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2015/02/23

A PROPOSITO DEL PUEBLO TRABAJADOR VASCO: SUJETO, CONCIENCIA Y AUTODETERMINACION SOCIALISTA (1ª PARTE)



"...las formas de opresión ideológico-culturales y políticas del patriarcado, confieren a la mujer una posición de sobreexplotación y de opresión adicionales, siendo el sector del Pueblo Trabajador Vasco más oprimido."

Jon Ibaia militante de Herri Gorri

El Pueblo Trabajador Vasco no se orienta de manera espontánea, ni de forma necesaria, hacia posiciones revolucionarias. Aún en plena ofensiva del capital, y en un momento en el que podría hablarse de “condiciones objetivas” para ello, dados los altos niveles de desempleo, precariedad, pobreza y pérdidas de derechos sociales y libertades fundamentales en Euskal Herria sur.

Definir como sujeto de la vía hacia el socialismo en Euskal Herria al Pueblo Trabajador Vasco, no implica que, haya alcanzado el nivel de conciencia, organización y definición de objetivos necesarios para ser sujeto activo de su propia autodeterminación. Cuando se afirma, con razón además, que en el actual contexto, el Pueblo Trabajador Vasco, mantiene posiciones esencialmente pequeñoburguesas, desclasadas y legitimadoras del sistema vigente, no podemos más que asentir y afirmar que es fundamentalmente así.


El concepto de Pueblo Trabajador Vasco, representa una realidad de explotación, opresión y dominación, un polo antagónico frente al capital y sus aparatos de dominación política, ideológica y represiva. Esta polarización, basada en última instancia en las relaciones sociales de producción, núcleo duro de la opresión del capital sobre el trabajo y de la lucha de clases, genera las condiciones de posibilidad de una toma de conciencia. En determinadas situaciones y contextos, esa toma de conciencia, se materializará en avances políticos, organizativos y en variaciones en las correlaciones de fuerzas. Finalmente, la agudización de las contradicciones, pueden llegar a desembocar en una crisis del sistema, pero las crisis no “surgen”, se fabrican.


Esta polarización capital-trabajo, se encuentra sobredeterminada, de una parte, por la opresión de dos estados y una Unión Europea, que imposibilitan la autodeterminación del Pueblo Trabajador Vasco, y la consecución de un espacio nacional política y económicamente soberano, donde impulsar un programa de transformación social. De otra parte, las formas de opresión ideológico-culturales y políticas del patriarcado, confieren a la mujer una posición de sobreexplotación y de opresión adicionales, siendo el sector del Pueblo Trabajador Vasco más oprimido.



La escasa respuesta a la brutal ofensiva del capital, por parte de la clase trabajadora y los sectores populares, ha llevado a ciertas izquierdas a replantearse la condición de la clase obrera y el Pueblo Trabajador como sujeto revolucionario. Su argumento es tan simple como equivocado: si en plena ofensiva capitalista, si ante la negación de la autodeterminación por los estados, si el patriarcado sigue sometiendo a una opresión creciente sobre la mujer,, ¿dónde está el Pueblo Trabajador Vasco como sujeto? Ni está, ni se le espera, llegan a afirmar. Desde esta perspectiva, se abandonan al postmodernismo de la búsqueda de “sujetos múltiples”, el transversalismo de movimientos sociales, nacionalistas y buscan en conceptos amorfos como “la ciudadanía” o los “pueblos “. En definitiva, se afanan por abandonar el socialismo, pues éste no puede ser hurtado de la lucha de clases, la autodeterminación de clase y la necesidad de la dictadura del proletariado, como concepto científico que expresa un poder democrático popular emanado del Pueblo Trabajador Vasco.


Los discursos postmodernos, “superadores” del marxismo-leninismo, desembocan en el oportunismo y el abandono de posiciones de clase, esperando que el supuesto derrumbe del capitalismo, conduzca a un desarrollo mecanicista de la conciencia de clase y la condición de sujeto. El capitalismo no se derrumba en el proceso de una crisis, sino que se reestructura y establece un nuevo modelo de acumulación que necesariamente será más opresivo y explotador que el anterior. Sin organizaciones revolucionarias que, en medio de los procesos de crisis y reestructuración del capitalismo, organicen y contribuyan a la agudización de la lucha de clases no hay probabilidad de superación del actual sistema. Sin “pilotos invisibles”, no hay transformación de las formas de conciencia.


