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2013/10/24

La historia oculta en España (Parte I)

"La actitud simuladora de los voceros del franquismo esta presente en esta historia que no puede cambiarse, pero si ocultarse o enmascararse que es el resultado actual. "

Ex-presos sociales victimas del franquismo-COPEL
La Haine 

Nota de las autoras: Hacemos un llamamiento a los presos y expresos que sufrieron condenas por estas dos leyes (Ley de Vagos y Peligrosidad Social), así como por torturas bien en cárceles, comisarias, psquiátricos, reformatorios, etc. a que se unan en la querella de las victimas del franquismo.Podeis contactar enviando un mail a: boletintokata@yahoo.es

 A la muerte del apodado Caudillo todo el mundo sabia que bajo su mandato personal en España las instituciones franquistas habían violado masivamente los derechos humanos. Es perverso suponer que en las cárceles de la dictadura de la ultima década había grandes sectores de prisioneros culpables y un pequeño sector inocente o justificable.

Este presupuesto seria antinatural porque no es histórico que las columnas franquistas (la Político­ Militar, Judicial, Policial y Carcelera) aplicaran garantías democráticas o de imparcialidad a los acusados por delitos comunes o subsidiados por necesidad, y fueran inclementes y depravados con los acusados por delitos ideológicos o de conciencia.

Para que se diera esta doble circunstancia contradictoria las instituciones franquistas necesitaban un doblamiento en el estado, un ministro de justicia dictador y otro todo. lo contrario, por ejemplo comparativo. Mas concretamente el apodado Caudillo no asesinaba ni torturaba a los pobres mientras que el Caudillo malo hacia todo lo contrario con quien profesara ideas propias en la practica. Visto así de simple por realista, sin entrar en casos específicos desconocidos de encarcelamientos franquistas, a los dos años de la muerte del apodado Caudillo se pronuncio la ley de Amnistía, que aparentemente dejaba España sin culpables, iniciándose un nuevo régimen, al menos bajo la mentalidad pacificadora vindicada por los promotores.

Esta mentalidad infalible la difunden por España y el mundo entero, que por su promoción publicitaria se hartan del éxito de tan falso merito por egocentrismo oportunista. Tanto es así que venden su propio crimen pretendiendo su exportación al mundo entero, el invento español que no es mas que una burda y grosera discriminación con las victimas del terrorismo de estado franquista. La trampa de la información explosiva enmudece a la oposición democrática, sobre todo en el interior de las cárceles efervescentes, invisibilizándola por introducción de la policía antidisturbios en los penales, donde la concentración de la disidencia democrática recibía palizas diarias por pasillos de vergajos, con la finalidad de que cambiaran de mentalidad los disidentes, que se sintieran culpables por el dolor físico en lugar de inocentes por el dolor moral, la servicia del amparo, para que esa disidencia enmascarada no pudiera alterar el proyecto universal victorioso e imperioso de la existencia de culpables, otros culpables, falsos culpables, obligatoriamente los mas débiles que son los pobres y excluidos.

El franquismo les había partido la vida, que troceo el borbonismo, ambos anulando su porvenir. En el mejor de los casos, para el falso humanista, esa caterva eran los sospechosos, la inseguridad, irrevisables sus causas, irredentos en la confianza, los presuntos culpables, tesis muy cercana a la coartada de la seguridad de los poderes ejecutivos y resolutivos franquistas mantenidos en ministerios y tribunales. El enorme poder no revisado del franquismo considero provecto el tumulto por los derechos humanos, asomado por el grito en las prisiones, extirpado con ese viscoso regocijo en el que retoza el desalmado por su ofensa a las victimas. La enorme calumnia huracanó en la maledicencia del aire pútrido desde las entrañas del olor de la España borbónica, algo tan hueco como la oligofrenia institucional, sufriendo la justicia y la historia una gran derrota.

