están reorganizando en partidos políticos, a imagen y semejanza de los partidos europeos. El espectro es muy amplio, desde las distintas Falanges a Alianza Nacional, Nudo Patriótico, MSR, España 2000 o Democracia Nacional, incluyendo  a Plataforma per Catalunya (PxC) de claro tinte xenófobo.

Como partidos políticos tienen una carencia muy clara, la falta de ideología. Estos partidos no tienen una base ideológica más allá de la xenofobia, el racismo y la unidad de España. El otro rasgo que comparten es la admiración hacia el Partido Nacional-Socialista de Hitler, algunos partidos como Alianza Nacional no lo esconden y exhiben simbología nazi y otros como el Movimiento Social Republicano son más “discretos” aunque en sus manifestaciones se pueden ver banderas célticas o incluso se pueden ver fotografías de sus dirigentes en Alemania en manifestaciones de homenaje a Rudolf Hess, el dirigente nazi y ministro de Estado del III Reich.

Entonces, ¿cuál es su base ideológica como partido? A falta de ideología, lo que hacen estos partidos es nutrirse de los movimientos sociales y copiar las ideas y los eslóganes de dichos movimientos, sin importar que sean comunistas, anarquistas o incluso antifascistas.

En los programas de estos partidos neonazis encontramos referencias al anticapitalismo, a la defensa del medio ambiente, a la crítica a la monarquía y defensa de la República, críticas a la Iglesia, la defensa de la Educación y la Sanidad Pública… incluso el MSR usa como eslogan una frase del destacado anarquista Buenaventura Durruti:“Al capitalismo no se le discute,se le destruye”, eso sí, detrás de todo este “refrito” ideológico no ocultan su ideología xenófoba y racista.

Pero esta copia descarada de la ideología izquierdista no es algo nuevo, recordemos cómo a principios del siglo XX la Falange copia simbología de la CNT, como los colores rojinegros, parte del discurso dirigido a los obreros, o las llamadas a la revolución social.

La organización de estos partidos también se basa en los partidos históricos de la extrema derecha, con una organización vertical y con un encuadramiento en secciones. Por ejemplo, el MSR está organizado en cuadros, tiene un cuadro juvenil, otro femenino, otro ecologista y otro sindical, aunque en muchas ocasiones son las mismas personas las que forman los distintos cuadros o secciones, debido a su escaso número.
Este tipo de encuadramiento u organización lo hemos visto en alguna de sus manifestaciones celebradas en Madrid y que recuerdan a las manifestaciones del partido nazi de Hitler, desfilando en “falanges”, con formación casi militar y con multitud de banderas y parafernalia fascista.

Dentro de la organización deestos partidos, está la captación de nuevos miembros. Dos son las víasprincipales, ya “clásicas”, por unlado las gradas de ciertos equipos de fútbol, sobre todo los citados anteriormente, y por otro los Institutos.Con esta última vía ha habido una evolución ya que ahora intentan entrar y captar a través de sindicatos o colectivos de estudiantes, como Liga Joven o Respuesta Estudiantil.

Una nueva vía se suma a estas dos clásicas, y son las redes sociales. Y para lograr sus objetivos han puesto en marcha una estrategia copiada del modelo griego, principalmente, y de otros grupos neonazis europeos, de hecho en las webs de los partidos nazis españoles se hace alarde de las “reuniones de trabajo” con dirigentes de los partidos nazis de Grecia, Ucrania, Hungría, Inglaterra, Francia…

Esta estrategia pasa, primero, por intentar normalizar y visibilizar su presencia en la  sociedad y por ello se ve a grupos de estos partidos infiltrándose en manifestaciones relacionadas con el 15-M en Madrid, o con la defensa de la Sanidad o la Escuela Pública. No siempre logran infiltrase, en las manifestaciones de la huelga educativa del 24-O en Zaragoza grupos de manifestantes impidieron que grupos neonazis se colasen en la manifestación principal.

El segundo paso de la estrategia es vender una imagen solidaria, copiada de Amanecer Dorado, imagen que intentan lograr con reparto de alimentos, de juguetes y ropa a los más necesitados, donaciones de sangre… Son varias las ciudades del Estado que han visto cómo alguno de estos partidos han hecho minúsculas campañas de recogida de juguetes o de donación de sangre.

Pero estas “campañas solidarias” van dirigidas, al igual que en Grecia, a la ciudadanía española, es decir son campañas con un trasfondo xenófobo. La diferencia con campañas hechas por ONG, o grupos de izquierdas, o católicos, es que las campañas de solidaridad de estos partidos de extrema derecha completan esta mal entendida solidaridad con un mensaje de odio y culpabilidad; los culpables de la crisis y de los problemas son los inmigrantes.

Y es este mensaje de odio y la búsqueda de culpables el que dio resultados muy positivos a Amanecer Dorado. Algo que no es nuevo, la búsqueda de un chivo expiatorio llevó a Hitler al poder tras la crisis de 1929 cuando puso una “diana” a la comunidad judía. Los mensajes de los eslóganes de partidos como el MSR o Alianza Nacional no dejan dudas, “español parado, inmigrante expulsado”, “compra producto español”, “los españoles primero”…

Y la tercera parte de la estrategia es la de llevar a cabo acciones “espectaculares” que llamen la atención de los medios de comunicación y ayuden a transmitir su mensaje violento y fascista. El ejemplo más claro es el ataque a la librería catalana Blanquerna en Madrid el día de la Diada o la manifestación que llevaron a cabo en Barcelona el 12 de octubre grupos neonazis llegados de toda España.

Todo esto sin renunciar a la violencia, conscientes de que les da votos y apoyos en una parte importante de la sociedad. Los ejemplos violentos cada día son más habituales; asaltos a varias Facultades en Madrid, ataques a sedes de partidos políticos y sindicatos de izquierdas…

No hay que menospreciar ni restar importancia a estos partidos políticos, aunque su implantación sea muy minoritaria, en algunas localidades tienen concejales electos. Plataforma per Catalunya tiene 60 ediles en Catalunya y España 2000 tiene un concejal en Alcalá de Henares.

La opción más avanzada como intento de unificar de cara a las elecciones europeas a la atomizada constelación de siglas ultraderechistas es la plataforma “La España en Marcha” que reúne las siglas de partidos y asociaciones como Alianza Nacional, Democracia Nacional, La Falange, Nudo Patriota y Movimiento Católico Español. Tuvo su momento de gloria con la irrupción en el acto de Blanquerna el 12 de octubre y la posterior aparición de sus líderes en las tertulias del TDTparty.

Sin embargo, los recelos entre estos grupos y la rivalidad por hacerse con una parte del espectro político de extrema derecha es lo que les impide acabar con su fragmentación.
Partidos como MSR y España 2000 no se han sumado a la Plataforma y concurrirán por separado a las elecciones europeas.

Las elecciones de mayo son una cita muy importante para evitar que en el Estado español cristalicen y logren un espacio electoral los partidos neonazis que estén presentes en toda la comunidad europea, excepto Portugal, Alemania, Chipre, Polonia y poco más.

