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2014/11/04

LA POSTURA PROIMPERIALISTA E INTOXICADORA DE GARA-MUNDUA DURANTE TODOS ESTOS AÑOS

"Es increíble que un órgano de la izquierda abertzale como es Gara, defienda una política proimperialista y tremendamente de derechas en los temas internacionales. También es triste, en realidad es lo peor, que desde instancias superiores se permita tal política. Y eso a pesar de las críticas internas que se les ha dirigido."

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Algunos estamos verdaderamente hartos de que día sí y día también, empezando por lo menos desde los acontecimientos de Libia, nos tengamos que tragar en Gara unas versiones sobre los acontecimientos internacionales que coinciden en un 90% con las del Pentágono y el imperialismo, con las de Occidente y las de Obama, a excepción parcialmente de los temas latinoamericanos y de Palestina. Esto es muy fácilmente constatable siguiendo la hemeroteca de todo lo publicado en estos últimos años diariamente. Es increíble que un órgano de la izquierda abertzale como es Gara, defienda una política proimperialista y tremendamente de derechas en los temas internacionales. También es triste, en realidad es lo peor, que desde instancias superiores se permita tal política. Y eso a pesar de las críticas internas que se les ha dirigido.

Las responsabilidades tremendas y fundamentales del imperialismo quedan difuminadas en Gara, no existen o se reparten por aquí y por allá, defendiendo las mismas versiones que da el propio imperialismo sobre los acontecimientos. Así, queda disuelta en Gara, la responsabilidad del imperialismo en la infinidad de guerras, masacres, barbaridades, golpes de Estado, intervenciones militares, bombardeos, utilización masiva del terrorismo –de Al Qaeda y semejantes, entre otros-, y las pretendidas “revoluciones de colores”, que se han venido realizando todos estos años, para crear caos, ruina y destrucción en los Estados que defienden su soberanía, para así desactivar su poder económico y militar, controlar sus recursos, sus territorios y los mercados mundiales.


La labor del imperialismo es supuestamente una labor en “favor de la democracia”, en apoyo de los “revolucionarios que luchan” contra “dictadores” como Gadafi o Assad. Según Gara el imperialismo va en defensa de esos “revolucionarios” y se encuentra enfrente con los rusos y chinos que defienden a los “dictadores”. Lo que en realidad son auténticas agresiones militares imperialistas, en Gara llaman “revolución” o “Guerra civil” o “conflictos interimperialistas”. Los llaman así, cuando son auténticas agresiones para liquidar y hacerse con los recursos de países soberanos o para liquidar uno de los principales ejes de la resistencia contra el imperialismo, el formado por los palestinos, Hezbolah, Iran y Siria –estos como principales apoyos de los primeros-, mediante la utilización y manipulación de cientos de miles de mercenarios islamistas extremistas sin el más mínimo reparo en realizar las mayores barbaridades que se hayan podido ver en la historia, financiados, armados hasta los dientes y entrenados, con la colaboración y la mediación de Estados terroristas islamistas vasallos como Qatar, Arabia Saudita y Turquía además de Israel y países occidentales.

En Libia, según Gara, todo ha venido por culpa de Gadafi, la OTAN ha actuado para defender a los “revolucionarios” –en realidad mercenarios occidentales, de Qatar y de Al Qaeda-. En Siria, no han existido ni existen mercenarios, eran “revolucionarios” o soldados “desertores”. El papel que ha jugado el imperialismo, ha sido una vez más, en favor de la “democracia” y en contra del “dictador” Assad. Las barbaridades producidas –violaciones, decapitaciones, crucifixiones, matanzas y hasta actos de canibalismo- y las armas químicas utilizadas, lo eran por el ejército sirio, y no por las numerosas potencias occidentales y sus estados esbirros… Todo dentro del contexto de una supuesta “Primavera Arabe” inventada por los EEUU para dominar mejor a los países árabes, desgajarlos, fraccionarlos y destrozarlos, y ponerlos al servicio de los Hermanos Musulmanes, fiel congregación terrorista y reaccionaria musulmana, siempre al servicio del imperialismo. Además de Libia y Siria, otros países como Irán, Somalia, Sudán etc, ya estaban en la “lista negra”, desde que se inicia con las “ torres gemelas” la nueva estrategia “contra el terror” de los EEUU, es decir la nueva estrategia, más agresiva, de dominación del mundo.

