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2013/11/29

El franquismo persiguió con saña a los maestros en Nafarroa

En medio de la polémica sobre un informe elaborado por la Guardia Civil en Nafarroa sobre el profesorado, hay quien, como el historiador Iñaki Egaña, recuerda la persecución que los maestros sufrieron en el franquismo.
«Borraremos vuestros nombres que serán malditos por generaciones de generaciones». Las palabras corresponden al director de ‘El Diario Vasco’ en el franquismo, Sierra Bustamante, que recoge en su cuenta de Twitter el historiador Iñaki Egaña, quien recuerda que el tal Bustamante amenazaba a los maestros abertzales: «Desterraremos al maestro que en los mapas marcaba con una raya verde ese artificio de Euskadi».
 Estos datos históricos son revelados por Iñaki Egaña al calor de la polémica abierta por un informe realizado por la Guardia Civil en Nafarroa para señalar a los profesores y profesoras simpatizantes de la izquierda abertzale. Salvando las distancias, se muestra, por una parte, que la actual estigmatización tiene unos precedentes históricos muy poco democráticos y, por otra, que en estos tiempos que tanto se habla de reconocer el daño causado, los herederos de aquellos que apoyaron a un asesino en masa como el dictador Franco siguen sin querer ver la viga en su ojo.

No, no es la primera vez que se ha realiza un mapa de los profesores malditos en Nafarroa. En el franquismo este era el mapa de los maestros y maestras sancionados:


Para perseguir a los sospechosos los alcaldes debían rellenar una ficha del maestro de la localidad:



Las consecuencias de todo ello fueron terribles. 21 profesores fueron ejecutados en territorio navarro y otros cuatro fuera de él. Es el caso del maestro de Cintruenigo, Toribio Lainez, o de el de Tafalla, Julio Serrano.




En declaraciones a Info7 Irratia el propio Egaña ha manifestado sobre los informes que se han filtrado sobre el magisterio de Nafarroa, que el análisis de ellos «no estará muy alejado de los que se hacían en la época franquista» y que «no debemos olvidar el fruto de aquellos informes». Egaña apunta a que las pautas de esos informes las marcó un grupo que viajó a la Italia de Mussolini en 1939, y que esas se expandierón, después, a Nafarroa

2013/11/28

Carta abierta del padre y la madre de Iñigo Cabacas

"Créannos cuando les decimos que nos sentimos de segunda clase y que a menudo nos preguntamos si el trato y el resultado de las peticiones que hacemos sería igual si nuestro hijo no hubiera fallecido de un pelotazo de la Ertzaintza."

Manu Cabacas y Josefina Lizeranzu

El dia 3 de mayo de 2013, comparecimos ante la Comisión de Derechos Humanos y
Solicitudes Ciudadanas del Parlamento Vasco, con el nerviosismo que todos tenemos cuando no somos políticos y no estamos acostumbrados a lidiar en esos lugares, así como con grandes expectativas, ya que por fin íbamos a poder hablar directamente con los diferentes grupos parlamentarios, con todas las sensibilidades del país y de manera pública.

Teníamos la oportunidad de hacer llegar nuestras peticiones y de oir
sus ideas y propuestas.

Todos los grupos nos mostraron su apoyo, nos dieron muestras de su solidaridad, algunos hasta lloraron con nosotros en algunos momentos de la comparecencia, al oir y ver las imágenes que allí se dieron, todos los grupos nos hablaron de su total disposición al esclarecimiento de los hechos, hablaron de que iban a hacer todo lo que estuviera en sus manos para investigar lo sucedido y llegar a sus últimas consecuencias.

Vistas sus manifestaciones les pedimos que se diera luz verde a una COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN. Hay que decir que nos sorprendió favorablemente la
actitud positiva de todos. Nos sorprendió que dijeran públicamente que estaban de acuerdo con una comisión de investigación.

Hoy hemos recordado que después comentamos que nos sorprendió lo sucedido,
porque la muerte de Iñigo a consecuencia de una pelota de goma era un
acontecimiento que les afectaba a todos los allí presentes de alguna manera, ya que lo sucedido es, a nuestro juicio, consecuencia de sus actitudes, de sus decisiones, e incluso de su indiferencia ante hechos similares.