Es muy difícil que los partidos de extrema derecha, bien a través de la Plataforma bien concurriendo por separado, logren representación en las “europeas” ya que como hemos apuntado el voto más reaccionario se divide en partidos como PP, UpyD, Plataforma per Catalunya, Ciudadants o el recién creado Vox, pero si para algo les van a servir estas elecciones es para tener un escaparate en el que mostrar su mensaje de odio y xenofobia.

Más preocupante es el aumento de las agresiones y la violencia fascista que se puede producir.

2014/04/07

Elkarrizketa Jose Moreno gudari deustuarrari

“Sakabanaketa politika ez da garai honetako asmakizun bat.”

PREST!* Deustualdeko herri aldizkaria

78  urte pasa dira, jada, Espainiako militar faxistak altxatu eta Gerra Zibila piztu zela. Gaur inork gutxik ukatzen du egun herri honek bizi duen gatazka politikoaren iturburuetariko nagusi bat frankistek irabazi eta ezarritako erregimen kriminaletik datorrela. 

Argentinan hasitako bide judizialak, hainbat torturatzaile frankista auzipetu duenak, Memoria Historikoa eta frankismoak Espainian zein Euskal Herrian izan duen zigorgabetasuna debate politikoaren erdian jarri ditu. Guk aukera izan dugu jadanik apenas gelditzen diren Euskal Herria eta askatasunaren alde gerran aritutako gudari deustuar batekin hitz egiteko. Jose Moreno da eta 95 urte du.

Militar faxistak altxatu zirenean oso gazte zinen, ezta?
Bai, 17 urte besterik ez nuen. Oso ondo gogoratzen dut eguna. Astrabuduako (Erandio) jaiak ziren eta lagunekin berbenan dantzatzen geunden. Bat-batean, Guardia de Asalto-ko (Errepublikako Gobernuak sortutako polizia) kideak plazan agertu eta dantzaldia bertan behera utzi zuten. Militarrak Afrikan altxatu zirela ohartarazi ziguten. Uztailaren 17a zen. Hortik bi egunera gerra piztu zen Euskal Herrian.

Zein izan zen zure erreakzioa?
Herria, oro har, erasotzaile faxisten kontra atera zen. Deustun Done Petri plazan zabaldu zen izena emateko bulegoa. Sondikan eraikitzen ari zen aireportuaren obretara bidali ninduten. Ni bezalako 17 urteko gazte batentzat lan hori aspergarria zenez eta, ELAkoa nintzenez, beste bi lagunekin batera sindikatuan aurkeztu ginen eta aukera eman ziguten lubakiak egiteko eratzen ari zen San Andres zulatzaileen batailoian izena emateko. Baietz esan genuen.

Nondik nora ibili zinen gerran?
Zallan eratu zen batailoia. Ostera, Balmasedara bidali gintuzten instrukzioa egiteko. Hau bukatu eta Zeanuri aldera eraman gintuzten lubakiak egiteko. Hor hilabeteak eman genituen erasoak hasi arte. Bilbo erortzear zegoenean Lemoara lekualdatzeko agindua jaso genuen, baina ordurako ezinezkoa zen, armada frankistaren esku zegoelako. Gorbeiatik ihes egin behar izan genuen eta Orozkon babestu ginen. Hortik, atzeraka ibili ginen Espainiako Santanderreraino (egungo Kantabria). Santoñako komentu batean batu gintuzten. Bertan zulatzaileak izateari utzi genion fusilariak izateko. 1937ko abuztuan Euskal Herrian izandako azken borrokaldian parte hartzera bidali gintuzten, Balmasedako Kolitza mendiaren ingurura, hain zuzen. Bataila galdu zen eta hortik gutxira, Santoñara joateko agindua jaso genuen.

Preso hartu zintuzten.
Santoñan Francoren armada faxista laguntzeko Mussolinnik bidalitako tropa italiarren esku gelditu ginen preso. Italiarrak ondo portatu ziren gurekin. Preso geunden baina gure eskubide guztien jabe ginen, fusilamendurik eta tratu txarrik ez… Zoritxarrez, egoera honek ez zuen askorik iraun. Berehala jarri gintuzten falangisten eta armada frankistaren esku eta infernua hasi zen. Hemendik aurrera pertsonak izateari utzi eta animaliak izango bagina bezala tratatu gintuzten, nire kasuan, 1940ra arte, aske utzi ninduten arte.

Eta hortik kontzentrazio esparruetara?
Bai. Santoñatik berehala bidali gintuzten kontzentrazio esparruetara. Ezin ahaztu Francok konkistatutako lurraldean kontzentrazio esparru asko zabaldu zituela askatasunaren alde borrokatu genuenok pertsona gisa suntsitzeko, GESTAPO naziaren laguntza eta aholkularitzarekin. Nire kasuan, tren batean sartu, ganadurako bagoi batean, eta Espainiako Zaragozako San Juan de Mozarrifarera eraman ninduten. Zazpi egunetako bidea izan zen, oso egoera kaskarrean. Lau kideontzako ogi apur bat eta haragi lata bat eman ziguten zazpi egun horietarako.

Zelakoa izan zen espetxeetako esperientzia?
Ahaztezina eta oso txarra. Espetxe desberdinetan izan ninduten hiru urtez, ostera, kargurik gabe libre uzteko. Sakabanaketa politika ez da garai honetako asmakizun bat. Frankistek ere aplikatzen zuten. Santanderreko Tabacalera kontzentrazio eremua, San Gregorio, Huesca, Larrinaga, Escolapios eta aipatutako Zaragozako San Juan de Mozarrifar izan ziren ezagutu nituen zenbait espetxe. Guztietan oso egoera txarrean geunden. Plato bakarra genuen eta hura erabiltzen genuen jateko zein kaka egiteko. Nire koinatu bat, Juan Lopez Balza, Deustuibarrako sozialista bat, UGTko kidea eta Euskadiko Infanteria Gerra Eskolatik teniente karguarekin ateratako gudaria, Puerto de Santa María (Cádiz) espetxean zendu zen 1940an osasun asistentzia ezagatik. Frankismoaren krimen guztiak bezala Juanen heriotzak zigorrik gabe jarraitzen du.

Kargurik gabe aske utzi zintuzten?
Bai, hala da. 1940ko urtarrilaren 8an Bilboko Gerra Tribunal frankistak Morenoren kontra zabaldutako diligentzia guztiak bertan behera gelditu ziren garrantzia penala ez zutelako. Eskandalagarria zen: indarrean zegoen erregimena eta legalitatea defendatzeagatik “altxamenduari laguntzea” leporatu zidaten Santoñan atxilotu eta gutxira. Eta are larriagoa izan zena: espetxeetan, kontzentrazio eremuetan eta langileen batailoi batean izan ninduten hiru urtez espetxe zigorra jaso izan ez arren.

