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2010/03/14

Entrevista a Joan Cantarero, periodista autor de LA HUELLA DE LA BOTA

"El tema de los nazis siempre ha sido un asunto que quemaba entre las manos. Finalmente todos los gobiernos de la democracia han conseguido que España sea un refugio de nazis, como lo denuncian constantemente las organizaciones de víctimas del Holocausto."


DIAGONAL

Al término de la II Guerra Mundial el régimen franquista se convirtió en refugio y plataforma de los nazis... Por supuesto. España no sólo ha sido durante décadas un refugio para los nazis, tal y como lo documentamos en el libro, sino que lo sigue siendo. Por ejemplo, Hans Hoffmann, que fuera cónsul honorario de Alemania en Málaga, fue un importante miembro de la Gestapo, además de ser considerado por los servicios de espionaje aliado como el principal responsable de la presencia nazi en España durante el Franquismo. Otro personaje destacado que se refugió en España fue Otto Ernst Remmer, el jefe de la seguridad de Hitler, que murió en 1997 en Málaga. Y con anterioridad, desde el final de la II Guerra Mundial, contamos con la presencia del más conocido de todos, Leon Degrelle, o del general austríaco de las Waffen SS, Otto Skorzeny, jefe de la red Odessa, la organización de autoprotección creada por los nazis para la huida de sus jerarcas tras su derrota. Skorzeny en la década de los 60’ contribuyó de modo entusiasta a poner en marcha Cedade, el Círculo Español de Amigos de Europa.

El Franquismo nunca estuvo a gusto con Cedade, le dificultaba sus relaciones con EE UU, aunque se aprovecharon de ellos por su radical anticomunismo y sus medios económicos. No olvidemos la gran cantidad de dinero nazi que había llegado a nuestro país en forma de lingotes de oro con la esvástica para financiar a la España de Franco y a la reflotación del nazismo.

¿Y esto se ha mantenido?
Las policías de Alemania y Austria han apuntado siempre que España era un lugar clave en la fuga de criminales nazis y tenían pruebas de que con el Carnicero de Mauthausen, Aribert Heim, considerado el último criminal de guerra nazi, sucedía lo mismo. Tras ser localizado y desaparecer varias veces, en 2005 se sitúa de nuevo a Heim en el Estado español, concretamente en Cataluña.

Es entonces cuando la policía española empieza a investigar las conexiones nazis en España e identifica a tres sospechosos claves de haber ayudado a esconder a Heim. Se trata del noruego Fredrik Jensen, del alemán Herbert Schaeffer, y del austrÍaco Theodor Soucek. Jensen estuvo preso durante diez años tras la II Guerra Mundial, era amigo personal de Heim y ahora vive en Marbella. Schaeffer fue abogado del III Reich y ha sido investigado por EE UU por tráfico de obras de arte robadas. Y Soucek, oficial de las Waffen SS, fue condenado a muerte en Austria por ser un fanático activista que pretendía reconstruir el partido nazi y por ayudar a escapar a criminales de guerra, aunque consiguió huir a Sudáfrica y luego a España. Soucek fue uno de los promotores de la Werwolf, una organización secreta que se encargó de realizar atentados y sabotajes contra los Aliados. Los manuales de guerrilla que creó la Werwolf han sido utilizados continuamente, desde los servicios secretos británicos a al-Qaeda y, por supuesto, por grupos neonazis como Blood & Honour y Hammerskin.

Soucek, junto a Gerd Honsik, ha sido uno de los principales impulsores en la edición de revistas como Sieg a través de la Librería Europa y de la difusión de las teorías negacionistas publicando numerosos libros. Por su parte, Honsik fue detenido y extraditado por el juez Garzón en 2007 a Austria, donde le aguardaba una condena quebrantada a mediados de los ‘90 y un nuevo juicio.
Los nazis que han permanecido aquí publican, asesoran y aconsejan ideológicamente a favor de un IV Reich. Marcan la forma de pensar neonazi y eso se hace desde España y no sólo para la gente de aquí, sino también para el resto de Europa. Ahora que sus delitos han prescrito en sus países de origen, sería interesante saber si ahí se atreverían a escribir estos mismos manuales. A ver cuánto tiempo duran en libertad.

¿Cómo resumirías la actitud de los diferentes gobiernos españoles?
Pasividad absoluta y mirar para otro lado. El tema de los nazis siempre ha sido un asunto que quemaba entre las manos. Finalmente todos los gobiernos de la democracia han conseguido que España sea un refugio de nazis, como lo denuncian constantemente las organizaciones de víctimas del Holocausto.

Durante la época de Suárez y Calvo Sotelo estaba claro que no se iba a hacer nada. Pero tampoco han hecho nada ni González, ni Aznar, ni Zapatero. Bueno, sí hubo un cambio importante y fue la reforma del Código Penal de 1995, que incorporó como delito la apología del genocidio. Pero esta decisión no fue espontánea. Antes, la superviviente de Auschwitz Violeta Friedman tuvo que vivir un segundo calvario en España plantando cara al nazi belga de las SS Leon Degrelle y a Cedade. Para las direcciones del PSOE, desde la Transición, los nazis son simple y llanamente una mala hierba cuyas raíces han crecido tanto que, a su juicio, arrancarlas causaría más problemas que beneficios.

Todos los años desde el final de la II Guerra Mundial en España se celebra sin recato el aniversario del nacimiento de Hitler, algo impensable en el resto de Europa. España es diferente. No hace falta recurrir a informes extranjeros sobre la falta de colaboración de los gobiernos españoles en la persecución de nazis, el propio Estado con sus leyes en la democracia lo certificaba. Incluso durante el felipismo, que tuvo ministros como Jorge Semprún, que fue prisionero de los nazis en el campo de concentración de Buchenwald, o Múgica Herzog, que es de ascendencia judía.

Los ataques o agresiones ultras tiene eco, pero muy pocas personas conocen a los ideólogos de la extrema derecha…
Entre los seguidores de los grupos nazifascistas que organizan estas acciones violentas hay muchos que militan en organizaciones legalmente constituidas vinculadas a la extrema derecha. No se puede acusar a los líderes de estas organizaciones de estar detrás de estos ataques, porque sería mentir, pero también es cierto que nunca piden disculpas públicas por las acciones violentas que protagonizan sus afiliados. En torno a estas organizaciones legales que marcan el discurso, hay quien hace su interpretación y ejecuta la violencia. En cualquier caso, la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes son los líderes de las organizaciones ultras más radicales legalmente registradas en el Ministerio del Interior. Por eso publicamos sus fotos en el libro, y más ahora que no sólo pretenden jugar a la democracia sino incluso pretenden darnos lecciones acerca de su mal entendida libertad de expresión.

Algunas organizaciones ultras están preparando una nueva plataforma electoral para 2011…
Sí, sería el tercer intento de unificación. El primero se produjo de la mano de Democracia Nacional (DN), con la creación de la Plataforma de España 2000 (no confundir con el partido España 2000 creado posteriormente) que estaba liderado por los representantes y militantes de DN de entonces, como Ernesto Milá, Cristian Jorge Ruiz o Manuel Canduela. Ahora quien busca esa hegemonía es el líder del Movimiento Social Republicano (MSR), Juan A. Llopart, condenado por difusión de ideas genocidas a más de dos años y medio de cárcel. El nuevo proyecto cuenta con el partido España 2000, de José Luis Roberto, y el Frente Nacional, del ex falangista Fernando Cantalapiedra. Hay que tener presente que también se ha incorporado al proyecto el Movimiento Patriótico Socialista (MPS) del ex líder de Ultra Sur Alberto Ayala, que se ha disuelto e integrado en el MSR.