La obra infame consolidada del apodado Caudillo de persecución a los pobres fue asumida y administrada por el borbonismo político y sus aparatos de publicidad diaria. Pero aquí no se discute la ex-carcelación de los presos ideológicos o de conciencia, se acusa al borbonismo de condonar todos los delitos de las columnas franquistas y no aplicar la igualdad con las victimas de ese terrorismo. Es un deshonor administrar el crimen masivo para que este no cese, para que escale por los tiempos, para que hoy encontremos esas convulsiones. El abuso de las gentes desinformadas es también la tiranía, pero una tiranía mas impune por la ausencia de mecanismos de formación psicológica da las victimas que no pudieron oponerse a las dictadores borbónicos.

La actitud simuladora de los voceros del franquismo esta presente en esta historia que no puede cambiarse, pero si ocultarse o enmascararse que es el resultado actual. No es nada fácil oponerse racionalmente, incluso documentalmente, a tan enorme crimen, pero mientras pueda articularse con coherencia una oposición, a ese régimen vejatorio le cuestionamos el falso éxito por el que se ha proclamado el borbonismo. La lucha antifranquista sigue siendo necesaria.

2013/10/16

Rumbos de la protesta

"Los estados nacionales no pueden ser ya gobernadas por medio del capitalismo, ni siquiera en la forma de capitalismo de Estado que se adopta cada vez más"
 
Gustavo Esteva    
La Jornada

La criminalización de la protesta social se extiende rápidamente en el mundo entero.

Los modos y maneras son tan similares que es difícil resistir la tentación de imaginar una conspiración o por lo menos una concertación precisa entre los gobiernos. Se usan realmente las mismas tácticas, los mismos dispositivos. En todas partes aparecen los infiltrados que provocan la violencia. En todas partes se dan los ejercicios de violencia brutal y sin sentido de policías uniformados o vestidos de civil que son ampliamente exhibidos en los medios. En todas partes se realizan detenciones arbitrarias de dirigentes o periodistas o simples paseantes…

Sin embargo, no hace falta esa hipótesis para explicar la convergencia de los gobiernos en esas acciones represivas… si adoptamos, en cambio, otra que parece tener mejor sustento. Es cierto que los gobiernos intercambian información y aprenden unos de otros. Es cierto que se confabulan en grupos para adoptar políticas semejantes. Lo que uniforma sus reacciones, empero, es sobre todo la reacción instintiva de todos ellos ante la ola de pánico que los invade.

El pánico tiene dos fuentes muy específicas. Ante todo, los gobiernos tienen creciente conciencia de que han perdido legitimidad y poder político. Su capacidad de gestión política y su competencia administrativa están abiertamente en entredicho. La gente sabe ya que no expresan la voluntad general. El lema de Wall Street empieza a ser convicción universal: sólo representan al uno por ciento. Los gobiernos, por tanto, perdieron capacidad de conducción. Sólo les queda la policía, la intimidación, la arbitrariedad, para ser obedecidos… y el pánico aumenta cuando ni siquiera así lo consiguen.

El pánico tiene también otra fuente. Más allá de sus inclinaciones ses­gadas, sus compromisos y sus incompetencias, los gobiernos, todos los gobiernos, enfrentan la imposibilidad real de atender las exigencias populares, que son cada vez más básicas. No tienen con qué. Saben de alguna manera, así sea con una vaga incomodidad, que el régimen en que estamos no da ya más de sí…

Hace años nos lo anticipó Teodor Shanin. "Vemos ya el fin del capitalismo real, en un sentido muy concreto. Algunos todavía creen encontrar en el capitalismo una alternativa. Pronto se desilusionarán."

El capital ya no puede gobernar un país. El Estado nacional era el espacio ideal para el capitalismo, para que en él pudiera ejercer su imperio por medio de sus administradores estatales, a quienes se otorgaba cierta capacidad de gestión y de autonomía relativa, para procesar los conflictos, mantener la estabilidad social y proteger al capital de sus propios excesos. Pero la propia fuerza del capital, su trasnacionalización, lo han privado de su espacio natural de existencia, de la arena en que podía regir. Las sociedades reales, que todavía tienen la forma de estados nacionales, no pueden ser ya gobernadas por medio del capitalismo, ni siquiera en la forma de capitalismo de Estado que se adopta cada vez más.