Langile batailoi batean izan zintuztela adierazi duzu.
Bai, agintari frankistek erabaki zuten presoez baliatzea lan esklabutza egiteko. Ni Zaragozako Jaulín herrira bidali ninduten, 25. Langile Batailoian. Eskualdeko errepideak egiteko erabili gintuzten. Gau batean erailko nindutela pentsatu nuen. Preso batek, Erandioko lagunek guri gutunak ez bidaltzea erabaki zutela esan, eta nik ea Erandion denak faxistak bilakatu zirela erantzun nion oihuka. Zaindari batek entzun eta pistola atera zuen. Ez zidan bertan bi tiro eman lagunak bertan zeudelako. Goizaldean nire bila etorri ziren eta orduan pentsatu nuen ‘paseoa’ egingo zidatela. Zortea izan nuen, aitortzera eraman ninduten, besterik ez.

Espetxetik atera eta milia egitera.
Hala da, nahiz eta gerra egin, milia armada frankistarekin egitera behartu ninduten. Espetxetik atera eta Galiziako El Ferrolera bidali ninduten eta hortik Mallorcara. 1937tik atera nintzen Deustutik eta ez nintzen itzuli 1942ra arte. Itzulera oso gogorra izan zen. Gerra hasi baino lehen itsasoan ibilitakoa nintzen eta marino izan nahi nuen ogibidez. Frankismoaren hasierako garai horietan lan egin ahal izateko jokaera oneko ziurtagiri bat eskuratu behar zenuen aurrez. Elorrietan Guardia Zibilak zuen kuartelera gerturatu nintzen ziurtagiri bila. Kuartelean sartu eta bertako kornetak, oso tipo bortitza eta jendearekin oso txarto portatu zenak, ostia pare batez hartu ninduen. Arriba España eta Viva Franco oihukatzera behartu ninduen, gainera, ziurtagiria ez emateko. Itsasora atera gabe gelditu nintzen.

Aldiro zure gutunen bat prentsan irakurtzeko aukera dago. Aktibo mantentzen zara, ezta?
Erabat. Orain bukatu berri dut prentsarako azken gutuna, duela gutxi erakunde ultraeskuindar batek Euskal Herriko bost herrietara egindako bidaia iraingarriari buruzkoa hain zuzen. Jardunean egotea gustatzen zait, batez ere eta, zoritxarrez, bestelako mundu justuago bat lortzeko asko dagoelako egiteko.

Aterpe 1936 elkarteko presidentea ere bazara.
Bai. Aterpe 1936 elkarteak helburu argia du: faxismoari aurre egin eta frankismoaren bortizkeria pairatu zuten gudarien memoria mantentzea. Egia eta Justizia aldarrikatzen dugu. Argi izan behar dugu herri honetan ez dugula benetako demokraziarik izango Frankismoren aztarna guztiak, fisikoak zein politikoak, desagertu arte.

Testua: Borja Sarrionandia-Ibarra
Argazkiak: J. Garcia


* Aldizkaria 1999tik ari da euskaraz tokiko informazioa doan lantzen, herritik herrirako!

2014/04/01

Entrevista con Ricardo Coler, autor del libro "El reino de las mujeres" sobre el matriarcado en un lugar de China

http://www.revistafusion.com
Vamos a viajar hasta Loshui, provincia de Yunnan (China). Allí, entre las montañas se encuentra la comunidad de los Mosuo, distribuida en un puñado de aldeas dedicadas básicamente a la agricultura. Una sociedad donde las mujeres están al mando. Es el "matriarcado más puro del mundo".


Hasta ese lugar se desplazó el periodista, médico y fotógrafo argentino, Ricardo Coler. Después de varios viajes y dos meses de convivencia nació el libro, "El reino de las mujeres" (Temas de Hoy). Una interesante reflexión para nuestra sociedad occidental.
 Empezó esta búsqueda hace varios años. Visitó sociedades matriarcales en India, México y Papúa Nueva Guinea, al norte de Australia. Y comprobó in situ que se había escrito mucha literatura fantástica al respecto. Después de una profunda labor de investigación, se dio cuenta de que la comunidad de los Mosuo era la que se había conservado más pura. Así que cogió una mochila, su cámara de fotos, sus cuadernos y acompañado de Lei -su intérprete chino-, puso rumbo a su objetivo. Allí, entre altas montañas, en lo alto de una cima aparece el lago Lugu: un espejo celeste de agua mansa con algunas islas en su interior.Al lado se encuentra el poblado donde va a vivir su experiencia.

-¿Por qué cogiste la mochila y te fuiste en busca del último matriarcado? ¿Qué te atrajo de esa aventura?
-En realidad yo visité varios matriarcados, pero me centré en éste porque comprobé que era el más puro de todos los que conocí. Quería saber cómo funcionaban las cosas cuando las reglas eran diferentes. Así que busqué sociedades donde las mujeres no hubieran sido criadas bajo una educación machista, no hubiesen sido oprimidas por el hombre o despreciadas por la sociedad, sino que desde el principio tuvieran las mismas posibilidades que un hombre. Esta fue la razón por la que empecé a viajar a los matriarcados hasta que encontré éste: un matriarcado real.