¿Cuál es la composición actual de los partidos ultras? ¿Qué posibilidades electorales tienen?
La ultraderecha está dividida en tres grupos. Por un lado están España 2000, Movimiento Social Republicano y Frente Nacional. A estos se podría unir en una operación nacional Plataforma por Catalunya (PxC). Por otro lado, está Alianza Nacional, un partido abiertamente nazi. Y por último, Democracia Nacional, el partido ultra más votado. Así que las probabilidades de éxito son mínimas.
Es la consagración del paso de la estética agresiva y neonazi que produce rechazo, de matones que ahora van camuflados de ejecutivos... Ahora simplemente mienten para tener votos y poder político, aunque no engañan a nadie con su discurso fascista. Hay que reconvertirse. No hay quien resista cien años metido en follones.
Quieren representación en las instituciones y el primer paso serían los ayuntamientos, pero éstos no dan dinero. El principal objetivo serían los parlamentos autonómicos, porque con el actual sistema de cálculo electoral es muy difícil entrar en el estatal. Un objetivo más realista es obtener representación en el Parlamento Europeo, pero deberían estar unidos. Así que su meta son las elecciones europeas de 2013, aunque el primer paso, intensivo, serán las locales y catalanas de 2011, donde tendrían alguna posibilidad autonómica en Tarragona, la provincia más frágil, la menos catalanista y donde tiene su fortaleza la PxC de Anglada. Basta ver las asignaciones económicas de cualquier grupo parlamentario europeo para saber qué supondría eso: les habrían ‘puesto la casa’.

2010/03/12

Aparece Jon Anza, otra víctima más de la guerra sucia

"... uno más en la terrible represión que Euskal Herria soporta desde décadas atrás en el tiempo en que nos toca ser observadores de excepción de la crueldad con que se manifiestan los estados español y francés contra nuestro pueblo."



Lo difícil es señalar al responsable con precisión. Pero lo cierto es que este capítulo es idéntico al del asesinato de Mikel Zabalza. Aquel conductor de autobuses nabarro que un día tuvo la desgracia de cruzarse con las sospechas de la guardia civil de Intxaurrondo, igual que les ocurrió a los jóvenes asesinados en Almería décadas atrás.

Fue detenido y desaparecido, la alarma social obligó a que se respondiese a la pregunta de donde estaba Zabalza. Y su cuerpo apareció, en un río. La versión oficial fue que se había arrojado al río para huir de los guardias que le custodiaban, lo chusco del caso es que no sabía nadar.

No se explica que un detenido sea llevado sin conocimiento judicial a un río, ya que esto tendría una explicación cabal tan solo en el marco de unas diligencias sumariales.

Pero, ¿quién es la Guardia Civil para llevarse clandestinamente a un detenido a un lugar apartado cuando llueven las denuncias de malos tratos y torturas y el relator de la ONU, todos los años señala la habitualidad de los malos tratos a manos de los cuerpos policiales en el Estado Español?. En otro capítulo similar, el de los detenidos en Arrasate otra visita a un río del lugar se ha saldado con la imputación de cuatro agentes de la lucha anti ETA por torturas. Eran Igor Portu y Sarasola.

La facultad de hacer aparecer y desaparecer militantes por parte del estado y sus cuerpos armados, está unida a la oportunidad política o a la presión mediática. Si los media banalizan los hechos y logran crear un manto de silencio entorno al caso, el estado se repliega y no dice esta boca es mía.

Sucede con las FOP españolas en los casos de Pertur y Naparra o con la Gendarmería en el caso de la desaparición del militante de Iparretarrak, Larre.

Si se quiere cambiar de gobierno se rescatan los restos de Lasa y Zabala y la Brunete Mediática de la ultraderecha española, los Vocento, El Mundo montan el show acusando de terrorismo de estado al gobierno del PSOE, en una maniobra perfectamente calculada para potenciar al partido de Rajoy.

Zabalza tenía que aparecer y apareció. Y los media del régimen se encargaron de diluir las causas de su muerte.La autopsia aclaró que tenía agua que no era del río en los pulmones, algo que los jueces jamás investigaron y el caso se quedó en el mismo lugar en que se encuentran otros casos similares, en el olvido más absoluto.

Su perfil no daba para mantenerlo desaparecido y apareció.

Luego ha sucedido lo de Jon. Once meses, once, dicen que estaba el cadáver en la morgue de Touluse. Una nimiedad frente a los años que pasaron los restos de Lasa y Zabala en otra morgue alicantina.

Da la impresión de que los muertos por el terrorismo de estado tienen un excelente uso político para los políticos del sistema.

Ahora tratan de presentar su asesinato como una muerte natural. Un ataque al corazón sufrido por una persona con un cáncer terminal. Ya, pero lo que la gendarmería,(que ha sacado a la luz el cuerpo por orden del Gobierno Sarckozy), debe aclarar es en que zulo del territorio francés fue interrogado hábilmente Jon Anza para sufrir el infarto que le ha llevado a la muerte.

Esto es lo que queremos saber todas las personas con sensibilidad democrática. No es casual que el cuerpo aparezca después de que dos diarios de la izquierda institucional, le Monde y Liberation publicasen la noticia de que la pista para- policial española era clamorosa en el secuestro, interrogatorio y asesinato de Jon.

Mención especial merece el reciente artículo de Liberation. En él, su experto en asuntos de ETA, excelentemente relacionado con la lucha policial francesa contra la organización armada vasca afirmaba que Anza fue secuestrado por policías españoles a los que se les fue la mano, llevándole a la muerte.

Esta afirmación de Liberation ha surtido efecto. El gobierno francés viene a decir a Zapatero y al PP que no está dispuesto a encubrir otro asesinato para – policial español en territorio francés. Y así lo ha hecho, haciendo aparecer un cadáver depositado en el lugar en que fue hallado por elementos policiales y encubierto hasta que en la prensa francesa se comenzó la investigación.

De la investigación digamos que solo comenzó después de que su familia, amigos, círculos de refugiados vascos en Iparralde y organizaciones abertzales del norte de Euskal Herria llamaron a iniciar su búsqueda en la misma estación de tren en la que se perdió su pista.

A su tesón se debe el que la fiscalía comenzase a tomarse en serio la hipótesis del secuestro, al mismo tesón el inicio de las informaciones en la prensa francesa de centro – izquierda que han llevado el nerviosismo al gobierno de la derecha hasta hacerle tomar la decisión de dejar de encubrir este asesinato para – policial, uno más en la terrible represión que Euskal Herria soporta desde décadas atrás en el tiempo en que nos toca ser observadores de excepción de la crueldad con que se manifiestan los estados español y francés contra nuestro pueblo.

Con Telesforo Monzón aprendimos que en casos como este debemos tomar al amigo muerto sobre nuestros hombros y continuar el camino. No esperamos nada de las encubridoras instancias judiciales españolas, en ellas no hay justicia para el pueblo trabajador vasco, pero sí les decimos sin estridencias, con convicción, con sosiego y mayoría de edad políticas a Ares, Zapatero, Basagoiti, Rajoy, que sabemos lo que el estado que tratan inútilmente de imponernos ha hecho con Jon Anza. La represión es en balde, es una cuestión de higiene democrática romper con el estado para-policial, nuestro futuro en libertad se llama Independencia y el proyecto por el que luchamos es el de una República Vasca que queremos socialista.

El asesinato de Jon Anza nos confirma en lo acertado de nuestro esfuerzo por conseguirlo. Concluimos con una petición al gobierno francés: digan donde están los restos de Pertur, Naparra y Larre. Todos los desaparecidos sin excepción deben ser rescatados, sus familias tienen derecho a descansar en paz.

