"Los reyes solían incluir bufones en su corte que desparramaban humor
burlándose a veces astutamente del Rey y de algunos cortesanos pero
sobre todo de los enemigos del reino y de los vasallos más pobres,
campesinos o humildes artesanos ridiculizando sus gestos, su manera de
hablar y vestir, es decir sus culturas. Un
bufón de la corte no es un bufón en general, no está allí porque si, no
es la expresión de algo bueno sino más bien el encargado de banalizar
la tragedia, de hacerla entretenida."
Jorge Beinstein
http://redroja.net/index.php
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Lo menos que se puede decir es que el affaire Charlie Hebdo ingresó velozmente en el pantano de la confusión, los dos
presuntos atacantes fueron liquidados dos días después del ataque, aun
no se sabe bien como es que fueron tan fácilmente identificados en unas
pocas horas, salvo que aceptemos la increíble versión policial de que
uno de ellos olvidó su documento de identidad en el automóvil utilizado
en el atentado. Paul Craig Roberts, ex Subsecretario del Tesoro de los
Estados Unidos señala que “la Policía encontró el carnet de identidad de Said Kouachi en la escena del tiroteo (cerca de la sede de 'Charlie Hebdo'). ¿Les suena familiar?. Recuerden que las autoridades (estadounidenses) afirmaron haber encontrado el pasaporte intacto de uno de los presuntos secuestradores del 11 de Septiembre entre las ruinas de las torres gemelas. Una vez que las autoridades descubren que los pueblos occidentales estúpidos van a creer cualquier mentira transparente, van a recurrir a la mentira una y otra vez"[2].
No habrá juicio, los hermanos Kouachi ni
desmentirán ni confesarán nada. Por otra parte en distintos medios
periodísticos aparece la información de que estos hermanos franceses
hijos de inmigrantes argelinos habrían sido reclutados hace algún tiempo
por el aparato de inteligencia francés que los encaminó hacia el
yihadismo en su lucha contra el gobierno sirio. Incluso aparece
el nombre del agente reclutador, un tal David Drugeon señalado desde
hace tiempo como un personaje de alto nivel del aparato de inteligencia
francés que por supuesto desmintió en su momento dicha información
reiterada antes y después del desmentido por medios de prensa
estadounidenses y europeos[3].
Y como si esto fuera poco un día después del “atentado” de manera muy marginal se dio a conocer el extraño suicidio de Helric Fredou, comisario subdirector de la Policía judicial de Limoges que trabajaba en el caso Charlie Hebdo[4].
Guerras y bufones
Philippe Grasset señala con razón que el
ataque contra Charlie Hebdo no es un “atentado terrorista” sino un un
“acto de guerra” perfectamente orientado hacia un objetivo concreto
realizado por medio de una operación de tipo comando[5].
¿Pero de que guerra se trata?.
Una primera constatación es que Francia
despliega actualmente de manera formal alrrededor de 8 mil solados en
distintas intervenciones militares en la periferia, más de 5 mil en
Africa e importantes contingentes en Asia Central y Medio Oriente, la
más reciente de ellas ha sido en Irak con el argumento de combatir al
“Estado Islámico”[6]. La intervención en Afganistán subordinada al mando militar de los Estados Unidos desplegaba unos 4 mil soldados hacia 2009[7].
Aunque la operación más ruidosa fue la
realizada contra Libia, los bombardeos franceses, factor decisivo en la
intervención de la OTAN, causaron miles de muertes entre la población
civil, importantes centros urbanos fueron destruidos, el estado libio
fue liquidado. Según distintas evaluaciones luego del derrocamiento de
Gadafi cerca de dos millones de libios, un tercio de la población total,
han dejado el país sumergido en el caos, disputado por bandas rivales.
También Francia interviene activamente en la operación de la OTAN contra
Siria introduciendo mercenarios y armas.
Dicho de otra manera el estado francés es hoy una
componente decisiva del dispositivo operacional de la OTAN embarcado en
una estrategia de intervención global destinada a la recolonización
occidental del planeta. El mando supremo corresponde por supuesto a los
Estados Unidos y la operatoria de dicha agresión no se limita a un
conjunto de acciones militares de tipo clásico sino a un complejo
abanico de dispositivos destinado a la desestructuración, a la
caotización de distintas áreas del “resto del mundo”, a su
transformación en una masa informe fácil presa de la depredación. Así lo
demuestra la larga serie de intervenciones occidentales recientes en
Asia, Africa y America Latina, en algunos casos a través de invasiones
militares como en Afganistán e Irak, en otros combinando bombardeos e/o
introducción de mercenarios como en Libia y Siria o bien instalando
bases militares e inflando ejércitos locales y
bandas paramilitares como en Colombia pero en todos los casos
incentivando formas caóticas y ultra violentas que desarticulan el
tejido social de los que las realidades actuales de México, Libia o Irak
son un buen ejemplo.