"La matriarca vive con sus hijos e hijas, sus hermanos y su madre. No hay maridos. No existe el matrimonio"
-Afirmas que para entender la cultura matriarcal, no hay que compararla con la patriarcal, sino que se debe partir de una visión diferente de la vida que posee la mujer...
-Ante todo hay que distinguir algo: lo que caracteriza a la sociedad matriarcal es que la mujer, además de ser la que tiene el poder, imprime a la sociedad una característica femenina. Que no es lo mismo que las mujeres estén en el poder, porque tenemos ejemplos de algunas que gobiernan y son más varoniles que un hombre en el ejercicio del poder. Aquí la característica principal es que hay algo en la sociedad que puede enlazarse, emparentarse con lo femenino. Y definir lo que es femenino puede ser un poco pretencioso, porque a la mujer no la definen ni el deseo de la maternidad, ni el gusto por los hombres, ni tampoco la anatomía. Una de las características más importantes que yo he notado en estas sociedades es la absoluta falta de violencia; la mujer a menudo mira sin entender a los hombres que luchan por el prestigio o por mantener su virilidad. Además cuando una mujer es poderosa lucha porque toda su familia esté bien. Yo les preguntaba qué esperaban de la vida, si querían hacerse ricas -típica pregunta de un hombre- y me miraban extrañadas. La acumulación, el tener por tener, no es algo que entre en sus cabezas. Y otro rasgo característico es la falta de competencia sangrienta. En todas las sociedades matriarcales hay un entramado social donde la solidaridad y el cuidado por el otro está más marcado que en las sociedades patriarcales.
-Una de las instituciones más arraigadas de nuestra sociedad es el matrimonio, a partir del cual luego surge la familia, algo que allí no existe. ¿Qué sentido dan a la relación?
-Ellas dicen que son fieles a dos cuestiones: a la familia y al amor. Por eso la matriarca vive con sus hijos e hijas, sus hermanos y su madre. No hay maridos. Los hombres sin lazo sanguíneo directo con la matriarca pertenecen a otra casa y duermen bajo otro techo. Afirman que nadie que quiera tener una familia estable se le ocurriría ir a vivir con un miembro de otra familia, que sería el matrimonio. Según sus valores, pedirle a otra persona la convivencia con amor, sexualidad, economía, hijos, futuro, proyectos y amistad para toda la vida es una locura. Les llama la atención que nosotros insistamos tanto en ello. La familia para ellos es más importante que el matrimonio, por eso a pesar de que las mujeres eligen con quien pasar la noche y varían a menudo de pareja, ninguna regla de su sociedad les lleva a casarse y a romper con la familia de origen. Y les va mucho mejor económicamente, porque nunca dividen sus propiedades por herencia, ni por divorcio, ni por pelea entre cuñadas, ni por nada. La familia siempre se mantiene con la misma propiedad y todos trabajan para ella. Hay mucha libertad sexual, nadie lo mira mal. A todo el mundo le parece bien, hasta se enamoran; pero el amor dura lo que dura y eso marca el tiempo de esa relación. Cuando se termina, se acabó. Para ella es importante el amor pero nunca va a estar con un hombre por los hijos, por el dinero, por lo que digan los demás, por la familia, por el hogar o por la economía. Tampoco en esas sociedades existen las mujeres abandonadas o sin recursos porque ellas son las únicas que tienen la propiedad, el dinero, los hijos y la casa, que pasa de generación en generación.
"En estas sociedades hay un entramado social donde la solidaridad y
el cuidado por el otro está muy marcado"
-En el matriarcado las ancianas son muy importantes, se las considera las alma "mater" de los clanes. El concepto se acerca más a las sociedades ancestrales que a la actualidad, donde ya no se valora a los abuelos...
-El tema de la vejez ellos lo resuelven bastante bien. Viven en un hogar constituido por un patio central con muchas casitas alrededor donde se disponen los dormitorios. Entonces al anciano, a la matriarca, a la abuela, la cuidan entre todos. Siempre hay mucha gente cuidando, tanto a los niños como a los mayores. En cambio en occidente un hijo de mediana edad se hace cargo de los padres y éste es un trabajo que recae sólo en él. Allí las familias son mucho más numerosas y la tarea de cuidar a los ancianos se la reparten entre todos. Es un honor y allí la voz de los mayores suena con fuerza.
-Personalmente, ¿qué te supuso el haber vivido esta experiencia?
-No soy antropólogo, ni sociólogo, ni un guía turístico. Cuando voy a un lugar como éste es porque me interesa profundamente el tema y me dejo empapar por ello. No voy como quien visita un zoológico. Entrar allí es como ir cien años atrás, viven con cosas muy sencillas y en cambio no les falta de nada. Nosotros al tener más comodidades, adelantos, hemos perdido por el camino muchas cosas importantes. Allí no existe violencia y no se acepta a los violentos, es algo que avergüenza. No hay lucha por el poder, todo el mundo tiene lo que necesita y a nadie le falta de nada. Se habla mucho, en las casas, por las calles. Necesitan saber unos de otros, de sus problemas. Cuando hablaba de cosas de nuestra cultura occidental me miraban sorprendidos y se reían de nuestro concepto de familia, pareja, religión…

"Allí no existe la violencia. No hay lucha por el poder. Todo el mundo tiene lo que necesita"
-¿Y qué piensas cuando comparas lo que allí experimentaste con los valores de nuestra cultura occidental?
-Uno nace hablando un determinado idioma dentro de un entorno familiar concreto y eso te condiciona. Yo no sé si me acostumbraría a vivir en un matriarcado. No está mal que una mujer me mande, pero… ¡todo el día! (risas). Por lo menos que me haga creer que mi voz también importa. Fuera de bromas, esto me ha hecho pensar que hay muchos problemas que padecemos y que pensamos que tienen que ver con la política o con la economía, y en realidad son cuestiones relacionadas con el género. La sociedad debe ser menos patriarcal y eso no tiene que ver con tener más diputadas o más mujeres en el gobierno, o con que las mujeres tengan más derechos. He estado en sociedades donde ellas tienen todos los derechos y siguen rigiéndose por valores patriarcales. Es ahí donde debería de introducirse el cambio.
-Si el futuro, como dicen, es bajo lo femenino. ¿Cómo vislumbras el camino, por encima de conceptos de género como hombre y mujer?
-No hace falta irse a China para encontrar mujeres que viven solas, que tienen hijos, que ganan dinero, que le pueden dar a sus hijos su apellido, que cambian de pareja todo lo que quieren. La diferencia está en que esas mujeres lo hacen resignadas o sufriendo, y en que esa vida no es un código propio de la sociedad occidental. No sé si la civilización va rumbo a un matriarcado o a tomar algunas de sus características, pero en este momento que se habla tanto de la mujer hay que dejar de dar vueltas a sus derechos y pararnos a reflexionar. El cambio no me parece tan fácil, pero hay un dato a tener en cuenta: las mujeres en las sociedades patriarcales protestan por la opresión. Los hombres en las sociedades matriarcales no, lo pasan bárbaro. Todos defienden la sociedad matriarcal. Todos se benefician y viven bien. No tienen nuestros problemas.
"Para un hombre, sostener todo el tiempo ese lugar
asignado por el patriarcado es algo agotador"
-La mujer hace un tiempo que ha iniciado su liberación. ¿De qué crees que se tiene que liberar el hombre en este momento?
-Es que ser un hombre, en el sentido de lo que estamos hablando, también cansa. Sostener todo el tiempo ese lugar asignado por el patriarcado es agotador. A mí me parece que a pesar de que es un diálogo difícil, el escuchar a la mujer es una de las cosas que más me ha cambiado. El diálogo entre un hombre y una mujer no es un diálogo sencillo, básicamente porque para un hombre no es del todo entendible. Muchas veces me he encontrado hablando con una mujer, contándome sus penurias y mientras yo le busco soluciones, ella me contesta: "yo no quiero que me des una solución, sólo quiero que me escuches". Algo que para mí es complicado. Aprendí a callarme la boca y a no decir lo que tenían que hacer, pero esto lo aprendí a "duros golpes". Sería sumamente beneficioso que nos escuchásemos mutuamente.
-¿Qué es lo que más teme el hombre de la mujer?
-Lo mismo que le atrae de ella. Que una mujer puede ser capaz de cualquier cosa por amor y eso también produce temor.

"Nuestra civilización, a pesar de tener más comodidades, ha perdido en el camino muchas cosas importantes"
-¿Qué te han enseñado las mujeres?
-Últimamente me han enseñado muchas cosas, entre las que destaco la necesidad de escuchar sin intentar controlar, ni atrapar, ni decir lo que se tiene que hacer. A partir de ahí es posible vivir momentos maravillosos.

-Detrás de las páginas del libro y tus reflexiones parece que vislumbramos a un Ricardo Coler que se identifica con aquello que va descubriendo. ¿Qué te une a lo femenino?
-Esa es una pregunta que me hago a menudo y confieso que, aunque me genera mucha curiosidad, no consigo contestarla. Eso supongo que es lo que me hace editar una revista cultural como "Lamujerdemivida" y a escribir un libro tras otro en la misma línea. Si me pregunto por qué lo hago, te diría que no lo sé. Al principio, cuando empezamos a hablar creo que te di una respuesta muy superficial. Este tema me atrae poderosamente y sólo sé que cuando me pongo a escribir sobre ello me pasa el tiempo sin darme cuenta. Por más que pretenda escribir sobre otras cosas, siempre acabo aquí. Sinceramente, no sé por qué. §

2014/03/21

Entrevista con Emilio López Adan "Beltza" sobre su obra “ETAren estrategia armatuaren historiaz”

"...hemos sido críticos con una ETA que considerábamos autoritaria, etapista y nacionalista, y, al mismo tiempo, hemos sido solidarios con los militantes víctimas de la represión y copartícipes en muchos frentes. Esta situación particular de crítica y solidaridad ha tenido poco eco en la prensa, incluso en la militante."