Han pasado más de 6 meses desde nuestra comparecencia. El pasado jueves día 21
se trató de la creación de la comisión de investigación en el Parlamento. El resultado, todos los partidos en contra, salvo EH Bildu.

Cuando hemos oído la noticia la hemos sentido como un golpe bajo, no la entendíamos, nos preguntábamos, ¿nos mintieron cuando estuvimos en el Parlamento?. ¿Nos dijeron algo que sabían que no iban a llevar a cabo?, y si así fue, ¿por qué lo hicieron?.

Los grupos políticos que han votado que no a la comisión han tenido la oportunidad de ser creíbles, no solo ante nosotros, sino ante la ciudadanía, tenían esa oportunidad haciendo caso a nuestra petición, pero no lo han hecho y no dejamos de pensar si no será porque lo sucedido, de alguna manera les salpicó a todos, por eso tenían una oportunidad de oro para llevar a cabo lo que proclaman cuando hablan de víctimas, de justicia, de reparación, de garantía de no repetición, pero la han perdido, y con ello no tengan duda, han perdido una buena parte de su credibilidad ante la ciudadanía del País Vasco.

No podemos dejar de lado mencionar las razones del no. El argumento de desprestigiar a la Ertzaintza que busca Bildu cuando presenta esta iniciativa. Ante esto no viene mal recordar que la petición de la comisión no es de Bildu, sino nuestra, que en lo que conocemos desde nuestra ignorancia del trámite parlamentario, Bildu recoge nuestra petición, le agradecemos su iniciativa.

Nuestro objetivo nunca ha sido la Ertzaintza como institución, ni su desprestigio, así lo hemos indicado en infinidad de manifestaciones públicas. Solo queremos información, investigación, trato justo, atención a la 
familia y que entre todos, se aclare realmente lo sucedido, que se nos de el mismo trato que a otras víctimas. Créannos cuando les decimos que nos sentimos de segunda clase y que a menudo nos preguntamos si el trato y el resultado de las peticiones que hacemos sería igual si nuestro hijo no hubiera fallecido de un pelotazo de la Ertzaintza.

Para nosotros el desprestigio no viene por la comisión de investigación y lo que allí ocurra, sino por lo sucedido, el hecho en si, su desarrollo y las actuaciones siguientes de los responsables políticos en cada caso. El Sr. Ares, en su momento hablando de incidentes y queriendo responsabilizar a Iñigo de lo sucedido, mintiendo sobre la causa de la muerte, diciendo que era una lata de cerveza. El Sr. Gervasio Gabirondo hablando de accidente y la Sra. Beltran de Heredia dando cobertura desde su inactividad a todo lo sucedido.

Y el otro argumento, que ya está en marcha la investigación judicial-penal, como si esta y la comisión de investigación fueran incompatibles, cuando no lo son, cuando además las COMISIONES DE INVESTIGACIÓN se constituyen para dar respuesta a cuestiones de índole político, a las que la investigación judicial no puede responder.

Comisiones que además, tras su desarrollo pueden, como consecuencia de sus
investigaciones señalar, si las hubiera, responsabilidades políticas y proponer los cambios de todo tipo, haciendo las recomendaciones e incluso los cambios legislativos que sean necesarios para que lo que le sucedió a Iñigo nunca se repita.

Finalizar diciendo que cuando estamos escribiendo estas líneas hemos conocido los nuevos nombramientos en el organigrama de la Consejería de Seguridad,
desconocemos si el Sr. Aldekoa tiene algún grado de responsabilidad o de participación en los hechos que acabaron con la vida de nuestro hijo. Sabemos por lo que dicen los medios de comunicación que era el mando de la Comisaria de la Ertzaintza de Bilbao, desde la que se dio la orden que finalmente provoco la muerte de Iñigo. Difícilmente podrán los que han tomado esta decisión entender la tristeza e impotencia que nos embarga al conocer esta noticia, en un momento en el que todavía, todas las responsabilidades están sin esclarecer.

2013/11/27

Decadencia estadounidense y tecnofascismo. ¡Cuidado, el Tío Sam nos espía!