2010/03/10

La Transición en el Estado español: 1970-1983 (I). Del proceso de Burgos a la Operación Ogro

"Pero el franquismo estaba lejos de desmoronarse. A pesar de las dificultades y de la evidente decrepitud física del propio Franco, contaba con una base social aún muy amplia en el Estado español y con apoyos del Ejército y de la oligarquía, además de la evidente complicidad de los EEUU..."

Compilación del libro "ETA 1958-2008. Medio siglo de historia", del autor Iker Casanova(http://www.txalaparta.com/). Notas de Wikipedia y Gara. Trascrito y extractado por Grupo PFP para La Haine.org


El proceso de Burgos
En agosto de 1970 el Gobierno anunció su intención de realizar en un Tribunal Militar en Burgos un macrojuicio contra ETA en el que se encausaran las principales actividades de esta organización en los años 1968 y 1969. Habría dieciséis acusados. Para seis de ellos se pedía pena de muerte por haber decidido la ejecución de Melitón Manzanas (el 2 de agosto de 1968 muere como consecuencia del primer atentado de ETA Melitón Manzanas, un emblema de la represión franquista en Euskal Herria. Este policía español fue jefe de la Brigada Política Social de Gipuzkoa, y ha sido considerado el máximo exponente del terror franquista en el territorio vasco), acción de la que se acusaba directamente a Izko de la Iglesia, y para el resto de condenas entre 12 y 70 años de prisión.

Este juicio llevaba meses preparándose y el que sería fiscal del caso, el capitán Antonio Troncoso, había manifestado públicamente que el Ejército había elaborado un completo informe sobre la historia de ETA y su posible evolución, por lo que cabía entenderse este movimiento como la culminación de un análisis político profundo por parte del poder dominante en el Estado español. La intención era escenificar públicamente la liquidación de ETA y la victoria del Estado sobre la incipiente insurgencia armada vasca. Con la dirección de ETA detenida, el Régimen creía que había cercenado de raíz al nuevo movimiento y sólo restaría ahora, mediante un proceso ejemplarizante, juzgar, condenar, y en su caso, ejecutar a los dirigentes del grupo para disuadir a posibles continuadores.
Sin embargo, pocas veces en la historia política de nuestro país se habrá producido un error de cálculo mayor. Es evidente que los diseñadores de esta estrategia consideraban que ETA era un grupo aislado, surgido de la radicalización más o menos irracional de un grupo de jóvenes sin una conexión social profunda. Pero en realidad ETA era, y lo fue sobre todo en la época del Juicio de Burgos, la respuesta de una sociedad que se negaba a seguir contemplando cómo sus derechos más elementales eran sistemáticamente vulnerados. El Juicio de Burgos haría que ETA, representada en ese puñado de jóvenes a los que el Estado quería ejecutar, se convirtiera en la expresión de la identidad colectiva del pueblo vasco, que asumiría como propia, al margen de divisiones políticas, la tarea de la defensa de esos militantes logrando en este empeño el mayor éxito movilizador de su historia.
Cuando llega la noticia de la convocatoria del juicio para el mes de diciembre, las dos ramas en las que recientemente se había dividido ETA (ETA Quinta y ETA Sexta), emprenden la tarea de dinamizar las protestas populares. Existían precedentes, como los de Sarasketa y Arrizabalaga, en los que unas condenas de muerte ya impuestas habían sido revocadas gracias a la presión popular. Ahora que el caso se iba a repetir, previsiblemente multiplicado, las expectativas de conseguir una importante reacción social estaban justificadas. Sin embargo, ambos sectores estaban muy debilitados por la escisión. Aún así, el enorme sentimiento de solidaridad con los procesados facilitaría que durante los meses previos al juicio se realizara un trabajo de aproximación a otras organizaciones y sectores sociales que fue generando un clima de agitación que estallaría en las semanas del juicio. Pero ya antes de diciembre se estaban empezando a producir manifestaciones y otras muestras de rechazo a este proceso.
Ambas ramas de ETA emprendieron además sendas acciones armadas destinadas a condicionar el desarrollo del juicio. Bajo el control de Sexta quedó un grupo de militantes, a los que se conocería como “los topos”, que ya desde antes de la escisión habían estado trabajando en un audaz plan para la liberación de los presos en la cárcel de Burgos, la Operación Botella. Este grupo estaba trabajando en la excavación de un túnel que, desde el sistema de alcantarillado, permitiera el acceso a la prisión para liberar así a los compañeros presos. Tras meses de trabajo e innumerables vicisitudes el plan estaba muy avanzado pero un último muro de hormigón que no pudieron atravesar impidió a “los topos” culminar días antes del inicio del juicio una acción que hubiera dado un espectacular vuelco a la situación.
Aunque este movimiento no pudo materializarse y permanecería en secreto durante mucho tiempo, la acción diseñada por ETA Quinta sí tendría una gran repercusión. El día 1 de diciembre de 1970 un comando de esta organización secuestró cerca de su domicilio en Donostia al cónsul honorario de la República Federal Alemana en la ciudad, Eugen Beihl. El detenido fue llevado hasta una pequeña localidad de Zuberoa y al día siguiente se anunció que su suerte quedaba ligada a la de los procesados en Burgos. El secuestro del cónsul provocará una frenética actividad diplomática, tanto alemana como francesa, para lograr su liberación realizando aproximaciones a los entornos de refugiados vascos en Iparralde, pero estas gestiones resultarían infructuosas.
El 3 de diciembre de 1970 se inició la vista en Burgos. A partir de ese momento se produce una escalada de movilizaciones que superará las fronteras de Euskal Herria y que pondrá al régimen fascista y a la lucha del pueblo vasco en el primer plano de la actualidad política internacional. Ese día Gipuzkoa vivió una jornada de huelga general que fue también seguida en los demás herrialdes. Las zonas obreras de Bizkaia se volcaron en la protesta. Los días siguientes, movimientos obreros políticos de todo signo se sumaron a las movilizaciones que, a pesar de los esfuerzos de todos por rentabilizarlas, fueron menos partidistas y más populares que nunca. El día 4 se decretará el estado de excepción en Gipuzkoa durante tres meses. El día 8 de diciembre un policía de paisano mata en Eibar al joven Roberto Pérez en medio de una jornada de huelga general en la localidad.
Mientras tanto en Burgos, con una ciudad militarmente tomada y en una sala convertida en búnker por las fuerzas policiales, el proceso transcurrirá por unas cauces muy distintos a los previstos por sus instigadores. El juicio duró siete días consecutivos, entre el jueves 3 y el miércoles 9 de diciembre. Los encausados contaban con un gran equipo de abogados (personalidades conocidas como José Antonio Etxebarrieta, a su vez militante de ETA [sufrió una grave enfermedad que le había postrado en una silla de ruedas, lo que le había obligado recientemente a abandonar la militancia activa en ETA. Fue considerado el abogado más importante de entre los que participaron en la defensa en el Juicio de Burgos. Falleció poco después de este juicio], quien asumiría el mayor peso en la defensa), que se encargará de demostrar la evidente falta de respeto a los derechos de los procesados que se ha dado a lo largo de todo el proceso, desde la tortura a la nula base probatoria de las acusaciones, además de deslegitimar todo el entramado pseudojurídico con el que el franquismo trataba de legitimar su dictadura.
Los testimonios de los acusados tendrán una gran carga política y simbólica. Invirtiendo las tornas los acusados se convertirán en acusadores y de uno en uno irán desgranando sus cargos contra el Régimen, denunciando la opresión de los trabajadores y del pueblo vasco, la persecución del euskera, la tortura... A la vista del cariz que están tomando los acontecimientos, la actitud del tribunal se hace más agresiva hacia los acusados impidiendo a éstos expresar con claridad sus razonamientos. Aun así van sucediéndose las declaraciones de calado político. Varios acusados se declaran prisioneros de guerra y piden acogerse a la Convención de Ginebra, Gorstidi se proclama revolucionario, Larena defiende el internacionalismo proletario, Gelesaga se niega a reconocer el tribunal...
El último en declarar es Mario Onaindia, quien al terminar su declaración grita “Gora Euskadi Askatuta!” levantando el puño y dando un paso adelante por lo que varios miembros del tribunal echan mano de sus sables y el público comienza a entonar el Eusko Gudariak (en castellano se traduce como “guerreros vascos”, es una canción popular combativa). Es 9 de diciembre y la vista oral ha concluido con un vuelco de la situación inicial motivado por lo acontecido en la sala y en las calles.
Aun así se mantienen las peticiones fiscales, incluyendo las de pena de muerte, y desde ese momento una espada de Damocles empieza a pender sobre la cabeza de seis de los acusados.