Estas acciones son combinadas con un
vasto despliegue comunicacional destinado a controlar, regimentar a las
sociedades occidentales y a degradar, desarticular, someter al resto del
mundo. Es reafirmado el viejo mito de Occidente como civilización
verdadera, única con legitimidad universal relegando a los demás a la
categoría de “bárbaros” o “semicivilizados” según las circunstancias.
Mito imperial que atravesó toda la historia de la modernidad hasta
llegar a su mutación en delirio criminal en el siglo XX como fascismo o
nazismo. De ese modo el liberalismo imperialista civilizador, el
cristianismo colonial redentor y el nazismo que florecieron en tres
momentos diferentes terminan ahora en
plena decadencia sistémica convergiendo en una mezcolanza grotesca
expresión de sociedades privilegiadas en repliegue cultural. Así es como
el Frente Nacional abiertamente neonazi convertido en el primer partido
político de Francia, enlaza en la práctica con comunicadores o
intelectuales de moda como Éric Zemmour que reivindica a
la colaboración con la ocupación alemana durante la segunda Guerra
Mundial y la segregación de las minorías musulmanas y otras todo ello en
nombre de los “valores cristianos” de Francia[8]
u otros como Bernard-Henri Levy instigador del genocidio de la OTAN en
Libia. Desde lo alto el presidente socialista François Hollande explica
la intervención en Siria e Irak y el apoyo al regimen neonazi de Ucrania
como parte de su lucha por la defensa de los intereses de Francia.
Santiago Alba Rico elogia a los asesinados de Charlie Hebdo ubicándolos en la categoría de bufones y nos explica que “está
también el horror de que sus víctimas se dedicaran a escribir y a
dibujar... tareas que una larga tradición histórica compartida sitúa en
el extremo opuesto de la violencia... En términos humanos, siempre es
más grave matar a un bufón que a un rey porque el bufón dice lo que
todos queremos oír aunque sea improcedente o incluso hiperbólico... El
que mata a un bufón, al que hemos encomendado el decir libre y general,
mata a la humanidad misma. También por eso los asesinos de París son
fascistas. Sólo los fascistas matan bufones Sólo los fascistas creen que hay objetos no hilarantes o no ridiculizables. Sólo los fascistas matan para imponer seriedad ”[9].
No creo que Hitler ejerciendo el arte de
escribir, por ejemplo “Mein Kampf”, estaría realizando una actividad
opuesta a la violencia sino todo lo contrario, legitimándola. Por otra
parte es necesario destacar que grandes masacres han ido acompañadas por
la ridiculización de las víctimas. En ese sentido el arte de
ridiculizar aparece como un complemento necesario de la matanza,
cubriéndola con un manto de humor oculta la tragedia, deculpabiliza a
los asesinos.
Tengo ante mi tres fotografías referidas al “Batallón policial 101”,
unidad operativa alemana famosa por su extrema crueldad durante la
Segunda Guerra Mundial en los territorios ocupados de Europa del Este.
En una de ellas se ve a un grupo de soldados-policías alemanes muertos
de risa rodeando a un viejo judío barbudo, los nazis muy divertidos
están a punto de cortarle la barba. En las otras dos aparecen
custodiando a un grupo de judíos en la localidad de Lukov a punto de ser
enviados al campo de exterminio de Treblinka, en una de ellas un
soldado nazi se divierte en grande obligando a un viejo judío harapiento
a realizar gestos bufonescos[10].
Los reyes solían incluir bufones en su
corte que desparramaban humor burlándose a veces astutamente del Rey y
de algunos cortesanos pero sobre todo de los enemigos del reino y de los
vasallos más pobres, campesinos o humildes artesanos ridiculizando sus
gestos, su manera de hablar y vestir, es decir sus culturas.
Un
bufón de la corte no es un bufón en general, no está allí porque si, no
es la expresión de algo bueno sino más bien el encargado de banalizar
la tragedia, de hacerla entretenida.
Hacer bufonerías en la corte, es decir
en Occidente, ridiculizando las creencias y costumbres de musulmanes
bombardeados, invadidos, colonizados forma parte de la banalización del
mal, integra la maquinaria ideológica legitimadora de la tentativa
occidental de colonización de la periferia. El supuesto “humor
libertario” de Charlie Hebdo nos enseña que todo puede formar parte de
la fiesta, los fascistas realmente existentes no matan a bufones en
general, sino a ciertos bufones molestos y en numerosos casos incorporan
bufones a su corte, la ridiculización de la víctima es un aspecto
significativo del humor fascista, forma parte de la humillación del
martirizado.
Finalmente, no todo es ridiculizable, no
creo que sea un fascista quien considere que es inadmisible tomar en
broma el asesinato masivo de niños en Palestina ejecutado por la
aviación israealí o las masacres de población civil en Libia realizadas
por la aviación de la OTAN o los
asesinatos de campesinos en Colombia practicados por los paramilitares.