Esto no constituye en sí una buena noticia, porque en vez del régimen dominante se ha estado preparando otro mucho peor. No se abandona la explotación, pero aumenta el despojo abierto y directo, el que caracterizó más bien al precapitalismo, la acumulación originaria. Y se desvanece la fachada democrática para montar el ejercicio autoritario en el miedo al desorden y el caos que cunde cada vez más entre la gente, cuando la protesta social se generaliza.

Lo que hemos visto en este periodo en México no es la restauración del viejo PRI y ni siquiera el estilo Atenco de gobernar. Como todos los demás gobiernos, el de Peña ha aprendido a ignorar a la gente, no importa la magnitud de la protesta callejera o la persistencia de los inconformes. Lo saben bien los electricistas o los empleados de Mexicana. Lo acaban de aprender los maestros.

Si el punto de partida del pánico y de estas reacciones feroces de los gobiernos es la iniciativa de la gente, de quienes ya están hartos de ellos y luchan más que por sus derechos por la supervivencia, parece llegado el tiempo de que cambien el sentido de su lucha.

No se trata de que abandonen la defensa de sus territorios o de sus derechos: la resistencia debe continuar, por todos los medios al alcance. Pero la forma de llevar adelante la resistencia, en las condiciones reales que hoy enfrentamos, es traer la lucha a nuestro propio terreno, concentrarla en la reorganización de la sociedad desde abajo y buscar una articulación eficaz de las amplias coaliciones de descontentos que se han estado formando.

2013/10/15

Las adicciones

"En los últimos años se ha llegado en los ciudadanos descabalgados de toda justicia social a protagonizar un constante menosprecio de los llamados «rojos», que tratan de redimirlos."

Antonio Alvarez-Solís, periodista
NAIZ.info


Hablo con persona muy impuesta en todo lo que significa algún tipo de perturbación psicológica acerca de las adicciones o dependencias que impiden al individuo un razonable comportamiento o un discurso equilibrado. Vulgarmente se acepta como adicción lo que se refiere al consumo de drogas, ya sean naturales o de diseño, con las que se persigue una liberación respecto a la normalidad, que tantas veces es adusta y desagradable.

Crear una realidad virtual que nos aleje de la realidad habitual que nos atosiga es ambición muy extendida en el mundo actual, que está profundamente deteriorado por carencia de puntos de fijación –los manoseados valores– ya sean morales o sociales. Es decir, casi siempre que alguien se refiere a la drogadicción y sus adicciones limita su reflexión a aquellos consumos que alteran gravemente la fisiología y producen patologías muy graves. Pero hay otro tipo de adicciones asimismo muy enajenantes que rebasan el impacto individual hasta generar alteraciones masivas en la convivencia. Por ejemplo determinadas adicciones políticas que producen en el afectado una adhesión ideológica perfecta-mente irracional dado el status del drogado.

Tomemos como referencia de lo que digo la inclinación a la derecha por parte de muchos trabajadores. Los expertos en ciencia política conocen esta adicción bajo el nombre de alienación. Marx creía, para resumir de urgencia, que el capitalismo generaba una alienación que ofuscaba la razón individual hasta el punto de que el trabajador que contraía la «dolencia» llegaba a cavar su propia sepultura social. Era un trabajador que dependía de un consumo de ideas que le liberaba de verse así mismo tal como miserablemente existía.

Pienso que desde Marx a nuestros días este tipo de afección no sólo no ha desaparecido sino que se ha agravado con un ritmo exponencial. El trabajador actual, que ha perdido la práctica de la dialéctica, tiende a permanece drogado por sus explotadores las veinticuatro horas del día. La droga que ingiere cotidianamente es lo que denominamos Sistema, una droga a la que se puede calificar de diseño.