A partir de entonces se sucedieron manifestaciones, huelgas, encerronas, manifiestos, actos de sabotaje y todo tipo de muestras de desaprobación contra el juicio. El objetivo es ahora condicionar las sentencias. En el Estado español y en el resto de Europa también se dan importantes movilizaciones. Las primeras llevan al Gobierno a declarar la suspensión de la limitación del tiempo en la detención y con esa medida procede a detener a cientos de dirigentes de movimientos políticos. En el Estado francés, República Federal Alemana, Italia, Suecia, Dinamarca... se producen decenas de concentraciones llegándose en algunos casos a atacar las delegaciones diplomáticas españolas. En Milán, un joven estudiante muere por los disparos de la policía en una manifestación. Además, Beihl continua secuestrado.
La tensión es tal que dentro del Régimen empezarán a aparecer fisuras. Para los más ultras la pérdida de control en las calles viene motivada por las tímidas medidas aperturistas que los llamados tecnócratas, ligados al Opus Dei, han puesto en marcha en los últimos años para liberalizar la economía y la política española de cara a una posible integración en la Comunidad Europea. Para estos sectores duros la situación requiere de una mayor contundencia represiva y de una reafirmación de los principios fascistas del Régimen. La Falange y el Ejército respaldan estas tesis. El Régimen acosado, trata de articular una reacción política y convoca una manifestación en Madrid en la que miles de personas aclaman al Caudillo. En diversas ciudades españolas se realizarían manifestaciones de apoyo al Ejército, pero en una dinámica defensiva, ya que la batalla de la opinión pública está perdida.
El día 25 de diciembre Beihl es liberado y ETA Quinta emitirá un comunicado en el que manifiesta que:

"Nuestro objetivo ha sido atraer la atención del mundo entero sobre la existencia de nuestro pueblo y sobre la inquebrantable voluntad de lucha por su liberación integral: independencia nacional y la instauración de un moderno estado vasco, democrático, euskaldun y socialista".
(Comunicado, Diciembre 1970)
ETA Quinta había obtenido una gran rentabilidad publicitaria del secuestro. La decisión de liberar a Beihl evitó sumir a la organización en el trance de tener que cumplir sus advertencias y pudo ser presentada como un acto de generosidad.
El 28 de diciembre, se hace público el veredicto, que refleja el triunfo del sector duro del Régimen. Jokin Gorostidi, Xavier Izko y Teo Uriarte son condenados a dos penas de muerte cada uno. Onaindia, Dorronsro y Larena son igualmente condenados a la pena capital, y el resto de los acusados, excepto Arantza Arruti que resulta absuelta, a penas que oscilan entre los 12 y los 70 años de prisión. Esta decisión, promovida por los altos estamentos militares, no refleja una fortaleza real. En los días siguientes las presiones populares y diplomáticas se redoblarán hasta el punto de hacer imposible la aplicación de estas condenas. El día 30, en un movimiento probablemente calculado de antemano, Franco anuncia la conmutación de las penas de muerte por cadenas perpetuas. En las horas previas, varios gobiernos han solicitado públicamente la anulación de las condenas, entre ellos el del Vaticano. Igualmente se han producido las manifestaciones entre las que destacan las de Baiona y Maule, que con 10.000 y 1.500 participantes respectivamente constituyeron las mayores movilizaciones realizadas hasta la fecha en Iparralde.
A pesar de que el franquismo había tratado de reconducir la situación, con las movilizaciones de apoyo a Franco y la doble maniobra de condenas de muerte e indulto, la crisis de diciembre de 1970 había supuesto verdaderamente el comienzo del fin de la dictadura. Los anhelos de los tecnócratas para construir una dictadura presentable saltaban hechos añicos ante la reacción ultra. Detenido el tibio intento reformista, el Régimen bascularía hacia posiciones más reaccionarias, lo que redundaría en la aceleración de su proceso de descomposición. Señalado por la opinión pública internacional y acosado por una oposición interna que empezaba a tomar cuerpo, el Régimen resulto juzgado y condenado en Burgos.
Pero el franquismo estaba lejos de desmoronarse. A pesar de las dificultades y de la evidente decrepitud física del propio Franco, contaba con una base social aún muy amplia en el Estado español y con apoyos del Ejército y de la oligarquía, además de la evidente complicidad de los EEUU, que había mantenido un absoluto silencio durante este proceso (presidencia de Richard Nixon). Sobre estas bases se produciría el enroque del núcleo del franquismo que provocaría que los últimos años de la dictadura fueran los más duros, represivamente hablando, desde la posguerra.
Aprendida la lección de la derrota de Burgos, el Estado pasaría a enfocar la represión de una nueva manera. No volverían a realizarse procesos masivos y los militantes de ETA serían eliminados sin trámites siempre que se pudiera. Más tarde haría su aparición la guerra sucia. En esta tarea un personaje jugaría un papel central, el vicepresidente del Gobierno, almirante Luis Carrero Blanco, que se encargaría de la creación de un nuevo servicio de inteligencia militar, el SECED, y de diseñar las líneas maestras de la represión.

Operación Ogro
A lo largo de 1971 un grupo de militantes de ETA Había comenzado a desplazarse a Madrid con asiduidad. Los objetivos de estos desplazamientos eran varios. En el plano político se trataba de contactar con organizaciones de izquierda de cara a hipotéticas alianzas o colaboraciones. En un plano más ligado a la acción armada, se estaba evaluando la posibilidad de crear en Madrid algún tipo de infraestructura de seguridad fuera de Euskal Herria, así como aprovechar las posibilidades de la ciudad para realizar acciones de abastecimiento de material. Finalmente, se estudiaría la posibilidad de realizar acciones armadas. Entre estos militantes se encontraba Argala, que desde su incorporación a ETA V se había convertido en liberado asignado nominalmente al Frente Cultural de Bizkaia. A pesar de ello, y dadas las necesidades de la organización, no tardaría en ser requerido para participar en acciones armadas.