Autor: http://socialistapopular.blogspot.com.es/

UNA MEMORIA DEL CICLO DE LA LUCHA ARMADA DE ETA

 1) ¿Cuáles son las motivaciones que te han llevado a publicar “ETAren estrategia armatuaren historiaz”?

Respuesta: Primero, la conciencia del final de un ciclo, el de la lucha armada. Para varias generaciones, incluida la mía, la existencia de la lucha armada ha sido una constante vital y referencial. Ha habido otras organizaciones armadas, destruidas por la represión o que han elegido la auto-disolución; ETA ha sido la única en estos últimos años y ahora su decisión parece definitiva. El final de la lucha armada es el de un ciclo lleno de acontecimientos, contradicciones y significados. ¿Ha servido para algo? ¿Ha tenido un sentido dentro de lucha de liberación nacional y (o) social? Su final autoriza y obliga a una reflexión: mi libro es un análisis memorial de ese ciclo y, sin pretensiones de ser una historia “definitiva”, espera contribuir a su comprensión.

Luego, yo pertenezco a los patriotas enemigos del estado, de cualquier estado, que buscan las razones de su acción local en los valores generales de la revolución social. Su referente más conocido en Euskadi han sido el gran movimiento popular y obrero autogestionado de los años setenta, los movimientos sociales anticapitalistas y antiautoritarios, incluyendo al ecologismo radical, y, en el plano de la lucha armada, los Comandos Autónomos Anticapitalistas. En general, hemos sido críticos con una ETA que considerábamos autoritaria, etapista y nacionalista, y, al mismo tiempo, hemos sido solidarios con los militantes víctimas de la represión y copartícipes en muchos frentes. Esta situación particular de crítica y solidaridad ha tenido poco eco en la prensa, incluso en la militante. El libro pretende también reivindicar la memoria de esa parte abertzale y de izquierda que no es la Izquierda Abertzale orgánica.

2) ¿Cuáles serían las señas de identidad de ETA a nivel organizativo?

Respuesta: La ETA de la que habla el libro es ETA-m (militar), o, para ser más precisos, la Organización Socialista Revolucionaria Vasca de Liberación Nacional, ya que la palabra “militar” desaparece oficialmente después de la fusión con los “Bereziak” (comandos provenientes de ETA político-militar) en 1977. Mucha gente, incluso los militantes cercanos, le ha seguido llamando así, militar. ETA se autodefine como eje y vanguardia de la revolución socialista vasca, revolución que tiene una estrategia político-militar basada en una lectura marxista (e incluso leninista) de la organización, pero con una particularidad: el núcleo dirigente no lo forma el partido sino la organización armada. Esta lectura organizativa se encuentra dentro de opciones importantes, como el Bietan Jarrai (separación de las organizaciones armadas y las políticas) o el KAS-Bloque Dirigente; es también el fondo de la crisis del partido marxista HASI en 1988, quien ulteriormente desaparece. Se trata, en mi opinión, de una lectura militarista y autoritaria, causa de muchas depuraciones y de muchos silencios internos, y, hacia afuera, mecanismo de las crisis repetidas en los movimientos sociales, donde la gente de la Izquierda Abertzale oscila entre la sana participación abierta y el intento de control: en este último aspecto la historia de los ASK [1] al final de los años ochenta es ejemplar y en el actual movimiento contra el TAV todavía se ven flecos.

Este modelo se cambia ligeramente en 1995 con la Alternativa Democrática, dándoles a Herri Batasuna y a las otras organizaciones no armadas de la Izquierda Abertzale un mayor protagonismo en la confrontación con el Estado; entra luego en crisis a partir de la época de Lizarra-Garazi (1998-1999), y parece que a partir de la Declaración de Anoeta es la parte civil de la Izquierda Abertzale quien toma las riendas. Esto coincide con el final del ciclo armado.

3) ¿Puedes analizar la evolución de la estrategia armada de ETA frente a cambios socio-políticos?

Respuesta: Al hablar de “estrategia armada” el libro se refiere específicamente a la que a partir de 1974 pone en marcha ETA-militar y continúa con la ETA actual. Su objetivo es obligar a los “poderes fácticos” (los mandos militares y la oligarquía que, según ETA, controlan el final del franquismo y la transición) a aceptar la llamada “alternativa táctica KAS”, es decir las condiciones para realizar (siempre según ETA) una “democracia auténtica”. Esas condiciones, que luego se repetirán en la Alternativa Democrática y de las que oiremos hablar hasta hace pocas fechas, pueden condensarse en tres: reconocer el derecho del pueblo vasco a la autodeterminación, unificar a las cuatro provincias de Euskadi Sur en una sola entidad política y administrativa (“territorialidad”) y la amnistía completa (asociada, evidentemente, a una legalización sin recortes de las opciones políticas independentistas). La vía para lograrlas no es vencer militarmente al Estado: ETA descarta las opciones de insurrección y de guerra revolucionaria, para las que no ve condiciones ni sociales ni estratégicas. La vía es una repetición constante (“prolongada”) de acciones armadas dolorosas y controladas contra poderes fácticos y fuerzas de represión, acciones que provoquen tal “desgaste” que el enemigo se avenga a aceptar las condiciones de la organización revolucionaria. Llegaríamos así a la “democracia auténtica”, donde ETA dejaría las acciones armadas (sin desaparecer ni desarmarse) y quedaría como garante para que el Estado no se vuelva atrás; comenzaría así una nueva etapa con “objetivos estratégicos” (independencia, reunificación, socialismo y euskaldunización) para la que no se postula una continuidad necesaria de la acción armada.

Esta estrategia aparece como realista y tiene una aceptación popular muy amplia hasta (más o menos) 1982. La confirmación de España como “democracia europea”, la entrada de gobiernos socialistas en el Estado y del PNV en la Comunidad Autónoma de Euskadi, el reforzamiento de la protección de los objetivos militares de ETA, la modernización de la represión de la mano de expertos como Cassinello, la barbarie represiva tipo GAL… todo se conjuga para hacer comprender a ETA que su estrategia armada no iba a dar los frutos esperados. Para forzar la negociación, ETA modifica sus acciones armadas buscando un mayor impacto, y lo hace introduciendo dos variantes: acciones más sofisticadas mediante temporizadores y coches-bombas, y extensión de sus acciones a las grandes ciudades del estado español. Como consecuencia de esos “atentados masivos” la población civil resulta directamente amenazada, y la proporción creciente de víctimas no implicadas crea una modificación en las opiniones sociales: el término “terrorismo” deviene aplicable a esas acciones y algunos lo extienden a toda la actividad armada. Añadamos que en 1986 ETA había ejecutado a su antigua militante María Dolores Gonzalez Katarain, Yoyes, fecha que fue para muchos el detonante en el paso del sostén incondicional al malestar crítico. El cambio de apreciación social y la respuesta represiva del Estado, que detiene en Bidart (1992) al Comité Ejecutivo de ETA, echan por tierra las esperanzas puestas en 1992-1993, tope donde la Izquierda Abertzale esperaba que la plena integración de España en la Comunidad Europea no se haría sin solucionar previamente el conflicto armado vasco.