El capitalismo opera como un dogma, esto es, se ha instalado en una credibilidad acrítica merced al brillo que muestra su elevado escenario social y a la oferta fácil de sus dos principales productos, uno individual; el otro, colectivo. El individual sostiene que el triunfo es únicamente fruto del propio esfuerzo. El colectivo asegura que sólo en el seno del Sistema se genera la energía que abastece de riqueza a las sociedades. Es más, como todos esos dogmas que atraen con su fulgor, el capitalismo siempre se muestra como un fruto maduro en si mismo y rehuye la explicación de su proceso histórico. Según sus creyentes no hay un proceso inhumano del capitalismo sino  un puro acontecimiento de parto con las lógicas e inevitables molestias del hecho. Más aún: se ha expandido la sospecha de que los individuos condenados a tirar del vehículo capitalista no son víctimas sino gente con una dimensión intelectual naturalmente escasa o gente que no ha querido arriesgar mayor esfuerzo en la contienda social. Este discurso suele redimir al capitalismo de su sustancia moral explotadora, que es negada siempre a cal y canto.

El capitalismo es, por todo lo que acabamos de indicar, profundamente adictivo. La adhesión al mismo dimana de su consumo masivo durante una larga serie de años, en torno a los dos siglos y medio, durante los cuales se ha perfeccionado hasta el fascismo. Una parte sustancial de los trabajadores ha decidido consumir capitalismo acuciados por una sensación de irremediabilidad y de liberación de todo esfuerzo crítico. En el marco del consumismo desaforado que nos destroza, el consumo ideológico de capitalismo es quizá el más importante.

Para muchos trabajadores el capitalismo encierra una evidente comodidad intelectual y por ello, todo lo más, se limitan a reclamar de sus dirigentes una serie de mejoras epidérmicas del Sistema. Algo así como un tratamiento temporal de sus excesos. En consecuencia, sus protestas suelen ser limitadas en el tiempo y el espacio. De acuerdo con este panorama, los narcotraficantes del capitalismo convierten esos excesos suyos en un trastorno puramente limitado del Sistema y en consonancia con esta postura disponen sus medidas correctoras, a las que con tono doliente califican de audaces y transparentes. Todavía más, ante este clamor de los trabajadores incluso proceden, si el murmullo de la queja es ya muy audible, a la sanción de los infractores del orden capitalista. Con ello la calle suele retornarles su confianza y la máquina sigue funcionando.

Las adicciones de este carácter colectivo se parecen a las adicciones individuales en que producen una gratificación anestesiante. Incluso refuerzan en el fondo de la sociedad maltratada un orgullo bastante intenso de pertenecer a un colectivo brillante y eficaz. Como sucede a los drogadictos, los trabajadores sumidos en el capitalismo y muy afectados ya por la impotencia correspondiente, no se detienen ante el espejo para juzgarse a si mismos.

En los últimos años se ha llegado en los ciudadanos descabalgados de toda justicia social a protagonizar un constante menosprecio de los llamados «rojos», que tratan de redimirlos. Es obvio que en el adormecimiento de la sociedad ha jugado un papel decisivo una espesa capa formada por políticos mecánicos, por educadores y enseñantes sin capacidad alguna de pensamiento, por conglomerados de la información, por prebostes de las distintas iglesias, por divinizados conductores de las nuevas tecnologías, por colectivos de la ciencia contaminada por el dinero, por deportistas reducidos a mercancía de lujo y por todos aquellos que, con renuncia de la libertad y de la democracia, se han acomodado en el seno caliente que ha fabricado el Sistema. El resultado es una sociedad beocia y con una triste entrega a quienes proceden al abuso perverso de las mejores dimensiones humanas.

Pero de ahí va a surgir el remedio a tan lamentable periodo histórico. Como en la historia de todos los drogadictos hay una hora en que el alienado entrevé su propia vida destruída. Y hay que aprovechar esa hora antes de que el intoxicado regrese a su antro interno.

Situados ya ante esa oportunidad conviene cavilar sobre el papel que han de jugar las vanguardias que reclaman un renovación total de la sociedad. El Sistema trata de deteriorar constantemente y con toda energía la imagen de las vanguardias presentándolas como un sector político de alumbrados que está elaborando su propio mercadillo. Los alienados también arrojan leña a esa hoguera. Pero existe una evidencia histórica a la que hay que entregarse con todos los riesgos imaginados: sin vanguardias no hay revolución y se convierte en imposible la edificación de lo «otro».