A finales de 1971 Argala conocerá en Madrid a una pareja que sería de crucial importancia para el futuro. Se trata de Alfonso Sastre, prestigioso dramaturgo, afiliado al PCE y su compañera Eva Forest, médico y escritora catalana. A través de ellos, Argala va a tomar contacto con una serie de personas que están dispuestas a colaborar con ETA en la capital, la mayoría de ellas pertenecientes al PCE. Entre los frutos de estos contactos destacará una valiosa información que llega a manos de ETA a principios de 1971: el almirante Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno, acude todos los días a misa a la misma hora a una iglesia del centro de Madrid, en la calle Serrano. A pesar de la importancia de la información ETA, por diversas cuestiones de carácter interno, no tomaría una decisión al respecto hasta finales de año. En los últimos meses de 1972 Argala y otro militante, José Luis Pérez Beotegi, Wilson, establecidos definitivamente en Madrid remiten a la dirección un plan que es aprobado y puesto en marcha: se trata de secuestrar a Carrero y proponer su canje por la libertad de todos los presos políticos del Estado con condenas mayores de diez años de prisión, pertenecientes la gran mayoría, unos 150, a ETA.
Carrero, junto al príncipe Juan Carlos y al propio Franco era una de las únicas personas tan sensibles para el Régimen que hacía suponer que podría obligarle a aceptar un acuerdo de estas características. Dada la avanzada edad de Franco no era un secreto para nadie que su fallecimiento era inminente. El propio Régimen había preparado esa transición al detalle. La Ley de Sucesión de 1947 había definido a España como un Reino y había otorgado a Franco la potestad de elegir al sucesor. Para ello había designado heredero de la corona a Juan Carlos de Borbón, saltándose a su padre que, en términos dinásticos, era el legítimo heredero. El motivo de esa maniobra era forjar al futuro rey a su sombra e imbuirle de la ideología adecuada. Tras ser educado en los principios fascistas, Juan Carlos es nombrado oficialmente heredero en julio de 1969. Pero por encima del símbolo que suponía la corona, era necesario un hombre fuerte que supiera dirigir el país con puño de hierro y evitar que el Régimen se disolviera en pugnas entre los diferentes sectores de la derecha.
Y ése era precisamente el papel que Franco tenía reservado para el almirante. Era difícil encontrar al margen de Carrero a otra persona que pudiera ser unánimemente aceptada entre las diversas familias políticas. Carrero también contaba con un importante currículo como represor. Había sido presidente del Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo (precedente del TOP), y había protagonizado la relación entre el Estado español y la CIA. En los últimos tiempos había organizado los nuevos servicios secretos españoles, el SECED, y había dirigido la política anti-insurgencia.

La persona de Carrero era de una importancia tan vital que se creía viable la opción del canje y en todo caso, una negativa daría como resultado la ejecución del almirante, lo que tendría un efecto político devastador sobre el Régimen. De hecho, si no se optó desde un primer momento por esa opción fue únicamente por la sensibilidad de ETA hacia sus presos, cuya salida de prisión mediante fugas se había demostrado enormemente complicada. A principios de 1973 un grupo de militantes encabezados por Argala, Wilson y Javier Larreategi, Atxulo, empiezan a preparar el plan para el secuestro. Dado que el almirante fue bautizado por los mismos militantes como el Ogro, por su aspecto físico, el operativo recibiría el nombre de Operación Ogro.
Tras examinar el lugar y los alrededores, así como las medidas de seguridad, sorprendentemente mínimas, para un vicepresidente de Gobierno, se elaboró un primer plan. La acción presentaban una enorme complejidad, puesto que suponía reducir a Carrero dentro de una enorme iglesia, situada en el centro de Madrid, frente a la Embajada de EEUU, y transportarlo hasta un local en el que permanecería retenido, en el Paseo de la Castellana (una de las principales arterias de la capital y muy cercana). Laboriosamente se van diseñando las diferentes etapas de la acción y finalmente se formula un plan definitivo. Este plan suponía un enorme despliegue de medios porque exigía la actuación simultánea de tres comandos, así como el alquiler de pisos para alojarlos, lonjas y vehículos. Incluso se había previsto establecer una especia de hospital de campaña en un piso franco para el caso en que algún militante resultase herido.
En la primavera de 1973 el trabajo está casi concluido y la actividad es frenética. En mayo, en el comité Ejecutivo celebrado en Getafe, los miembros del Frente Obrero son informados parcialmente del operativo. Pero cuando sólo faltaban unos días para la fecha señalada, un suceso fortuito hace saltar el plan por los aires. Unos ladrones entran en la lonja destinada a ser el alojamiento del secuestrado y al ser descubiertos por un sereno se entabla un tiroteo. El suceso es de suficiente entidad para que los militantes que han alquilado el local teman que alguna comprobación policial pueda detectar que el contrato se ha realizado con documentación falsa, por lo que se decide abandonar este local y suspender el plan hasta conseguir uno nuevo. Cuando llevaban varios días en esta búsqueda llega una noticia que parece desbaratar por completo el proyecto: el 9 de junio Carrero Blanco es nombrado presidente del Gobierno. Aunque el almirante era ya el hombre fuerte del Estado, el nuevo cargo, por su carga simbólica, ha de suponer un reforzamiento en las medidas de seguridad, y además se puede prever un cambio en sus costumbres. Desalentados por todo ello y ante la inminente celebración de la asamblea de la organización, los militantes abandonan temporalmente la Operación Ogro.
En septiembre de 1973 el comando regresó a Madrid. El grupo estrenaba nombre, comando Txikia, en honor de un recientemente fallecido militante. Al grupo se había incorporado un nuevo miembro, en calidad de responsable, Kizkur. Tal y como sospechaban, las medidas de seguridad se habían reforzado. Al presidente lo protegían tres nuevos guardaespaldas, por lo que la opción del secuestro se convierte en inviable. El planteamiento ahora es el de ejecutar al almirante, por las razones políticas que antes habían llevado a definirlo como la pieza clave para la pervivencia del franquismo sin Franco. Sin embargo, aunque Carrero seguía asistiendo a la misma iglesia y a la misma hora, la opción de eliminarlo se presenta problemática, dadas las nuevas medidas de seguridad.
Por otro lado y lada la desazón que produjo en la organización despedirse de la posibilidad de un canje de prisioneros, otro comando fue encargado de intentar realizar el secuestro de otra personalidad con el objetivo de intentar realizar una operación de intercambio. Para esta acción fue seleccionado el ex ministro de comercio, Alberto Ullastres, que en calidad de miembro destacado de la facción opusdeísta del Gobierno, era una persona de gran importancia y estaba encargado de las relaciones con la Comunidad Europea. El 7 de noviembre se intentó la captura de Ullastres, pero el diplomático no se encontraba en su domicilio en esas fechas y finalmente el plan no prosperó.
En cuanto a Carrero, tras varias semanas de análisis de las diferentes posibilidades para ejecutar la acción contra su persona, se han descartado ya todas las opciones barajadas, por juzgarlas imposibles o muy arriesgadas para los militantes o para terceros, y se está a punto de desistir. Pero un hallazgo casual reaviva la esperanza. En uno de los recorridos por las inmediaciones de la iglesia uno de los militantes encuentra un semisótano en alquiler en la calle Claudio Coello, paralela a Serrano, donde se sitúa el templo. Dado el sentido en el que está regulado el tráfico, el coche de Carrero ha de pasar todos los días por esa misma calle, que además es muy estrecha. De ahí surge la idea definitiva. Los militantes deciden alquilar el local, haciéndose pasar por escultores, y desde él perforar en el subsuelo un túnel hasta la calle. Luego excavarían en perpendicular al túnel un hueco formando una T, y a lo largo del palo corto de la T depositarían unas cargas explosivas que harían estallar al paso del coche del almirante.
Recibido el visto bueno de la dirección la acción se debería ejecutar cuanto antes. El sótano se alquiló el 10 de noviembre y el túnel se excavó entre los días 7 y 15 de diciembre, en unas condiciones realmente penosas por lo angosto de la galería y las filtraciones de gas en la misma. Tras varios retrasos se determina que la acción se realizará el día 20 de diciembre. A las 9'35 de ese día, el coche de Carrero enfila la calle Claudio Coello y al pasar junto al Austin que los militantes han colocado como señal, un miembro de ETA disfrazado de electricista hace detonar los 75kg. de dinamita que se habían instalado en el subsuelo, provocando la muerte en el acto de los tres tripulantes del Dodge Dart del presidente, Carrero, su chófer y su guardaespaldas. Las fuerzas de seguridad trasladadas al lugar de los hechos tardan unos minutos en darse cuenta de lo sucedido. La magnitud de la explosión había sido tal que el coche del presidente había salido propulsado por los aires hasta caer en el tejado del edificio anexo, por lo que los agentes pensarán que se ha tratado de una explosión accidental de gas y que no ha afectado al coche de Carrero. Para cuando la policía se percata de lo ocurrido los autores de la acción ya han huido de la zona.
La salida del comando de Madrid no será fácil, dada la alerta generada por el magnicidio. Inmediatamente se empiezan a suceder en la ciudad detenciones de personas políticamente activas, hasta sumar más de un centenar, aunque la policía no llegará a los autores ni a sus colaboradores. Aun así, ya desde el primer momento se filtran una serie de nombres que demuestran que la policía ha hallado pistas suficientes para identificar a parte de los responsables de la acción: Argala, Wilson, Atutxo, Josu Urrutikoetxea, Joseba Abaitua... A finales de diciembre, ETA organizará en Iparralde una rueda de prensa con cuatro encapuchados que aseguran ser los autores materiales de la acción, con la intención de aliviar la presión policial en Madrid y facilitar la huida del comando real, además de los fines propagandísticos. Pero no será hasta principios de enero cuando el comando pueda llegar sano y salvo a Iparralde.
El terremoto político ya se ha producido. La misma noche del atentado ETA hará público un comunicado de reivindicación en el que además de calificar la acción de respuesta a las muertes de los militantes de la organización acaecidas hasta ese momento afirma que esta acción servirá para acelerar las contradicciones dentro del entramado de poder de la dictadura.
“Por ello consideramos que nuestra acción llevada a cabo contra el Presidente del Gobierno español significará sin duda un avance de orden fundamental en la lucha contra la opresión nacional y por el socialismo en Euskadi y por la libertad de todos los explotados y oprimidos dentro del Estado español”.
(Comunicado, 20/12/1973)