En Egipto y Tunez, Gara ha defendido sin rubor a los reaccionarios Hermanos Musulmanes, a capa y espada. Turquía ha sido para Gara un estado modelo y democrático. Qatar casi lo mismo. Arabia Saudita está considerado algo peor que Qatar, cuando tanto el uno como el otro son fieles servidores vasallos del imperialismo, impulsores y financiadores del islamismo terrorista y de los mercenarios, unos con la familia de los hermanos Musulmanes y los otros con la familia de los wahabitas, que son tal para cual. Irán ha sido un país que siempre ha querido dominar la zona y ha actuado prácticamente como estado terrorista, mediante sus “huestes chiíes”, muy odiadas por cierto en Gara, cuando por lo general son más progresistas que los suníes. En Gara los suníes, tienen mucho mejor prensa que los chiíes. En Irán, el más revolucionario y progresista de sus lideres, Ahmadinejad, era considerado como un déspota, a diferencia de Rohani, que siendo un conservador mucho más ligado a la casta del clero, ha sido mejor visto en Gara. Así que el imperialismo montó una “revolución verde” contra Ahmadinejad, que por cierto fracasó. Para Gara las “revoluciones de colores” montadas por diversas ONGs financiadas por el imperialismo, no han existido.

Lo de Ucrania, ha sido otro de los capítulos de vergüenza. Se ha apoyado prácticamente en todo momento las versiones imperialistas. Kiev es un gobierno democrático, en Odesa pasó lo que pasó porque hubo enfrentamientos, sin más, entre unas facciones y otras, la versión occidental del misil de los “prorrusos” –tratados así despectivamente- fue dada en un momento por buena en Gara. Se reducía el tema de Ucrania a “un conflicto entre oligarquías”, despejando la labor del imperialismo. Lo de Crimea se ha condenado, lo de Donbas prácticamente también, como cosa de los rusos, y con unos estatutos supuestamente “reaccionarios y xenófobos” como los de la Rusia del “xenófobo” Putin.

baghdad-bombingCorea del Norte, al unísono con las opiniones de los medios reaccionarios occidentales, son una cuadrilla de locos totalitarios. Los chinos y los rusos, aunque están siempre a la defensiva, y tienen relaciones comerciales pero sin tratar de imponer su poder por el mundo como lo hace el imperialismo, en Gara se les mete en el “mismo saco” que el imperialismo. No importa que sean “objeto de deseo de este imperialismo norteamericano” por sus recursos, que sean blanco de una auténtica estrategia de acoso y derribo, no tengan bases militares por el mundo como el imperialismo –mil bases por lo menos-, no monten golpes militares -son cientos los golpes militares que han montado los EEUU-, no se dediquen a realizar matanzas a través de paramilitares, Al Qaeda o el EI, en la mayor parte de los paises del mundo como lo hace el imperialismo, ni controlen por supuesto el FMI, el BM, el OMC, internet, los grandes bancos y bolsas y medios financieros, todos los medios de comunicación, la NSA, internet, la red Gladio, multiples alianzas militares por todo el mundo, unos gastos militares equivalentes a los del resto del mundo junto, etc. como el imperialismo. En Gara se niega que el terrorismo islámico sea obra del imperialismo –es algo “autónomo” de sectores islamistas según Gara-, lo de las torres gemelas fue obra, tal como dice el imperialismo, del terrorismo islamista…

Como botón de muestra, vamos a referirnos a tres artículos que han salido recientemente, con la firma de Joseba Ugarte, que son de antología, uno sobre los orígenes del Emirato islámico, otro sobre Libia en el tercer aniversario del asesinato de Gadafi y el otro sobre Yemen.

