"Durante los años del tardofranquismo y de la transición el mito de Aida
Lafuente fue recuperado con fuerza, pero falseando las circunstancias
de Aida Lafuente, que deja de ser una heroína fallecida en combate, en
pleno ejercicio consciente de la violencia revolucionaria, para
convertirse en una niña..."
Aida de la Fuente Penaos (León, 25 de febrero de 1915 - Oviedo, 13 de octubre de 1934) fue probablemente una militante comunista, aunque otras fuentes indican que pudo ser anarquista, asturiana,
que entregó heroicamente su vida durante la fracasada intentona
revolucionaria contra la República burguesa de 1931, que tuvo lugar en
octubre de 1934, principalmente en Oviedo.
Blog Atea y Sublevada
Aida
abastecía las barricadas durante el levantamiento de Asturias en
Octubre de 1934. Y terminó en una colina
desde donde enfrentó con una ametralladora pesada capturada, a las
fuerzas militares del Tte. Cnel Yagüe quien junto al General Franco
fueron enviados por el gobierno de la II República
para aplastar la rebelión popular. Estos militares que aplastaron
esta revolución obrera y campesina se sublevaron dos años mas tarde
contra el mismo gobierno republicano burgués y se
convirtieron en gobierno del capitalismo fascista durante 40 años.
El
13 de octubre de 1934 Aida actúa como enlace entre el Comité
Revolucionario de Oviedo y los grupos que
controlan el oeste de la ciudad, en pleno ataque del ejercito
republicano español. Ese día Aida, con una ametralladora pesada situada
en la cota de San Pedro de los Arcos, logra frenar
el avance del ejército compuesto por Tropas de la Legión, un Tabor
de Regulares y una Batería de Artillería.
Existían
dos nidos de ametralladora en manos revolucionarias, el primero fue
acallado por las tropas de la compañía 24. El segundo nido, el de Aida,
logró detener al
atacante. Viendo esto, el Teniente Coronel Juan Yagüe ordena al
comandante de los escuadrones de sables avanzar hacia el terreno
comprendido entre la actual Avenida de los Monumentos y la iglesia
de San Pedro, Oviedo, rodeando y dejando bajo fuego cruzado la
posición defendida por Aida.
Dado
que la ametralladora no es acallada se ordena a la 23ª compañía de la
Legión que avance hacia la cota,
pero ésta es detenida por las ráfagas de la joven asturiana. Se
ordena entonces el avance de la caballería que, dando apoyo a la
compañía legionaria van conquistando lentamente la posición, a
pesar de la ametralladora. Dada la lentitud del avance legionario se
abre fuego de artillería y también la compañía 21 se pone en marcha
desde la estación Norte.
Con
todos estos medios el ejercito conquista la posición de Aida, quien
gracias a su extrema determinación permite el repliegue del resto de sus
compañeros
revolucionarios hacia la zona de La Argañosa.
Aída de la Fuente fue encontrada con un vestido manchado de pólvora agonizando al lado de un compañero muerto.
Su cadáver fue lanzado a la fosa común que se cavó junto a una tapia de la iglesia de San Pedro de Los Arcos.
Según testimonios de las tropas que la encontraron, éstos le preguntaron entre burlas;
-Tú! ¿cómo te llamas niña?
y Aida les respondió:
-¡Comunista Libertaria!
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Biografia de Aida Lafuente "La libertaria" http://www.portaloaca.com/
Aida de la Fuente Penaos (León, 25 de febrero de 1915 - Oviedo, 13 de octubre de 1934) fue probablemente una militante comunista, aunque otras fuentes indican que pudo ser anarquista, asturiana,
que entregó heroicamente su vida durante la fracasada intentona
revolucionaria contra la República burguesa de 1931, que tuvo lugar en
octubre de 1934, principalmente en Oviedo. En las hagiografías de la
revolución de 1934 ha sido rebautizada por algunos como la Rosa Roja de Asturias,
hagiografías que tienden además a convertir a Aida de la Fuente en una
niña, de 15 ó 16 años, siendo así que en 1934 era una joven dirigente
revolucionaria de 19 años, como dejó demostrado de manera irrefutable
José Ramón Gómez Fouz, al publicar en su libro Clandestinos (página 241) el facsímil de la partida de nacimiento de Aida, en un pueblo de la provincia de León.