Alrededor de 1995, con una idea menos etapista de los objetivos (la construcción de una "Euskal Herria independiente y socialista" no debía demorarse hasta el momento en que ETA consiguiera arrancar del Estado español la negociación, sino que ambos procesos, negociación y construcción nacional, constituirían procesos “independientes pero complementarios”) y una mayor participación de las organizaciones civiles en la confrontación (“Oldartzen”), ETA piensa que los “poderes fácticos” equivalen ya al gobierno del Estado, y dentro de la estrategia de “socialización de las consecuencias del conflicto” deja la acción callejera en otras manos y se concentra en los responsables del “núcleo central del conflicto”. Aparecen así las acciones contra cargos electos, responsables políticos, funcionarios no armados, creadores de opinión (periodistas…), etc. Esta estrategia no sólo no da los frutos esperados, sino que determinadas acciones (muerte del concejal del PP Miguel Ángel Blanco o secuestro prolongado del funcionario de prisiones Ortega Lara) son conmociones sociales seguidas por movilizaciones anti-terroristas amplias y eficaces. La “doctrina Garzón”, o sea considerar que toda la Izquierda Abertzale e incluso sus aledaños forman parte de ETA y perseguirlos en consecuencia, es parte de una posición neta del estado, que ya será fija: abandonar toda veleidad de negociación y concentrarse en una estrategia única de victoria policiaca y venganza social (Pactos Antiterroristas). En Herri Batasuna aparece la opción de finiquitar la lucha armada, y da la impresión de que las rupturas de tregua en los periodos de Lizarra-Garazi (1999) y Loiola (2006) obedecen más a un intento de ETA para frenar la hegemonía creciente en Herri Batasuna de esa tendencia que a una nueva orientación estratégica de la organización armada. Pero nos faltan datos para considerar ese último periodo con distancia, conocimiento y ecuanimidad.

4) Se podría decir que ETA ha abandonado la actividad armada sin conseguir ninguno de sus objetivos estratégicos y dejando un panorama difícil para la resolución de ciertas cuestiones acuciantes, como, por ejemplo, la de los presos. Por otro lado, la coyuntura de crisis económica ha relegado en parte, el protagonismo mediático y social que acaparaba el conflicto vasco. ¿Qué análisis se puede hacer al respecto?

Respuesta: Fríamente, así es: ETA ha abandonado la actividad armada sin que ninguno de sus objetivos se haya realizado. Ni territorialidad, ni autodeterminación, ni amnistía. Hay que recordar que esos objetivos no eran negociables: el estado tenía que aceptarlos para que la acción armada cesara. Muchos han pensado que en la coyuntura de 1989, o sea las negociaciones de Argel, ETA tenía que haberse dado cuenta de que la estrategia armada centrada en la negociación no iba a dar los frutos deseados y que era hora de saber “vender la moto”, o sea, aceptar una “negociación técnica” de amnistía por cese de la actividad armada entre ETA y el estado y confiar los otros objetivos a la acción de partidos políticos y movimientos sociales. De hecho, las primeras manifestaciones serias de crítica interna aparecen después de Argel: son Iñaki Esnaola, Txema Montero, Iulen Madariaga, Txillardegi, la ponencia “Urrats Berri”, las críticas públicas de Txelis Alvarez Santacristina… Porque para negociar hay que estar en pie y armado; de rodillas y desarmado no se negocia nada. La declaración de Anoeta (2004), iniciativa de Herri Batasuna aceptada por ETA, adopta el esquema de los críticos de 1982, pero ya es tarde para negociar de igual a igual y la organización abandona la lucha armada con 700 presos dentro y sin ningún compromiso para sacarlos. Creo que la cuestión de los presos es una tragedia, sobre todo porque durante largos años, cuando la negociación técnica aún era realizable, se hizo creer que aceptarla era una especie de traición liquidacionista.

De otra parte, y aceptando que la amnistía no puede hoy llegar como consecuencia de la presión armada, es casi evidente que su realización tendría que llegar de la mano de una profunda modificación de la estructura mediática y ejecutiva en España. Los gobernantes de hoy tienen demasiado integrada la idea de que la victoria policiaca es total y de que la venganza es legítima y rentable. Una revolución social en todo el estado español, o al menos una profunda transformación que pusiera fuera de juego a la actual casta política y a sus colaboradores mediáticos, esa sí podría integrar una amnistía, como el Frente Popular en 1936, que hasta los anarquistas le votaron. Pero la motivación no sería la “radicalidad de la lucha armada”, sino la auténtica participación solidaria de los vascos independentistas en ese movimiento social conjunto. Y, por desdicha, la propuesta estratégica de los representantes políticos del colectivo de presos no es la solidaridad internacionalista sino separarse cuanto antes de esa España a quien consideran responsable de todo mal, incluida la crisis actual.

5) ¿Cómo se ha producido el cambio de correlación de fuerzas entre el sector político y el militar?

Respuesta: Como he dicho antes, no tenemos ni la información ni la serenidad suficientes como para hablar del tema. Los propios protagonistas se expresan con cuentagotas; personajes de primera importancia como Arnaldo Otegi han comentado recientemente las acciones de ETA contrarias al proceso: ahora sabemos que no estaban de acuerdo, pero cuando en su momento hablaron no lo parecía.

Hay que entender que la antigua fidelidad y la ausencia de crítica pública han estado muy presentes: a una organización clandestina y autoritaria no se le critica desde dentro, tanto por miedo a ayudar al enemigo como por convencimiento de que fuera del grupo elegido que construye el porvenir no hay nada… ni nadie. Los críticos externos también, y me refiero evidentemente a los críticos que pertenecen a la izquierda abertzale en su sentido amplio, han andado con pies de plomo, todos por miedo a alimentar la doctrina Garzón y algunos por temor personal al rodillo de la Izquierda Abertzale. Txema Larrea decía que para hablar de ETA sólo no dejaban dos posibilidades: apologista o traidor. Y era mucha incomodidad.