Comentarios sobre artículo de GARA titulado “La complicidad con el estado islámico tampoco conoce fronteras”, del domingo 28 de septiembre, de “Joseba Ugarte”

El autor exime al auténtico responsable de la creación de todos los mercenarios terroristas, incluido del EI, para tumbar países y estados y consolidar su poder y hegemonía, los EEUU, y reparte responsabilidades y culpas por todos los lados, especialmente, cómo no, a Putin, a China, a Siria y también a Al Sissi (qué tendrá que ver este con los anteriores). Ahora resulta que es Putin, son los chinos y es Siria quienes han fomentado los mercenarios y el EI (¡!). Es lo que dice la OTAN en su declaración final y es lo que dice Obama y el Pentágono. Y luego dice  que los EEUU han creado desesperación (sólo desesperación) y que el EI es fruto de esa desesperación, de la crisis (¡).EN FIN…

Sigue con las grandes mentiras. Habla también de que el islamismo político ha tenido dificultades en articular una alternativa tras unas revueltas que le cogieron por sorpresa (¿?) y que se unió a ellas en el último momento…Se referirá a las Primaveras árabes supongo, las cuales fueron fabricadas por los EEUU (ahí anduvo Mac Cain organizando al menos algunas de ellas como la de Libia)para poner en el poder a los Hermanos Musulmanes, una de las familias del islam terrorista al servicio del imperialismo, de manera que los EEUU tuvieran un único interlocutor en el Medio Oriente fracturado que querían construir para dominarlo mejor.

En Egipto, la gestión desastrosa, sectaria y fascista de Morsi y sus hermanos Musulmanes, condujo, y para evitar una revolución popular auténtica, a que los militares  quitaran a los Hermanos Musulmanes de en medio, los cuales llegaron al poder, no hay que olvidarlo, gracias a los EEUU y al ejército –a instancias de los EEUU-. Y si los EEUU quisieron quitarle a Mubarak de en medio –aprovechándose del malestar popular, eso sí- es porque este se había negado a aceptar el plan norteamericano de desplazamiento de palestinos al Sinaí y no porque estuvieran a favor de la democracia.

Dice el autor que “los árabes están a falta de una ‘alternativa’ del islam político que ha tenido ‘dificultades’ en crearla tras las revueltas que ‘le cogieron por sorpresa’, y por la “criminalización” de sus movimientos (golpe de Estado en Egipto) y que ahora se encuentran entre la espada de unos conflictos armados inacabables (Siria, Yemen, Libia) y la pared de unos regímenes tiranos que perviven o regresan, como en el caso egipcio”. Si los árabes dependen del islam político, lo tienen claro. El Islam político está siendo precisamente el instrumento que está usando el imperialismo norteamericano para subyugar, dividir y dominar a los árabes, para destruir un país próspero y progresista como era Libia, para intentar destruir otro país próspero y progresista como Siria –también con mercenarios financiados por el imperialismo, esa es la “guerra” a la que se refiere el autor del artículo-, solidario con Palestina y también para crear caos y inestabilidad en Yemen, también con mercenarios impulsados por los EEUU y Arabia saudita, incluido Al Qaeda. Como sucede ahora, otra vez, con el EI en Siria e Irak. De quienes no necesitan los árabes es de los EEUU ni de su instrumento que es el islam político y sus mercenarios.

Cualquier vía de solución de los problemas de los árabes  pasa porque los EEUU y sus subordinados occidentales europeos de la UE e Israel,  y los estados terroristas islamistas vasallos como Qatar, Arabia Saudita, Turquia, etc, impulsores fundamentales del Islam político reaccionario,  dejen en paz a Siria, al Líbano, a Irak, a Palestina, y se larguen, y dejen de inmiscuirse e intervenir en los países. Y también porque las masas árabes se rebelen y tumben a esos poderes sectarios del Islam político, para crear países laicos, igualitarios, antisectarios, realmente democráticos sin yugos religiosos y por supuesto antiimperialistas.