Hija de Gustavo de la Fuente,
pintor de carteles y decorados para el Teatro Campoamor, y de Jesusa
Penaos. Formada políticamente en una familia de comunistas (su padre
había sido fundador del Partido Comunista de España en Oviedo, y sus
hermanos militaban en las Juventudes), Aida era una figura conocida en
el movimiento juvenil de Oviedo en 1934. El testimonio de Alejandro Valdés
la sitúa los días 7 y 8 colaborando en el hospital como enfermera.
Otros autores hablan de su labor en la organización de las cocinas
colectivas que se montaron en la periferia de Oviedo para abastecer a
los combatientes revolucionarios, a los que llevaba café y comida a la
primera línea.
El 13 de octubre de 1934, el mismo día en el que
los que se habían alzado contra la II República Española incendiaron y
destruyeron la Universidad de Oviedo, considerada principal institución
reproductora de la odiada ideología republicano-burguesa contra la que
luchaban, Aida actúa como enlace entre el Comité Revolucionario de Oviedo
y los grupos que controlaban el oeste de la ciudad, en plena actuación
del ejército de la República para sofocar la revolución. Aida Lafuente
perdió la vida en las inmediaciones de la iglesia de San Pedro de los Arcos
de Oviedo, en pleno enfrentamiento con la 21ª Compañía, encuadrada en
las fuerzas mandadas por el teniente coronel Juan Yagüe. Estas fuerzas,
estaban constituidas por un una Bandera de la Legión, un Tabor de
Regulares y una Batería de Artillería. Aida, estaba intentando frenar,
casi en solitario, mediante una ametralladora situada en la cota de San
Pedro de los Arcos, el avance del ejército (tropas de la Legión
conducidas por el General Francisco Franco) en su definitiva
neutralización de la Revolución de 1934.

Iniciada
la Guerra Civil, el Partido Comunista de España convirtió a Aida
Lafuente en una de sus principales referencias simbólicas. En octubre
de 1936 llevaban su nombre el Batallón Asturias número 1 «Aida
Lafuente» y una calle en Gijón. Su simbolismo también comenzó a ser
aceptado por el PSOE. En el discurso organizado por el Departamento de
Propaganda del Frente Popular, en el Teatro Dindurra
de Gijón, para conmemorar la fecha del 16 de febrero, interviene el
socialista Moreno Mateo en nombre del Partido Socialista Asturiano, y
señala que Aida Lafuente es una de las «dignas las heroínas que dio
siempre a la historia el pueblo español» símbolo del «heroísmo femenino
astur.» Así se reseña en Avance. Diario Socialista de Asturias, de Gijón:
Hace un llamamiento [Moreno Mateo en nombre del Partido Socialista Asturiano] a las mujeres para que en estos momentos de sacrificio impongan su fuerza de ánimo a los compañeros que desangra el dolor y la desesperación. Así legareis a vuestros hijos el patrimonio de su futura felicidad, para que puedan vivir otros destinos distintos a los que hoy viven sus padres. Hay que haceros dignas de las heroínas que dio siempre a la historia el pueblo español de la cual es una firme representante nuestra Aida Lafuente, que es todo un símbolo del heroísmo femenino astur.
17 de febrero de 1937, pág. 3.
Durante
los años del tardofranquismo y de la transición el mito de Aida
Lafuente fue recuperado con fuerza, pero falseando las circunstancias
de Aida Lafuente, que deja de ser una heroína fallecida en combate, en
pleno ejercicio consciente de la violencia revolucionaria, para
convertirse en una niña de dieciséis años (recordemos que en realidad
le faltaban cuatro meses para cumplir los veinte) que jugaba a la comba
cuando llegó la huelga de octubre. Así comienza la canción,
en bable, que desde 1976 popularizaron Víctor Manuel y luego Nuberu:
«Deciséis años tinía / guapos años gayasperos / que xueguen y salten /
semeyando xilgueros. / Yeres una neña Aida / que na rexón asturiana /
xugabes dando a la comba / ú tos amigues saltaben. / Llegó la güelga
d´ochobre / fuste revolucionaria / tu ya nun coyiste comba / que
coyiste la metralla...» Numerosas niñas nacidas en los años de la
transición fueron llamadas Aida por sus padres, pudiendo advertirse una
mayor presencia actual del mito de Aida Lafuente (la niña de dieciséis
años, heroica víctima de la represión militar contra la revolución de
octubre) entre ideologías libertarias y comunistas, que socialistas.