"El capitalismo no se derrumba en el proceso de una crisis, sino que se reestructura y establece un nuevo modelo de acumulación que necesariamente será más opresivo y explotador que el anterior."

El marxismo-leninismo tampoco considera el desarrollo de la conciencia y la praxis transformadora del Pueblo Trabajador Vasco como efecto directo de la agitación y la propaganda, sin analizar su realidad material y el dominio político e ideológico del neoliberalismo. Estas concepciones desestiman el concepto de “guerra de posiciones”, del trabajo de hormiga más que de altavoz de consignas incendiarias, con las que no se reconoce la propia clase obrera, ni el Pueblo Trabajador, oscilando entre el idealismo que conduce a sobre-estimar las capacidades políticas actuales, y la subestimación, con el peligro de caer en una concepción principesca y “vanguardista”.


En la fase en la que nos encontramos, el Pueblo Trabajador Vasco ha comenzado el proceso de su transformación en sujeto activo, bajo las formas en la que era previsible y sin organizaciones revolucionarias referenciales potentes. El reformismo, es lo que el instinto defensista de la clase y sus intereses, produce de manera automática. Frente a la autodeterminación de clase, derecho a decidir como ciudadanía y pueblo, frente a la transformación de la propiedad económica y el poder popular, partidas presupuestarias en gasto social.


En el Estado español, las masas experimentaron los límites del espontaneismo en el 15 M, las marchas por la dignidad, la lucha contra los desahucios, las ocupaciones… si no existe una articulación organizativa, una estrategia y unos objetivos determinados políticamente. El primer efecto, ha sido el fenómeno de PODEMOS, como respuesta reformista, democrática. En el caso de Euskal Herria sur, esta respuesta, ha surgido de manera competitiva frente al nacionalismo pre-existente, que abandonó sus características revolucionarias, al renunciar al marxismo.


Esta fase responde a una progresiva comprensión y vivencia, de la polarización entre capital y trabajo, de las desigualdades, de las injusticias… pero en términos generales, se buscan soluciones más o menos progresistas, dentro de los límites del propio sistema. El reformismo, el oportunismo, la socialdemocracia y el nacionalismo, son válvulas de escape del sistema, con soluciones cada vez más precarias y con menos recorrido. Por eso los comunistas tenemos que organizar una alternativa de clase, alimentando las contradicciones de las opciones establecidas dentro de los estrechos márgenes de la legalidad capitalista y, simultáneamente, alimentarnos de dichas contradicciones, y construirnos desde y para el Pueblo Trabajador Vasco en el conjunto de Euskal Herria.


Es la contradicción capital-trabajo la que establece las condiciones para que en los diferentes Herrialdes, pueda articularse una unidad en torno a la autodeterminación como proyecto colectivo superador del capitalismo.


Es la contradicción capital-trabajo la que establece las condiciones para que el proyecto superador del capitalismo en Euskal Herria, como marco nacional de lucha de clases, se articule desde el internacionalismo proletario, con otros procesos de transformación socialista dentro del Estado español o fuera del mismo.


Para finalizar, diremos que la utilización del concepto Pueblo Trabajador Vasco, a lo largo de este modesto escrito, no responde a ninguna deuda ideológica o política de ningún tipo. Partiendo de la centralidad de la clase obrera dentro del mismo, simultáneamente contiene al conjunto de trabajadores subsumidos en la lógica del capital, tanto aquellos ligados a la producción directa de plusvalor o que contribuyan en su producción, en las fases de circulación, distribución y consumo, vendiendo su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Además, entran dentro de esta caracterización, trabajadores que bajo la denominación de “autónomos” o “por cuenta propia”, cuya venta mercantil de su producto o servicio, no reporta proceso de explotación del trabajo ajeno. Estudiantes, en proceso de ser subsumidos por la lógica del capital, desempleados y desempleadas, trabajadores y trabajadoras en actividades reproductivas no asalariadas y consideradas mercancía, pensionistas, etc. De todas formas, dejaremos para otra aportación escrita, un análisis más amplio y específico acerca del Pueblo Trabajador Vasco.

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