A pesar de que la desaparición de Carrero estaba destinada a trastocar los planes de Franco de forma trascendental, las direcciones de muchos grupos políticos de la oposición la critican, celosos del protagonismo adquirido por ETA. Desde el lehendakari Leizaola, del PNV hasta las direcciones de ETA Sexta, MCE o del PCE lanzaron sus críticas cuestionando la validez de los métodos de lucha empleados o minusvalorando la repercusión de esta acción. La prensa del Régimen, anonadada por las dimensiones del golpe recibido, trató de buscar complicidades lejos de Euskal Herria para no reconocer la capacidad operativa de ETA. Circularon teorías que apuntaban a grupos extraños o a peregrinas conspiraciones como responsables del magnicidio: miembros del IRA, de la OAS, mercenarios... e incluso la CIA, que se estaría así desembarazando de un aliado molesto. ETA se ve obligada a emitir un total de cuatro comunicados en los últimos días de diciembre al objeto de desmentir el cúmulo de elucubraciones que se venían haciendo en la prensa y lanzando desde otros ámbitos políticos. Más tarde, en verano de 1974, se emitirá un documento firmado por el comando Txikia en el que se analizarán con mayor profundidad todas estas cuestiones.
Pero aunque a ciertos niveles se mantuviesen estas polémicas, en la calle la práctica totalidad de las personas opuestas a la dictadura habían recibido con alborozo la eliminación del sucesor de Franco. Más allá del sentimiento de venganza contra uno de los pilares de la dictadura, las consecuencias políticas de la acción no se le escapaban a nadie y la sociedad vasca, la del Estado español y los sectores más informados de la opinión pública internacional contemplaron con asombro cómo un grupo armado vasco, en una acción sin precedentes, había dinamitado los planes de continuidad del franquismo.
Conscientes de esta sensación, y de lo novelesco y espectacular de la ejecución del atentado, ETA intentó aprovechar el filón propagandístico y encargó a la escritora Eva Forest la elaboración de un libro que recogiera los pormenores del atentado, además de sus justificaciones políticas. El proyecto se materializó a partir de la larga entrevista de Forest con los miembros del comando Txikia en marzo de 1974 en la villa del veterano anarquista Marc Legasse en Ziburu. Tras realizar el oportuno maquillaje por razones de seguridad, el libro vio la luz, firmado con el seudónimo de Julen Agirre y se convirtió rápidamente en un auténtico best-seller de la clandestinidad.

2010/03/08

Musika bildumak

"Erlijioak aipatzen digu transzendentziaren boterearekin badirela gauza batzuk transmititu ezin direnak, adierazkaitzak edo kontaezinak direnak..."

Ritxi AIZPURU (Musika argitaratzailea)
Edukitzailearen mirespena, karkasaren benerazioa. Musika egitea artea da, baina agian arte guztiek ez dute balio berbera sortzen jendearengan.

Musika egileak batzuetan badu zerikusirik balio horren neurriarekin. Kantu baten, disko baten edo musika sorkuntza baten balioa hainbat modutan neur daiteke. Neurketa bera, agian, ez da oso komenigarria egitea. Dena ongi egon daiteke, edo ez. Lan baten balioa sortzen dituen trukaketa intelektualen batuketa baino ez da. Batuketa politikoak, metafisikoak, estetikoak, filosofikoak. Abstrakzioak dekoratua baino ez du edertzen eta nabarmentzen, hots, forma hutsa edo forma purua. Gehienetan ez dago mezu politiko askatzailerik.

Kantuak izateko, lehenbizi «portaera komunikatzailea» (Habermas) izan behar du. Formalismo kontzeptual eta egiturazkoak, maiz, ikusle eta entzule mordoa uxatu egin izan du. Erlijioak zerikusi handia du parafernalia kontzeptual honekin. Erlijioak aipatzen digu transzendentziaren boterearekin badirela gauza batzuk transmititu ezin direnak, adierazkaitzak edo kontaezinak direnak, erlijioa bera da adibiderik sendoena. Kultua bilatzen da eta galdera guztiak soberan daude. Kritikarako biderik ez da.

Musikarekin antzekoa gertatzen da. Bada industria handi bat antolatzen ari dena forma hutsaren kultua, zeinak ezereztasuna ospatzen duen, edukiaren hutsa. Botereak kode eta hizkuntza hori era ezin hobean kudeatzen du. Musika industriaren eraldaketa dator eta sektorean dauden enpresek garbi izan behar dute talentuak zaindu eta bultzatu egin behar direla. Talentu berrien bila ibili eta disko berriak argitaratu. Munduan diskoetxe indartsuenek egiten dutenaren ispiluan begiratzeak arazoak ekar ditzake.

Musikaren euskarri nagusia, CDa, goitik behera dator eta azken zukuraino fondo edo funts katalogoan oinarritzea diru iturria, latza da, laster batean agortuko baita. Kantu bera hogei aldiz saldu nahi denean zerbaiten adierazgarri da. Modu horretan ez da kultura bat eraikitzen. Kontsumo azkarreko produktuak atera nahi dira karkasa edo edukitzailearen deigarritasunean jarri piztutako kandela bat, berriro erlijioarekin egin dugu topo. Eskaintzaren plazer dinamika horretan musika bera da galtzaile.

Gero eta musika cofre gehiago saltzen dira, helburua salmenta arina eta azkarra. Beste helburu bat, musika opari bezala hartzea. Erosleak ez du musika hori entzungo, baina arazo edo lan nekeza kenduko dio opari egileari: opari bila denbora galtzea. Kutxa eroslea bitartekaria da eta cofre horrek jabearen eskuetan dagoenean balio handi bat galtzen du. Itxura eta forma ez da helburua. Formak existitu nahi badu, zerbait adierazteko da. Formak funtsik gabe ez du formarik, formalismo hutsa da. Edukiak transmititu behar du musika librea.