En cuanto a los kurdos, menos mal que no cita a los kurdos de Irak –de Barzani- auténticos colaboracionistas del imperialismo desde hace tiempo. Y los kurdos sirios, han tenido de hecho una entente al menos implícita con Assad, porque no se han metido con él ni han luchado contra él, como Assad les ha dejado hacer todo lo que quisieran sin meterse con ellos para nada. Con Assad podrán llegar a acuerdos, más fácilmente desde luego que con un terrorista y fascista como Erdogan.

Comentarios sobre el artículo, titulado “Con(tra) Gadafi vivíamos mejor” de “Joseba Ugarte” de Gara, del 20-X-2014

Hay que decir que Gara-Mundua ha suavizado algo sus consideraciones sobre Libia y Gadafi –más bien ha matizado algunas de las barbaridades que ha solido utilizar en el caso de Libia, para ver si “cuela”; las barbaridades en su caso, es lo habitual en casi todos los temas internacionales-. Suavizar digo, respecto de lo que se ha ido escribiendo sobre el tema a lo largo de los años, en muchos artículos en Gara, como consecuencia, indudablemente, de múltiples críticas que ha recibido. Pero sigue con las paranoias básicas de siempre y con su defensa del imperialismo –esta vez más taimada, limitándose al bombardeo de la OTAN pero despojándole de su responsabilidad desde el inicio, en todo el montaje del derrocamiento de Gadafi- y sigue con la condena de quienes han sido sojuzgados y condenados a la ruina y a la destrucción por el imperialismo, al unísono con él.

Ya es tremendamente significativa la relación que hace de Gadafi con el franquismo, en el primer párrafo destacado en el artículo, con letra distinta –hay que suponer que por él mismo-: “Las revueltas árabes, entre ellas las de Libia, han dejado un poso de nostalgia que no se corresponde con la realidad. Es como el viejo adagio de que con, o contra, Franco vivíamos mejor. Sin querer comparar, vade retro, a gadafistas con el dictador español”

En la segunda columna haciendo referencia a ¿Qué movió a las potencias a optar por la solución final, tanto al régimen libio como para su líder? –dice- “De un lado, aprovecharon la revuelta libia, iniciada en Bengasi y secundada en Misrata (noreste del país) para hacer olvidar sus titubeos –en algunos casos oposición manifiesta- contra las revueltas que habían triunfado en Túnez y en Egipto”. Cuando sabemos que la “revolución libia” es una farsa total, que fue desde el inicio programada por el imperialismo –en realidad programada desde muchos años antes- y puesta en práctica mediante la utilización de fuerzas especiales occidentales, mercenarios de Al Qaeda y de Qatar, y la utilización habitual del islamismo terrorista de los Hermanos Musulmanes –cuando no del islamismo igualmente terrorista de carácter wahabita-omnipresente en todos los procesos terroristas impulsados en Oriente Medio y norte de Africa, como “carne de cañón” y de apoyo a los planes del imperialismo. La intervención militar de la OTAN y la masacre que le sucede, que pudieron llevar a cabo en Libia, pero todavía al menos, no en Siria, no fue más que la culminación del proceso dirigido por el imperialismo. Y las “revoluciones de Tunez y Egipto”, aunque con un importante contenido popular, han sido manipuladas y básicamente conducidas por el imperialismo a través de sus ONG-s y a través de sus grandes aliados, los Hermanos Musulmanes. En Egipto, primero permitieron y favorecieron el acceso al poder de los Hermanos Musulmanes en perjuicio del pueblo, pero luego, dada la gestión catastrófica de los Hermanos Musulmanes, y para impedir el acceso del pueblo harto, al poder, los apartaron a aquellos del poder, mediante el golpe de los militares. En Túnez, que ya habían aprendido de la experiencia de Egipto y actuaron con más cautela, mantuvieron y mantienen a los Hermanos Musulmanes en el poder, un poder al servicio de las clases dominantes y del imperialismo, con las clases dominadas tan en la miseria como antes, y con un estado islamizado, aunque sin llegar a los extremos que pretendían en Egipto.