Quien considere que si es posible convertir a esos hechos en objetos de
risa puede o no ser ideológicamente fascista pero seguramente se trata
de un canalla.
Bárbaros y civilizados
Más allá de si el ataque contra Charlie
Hebdo fue una operación montada por el aparato de inteligencia francés,
solo o en cooperación con la CIA u otra estructura, o bien una acción de
un grupo islamico manipulada por el aparato francés o incluso independiente
y hostil a Occidente lo cierto es que unos u otros lo consideraron un
objetivo concreto de la guerra globalizada en curso.
Siguiendo la “hipótesis 11 de Septiembre”
(autoatentado) se trataría de movilizar en la cruzada imperial a una
Europa abrumada por la recesión. Podríamos hacer coincidir el
acontecimiento con el anuncio de que la Unión Europea va entrando en una
etapa de deflación que amenaza ser prolongada completamente sometida a
la estrategia global de los
Estados Unidos. Eso significa que las elites dominantes necesitan crear
rápidamente factores de cohesión social funcionales a sus aventuras
militares y financieras. El demonio islámico bien puede justificar,
hacer aceptar u obligar a aceptar guerras externas combinadas con
represiones y empobrecimientos internos.
La cuota de barbarie introducida con el
golpe de estado en Ucrania y la posterior tentativa de depuración étnica
en el sudeste de ese país empalmaría con el ascenso generalizado del
fascismo en Europa, desde Ucrania y lo países bálticos, hasta llegar al
Frente Nacional en Francia y al movimiento Pegida en Alemania pasando
por Amanecer Dorado de Grecia. Prefigurando la conformación de un
fascismo muy extendido en el espacio europeo coincidente con el
previsible ascenso del partido republicano en los Estados Unidos. En
este escenario la intensificación de actos de barbarie imperial en la
periferia estaría convergiendo con la internalización de formas
significativas de barbarie en el centro imperial.
Siguiendo la hipótesis opuesta
estaríamos en presencia del inicio de la caotización del centro imperial
del mundo, el desarrollo de su “Guerra de Cuarta Generación” contra la
periferia empezaría a tener un efecto boomerang sobre el protagonista
occidental. El caotizador occidental comienza a ser a su vez caotizado
por un despliegue que comienza a escapar a su control y que genera
dislocaciones en su retaguardia. La crisis económica, sus derivaciones
financieras, ecológicas, sociales y militares irían sumergiendo al
espacio euro-norteamericano en un espiral descendente irreversible.
En ambos casos la imponente civilización
occidental, sus pretendidos “valores universales” se estarían
evaporando dejando al descubierto su barbarie profunda.
[1] Thierry
Meyssan, “¿Un 11 de septiembre en París?. ¿Quién está detrás del
atentado contra Charlie Hebdo?”, Voltairenet.org, 8 de enero de 2015;
http://www.voltairenet.org/article186413.html
[2] Paul Craig Roberts: "Ataque contra 'Charlie Hebdo' fue una operación de falsa bandera", RT, 11/01/2015; http://actualidad.rt.com/actualidad/162898-roberts-ataque-paris-falsa-bandera-francia-vasallo-eeuu
ver también: Kevin Barret, “Planted ID card exposes Paris false flag”, PRESSTV, Sat Jan 10, 2015, http://presstv.com/Detail/2015/01/10/392426/Planted-ID-card-exposes-Paris-false-flag
[3] Mitchel
Prothero, “Videos show Paris gunmen were calm as they executed police
officer, fled scene”, McClatchy DC, January 7, 2015; http://www.mcclatchydc.com/2015/01/07/252225_gunmen-in-paris-terror-attack.html?rh=1.
[4] Quenel+, “Le numéro 2 de l’enquête sur Charlie hebdo s’est suicidé”, 8 janvier 2015, http://quenelplus.com/revue-de-presse/le-numero-2-de-lenquete-sur-charlie-hebdo-sest-suicide.html
[5] Philippe Grasset, “Un “11-septembre à la française” ?”, Dedefensa.org, 08/01/2015
http://www.dedefensa.org/article-un_11-septembre_la_fran_aise__08_01_2015.html
[6] “De l'Irak au Mali, le casse-tête budgétaire de l'armée française”, Les Echos, le 23/09/2014, http://www.lesechos.fr/23/09/2014/LesEchos/21777-034-ECH_de-l-irak-au-mali--le-casse-tete-budgetaire-de-l-armee-francaise.htm
[7] “French forces in Afghanistan”, Wikipedia, http://en.wikipedia.org/wiki/French_forces_in_Afghanistan
[9] Santiago Alba Rico, “Lo más peligroso es la islamofobia”, Rebelión, 08-01-2015, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=194053
[10] D. J. Goldhagen, “Los verdugos voluntarios de Hitler”, páginas 314 y 331, Taurus, Madrid, 1997.
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