2010/03/07

Dogmatismoaren kontra

"...gehiengoa arrazoia izatera pasa da. Faxismoa-ren aztarna mentalitatean geratu zaigu. Inkontzientean edo."
Andoni Olariaga. Jon Jimenez.*
BERRIA

Azken urte hauetan arduratzekoa izaten ari da gure artean pentsamolde dogmatikoak zeinen azkar zabaltzen ari diren ikustea. Berdin da liberalak, marxistak, euskaldun abertzaleak zein euskaldun sukurtsalistak; harrigarria da ikustea argumentu eta irizpide dogmatikoak barreiaturik pentsamendu orotan. Mentalitate arazo bat da, kultura dogmatiko batean jaio gara eta. Kontua da, gauza batzuetan (abortua, sexualitatea, familia...) hain ikuspegi zabala daukagun arren, gero, ordea, beste errealitate batzuk ulertu gabe borratu nahiko genituzkeela arrazoimenaren eta Ilustrazioaren izenean.

Honen harira bi adibide ekarriko ditugu hona. Lehenaren ildotik, Jon Sudupek Berrian idatzi du «egia, arrazoia eta objektibotasuna berez [...] defenditzea merezi duten baloreak» direla. Izan ere, «zientzia [...] ez da narrazio bat gehiago». L'art pour l'art. Narrazio nagusia da beraz, hizki larriz. Suduperen ustez, arazoa, askok begirune handiagoa omen diotela erlijioari arrazionalismo modernoari baino, horixe da. Eta, Alan Sokal aipatuz, hark kezkaz ikusten du «nola, azken boladan, arrazionalismoaren ordez, fedea ari den gailentzen». Kezkagarria da bai, gure mentalitateetan fede itsu bat nola gailentzen ari den ikustea. Ikusi beharko ze fede mota den hori ordea. Erlijioarena baino, ez ote da balio kosmopolita formalaren, demokraziaren eta hura sostengatzen duen gehiengoarenganako fede itsua? Izan ere, gehiengoa arrazoia izatera pasa da. Faxismoa-ren aztarna mentalitatean geratu zaigu. Inkontzientean edo.

Bigarren adibidea abertzaletasunaren baitan gertatzen da. Duela urte pare bat Edorta Jimenezek eta Joxe Arregik Jainkorik bai ala ez? liburua argitaratu zuten. Elizaren, kristautasunaren, jainkoen eta abarren inguruko hausnarketa batzuk eztabaida formatuan. Edorta Jimenezek ateismoa, historizismoa eta materialismoa irizpide absolutu bezala (baliagarri bakartzat) defenditu zituen, eta beraz, munduan egoteko beste jarrera posible guztiak ezabatu, gaur egun ezker toleranteak egiten duen bezala. Hori bai, zientziaren izenean. Izan ere, Jainkoa frogatu daiteke? Logikoak al dira sinesmen erlijiosoak? Ez dirudi arrazionalki esplikatu daitezkeenik. Irrazionalak dira, beraz. Greziako mitologia guztia bezala. Eta, beraz, zaborrera, irrazionalak baitira Mari, Olentzero, eta, ze arraio!, maitasuna ere.

Dena den, gaian zentratuz, Jon Sudupek, bere erlatibismoaren kontrako gurutzadan, gogorarazi digu zientzia fedeari gailendu behar zaiola. Zientzia ez da fede batean sostengatzen orduan, arrazoimena ere ez. Hauek berez dira onenak. Zergatik? Ba, amona Bixentaren ipuina, progresoa eta ongizatea bultzatzen dutelako. Giza eskubideen absolutizazioa. Hau da, aurretik aipatu bi autoreek kointziditzen duten ideia handiak daude gibelean: liberté, egalité, fraternité. Edorta Jimenezek aurretik aipatu liburuan dio: «Beste ideologia batzuek ideologia katolikoari lekua kendu zioten. Hau da, prozesu historikoa ez da izan lekua hutsik geratu eta gero beste batek lekua bete. Prozesu historikoa izan da: ideien arteko talka dago ideia berriak sortzen direlako...». Kristautasunak historiaren gainean zeukan ikuspegi edo eskema bera erabili du marxismoak: paradisuan bizi ginen, jatorrizko bekatua jasan behar izan dugu historian zehar, eta berriro ere historiaren azken honetan, paradisua lur gainera etorriko zaigu (klaseen arteko diferentziak bukatuko dira...). Parusia! Ideologia batek bestearen lekua ez ote du hartu? Ez dugu ulertu modernia, ez dugu ulertu sekularizazioa. Arrazoia, estatua, demokrazia... horiek dira, ordena horretan, sekularizatu behar direnak. Ilustrazio frantsesak, Jainkoaren lekuan Arrazoia ipini du. Marxismoak ere. Baina biak ala biak hildako Jainko horren leku absolutu santu hori betetzera etorri dira.

Gure belaunaldia estatu hertsi arrazional dogmatiko kristau baten kontra borrokatzen zen belaunaldiaren oinordeko da. Baina belaunaldi horrekin ere soka eten behar dugu. Belaunaldi hori ere erreakzionarioa izan baita, Estatu eliztar horren errepresio bortitzari (kontzientziaraino sartzen zena) marxismo ortodoxo batekin erantzun izan baitio. Eta ez zeukan beste biderik. Guk orain kontzientziaraino sartzen den Estatu bat dugu, demokrazia sakralizatua eta Giza eskubide santuak. Hori da herriaren opioa.
*Filosofiako lizentziadunak eta 'Modernitatearen auziaz' liburuaren egileak
2010-02-24

2010/03/05

Negro sobre negro

"El mapa colonialista inscribe el término negroland en la África esclava. De color negrito racista"
Jakue Pascual
GARA
«I Have a Dream». ¡Boicot y desobediencia no violenta! Hace 42 años fue asesinado Martin Luther King, hoy es su aniversario.

La conjunción de todos los colores suma potencia negra. Los primarios se confrontan con sus complementarios. Y la pantalla negra refleja la ausencia de luz de un objeto. Ambiguo negro. Isis, Ceres y Deméter. Vírgenes negras, enigma templario. Ocultas en la cripta las diosas de la tierra celebran la vida. El bacilo Yersinia de la peste negra que asola Europa en la Edad Media, no.

Black Sabbath, magia negra. Los gatos negros se metamorfosean en brujas y el akerbeltz protege el rebaño de Mari. Los clandestinos celebran el rito de los sentidos en los akelarres y los inquisidores los arrojan a las llamas. Al Jemit, alquimia, tierra negra. Según Basilio Valentín, para transmutar metales se necesita tratar la materia primordial negra con agua mercurial. En el tenebrista barroco las figuras luz de Caravaggio emergen de un fondo negro sin fondo.

Jolly Roger, calavera sobre pabellón negro. En La Isla del Tesoro, Perro Negro entrega una mancha con el mismo tono que su nombre. Xaho enarbola la bandera rojinegra de los videntes y Anarkherria la ikurriña pirata. Sobre el negro anarquista se imprime una A circulada. La fantasmal Mano Negra es un montaje para agarrotar anarquistas y Manu Chao conspira contra el propio nombre de su banda. El Ejército Negro Revolucionario Insurreccional de Ucrania frena la ofensiva blanca de Denikin y es traicionado por los rojos bolcheviques. Makhnovtchina, tus banderas son negras en el viento, negras de nuestra pena, canta Berurier Noir. Carta de Durruti a Likiniano: «…la Rebelión anda siempre en el País Vasco, a la usanza de su tradicional etxeko anderea, vestida de negro». Black Flag: ¿periódico anarquista o combo hardcore?

Para Rimbaud las letras tienen colores y la A es negra. La abstracción anarquista de Malevich pinta geometrías suprematistas básicas y su cuadrado negro se convierte en estandarte de la vanguardia libertaria durante su entierro. ¿Por qué el color negro considera al muro gris?, se pregunta Oteiza. Voz 2: «Vivimos nuestras aventuras incompletas como niños perdidos». Guy Debord suspende las voces en la pantalla negra y un silencio de veinticuatro minutos concluye la película «Aullidos por Sade».