Los vascos saben con certezas repletas de dolor –y escribo desde la proximidad para huir de las abstracciones– cómo el Sistema ha movilizado todos los medios de coacción, engaño y destrucción de esas vanguardias. De ellas se ha predicado la marginalidad, la absurda egolatría, los excesos radicales, la ausencia de visión respecto a la realidad. La habilitación masiva del concepto de terrorismo tiene evidentemente este propósito de aniquilación de las vanguardias. Pero las vanguardias empiezan a tejer otra vez su tela para continuar la vida en sus mejores dimensiones de nobleza moral y libertad.

Porque eso sólo está al alcance de los revolucionarios.

2013/10/11

12 de octubre: La fiesta del crimen, la sangre y el expolio-

"...cientos de pueblos masacrados por las multinacionales del petróleo, la madera y el gas, algunas de capital y procedencia española, siguen llevando a cabo el expolio que comenzó en 1.942, con la llegada de Colón y el inicio del encubrimiento de América, que ha significado el mayor genocidio de la historia."

Francisco González Tejera
Boltxe.info 


El “día de la raza” de los fascistas españoles se sigue celebrando para vergüenza de los pueblos del mundo. El 12 de octubre la desprestigiada y en gran parte imputada por corrupción casta política española, junto a militares, policías, tricornios, curas, monjas, damas de peineta, toreros, empresarios “agradecidos” que pagan en sobres y torturadores buscados por la justicia internacional, celebran su particular fiesta del genocidio, de la muerte de millones de indígenas en sus particulares “conquistas” de la cruz, la sangre inocente y la espada.

Se afanan orgullosos, engalanados de medallas y banderas patrias en destacar el imperialismo español, la dominación, la esclavitud, el asesinato, el racismo, las torturas, los crímenes, las violaciones a mujeres, a niños/as, el robo de tierras, de recursos naturales, de oro, plata y diamantes, para que los inmundos reyes los emplearan en sus vicios y asquerosas corruptelas.

Empresas multinacionales españolas siguen destrozando la vida de miles de pueblos originarios, arrasando el medioambiente, expoliando, asesinando, homogeneizando culturas, explotando a mujeres y hombres a través de la esclavitud capitalista.

En los tiempos actuales la mafia criminal del Fondo Monetario Internacional junto a otras organizaciones altamente delictivas como la Unión Europea, los bancos y otras rapiñas, siguen saqueando respaldados por gobiernos títeres al viejo continente americano.

En su momento promovieron dictaduras asesinas a través de golpes de estado con cientos de miles de personas desaparecidas, financiadas por los Estados Unidos con el beneplácito y complicidad manifiesta de la Iglesia Católica.

Han institucionalizado el robo precarizando el empleo, los derechos sociales y la miseria mientras celebran cada año el 12 de octubre, la conmemoración del holocausto es y será la mayor humillación sobre los pueblos de la antigua Abya Yala (América antes de Colón), la tierra mágica que acogió a miles de etnias que cruzaron el estrecho de Bering desde Asia o vinieron, según recientes teorías, navegando desde la Polinesia.

Afortunadamente han surgido revoluciones armadas y democráticas que han logrado parar los pies de esta mafia organizada, aunque todavía queda mucho por hacer para expulsarlos definitivamente.

Las empresas transnacionales siguen controlando el comercio mundial, superando en su capacidad económica a muchos países, siendo las responsables del proceso de globalización neoliberal, del actual modelo económico basado en el sometimiento, en el control de los escasos derechos sociales de los pueblos, matando de hambre a millones de seres humanos en todo el planeta, generando guerras imperialistas, asesinando, bombardeando a quien no entra por el aro de sus postulados criminales.

Los pueblos indígenas americanos siguen sufriendo las malas prácticas de estas empresas, que recurren a todo tipo de medidas represivas para expulsarlos de sus tierras ancestrales, invadiendo, destruyendo sus territorios, asesinando a comunidades enteras, hombres, mujeres y niños/as víctimas de la codicia ilimitada del gran capital.