"...estamos asistiendo es al control totalitario por parte de un imperialismo en crisis..."




Renán Vega Cantor
Rebelion
“Sería una ingenuidad imperdonable presuponer que en las próximas décadas y generaciones no pudieran revivir dicho programa (hitleriano), purgado de su craso diletantismo y revestido de un brillo y vocabulario científicos”.
Carl Amery, 'Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? Hitler como precursor', Turner, México, 2002
En las últimas semanas se ha conocido la magnitud del espionaje que Estados Unidos realiza contra el resto del mundo y sus propios ciudadanos desde hace más de diez años. Ese espionaje se realiza a través de todas las tecnologías de la información y la comunicación, ninguna de las cuales está a salvo, llámese internet, teléfono celular o Facebook, hecho que ha desbaratado las utopías digitales que habían proclamado los cultores de esas tecnologías. El espionaje de los Estados Unidos no puede considerarse como un fenómeno pasajero, propio de éste o aquel gobierno, sino que es una muestra de la configuración de un poder tecnofascista a escala mundial, propio de un imperialismo en decadencia.
ESPIONAJE GENERALIZADO

Estados Unidos espía a todo el mundo, y en este caso no es una metáfora, porque se sabe con certeza que mediante distintos sistemas tecnológicos altamente sofisticados captura millones de correos electrónicos o comunicaciones de teléfonos celulares en todos los países del planeta. Estados Unidos espía indistintamente a amigos y enemigos, ya que no se salvan ni sus peones más incondicionales, es decir, gobiernos como el colombiano, el mexicano, el español o el israelí. Controla las comunicaciones personales que emiten desde sus “super-seguros” teléfonos móviles mandatarios de diversos países y otros individuos: durante años ha tenido interceptado el teléfono de la primera ministra de Alemania Angela Merkel; ha grabado los mensajes de los altos funcionarios del gobierno venezolano, incluyendo las comunicaciones del presidente Hugo Chávez; ha monitoreado las informaciones internas de conferencias y de reuniones de organismos como las de la ONU y otras instancias, con el fin de conocer en forma directa y anticipada las decisiones sobre asuntos políticos y económicos en juego…

Este espionaje no es algo excepcional que se ha derivado de la mal llamada “guerra contra el terrorismo”, después del 11 de septiembre de 2001, sino que hace parte de la “sociedad de la vigilancia” perpetúa en que se convirtió el capitalismo contemporáneo. A diferencia de otras épocas, esa vigilancia y control permanentes han sido aceptados por la gran mayoría de la gente como algo normal, e incluso han sido interiorizados como una pauta de comportamiento cotidiano. En ningún otro momento en la historia de la humanidad, un sector de la sociedad consideraba como un gran avance que todas sus acciones individuales fueran conocidas por otra parte de la sociedad, como sucede hoy con las mal llamadas redes sociales (Facebook y otras), en donde se exponen a la vista pública los más elementales actos de la vida cotidiana. Nunca antes se habría admitido como algo normal que las calles de las ciudades estén repletas de cámaras que vigilan todos nuestros movimientos de día y de noche. En épocas anteriores existía algo de dignidad, como para negarse a participar en los shows mediáticos del “gran hermano” y vulgaridades parecidas. Tampoco antes era considerado como normal y sano que la gente estuviera contando sus cosas personales a los cuatro vientos, como se hace hoy a través de los insoportables teléfonos celulares.

El despliegue de todos estos artefactos de control indican que el capitalismo ya había creado desde hace varias décadas el escenario de la vigilancia perpetua en la vida diaria, que se hace extensivo al plano político, que es el objetivo central del espionaje que se realiza desde los Estados Unidos. Se trata de saber, para reprimir, lo que piensa, dice y hace la gente con respecto a la dominación y la explotación. Estos son los mensajes que le interesan a los Estados Unidos en forma prioritaria, a los que se califican como propios del “terrorismo”, un nombre etéreo en el que se engloba todo aquello que se enfrente de una u otra forma al imperialismo y al capitalismo.