El mapa colonialista inscribe el término negroland en la África esclava. De color negrito racista. Black y Nigger. Para Senghor la africanidad se halla en la simbiosis entre arabismo y negritud. Jazz. Diccionario X. Bimbi: -¿Buscaste Negro en un diccionario? Malcom X empuña un M-1 en la foto, poco antes de caer abatido. Listas negras para ovejas negras. Arde Watts. «I Have a Dream». ¡Boicot y desobediencia no violenta! Hace 42 años fue asesinado Martin Luther King, hoy es su aniversario. Programa de Diez Puntos para la liberación nacional y social del Partido de las Panteras Negras para la Autodefensa. Black Power: Lo negro es hermoso. Mandela Black Uhuru, reggae por la independencia negra.

Sobre la mesa de ébano reposan «Hielo negro» de Connelly y «Tintín en el país del Oro Negro». Junto a ellos, los elepés «Back in Black», «Black Market» y el «Negro» de La Polla. Me dispongo a visionar «Shutter Island», un oscuro thriller de Scorsese donde todo apunta a que el psicópata va a hacer gala de su particular humor negro.

2010/03/02

TRES DE MARZO, SINONIMO DE IMPUNIDAD. Por Andoni Txasko Díaz

"...tratan de ocultar, de silenciar y de dejar en el olvido, sin mostrar un sentido y verdadero reconocimiento, a los afectados y afectadas por aquellos hechos."

DEIA

Han pasado 34 años desde que el régimen fascista reinante en aquel momento truncara con la ayuda de las armas un movimiento ilusionante que, además de por unas condiciones dignas de trabajo, luchaba y había depositado sus esperanzas en lograr un nuevo espacio de democracia y libertad. El 3 de marzo de 1976, la Policía Armada española, pistola y metralleta en mano, asesinó a 5 trabajadores e hirió a más de un centenar de diversa gravedad. En una criminal actuación, y tras gasear la iglesia de San Francisco del barrio de Zaramaga, procedió a disolver a tiros una pacífica asamblea de obreros que reclamaban una mejor situación laboral y la vuelta de las libertades y la normalidad democrática que el dictador Francisco Franco había roto 40 años antes liderando un golpe militar contra la legitimidad de un gobierno republicano, libre y democráticamente votado y establecido.

Un golpe militar que propició la implantación de una feroz y brutal dictadura que reprimió y eliminó, de manera sistemática, a todas aquellas personas que por sus ideas, cultura, idioma, o condición diversa, supusieran un peligro y una amenaza contra los principios que implantaron en su denominado Glorioso Movimiento Nacional.

Muerto Franco el 20 de noviembre de 1975, la dictadura no murió con él. Con objeto de mantener y perpetuar en el tiempo el régimen implantado, el dictador y su séquito se habían preocupado de dejarlo todo atado y bien atado para cuando abandonara este mundo. En ese atado y bien atado no cabía ninguna posibilidad ni expectativa de apertura o de cambio. Por el contrario, sí estaba contemplada la manera de actuar contra todo lo que representara una amenaza para su perpetuación.

Lo sucedido el 3 de marzo de 1976 se enmarca precisamente en el peligro que suponía para los herederos del régimen permitir la prolongación de la movilización obrera iniciada en Gasteiz. No estaban dispuestos a tolerar el ejemplo a seguir que podía suponer en otros lugares la lucha de Gasteiz. Y actuaron, al igual que lo hicieron en el 36, con las armas. Su tan estudiada y planificada estrategia para mantener los pilares del régimen implantado no podía depender de unos cuantos obreros que, plenos de dignidad y ansiosos de libertad, pretendían la ruptura con un terrible y aciago pasado, para crear y forjar un futuro nuevo y prometedor.

Treinta y cuatro años después, los familiares de los trabajadores asesinados, y los afectados de aquella actuación criminal, reconocida por la propia Policía como una "masacre", seguimos reclamando Verdad, Justicia y Reparación cuando los responsables, tanto materiales como inductores de los hechos, continúan en la más completa impunidad. Unos sucesos que el Estado español encubre y se niega a juzgar, bajo argumentos de la prescripción de los delitos por el tiempo transcurrido y a la aplicación de la Ley de Amnistía del 77, aun a sabiendas que los delitos de Genocidio y los Crímenes de Lesa Humanidad ni prescriben ni son amnistiables. En este sentido son cada vez más numerosas las voces que catalogan las actuaciones asesinas del franquismo como Genocidio y Crímenes de Lesa Humanidad. Así lo entiende por ejemplo Amnistía Internacional en su Informe del 18 de julio de 2005 o el propio Consejo de Europa en su Declaración del mes de marzo de 2006, además de numerosas personas representativas y muy cualificadas que trabajan en el ámbito de la justicia y en el tratamiento y la aplicación de los derechos humanos a los afectados por actos de represión. Ni qué decir tiene que nosotros, víctimas de una actuación terrorista impulsada desde un gobierno que 100 días antes presidía Franco, vamos a impulsar y promover las iniciativas que sean necesarias para poder plantear con garantías acciones judiciales en demanda de justicia.

A pesar de los diversos reveses recibidos por la justicia, nuestro esfuerzo va a centrarse en esa dirección y un primer paso por nuestra parte va a ser solicitar la revisión de la negativa a ser considerados como tales por la ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo. Es incongruente y no alcanzamos a entender cómo, por un lado, se nos niega el amparo en esta ley argumentando que la actuación el 3 de marzo de 1976 de la Policía Armada no fue una actuación terrorista, muy al contrario, se trató de una actuación para recuperar el orden perdido tras una insurrección obrera, y por otro, nos admiten en la ley conocida como de Memoria, por tratarse de unos hechos en los que los trabajadores asesinados lo fueron en la lucha por las libertades y la democracia. Ante esta manifiesta y clara contradicción, y más allá del trato desigual y discriminatorio que supone ser contemplados en una u otra ley, el Gobierno español tendrá que pronunciarse y dar una explicación coherente, o, llegado el caso, serán los Tribunales de Justicia o el propio Comité de Derechos Humanos de la ONU con sede en Ginebra, en el que tenemos planteada una demanda pendiente de resolución, los que dictaminen.

Es evidente y así queda de manifiesto, la nula voluntad de las autoridades políticas del Estado español de esclarecer y de enjuiciar flagrantes vulneraciones de derechos humanos como la matanza de Gasteiz. Por el contrario, tratan de ocultar, de silenciar y de dejar en el olvido, sin mostrar un sentido y verdadero reconocimiento, a los afectados y afectadas por aquellos hechos. Son incapaces de pedir perdón y asumir la responsabilidad, que como gobierno les corresponde, por la acción terrorista llevada a cabo contra el Pueblo Trabajador el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, amparando con su postura a los responsables de la misma.

Contra el olvido y la impunidad, Memoria y Justicia. Ésa es nuestra labor y ahí estamos, compartiendo espacio y esfuerzos con otros colectivos memorialistas de Euskal Herria. Es esencial e imprescindible transmitir la historia en base a relatos veraces y ajustados a la realidad y corresponde a la comunidad educativa, a través de unidades didácticas debidamente consensuadas y elaboradas, la responsabilidad de dar a conocer en las aulas una historia que algunos quieren negarnos. Es inadmisible que sigan imperando versiones mentirosas y tergiversadas, que como en el caso del 3 de marzo, tratan de justificar una actuación desde cualquier punto de vista injustificable. Si queremos construir y forjar un futuro sólido, deberá sustentarse en un conocimiento exacto del pasado. Por eso, a las nuevas generaciones les debemos una historia sin vacíos ni agujeros negros, con objetividad y total transparencia y veracidad.

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