El
pleno del Ayuntamiento de Oviedo del 6 de abril de 1995 acordó por
unanimidad conceder el nombre de Aida Lafuente al paseo principal del
parque de San Pedro de los Arcos, añadiendo además un monolito con su
efigie, en el que figura la falsa fecha de su nacimiento que necesita
el mito para imaginarla como una niña: «Aida de la Fuente, La Rosa
Roja, 1918-1934, y tus compañeros.» Y aunque José Ramón Gómez Fouz publicó en 1999 (en su libro Clandestinos,
Oviedo 1999, página 241) el facsímil de la partida de nacimiento de
Aida de la Fuente, el mito determina que se siga repitiendo la fecha de
1918 que pretende hacer niña a la heroica revolucionaria muerta en
combate en Oviedo, nacida el 25 de febrero de 1915 en la calle Catalinas
número diez de León, a las doce de la mañana.
Como es natural,
la repercusión internacional de la Guerra Civil española y la presencia
de Aida Lafuente en la propaganda comunista de entonces, difundió
ampliamente el nombre de Aida Lafuente por todo el mundo en los años
treinta, interés y curiosidad que no se apagó con los años. Brian D.
Bunk, profesor de la Universidad de Massachusetts, que vivió en Oviedo
mientras preparaba su libro Ghosts of Passion: Martyrdom, Gender, and the Origins of the Spanish Civil War (ISBN 0-8223-3932-3),
es autor también de un estudio monográfico dedicado a Aida Lafuente:
«Revolutionary Warrior and Gendered Icon: Aida Lafuente and the Spanish
Revolution of 1934», Journal of Women's History, volumen 15, número 2, verano 2003, páginas 99-122, E-ISSN: 1527-2036 Print ISSN: 1042-7961.
Cuenta la leyenda que, al ser increpada por sus atacantes "¿Tú cómo te
llamas, niña?", su respuesta fue "¡¡¡Comunista Libertaria!!!".
Poesía a la memoria de Aida Lafuente escrita Raúl González Tuñón (1935)
Estaba toda manchada de sangre,
estaba toda matando a los guardias,
estaba toda manchada de barro,
estaba toda manchada de cielo,
estaba toda manchada de España.
Ven, catalán jornalero a su entierro,
ven, campesino andaluz a su entierro,
ven a su entierro, yuntero extremeño,
ven a su entierro, pescador gallego,
ven, leñador vizcaino a su entierro,
ven, labrador castellano a su entierro,
no dejeis solo al minero asturiano.
Ven, porque estaba manchada de España,
ven, porque era la novia de Octubre,
ven, porque era la rosa de Octubre,
ven, porque era la novia de España.
No dejeis sola su tumba del campo
donde se mezcla el carbón y la sangre,
florezca siempre la flor de su sangre
sobre su cuerpo vestido de rojo,
no dejeis sola su tumba del aire.
Cuando desfilan los guardias de asalto,
cuando el obispo revista las tropas,
cuando el verdugo tortura al minero,
ella, agitando su túnica roja
quiere salir de la tumba del viento,
quiere salir y llamarnos hermanos
y renovaros valor y esperanza
y recordaros la fecha de Octubre
cuando caían las frutas de acero
y estaba toda mezclada de España
y estaba toda la novia de Octubre
y estaba toda la rosa de Octubre
y estaba toda la madre de España.
Esta canción en galego es un homenaje a Aida https://www.youtube.com/watch?v=8uVPAv5LIXQ#t=130
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