La vigilancia también tiene finalidades de tipo económico y mercantil, para determinar, por ejemplo, los patrones de consumo y las preferencias y gustos de la población. Eso lo hacen las empresas y bancos para impulsar aquellos productos que se sintonicen con los deseos hedonistas de los internautas y parlanchines compulsivos de los celulares. Pese a eso, el asunto principal es de naturaleza política, y tiene que ver con la intromisión en la vida privada de las personas y en el control y represión que de allí se deriva. Algunos dirán que esto es una teoría conspirativa que no es real, pero desafortunadamente no es así, y para demostrarlo basta recordar que la información que recoge Estados Unidos se materializa en bombardeos con los drones (aviones no tripulados) en varios lugares del mundo, donde han sido asesinadas miles de personas, o en la captura ilegal de los que son considerados como terroristas que luego son torturados en las bases secretas de los Estados Unidos o ahora en sus barcos en ultramar. Así mismo, diversas instancias del Estado yanqui le suministran información a sus súbditos sobre la localización exacta de aquellos que protestan o luchan a escala local, como ya se ha señalado con relación a la insurgencia colombiana. Al respecto, el New York Times ha informado que la Agencia de Seguridad Nacional cooperó con el Ejército colombiano, puesto que "su tecnología de espionaje, instalada en un avión del Departamento de Defensa de Estados Unidos que volaba a 18.300 kilómetros por encima de Colombia", les proporcionó "la localización y los planes de los rebeldes de las FARC".

Para un imperialismo en decadencia, como lo es el estadounidense, todos somos sospechosos y como tal debemos ser vigilados y reprimidos, lo cual se constituye en la premisa básica de las guerras de agresión, conquista y saqueo que esa potencia ha librado en los últimos años; guerras que se dirigen también contra su propia población, principalmente contra los pobres y los trabajadores. Por esa razón, no sorprende que los centros de espionaje se encuentren localizados en unas 100 embajadas de los Estados Unidos en todo el mundo. Desde allí operan programas que interceptan la información que circula por los cables de fibra óptica, así como por celulares, comunicaciones satelitales y redes de internet.

FIN DE LAS UTOPIAS DIGITALES

Con el espionaje generalizado se desmorona las utopías tecnológicas que se difundieron en los últimos años entorno al supuesto carácter libertario y democrarizador que tendrían en sí mismas dichas tecnologías, en especial internet y la telefonía celular. Valga recordar algunas de esas utopías:

Democracia electrónica y libertad absoluta en Internet

Desde cuando surgió Internet –que fue un proyecto original del sector militar de los Estados Unidos- se difundió la idea que esta red virtual daría origen a una democracia electrónica. Se suponía que con la web se podía multiplicar el conocimiento y la libre circulación de datos, bajo el amparo del anonimato y la creatividad individual, lo que se hacía al margen de los Estados y burlando el control de cualquier Estado y, por ende, se proclamaba la eliminación de la censura. A partir de esa suposición falaz se construyó el “espíritu internet”, visto como el soporte tecnológico que permitía la emergencia de una democracia perfecta, en la cual se podía develar todas las tramas ocultas del poder y reafirmar la libertad individual a través del mundo virtual, y estaba libre y al margen de cualquier control y manipulación gubernamental.

Con lo que se ha sabido en las últimas semanas sobre la existencia de instrumentos tecnológicos que utilizan los Estados Unidos y Gran Bretaña, entre otros, y que permiten la captura de cualquier información que circule a través de los medios electrónicos, resulta muy difícil seguir defendiendo la utopía de la democracia virtual y de la libertad absoluta que propiciaría la web.