Por mi parte, veo dos factores a analizar: uno, las razones que llevan a un grupo amplio de cuadros y dirigentes de la Izquierda Abertzale a convencerse de la necesidad de liquidar el exponente armado; otro, las modificaciones en las condiciones de existencia y reproducción del núcleo referencial (y/o) dirigente de la organización armada, que les llevan primero a combatir y luego a aceptar la primacía de los dirigentes civiles. Sobre el primer punto, se ha hablado de las consecuencias de la represión y de las ilegalizaciones, que introducen un desfase total entre las posibilidades de ocupar puestos de poder y la realidad de una marginación política absoluta; también se ha insistido sobre las condiciones de vida de cuadros y dirigentes, tanto sobre su apreciación cercana y realista de la sociedad vasca como sobre su integración en una pequeña burguesía influyente. Con respecto a la organización armada, se puede barajar la posibilidad de que la necesidad táctica de preservar de la represión al núcleo referencial pueda haberse convertido en un alejamiento físico de la realidad local y en una visión ideologizada a través del prisma de los países de refugio; el cambio político “realista” de los últimos años estaría así en relación con la propia transformación de los países de acogida.
Pero todo eso no son más que hipótesis.

6) En paralelo al anuncio de ETA (y quizás por esto) se produce el éxito electoral de las fuerzas abertzales. Dentro de la nueva estrategia se renuncia a mantener activos de la trayectoria revolucionaria. En esta actual deriva hacia la socialdemocracia, ¿cómo crees que se conformarán las bases de la I.A.? ¿seguirá manteniendo esa cohesión histórica? ¿se podría hablar de disidencias desde sectores más radicales? ¿Qué peso puede tener en ello la actual postura oficial de la I.A. con respecto a la violencia política?

Respuesta: Bueno, el éxito electoral sí que está ligado al abandono de la lucha armada. No hay sino que comparar los 333.620 votos de 2011 con los 100.000 “votos de oro” resistentes de 2009, o con la caída manifiesta de los votos abertzales en la época de los atentados masivos (de 776.706 en 1986 a 575.629 en 1994). Por otra parte, la recuperación parcial de aquellos votos significa que la izquierda abertzale, en su sentido amplio, representa a una parte muy grande de la sociedad vasca, que es un grupo social capaz de mantener su identificación con los objetivos últimos (independencia y socialismo) y con la radicalidad de ETA contra el estado, y eso a pesar de los errores gravísimos de la actividad armada. Más aún, ese sector social es capaz de seguir pidiendo la amnistía para los actores de acciones terroristas, lo que sería inexplicable sin una empatía profunda con esos actores. Precisamente, una de las razones de la publicación de este libro es intentar explicar las razones de esa empatía, que, en mi opinión, tanto porque es profunda como porque no es acrítica, honra a la izquierda abertzale.

Por mi parte, celebro el abandono unilateral de la lucha armada, y no porque sea contrario a la violencia revolucionaria sino porque dentro de la actual correlación de fuerzas y de los objetivos que ETA misma marcaba, lo que se hacía en Euskadi le hacía más daño a la revolución que a la reacción. Luego, como vosotros señaláis, las propuestas políticas actuales de la Izquierda Abertzale parecen una deriva socialdemócrata. Ciertamente, hace dos o tres años el deseo político de abandono unilateral de la lucha armada se compensaba con una llamada a la confrontación abierta y extendida contra el estado; hoy en día parece que la confrontación se reduce a la confrontación electoral y que los campos de intervención privilegiados son las instituciones. El Congreso fundacional de Sortu está por celebrar y ya veremos que da, mientras que las críticas contra la deriva socialdemócrata se multiplican. ¿Saldrán de la confidencialidad?

Soy incapaz de hacer pronósticos. Es muy probable que si deriva socialdemócrata haya, la habrá bajo la dirección de los antiguos cuadros leninistas y esto traerá que la fidelidad a la organización, a sus muertos y a sus presos traiga una aceptación de la continuidad, sea cual sea, y una ausencia de alternativa.

 Restaurar la lucha armada, no creo que nadie quiera hacerlo siguiendo la línea anterior. En una nueva línea de confrontación violenta con los gestores de la crisis actual, y eso sería harina de otro costal, tal vez no implicaría a los mismos grupos sociales.

7) Al hilo de lo anterior, y tras la larga trayectoria radical en las formas y en el fondo ¿Desde qué nivel de conciencia actuaran las nuevas generaciones?

Respuesta: Ya os dije al concertar la entrevista que, si bien todavía tengo algo de memoria y bastantes documentos del pasado, me veo muy mal como analista del porvenir. De las nuevas generaciones me separan casi cincuenta años, y eso no lo arregla nadie… Tengo la impresión de que en la Izquierda Abertzale se ha insistido demasiado en que el colectivo portador de soluciones tiene que buscarlas priorizando una salida nacional, en particular creando un estado propio. En cierta manera, se ha aceptado que cuanto más nacionalista (“abertzale”) se sea, más revolucionario se es. La crisis actual, por el contrario, está profundamente ligada a la internacionalización del capital y de sus gestores, y yo participo en la idea de que contra ellos el remedio no es crear pequeños estados hipotéticamente liberados sino aunar fuerza en estrategias transnacionales (que serían respetuosas totalmente de las particularidades locales). Por eso soy pesimista sobre el porvenir revolucionario de la Izquierda Abertzale.

Por otra parte, años y años de desconfianza contra estado e instituciones, tanto por extranjeras como por extrañas, es un buen terreno de cultivo para identificar democracia con auto organización y confrontación; las clases y grupos sociales que se implicarán en esos procesos existen en Euskadi, respiran, se mueven, son jóvenes y nos abren un porvenir.

8) No se puede negar que ETA se convirtió en el referente de resistencia y lucha en Euskal Herria y que ha generado simpatías fuera de su entorno político y geográfico, sobre todo entre quienes defienden el uso de la lucha armada, en ocasiones de forma mitificada y acrítica. En este sentido ¿Qué tipos de acciones sería necesario desmitificar o criticar?

Respuesta: Las críticas a acciones armadas que aparecen en el libro están ligadas a las discusiones que sobre la violencia revolucionaria y el terrorismo han tenido lugar en la tradición revolucionaria marxista y, particularmente, libertaria. No son nuevas en sí, ni nuevas por mi parte; están ya recogidas en el libro que los amigos de Likiniano me publicaron en 1998 (Terrorismo eta biolentzia iraultzailea). En general, podemos decir que una buena parte de esa tradición revolucionaria distingue muy claramente entre las acciones contra opresores y fuerzas represivas y las acciones que, aunque estén destinadas a hacer ceder a las clases dominantes, se dirigen contra los humildes, los trabajadores o los no implicados en el conflicto. Así mismo, esa tradición, aunque afirma la legitimidad de la revuelta violenta e incluso armada, execra el militarismo y la disciplina ciega. No es la única, y dentro de las referencias contradictorias que hay en las izquierdas las mías son Engels, Kropotkin, Victor Serge, George Orwell, Albert Camus… Quiero dejar claro, y espero que los lectores lo hayan visto así, que la crítica a las acciones terroristas está hecha para defender la violencia revolucionaria y no para servir a los estados democráticos actuales.