Etnias como los huitoto, los siona, los inga, los kofán, los sáliba, los nukad en Colombia; los yuki y los yurakaré en Bolivia; los yanomami en la amazonia venezolana y brasileña; los wichi, los toba en el Gran Chaco argentino o paraguayo; los qeqchis, los qanjoba, los kiches, los kakchikeles en Guatemala, junto a cientos de pueblos masacrados por las multinacionales del petróleo, la madera y el gas, algunas de capital y procedencia española, siguen llevando a cabo el expolio que comenzó en 1.942, con la llegada de Colón y el inicio del encubrimiento de América, que ha significado el mayor genocidio de la historia.

El 12 de octubre y su celebración huele a muerte de indígenas, a desolación, a crímenes, a torturas salvajes, a violaciones de los más elementales derechos humanos, a la destrucción de selvas enteras, a esclavitud, a reyes corruptos, a políticos palanganeros de un régimen que somete a su pueblo en la actualidad a la peor de las miserias, al desempleo masivo, al hambre, que oculta y protege a los mayores torturadores vivos del franquismo, negándose a entregarlos a la justicia argentina para que sean juzgados por sus aberraciones criminales.

La conmemoración de cualquier genocidio degrada a todo gobierno, estado o pueblo que lo celebre, aunque lo disfracen de encuentro de dos mundos, de hermanamiento, de fraterno aniversario. La sangre que sale de las baldosas de la historia los delata, los condena a llevar para siempre, por los siglos de los siglos, el estigma de criminales de lesa humanidad.

2013/08/04

150 años de crímenes de la BAYER: Colaboración con los nazis, Zyklon B...

Bayer: 150 años de crímenes contra la humanidad

"
Miembro del tristemente célebre complejo químico IG Farben de la Alemania nazi, BAYER estuvo involucrada en los crímenes más crueles de la historia de la humanidad."
 
http://amnistiapresos.blogspot.com.es/
 
 En su 150 aniversario, Bayer está organizando numerosas celebraciones con ilustres invitados. Pero los períodos sombríos de la historia de la compañía han sido totalmente silenciados. La contaminación del medio ambiente, la intoxicación por plaguicidas, las protestas de sus trabajadores y su estrecha colaboración con el Tercer Reich son ignorados.

Miembro del tristemente célebre complejo químico IG Farben de la Alemania nazi, BAYER estuvo involucrada en los crímenes más crueles de la historia de la humanidad. Una filial proporcionó el Zyklon B para las cámaras de gas, construyendo una fábrica gigante dentro del mismo campo de Auschwitz. La empresa administró su propio campo de concentración, donde albergaba a los trabajadores esclavos. Decenas de millares de personas murieron allí.

   => Carl Duisberg, durante décadas el director general de Bayer, estuvo personalmente implicado en el desarrollo de gases tóxicos como el «gas mostaza» e impulsó su utilización en el frente -contrariamente al derecho internacional-. Duisberg fue responsable de la deportación de decenas de miles de trabajadores forzados belgas a los campos de concentración y fomentó la anexión de grandes regiones de Europa del Este a la Alemania nazi.
 
=> Durante numerosas décadas, Duisberg apoyó enérgicamente la fusión de la industria química alemana con el objetivo de crear la IG FARBEN. El grupo fundado en 1925, era la compañía más grande de Europa. La empresa se opuso a la República de Weimar e hizo importantes donaciones al partido nazi colaborando en su toma del poder.
 
=> IG FARBEN participó activamente en la guerra de conquista del mundo llevada a cabo por Hitler. La compañía acompañó al ejército nazi en la ocupación de los países de Europa, apoderándose de sus industrias químicas, de sus minas de carbón y de su producción de petróleo. El posterior presidente del Consejo de Dirección de BAYER, Kurt Hansen desempeñó un papel de líder en la apropiación de estos despojos.
 
=> En los procesos de criminales de guerra de Núremberg, IG FARBEN se enfrentó a su propio juicio. Quedo establecido «que los experimentos criminales se llevaron a cabo por los médicos de las SS, con los prisioneros de los campos de concentración, para probar los productos de IG FARBEN».
 
