"...la derechización del electorado ha variado notablemente
en función de los países. En Italia, la derecha de Silvio Berlusconi se
ha aproximado a la extrema-derecha de Gianfranco Fini y la izquierda ha
hecho lo mismo con el centro italiano. En Reino Unido, los tories se
han radicalizado y el nuevo laborismo se ha apropiado de temáticas
centristas. En los países de Europa del Sur, como España, Portugal o
Grecia, izquierda y derecha se han orientado hacia el conservadurismo."
Eguzki Urteaga, profesor de Sociología en la UPV/EHU
GARA
El panorama político francés es aparentemente
paradójico. Por una parte, el candidato socialista François Hollande ha
ganado las elecciones presidenciales de 2012 y los partidos de
izquierdas gozan de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados y
en el Senado, gobiernan 20 de las 22 regiones galas y la mayoría de los
Departamentos y Ayuntamientos del país. Por otra parte, se produce una
derechización del electorado, ya que su centro de gravedad se desplaza
hacia la derecha, con un deslizamiento de la izquierda hacia el centro,
del centro hacia la derecha y de la derecha hacia la extrema-derecha. La
comparación de los resultados de las elecciones presidenciales de 1981 y
2012 y los sufragios obtenidos respectivamente por François Mitterrand y
François Hollande dan cuenta de ello.

El fenómeno de derechización no es específico a Francia puesto que se
produce en la mayoría de los países europeos. Las causas de ese
desplazamiento hacia la derecha son parecidas: la implosión de la Unión
soviética y el desacredito del comunismo; el enriquecimiento de las
personas mayores cuyo peso demográfico aumenta con el alargamiento de la
esperanza vital; las políticas sociales implementadas y la instauración
del sistema de pensiones; la nueva estratificación educativa que ha
fabricado unas sociedades donde se teme la desclasificación social; o la
atomización del cuerpo social que reduce la capacidad de acción
colectiva. Pero, la derechización del electorado ha variado notablemente
en función de los países. En Italia, la derecha de Silvio Berlusconi se
ha aproximado a la extrema-derecha de Gianfranco Fini y la izquierda ha
hecho lo mismo con el centro italiano. En Reino Unido, los tories se
han radicalizado y el nuevo laborismo se ha apropiado de temáticas
centristas. En los países de Europa del Sur, como España, Portugal o
Grecia, izquierda y derecha se han orientado hacia el conservadurismo.
En el caso francés, los datos indican una tendencia de los partidos a
buscar una ampliación de su electorado en su derecha. Así, la deriva de
la UMP hacia la extrema-derecha (sobre todo a partir de las elecciones
presidenciales de 2007) ha abierto un espacio en el centro que ha sido
rápidamente ocupado por el PS, ya reforzado por la recuperación del
electorado comunista y trotskista en plena delicuescencia. La irrupción
del PS en el centro del panorama político ha creado cierta confusión en
el centro-derecha, generando ciertas dudas en el Modem y una pérdida de
visibilidad del Nuevo Centro frente a una UMP omnipotente. Mientras que
los responsables políticos están descolocados por la derechización de la
opinión pública, el electorado ha cambiado a su propio ritmo en un
proceso largo y continuo. Como lo indican Le Bras y Todd, estas
evoluciones permiten comprender a la vez el posicionamiento de François
Hollande, la derechización del discurso de la UMP y el auge electoral de
Marine Le Pen. Asimismo, dan cuenta de la amplitud y virulencia de las
movilizaciones contra el matrimonio homosexual que se inician en agosto
de 2012, a pesar de que la nueva ley consiste en una ampliación de
derechos a nuevos colectivos.
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