Y sigue diciendo en la segunda y tercera columnas lo siguiente: “ En segundo lugar, el castigo debía ser expeditivo y Gadafi convenía más muerto que vivo, no fuera a irse de la lengua y recordar las excelentes relaciones que cosechó durante sus últimos años en el poder con todas las cancillerías occidentales. Unas buenas relaciones que iban parejas con la creciente megalomanía de un líder que surgió como la esperanza de Libia y como el paladín de Africa pero que acabó engullido tanto por su propio ego como por las sucesivas traiciones a sus principios. Y con cuya muerte el presidente francés, Nicolás Sarkozy, silenciaba al principal testigo de cargo de la financiación electoral de su partido, la UMP, por el propio petróleo de Gadafi. Sabía demasiado”

Aquí se hace otra de las peripecias dialécticas harto frecuentes en Gara, creando humo para emborronar los contenidos, mezclando verdades con mentiras y descontextualizaciones de los hechos, para desvirtuar las verdaderas razones de lo que sucedió. Si Gadafi fue engullido por algo, fue por el imperialismo y sus constantes intentos de derrocarlo para eliminar su “mal ejemplo” como país progresista y antiimperialista, por su defensa de la soberanía nacional, de sus recursos, su defensa del pueblo y las muy buenas condiciones en que vivía su pueblo, su panafricanismo militante y antiimperialista y su apoyo a múltiples procesos revolucionarios a demás de su laicismo y antitotalitarismo religioso.

De hecho fueron muchos los intentos que el MI6 y la CIA realizaron para matarle y derrocarle a lo largo de los años con el apoyo de corrientes islámicas fanáticas, desde que derrocó la monarquía proimperialista reinante. Le acusaron de atentados terroristas efectuados en realidad por la CIA, bombardearon su domicilio y le amenazaron con hacer con Libia lo mismo que hicieron con Irak. Y ahí es donde Gadafi cometió uno de los mayores errores de su vida: pensar que cediendo parcialmente a las exigencias del imperialismo se iba a poder ”librar de la quema”, su país iba a poder sobrevivir, pero no fue así. Es el período en que hace cesión de la energía nuclear con fines militares que estaba preparando, cuando privatiza parte del petróleo dejando a las multinacionales cuotas importantes de beneficios y cuando establece “buenas relaciones” con algunas potencias occidentales financiando incluso campañas electorales como la de Sarkozy. Pero todo esto no le valió de nada. A diferencia del Gobierno sirio que nunca ha hecho concesiones al imperialismo, Gadafi, hizo concesiones y le costaron muy caro. Los intentos que realizó Gadafi por volver a recuperar el control del petróleo y del agua y, por limitar el poder que había adquirido el imperialismo en su país, fueron el toque de sirena para montar una gran operación mercenaria planificada desde Occidente con la ayuda de Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes, y con la coartada de una Primavera Árabe creada por el imperialismo (con el senador republicano MacCain como agente muy activo)que condujo a la matanza de 150.000 personas, a la destrucción de Libia y las excelentes condiciones de vida del pueblo libio además del asesinato humillante y bestial del propio Gadafi.

Sigamos con lo que dice a continuación el autor: “Finalmente, las potencias occidentales buscaron con su protagonismo militar en Libia influir y condicionar el futuro del país. Su objetivo era controlar la revuelta y constituir un Gobierno títere que primara los intereses de sus compañías a la hora de explotar el refinadísimo y caro petróleo libio”

No es que su objetivo era controlar la revuelta. La revuelta estaba controladísima desde el primer momento, es más, fue creada por el imperialismo. La cuestión que les quedaba era destruir todo el aparato militar libio, todas las infraestructuras libias, quedarse con sus fondos, con su petróleo y con el agua, además de con el negocio de la reconstrucción de la mano de las multinacionales occidentales, destruir el panafricanismo impulsado por Libia, crear bases militares operativas en África, conducir el país al caos y a la destrucción y crear el máximo de contradicciones y tensiones internas Es esto mismo a lo que están conduciendo en todos los países en los que interviene el imperialismo, a crear estados desactivados y fallidos, para explotar sin problemas sus recursos, eliminar enemigos molestos y crear un castigo ejemplarizante.

