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2014/06/05

Bakunin: Un revolucionario entre revoluciones

"En París conoció a Marx, Engels y Proudhon. Todos le fascinaron sin que por ello eludiese la posibilidad de ejercer crítica sobre los mismos. En 1848, una oleada revolucionaria recorrió Europa. Fue un momento clave para el desarrollo del movimiento socialista y contó con las aportaciones del proudhonianismo o del Manifiesto Comunista de Marx y Engels."

DIAGONAL
El 18 de mayo de 1814 (30 de mayo según el calendario occidental) nació en la localidad de Premujino Mijaíl Alexandrovich Bakunin. Se cumplen pues 200 años del nacimiento de unas de las figuras fundamentales en la historia de los movimientos revolucionarios y obreros del siglo XIX que marcará el devenir del siglo XX. Porque la vida de Bakunin siempre discurrió entre organizaciones, conspiraciones y procesos revolucionarios.

Bakunin fue una mente inquieta que bebió de varios focos. El primero de ellos, la propia tradición revolucionaria rusa. Bakunin comenzó una carrera militar que pronto abandonó. Tomó contacto con personajes como los revolucionarios Alexander Herzen o Nikolai Ogarev; estudió las epopeyas rebeldes de Stenka Razin en el siglo XVII o de Yemelian Pugachov en el siglo XVIII, y también la revolución liberal decembrista de 1825.

Pero el sistema zarista de Nicolas I era demasiado estrecho para la mentalidad de Bakunin. Para continuar sus estudios de filosofía viajó a Europa occidental. Allí conoció la filosofía de Hegel, de Kant, etc. Bakunin no sólo profundizó en sus estudios de filosofía, también se vinculó a los movimientos revolucionarios y políticos de la época. En París conoció a Marx, Engels y Proudhon. Todos le fascinaron sin que por ello eludiese la posibilidad de ejercer crítica sobre los mismos. En 1848, una oleada revolucionaria recorrió Europa. Fue un momento clave para el desarrollo del movimiento socialista y contó con las aportaciones del proudhonianismo o del Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Francia comenzó a experimentar avances obreros, frenados por la imposición del Imperio por parte de Luis Napoleón III. Los ecos de 1848 se dejaron sentir en Alemania donde Bakunin tuvo una participación destacada. Tras los disturbios generados por una generación de estudiantes dispuestos a cambiar el curso de los acontecimientos, Bakunin conoció al revolucionario Huebner y al músico Richard Wagner. Participaron en la rebelión popular de Dresde de 1849, que fue aplastada con severidad. Marx reconoció la importancia de Bakunin en los acontecimientos.

Perseguido por casi todos los gobiernos de Europa, Bakunin fue deportado a Rusia, donde ingresó en la prisión de Pedro y Pablo. Sometido a torturas y obligado a sacar supuestas confesiones que fueron utilizadas con posterioridad por sus rivales políticos, fue deportado a Siberia, de donde se evadió en 1861 para llegar a Inglaterra poco tiempo después.

Durante este periodo, Bakunin nutrió su pensamiento. Había reflexionado sobre la religión, el papel del Estado, el nacionalismo, la organización revolucionaria y las posibilidades de transformación. Las tendencias de Herzen y Ogarev alrededor del periódico Kolokol (Campana) se le quedaron estrechas. Se decidió a fundar entonces la Alianza de Socialistas Revolucionarios, que luego fue la Alianza de la Democracia Socialista.

Bakunin era ya una referencia a nivel internacional y su pensamiento tuvo eco hasta en el seno de la misma Rusia. Se afilió a la Asociación Internacional de los Trabajadores. En el seno de la AIT, Bakunin discutió con Marx por el modelo de organización y las finalidades revolucionarias. Para Marx la AIT debía ser una organización centralizada donde el Consejo General tuviera capacidad decisoria. Por el contrario, Bakunin y también los proudhonianos optaban por una estructura federal, donde las secciones marcasen el funcionamiento de la misma y el Consejo General fuese sólo un órgano de relaciones y ejecutivo.

En medio de estos debates la situación de Europa seguía siendo convulsa. Bakunin participó de la toma del Ayuntamiento en la Comuna de Lyon, formando un Comité para la Salvación de Francia en pleno ataque prusiano. Tuvo que huir a Marsella y se refugió en Locarno, en casa de su amigo Cafiero. Bakunin no participó de la Comuna de París de 1871 pero apoyó a los revolucionarios parisinos.

La divergencia de opiniones entre Marx y Bakunin provocó la ruptura de la Internacional. En el congreso de La Haya fueron expulsados por el sector autoritario Guillaume, Schwitzguebel y el propio Bakunin. Los antiautoritarios consideraron esta expulsión una maniobra de Marx y celebraron un congreso en Saint-Imier para poder coordinarse.

Bakunin, muy enfermo, siguió participando en la organización y procesos revolucionarios. El 1 de julio de 1876 falleció en Berna un revolucionario que marcó la historia del movimiento obrero y anarquista para la posteridad. A pesar de que al pie de su tumba diversas escuelas del socialismo plantearon la necesidad de la unidad del proletariado, ésta nun
ca se alcanzó.

 

                                                       Lecturas seleccionadas 

Organización 

Las bases organizativas y el modelo económico colectivista lo desarrolló Bakunin en muchos textos. En 1868 escribió Federalismo, socialismo y antiteologismo, un libro clave para entender estas cuestiones y base también para la crítica a la religión en otros textos.

La idea de dios
 

Una base fundamental del anarquismo es el ateísmo. Y fue precisamente Bakunin quien mejor marco las bases de ese pensamiento con criterios sólidos. En 1871 escribió quizá su obra más destacada, titulada Dios y el Estado. Es la obra más extendida de Bakunin.

Antiautoritarismo
La crítica al Estado en todas sus formas y la crítica más dura al marxismo la realiza Bakunin en Estatismo y anarquía, escrita en 1873. En ella Bakunin plantea la viabilidad de vivir en una sociedad antiautoritaria y sin Estado.

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