El mercado como garante de la libertad de expresión

Otra de las utopías exaltadas hasta el hartazgo es aquella que considera que el mercado libre y la competencia son las mejores garantías del funcionamiento armónico y equilibrado de internet, como un espacio sin restricciones materiales. Se suponía que la existencia de varias empresas que otorgan el registro de dominios resguardaba la existencia de esos dominios y su libre presencia en el ciberespacio. En la “República Internet”, el dominio se consideraba como algo sagrado e intocable, ya que garantizaba la presencia en la red de una persona o entidad que se podía expresar en forma libre, sin inconvenientes de ninguna clase. Estos supuestos han quedado destruidos, porque hace pocos días ocurrió lo impensable: se puso fin al dominio de WikiLeaks cuando EveryDNS.net, la empresa que le prestaba el servicio decidió suprimirlo con el pretexto de que estaba soportando ataques masivos. Fin de una época y de un mito: se demolió de un solo golpe la idea que el mercado era el mecanismo idóneo y neutral para preservar la libre expresión a través de la red virtual, lo cual muestra que ésta no es, ni mucho menos, esa zona de libertad plena y sin restricciones que alguna vez se consideró. Como para confirmarlo, después ha seguido la cancelación por muchas empresas de los dominios que albergaban paginas relacionados con WikiLeaks.

Las grandes compañías de la informática como defensoras de la libertad

Entre los héroes del capitalismo más exaltados porque representan el éxito empresarial siempre se habla de Microsoff, Apple, Facebook, yahoo, google y se resalta el papel de Bill Gates, Steve Jobs y otros como máximos defensores de la libertad de expresión y de enemigos declarados de la censura. Esta falacia ha sido desmentida hace pocas semanas, puesto que las empresas mencionadas se encargaron de suministrar la información de sus bases de datos, en las que aparecen los mensajes y comunicaciones de cientos de millones de personas en todo el mundo, lo cual no sólo es una labor de delación sino que es un crimen corporativo.

El caso más notable y cínico es el de Microsoft –que tanto presume de defender la libertad individual-, entidad que colabora en forma directa con la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, a la que le ha permitido acceder a las comunicaciones de sus usuarios. Hasta tal el punto llega la acción criminal de Microsoft, que trabaja conjuntamente con el FBI y la CIA para que estas tengan acceso, a través del programa PRISM, a los 250 millones de usuarios que se alojan en la nube SkyDrive. Igualmente, la empresa que fundó Bill Gates ayuda al FBI a descifrar el funcionamiento de la herramienta Outlook.com, a través de la cual se pueden crear alias de correo electrónico. En pocas palabras, con la entrega de información que se consideraba confidencial, las empresas de la informática han demostrado que son fieles e incondicionales servidores del imperialismo estadounidense y que su pretendido espíritu libertario es solo un sofisma comercial.

Como puede verse, en pocas semanas han sido barridas, como castillos de naipes, las utopías digitales, que tanta literatura barata originaron a nivel mundial en los últimos veinte años y tanto le han servido al capitalismo y a sus empresas informáticas para justificar el ingreso a una nueva y supuesta era de confort y bienestar, a la que algunos bautizaron como la “era de la información” o “sociedad del conocimiento”.

DECADENCIA IMPERIALISTA Y TECNOFASCISMO

El escritor alemán Carl Amery ha dicho que el proyecto de Hitler es muy actual para el capitalismo y que por algo aquel nefasto personaje es el precursor del carácter cada vez más fascista que adquiere el capitalismo en nuestros días. Su afirmación no es ni mucho menos retórica ni caprichosa, ya que se basa en comparar los supuestos del régimen nazi con lo que sucede en el capitalismo contemporáneo: disminución de recursos, problemas de abastecimiento de energía, reducción de la población, necesidad de mantener el nivel de producción y consumo de una élite mundial, desigualdad extrema en cada país y en todo el planeta y utilización de la ciencia y la tecnología para preservar la desigualdad y la injusticia. (Carl Amery, Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? Hitler como precursor, Turner, México, 2002).

En este escenario cobra actualidad para el capitalismo el programa de Hitler y por eso no extraña que ahora se imponga el tecnofascismo y, como en la Alemania nazi, ese proyecto tenga gran apoyo y aceptación de parte de la población en los Estados Unidos y sea respaldado por los medios de comunicación dominantes, tanto en ese país como en el resto del orbe, y por muchos intelectuales que le rinden culto a la era de la información.