=>Después de haber cumplido sus condenas en Núremberg , los dirigentes pudieron continuar sus carreras sin trabas. Fritz ter Meer pasó a ser Presidente del Consejo de Supervisión de BAYER. Durante su interrogatorio en Núremberg, dijo que los trabajadores esclavos de Auschwitz «no habían tenido que sufrir demasiado, ya que de todas formas iban a ser asesinados». BAYER le dio su nombre a "La Fundación Fritz ter Meer ».
 
=> Después de la Segunda Guerra Mundial el inventor del SARIN y TABUN, Dr. Gerhard Schrader, fue jefe del departamento de pesticidas de BAYER. Durante la guerra de Vietnam, BAYER estuvo involucrada en el desarrollo del AGENTE NARANJA, cuya producción se realizaba en la empresa MOBAY, fundada conjuntamente con BAYER y MONSANTO.
 
Sintomático de la manera en que BAYER maneja su historia es la concesión del Premio de la familia Hansen en marzo de 2013. El premio, presentado por el CEO Marijn Dekkers Bayer en Berlín, había sido originalmente donado por el ex presidente del Consejo de Administración Kurt Hansen. Hansen se unió al partido nazi en 1931. En la IG Farben, se convirtió en jefe del "departamento Central para la adquisición de materias primas”, que jugó un papel importante en la guerra.

(La información ha sido elaborada con los datos suministrados por el Comité Científico de la Coordinadora contra los peligros de BAYER constituido por prestigiosos científicos, intelectuales y miembros del Bundestag, el Parlamento Alemán).
Madrid, 22 de julio de 2013

Para defendernos de los falsos neurocientíficos y la invasiva industria farmacéutica envía tu adhesión a:
plataformaicmi@comunicar.e.telefonica.net

Plataforma Internacional contra la Medicalización de la Infancia

2013/08/02

España es un estado en descomposición

Editorial Gara

Había expectación respecto a lo que Mariano Rajoy pudiera decir sobre el «caso Bárcenas», aunque el interés era más mediático que social y más cercano al morbo que a la búsqueda de respuestas. Era improbable que el presidente español sorprendiera con su discurso, y lo cierto es que se ciñó al guión y sostuvo que el extesorero es el único responsable de una intriga en la que su confianza habría sido traicionada. Se trata de una afirmación increíble por parte de quien lleva casi una década al frente de su partido y que de ser cierta dejaría al mandatario como un inepto, cosa que no es, aunque prefiera pasar por tal antes que admitir su participación en una trama corrupta.

La sesión fue un intercambio de monólogos en el que el presidente del PP no respondió a ninguna de las preguntas que le hicieron. Esto tampoco es sorpresivo, pues hace tiempo que los parlamentos dejaron de hacer honor a su nombre para convertirse en meras tribunas de oradores, en las que cada interviniente cosecha el aplauso entusiasta de su bancada y el abucheo o el desprecio de la contraria. De hecho, la falta de respeto que mostraron ayer muchos diputados y diputadas, que aprovecharon que sus líderes ya habían intervenido para armar barullo o directamente ausentarse de la Cámara, resume perfectamente el ánimo con el que los dos grupos mayoritarios afrontaban la jornada.

Porque si para algo sirvió el remedo de debate prevacacional no fue para conocer algo más sobre la financiación irregular del PP o los sobresueldos de sus dirigentes, sino para constatar que el envilecimiento es algo inherente a las estructuras del Estado. El esperpéntico «y tú más» entre Rajoy y Rubalcaba es indicativo de hasta qué punto el sistema alumbrado por la transición posfranquista nació corrupto, y que es ahora cuando supura por los cuatro costados. España es un estado en constante descomposición y no hay democracia que «regenerar»; solo queda cortar y marcharse.

2013/08/01

Deseos

"Que la huelga general sea de nuevo huelga y sea de nuevo general, la herramienta de lucha más contundente y más devaluada de la clase obrera. Sólo así podremos detener en seco esta barbarie que corre desbocada hacia ninguna parte..."