Una atención particular merecen las justificaciones de la violencia que excluyen toda responsabilidad del activista: la única culpa sería del sistema, del capitalismo o del estado, que “obligan” al activista a actuar. El libro las trata ampliamente para contradecirlas: el activista es responsable de lo que hace, y asumirlo es parte de su grandeza. Un capítulo específico son las acciones donde una fuerte carga explosiva contra un objetivo civil se deja en manos de la respuesta policiaca a un aviso telefónico. Es el caso de Hipercor (1987). ETA misma había ya respondido después de la segunda explosión que mató trabajadores de la central nuclear en construcción de Lemoiz: según aquella ETA, dejar la posibilidad de hacer víctimas civiles en manos de un enemigo despiadado, que puede aceptarlas con el fin de desprestigiar a la organización revolucionaria, no era una estrategia admisible. La pregunta es por qué se olvidaron esas reflexiones en 1985, y la respuesta de bastantes observadores está en el relevo generacional entre los antiguos “milis” y los nuevos dirigentes “berezis”. Es una hipótesis, como lo es la influencia de los puntos de vista de la escuela de Alain Badiou entre 1995 y 2005, cuando algunos intelectuales de la Izquierda Abertzale sostenían que el proyecto político emancipador encarnado en ETA, la Izquierda Abertzale y el Pueblo no tenía otros límites éticos que los de su propia victoria. Como he dicho, mis referencias son otras.

Pero, como en el tema del último periodo de las relaciones entre ETA y Batasuna, dar nombres y atribuir responsabilidades es incompatible con una situación donde el estado busca razones (o pretextos) para una política de venganza. Dejemos el tema así, impreciso, no es tiempo para la concreción.

9) ¿En qué términos podríamos situar hoy en día el debate sobre la violencia política desde una óptica revolucionaria?

Respuesta: Después de subrayar la existencia de unos límites éticos, el problema fundamental sigue siendo el análisis concreto de la situación concreta. La revuelta armada tiene en cuenta una correlación de fuerzas que permita esperar razonablemente la victoria, tiene en cuenta la disposición y las apreciaciones de la gente y estudia la proporcionalidad entre las acciones y sus consecuencias. Ciertamente, puede haber revueltas espontáneas tan crudas y tan sentidas donde incluso desesperando de todo hay que tomar las armas, pero una previsión analítica y estratégica es inconcebible sin análisis profundo y racional. Sin pretensiones de poseer la buena respuesta, diría que hoy en día y aquí mismo el sabotaje asumido es el límite de la violencia que la gente puede aceptar. Luego, más adelante y como la crisis siga agravándose y la violencia de las clases dominantes continúe, el cambio de paradigma puede ser absoluto. Mientras tanto, el principio del derecho a la violencia para conseguir la libertad, e incluso la obligación moral de asumirla, son cosas que la izquierda tiene que seguir defendiendo.

10) Después de la guerra sin cuartel que se ha desarrollado en E.H., y tomando como ejemplo el debate actual sobre “la reconciliación y el perdón a las víctimas”, ¿cómo entender cuestiones tan peliagudas desde una moral revolucionaria?

Respuesta: El problema de las víctimas, con la actualidad y las connotaciones que tiene, es reciente, y la literatura revolucionaria sobre el tema, escasa, al menos en lo que yo conozco. Mis referencias conceptuales son más bien “liberales” (en el sentido que el término tiene no en Europa sino en los Estados Unidos, por ejemplo). O sea, las víctimas tienen derecho a una presencia política y legal que en la época de las grandes ideologías se les negaba, pero es un absurdo colocarlas en el epicentro de las respuestas a situaciones conflictuales. Reparación y reconciliación, así mismo, son terrenos que no se recubren, tienen protagonistas y tiempos distintos y es muy probable que la segunda siga a la primera.

Pienso que ETA debiera, como el IRA, distinguir entre víctimas implicadas y no implicadas, reconocer el dolor causado a las primeras y pedir perdón a las segundas. La declaración del IRA (2002) decía: “(Es justo) que reconozcamos todas las muertes y heridas que hemos causado a los no combatientes: sinceramente, pedimos perdón y ofrecemos nuestras condolencias a todas sus familias. (Asimismo sabemos que) ha habido muertes entre los combatientes de ambos bandos; reconocemos también el dolor y la pena de sus allegados”. Un comunicado de este tipo, creo, permite respetar el sentido de un enfrentamiento armado que, sin renunciar al heroísmo de sus combatientes, es capaz de criticar sus propias derivas terroristas; facilita además la tarea de los presos políticos que, sin equilibrios para perdones individuales, pueden referirse a la declaración de la organización armada; y, en última instancia, busca un gesto equivalente de los gobiernos para traer una ley orgánica (o equivalente) que, reconociendo las responsabilidades de la represión y en nombre de principios generales, debiera aunar el reconocimiento de las víctimas con la liberación de los presos, premisas para realizar el valor superior de la reconciliación.

 No es una respuesta desde la moral revolucionaria, pero no tengo otra.

11) Más allá de cierta afinidad por prácticas concretas, simpatía por ciertos métodos de lucha o solidaridad en clave antirrepresiva, analizando globalmente la trayectoria política, organizativa y militar de la I.A. y sus fines (ej. construcción de un nuevo estado), parece difícil casarla con los planteamientos libertarios (algo que, sin embargo, ha resultado habitualmente confuso o ambiguo) ¿Nos puedes comentar tu postura al respecto?

Respuesta: Como he señalado al principio, me considero miembro de un colectivo que concibe la independencia nacional como la autogestión de comunidades autónomas y confederadas; al estado vasco, no gracias. Asimismo, me levanto contra las vanguardias dirigentes, particularmente contra las que se creen creadoras del porvenir y se otorgan una centralidad política y una libertad ética absolutas: identifican su triunfo con la historia y con la moral, y hacen así la cama del despotismo.
Sin embargo, el mayor enemigo del pueblo y de la libertad es el estado ya constituido, todopoderoso agente directo de la represión al servicio descarado de un capitalismo que, cada día que pasa, practica con mayor violencia una guerra de clases despiadada.

En Euskadi, ETA ha sido la mayor victima del estado y, por su carácter autoritario, ha querido ser su paredro. Contra la represión, merece una solidaridad que no debería flaquear ni fallar. Pero sus intentos para ejercer un control social de tipo estatal, como la triste policía de barrio que aplicaba la pena de muerte contra los trapicheos de drogas, o la intervención manipuladora en movimientos sociales que exigen libertad de acción y de crítica, eso no se puede pasar por alto.
Esa es, pienso, mi postura y la de muchos otros.

[1ASK: Abertzale Sozialista Komiteak. Aparecen en 1977, ligados al movimiento asambleario y autogestionario; se integran en el KAS (bloque dirigente de la Izquierda Abertzale) en 1978. En 1983 abandonan la estructura tipo movimiento de masas para pasar a constituirse en una organización revolucionaria; su función, clara desde el V Congreso de 1986, es dinamizar a ecologistas, partidarios de la amnistía, colectivos de enseñanza del euskara, organizaciones vecinales, etc, dinamización que incluye la penetración de los movimientos sociales o la creación de otros específicos, al servicio de la línea general. Desaparecen en 1992 tras la depuración del partido HASI, que parecía inclinado a sustituir a la organización armada como cabeza del bloque. La labor de dinamización y dirección de movimientos la asume el propio KAS hasta la creación del grupo EKIN en 1999. Este último ha desaparecido durante el cambio democrático actual.

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