Luego dice “que Occidente no logró finalmente su objetivo”. Al contrario, es eso lo que querían, crear destrucción y caos, crear un estado de delincuencia generalizada y de venganza infinita para aterrorizar el pueblo, para que el capital impere a sus anchas. Ya el organismo CNT (el Consejo Nacional de Transición), organismo títere desde el inicio, con personajes todos de la cuerda del imperialismo, ligados a la industria del petróleo y a los negocios internacionales, tenía como uno de los objetivos principales “abrir” la economía a los capitales y firmas internacionales.

En cuanto a los actores principales, todos están ligados a la guerra mercenaria producida en Libia contra el pueblo, a los militantes terroristas de Al Qaeda y hermanos Musulmanes, que no tienen distingos, porque se concentran en las mismas personas –como el que fuera gobernador de Tripoli, miembro de Al Qaeda y luego Hermano Musulmán- , a guerras entre delincuentes en torno al control de los recursos y a guerras entre las familias del terrorismo islámico extremista, ligados unos al Qatar y a los Hermanos Musulmanes y los otros más a los wahabitas, conducidos por Arabia Saudita, todos al servicio del imperialismo, quien a veces apoya más a unos y otras a otros.. De hecho, a veces da la impresión de que el imperialismo, ha tratado de reconducir un poco la situación contra los exagerados excesos del islamismo radical apoyando sectores algo menos sectarios. En medio realmente, el pueblo masacrado y machacado, empobrecido y aterrorizado, aunque en la opacidad brutal de la información a la que somete el imperialismo sobre lo que ocurre en Libia, hay indicios también de que algunos de los episodios violentos contra las fuerzas fácticas o más poderosas, proceden de sectores gadafistas antiimperialistas disfrazados.

Luego el autor nos sigue queriendo intoxicar con otra de sus fabulosas intervenciones: “Ante semejante situación sería hasta comprensible la nostalgia por el derrocado régimen gadafista. Pero nada apunta a ello, de momento y pese a “algunos cantos de sirena del antiimperialismo occidental” que se abonan a la manida tesis de que “con Gadafi vivíamos mejor”. Todo un consuelo para los que enarbolan la revolución a distancia desde sus cómodas butacas pero no sufren nunca las consecuencias de sus “sesudos” cálculos geopolíticos y que, en el caso de Libia, olvidan precisamente la responsabilidad del sistema instaurado por Gadafi (El Estado de las masas o Jamahiriya) en la desestructuración social y política del país. El propio líder lo sabía perfectamente y ya advirtió de que su derrocamiento acabaría con el frágil equilibrio tribal y confesional en el que basó su poder. El problema aquí reside en sustanciar la responsabilidad tanto del que abre la Caja de Pandora como del que se dedica previamente a llenarla hasta que estalle ante su ausencia”

Aquí se demuestra una vez más la política editorial reaccionaria, denigrando un país que había sido capaz de enfrentarse durante mucho tiempo al imperialismo, que había llevado al pueblo a unos estándares de vida altísimos, los más altos e igualitarios de Africa, incluyendo mujeres e inmigrantes y ocultando las verdaderas responsabilidades del imperialismo y sus lacayos islamistas extremistas y mercenarios y no de Gadafi, en destruir el pueblo, en desestructurar la sociedad y las tribus que mantenían altos niveles de coherencia, homogeneidad y satisfacción. Hablar como hace el autor de los “cantos de sirena de los antiimperialistas occidentales” y de revoluciones a distancia y cómodas no merece ni comentar, pues confirma su política proimperialista y de desprestigiar a quienes denuncian consecuentemente el imperialismo.