Meltxor Guerrero
CNT Sindikatua

Lanzar palabras al viento y que el viento las recoja, las arrastre y las esparza por las cuatro esquinas de este mundo que se devora a sí mismo sin remedio y se desmorona entre los gemidos de aquellos que ni vemos ni oímos, aquellos que, inservibles hoy, han sido arrojados a un lado del camino. Palabras que vibren de revuelta y de esperanza, que abran los ojos a los que no quieren ver y hagan oír a los que se niegan a escuchar, que exalten los ánimos y calienten los corazones, que embriaguen las mentes de deseos y alegrías, que despierten a ese otro yo que lleva tanto tiempo aletargado y que se niega a aceptar la barbarie que nos domina, que se revuelve contra la acumulación como única forma de vida y la miseria como única forma de muerte. Palabras surgidas del pensamiento, palabras transformadas en hechos… teoría y praxis, praxis y teoría, dos orillas de un mismo río que se desborda y arrolla con sus aguas los diques que los miserables que nos gobiernan tratan de poner a nuestros sueños.

Degustar ideas de aquí y de allá, de ayer y de hoy, de hoy y de mañana, paladearlas, masticarlas, deglutirlas y vomitarlas sin compasión en la cara de los satisfechos, de los orgullosos que nos miran con desprecio, de los estúpidos que todo creen saberlo y que nada saben y nada nunca sabrán, de los cretinos que sólo llegan hasta donde llega su cartera, de los matones con placa y de los matones sin ella, de los siervos de sus amos y de los amos de sus siervos, de los lacayos que escriben al dictado y de aquellos que les dictan, de los que nos observan con una media sonrisa desde las alturas sin darse cuenta que, desde ahí arriba, la caída será aún más dolorosa.

Cerrar las manos con rabia y que se conviertan en puños crispados que golpeen con furia a la bestia que convierte nuestra existencia en una mera repetición de actos vacíos, en un caminar hacia la nada más ridícula, en una simple tuerca de una maquinaria inmensa cuya única finalidad es utilizarnos mientras seamos útiles o desecharnos cuando dejemos de serlo. Golpear, sí, golpear y no dejar de hacerlo, golpear una y otra vez como ellos no han dejado de hacerlo. Devolver golpe por golpe, humillación por humillación, y que sean ellos los que pongan la otra mejilla, porque nosotros ya estamos hartos de hacerlo.

Dejar de ser pasivos espectadores de un espectáculo que nos idiotiza, paralizándonos y convirtiéndonos en sumisos siervos de insaciables mercaderes que todo lo miden según el tamaño de sus bolsillos y convertirnos de nuevo en actores de nuestra propia vida, en los sujetos activos que fuimos cuando tejíamos el mañana con nuestras propias manos y los poderosos del mundo temblaban a nuestro paso.

Que los sindicatos vuelvan a ser una contundente herramienta de lucha, una unión entre iguales que, hombro con hombro, ni claudican ni se venden por las migajas que les arroja el sistema. Que esas agencias pseudo estatales de resolución de conflictos que hoy en día se llaman sindicatos y todo su ejército de liberados con sus banderitas de plástico y sus siglas que ya nada significan sean barridos a un rincón de la memoria de lo que nunca debió ser aquello que, lamentablemente, un día fue.

Que la huelga general sea de nuevo huelga y sea de nuevo general, la herramienta de lucha más contundente y más devaluada de la clase obrera. Sólo así podremos detener en seco esta barbarie que corre desbocada hacia ninguna parte porque, sencillamente, nos negamos a trabajar echando más carbón en una caldera que está a punto de estallar. Si quieren reventar, que lo hagan ellos, pero que no cuenten ni con nuestra complicidad ni con nuestro asentimiento.

Recuperar los contrastes intensos, los blancos y negros, las luces y sombras… porque los grises llevan décadas diluyéndonos en la nada. Que se abran los infiernos que ellos mismos han creado y afloren los demonios que tratan de mantener ocultos bajo gruesas capas de silencio e hipocresía. Revolución, Revolución… cuántos, tras de ti han corrido, y qué pocos te han alcanzado. Una palabra, un sueño… y seguir, seguir corriendo.

Y que retumben de nuevo nuestras pisadas en el fango de la historia y que la nostalgia por un pasado que ya nunca volverá se convierta en motor de un mundo por venir.

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