Comentarios sobre el artículo “El endiablado pero a la vez esclarecedor escenario en Yemen” (19-X-2014) de Gara, firmado como Joseba Ugarte

Otro artículo plagado de falacias y mentiras desde la primera línea hasta la última, que demuestra las constantes paranoias de Gara-Mundua a favor de los Hermanos Musulmanes y contra los chiíes, la desaparición siempre de las responsabilidades más importantes, las del imperialismo, y la gran ignorancia histórica – o más bien tergiversación y manipulación de la historia- para justificar sus reaccionarias tesis.

En Yemen las fuerzas más progresistas y revolucionarias, las que siempre han luchado contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos locales –Saleh y sus monaguillos- y el baluarte americano siempre en apoyo de lo más reaccionario, Arabia saudita en este caso, han sido los hutis del norte, chiitas, y los amplios movimientos de izquierda y fundamentalmente laicos del sur, los que llegaron a constituir una republica socialista en Yemen del Sur y los que siempre han defendido a las clases oprimidas frente a los caciques pro sauditas y proamericanos.

Yemen es un lugar muy estratégico para los EEUU, junto al estrecho de Bab-el-Mandab, lugar de unión del océano Indico y del mar Rojo y de paso crucial de hidrocarburos entre Asia y Europa y América. Al igual que los EEUU han convertido a Somalia, otro lugar estratégico de gran importancia, en estado “fallido” para controlarlo mejor, han tratado en todo momento de mantener a Yemen sumido en contradicciones y guerras internas constantes, para mantenerla desactivada y “fuera de circulación”. El reaccionario Saleh, represor de los inconformistas y rebeldes hutis del norte y de las poblaciones de izquierda y empobrecidas del Sur, siempre ha contado con el apoyo del imperialismo norteamericano y de la oligarquía de Arabia saudita. Tras el gran fraude de la transición pactada entre el imperialismo y Arabia saudita, la rebelión, con sus altibajos ha sido constante, tanto en el norte como en el Sur. Decir que los hutis chiitas del Norte, que han avanzado militarmente hasta la capital en su protesta contra las nuevas oligarquías sucesoras de Saleh, que además no reclaman el poder sino más libertades y condiciones dignas, están manipulados por Arabia saudí, no puede ser más que una alucinación del autor, como lo es el hecho de decir y de hablar de la importancia de los Hermanos Musulmanes en Yemen, que nunca la han tenido, aunque eso sí, son parte de la burguesía y oligarquía del país. Y la presencia de Al Qaeda en el Sur, obra de los norteamericanos una vez más, es la coartada para bombardear y machacar el sur de izquierdas y pobre, y tratar de mantener la sublevación a raya con la excusa de Al Qaeda y mantener al país en guerra y desestabilizado.

Y decir como dice en el extracto en letra grande que “Riad considera a Los Hermanos Musulmanes, en Egipto y en Yemen, su principal rival interno en el mundo suní y no duda en utilizar todos los medios, o alianzas, para acabar con las expectativas de un movimiento islamista político que representa una amenaza a su primacía como potencia regional” es otra gran tergiversación de la realidad. No olvidemos que Riad y Arabia Saudí es unos de los perros de presa de EEUU para controlar el Medio Oriente, para crear desestabilización y caos, para alimentar y financiar mercenarios asesinos que vayan a Siria, Libia o Líbano y que los Hermanos Musulmanes, apadrinados por Qatar y Turquía, son el otro perro de presa al servicio del terrorismo imperialista. Lo que sucede es que a veces se pelean entre los perros de presa, para demostrar quién es el que más muerde, pero son lo mismo, son peleas entre terroristas y asesinos, peleas entre mercenarios. Es lo que pasó en Egipto también, y las guerras que se traen en Siria, en Libia, y otros lugares entre diversas facciones de criminales mercenarios. Son tan nefastos y asesinos los unos como los otros, tan enemigos del pueblo árabe los unos como los otros, y tan nefastos los unos como los otros.

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