De ahí que al espionaje generalizado no se le haya dado la importancia que tiene como imposición de un control perpetuo que destruye las libertades individuales y que legitima la criminalización de todos aquellos que enfrenten al capitalismo. Si ese espionaje se diera por parte de Cuba, Venezuela o cualquiera de los países que son considerados como “peligrosos”, a diario y a toda hora estaríamos bombardeados por la información mediática que denunciaba esos hechos como propios del “totalitarismo de izquierda”, pero como procede de los Estados Unidos se le reduce a ser una cuestión sin importancia y casi folklórica, y se minimiza su verdadero significado; aún más, se afirma que si uno no tiene nada que esconder no debe temer a que lo vigilen y espionaje siempre ha existido. Estos lugares comunes simplemente indican el grado de pasividad y de aceptación, como si fuera algo normal, del control perpetuo, porque, como dijimos al comienzo de este artículo, ya nos han acostumbrado con el control desplegado con los artefactos tecnológicos, como el celular y las “redes sociales”. En realidad esas frases ocultan una terrible verdad difícil de aceptar. Al decir que “todos lo sabíamos”, se está reconociendo que no se ha hecho nada para impedirlo; y afirmar que “no tengo nada que ocultar” simplemente indica que nos tiene sin cuidado que nos vigilen, porque no nos interesa ni nuestra privacidad ni mucho menos nuestra dignidad –una cualidad en vías de extinción-, solo queremos que nos dejen exhibirnos y disfrutar de los chismes a través de nuestros aparatos tecnológicos. Como alguna vez lo dijo Benjamin Franklin, uno de los “padres fundadores” de los Estados Unidos: los que son capaces de ceder la libertad esencial para obtener un poco de seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad.

En esas condiciones, se tiende a legitimar la existencia de programas como el PRISM, con el cual se graban las llamadas telefónicas y los correos electrónicos y cualquier comunicación por medios electrónicos que circule en cualquier lugar del mundo a toda hora. Luego, una máquina, a partir de unos códigos determinados que se le suministran, analiza, selecciona y depura la información que “pone en peligro” la seguridad interna de los Estados Unidos.

El tecnofacismo no tiene límites, porque apenas han sido descubiertos los representantes del imperialismo estadounidense han salido a decir que no hay que dramatizar que las acciones de vigilancia y control se hacen para beneficiar a la humanidad y debemos estar agradecidos con sus cuidados filantrópicos y, además, se arguye que con ese control de han evitado miles de atentados terroristas, con lo cual se sostiene que el espionaje ha sido benéfico. Recordemos que esta pobre argumentación no es nueva en el caso de los Estados Unidos, porque cuando se lanzaron las dos bombas atómicas sobre ciudades japonesas en agosto de 1945, se dijo que con ese hecho se habían salvado miles de vidas de las tropas yanquis.

En conclusión, a lo que estamos asistiendo es al control totalitario por parte de un imperialismo en crisis, que recurre a todos los medios, incluyendo la tecnología, para vigilar, controlar, perseguir y reprimir a los que concibe como sus reales y potenciales enemigos. Y para ello, no duda ni un instante en destruir los mismos mitos que Estados Unidos había creado sobre la libre y democrática república virtual, y sobre la circulación de información, hasta el punto que puede decirse con plena seguridad que los únicos ordenadores y teléfonos celulares plenamente seguros son aquellos que jamás han sido desempacados ni encendidos. Por ello, no sería raro que este artículo sea leído primero en las oficinas de espionaje de los Estados Unidos que por los lectores de REBELION.

2013/11/26

Los pájaros del Orhi

“Orhiko xoriak, Orhirat”, cantan en Zuberoa, para pedir que los hijos alejados regresen al hogar. La canción es buena metáfora para exigir que no solo Inés, sino todos los presos vascos, sin excepción, vuelvan libres a Euskal Herria. Expondré algunas razones, las que creo que todavía no son punibles.

- No tentar a la paz. Durante décadas hemos escuchado a los gobiernos españoles lo de “paz por presos”. En todo proceso de negociación, amén de otras cesiones, dábase por descontado que, si ETA dejaba su actividad, los presos serían los primeros beneficiados. Y de hecho, mientras las negociaciones se producían acercamientos, se controlaba más la tortura y hasta Aznar decía “Movimiento Vasco de Liberación” en lugar de “banda terrorista”. Hace dos años que ETA ha dejado su actividad de forma unilateral, creando una situación que nadie imaginaba. Lejos de suscitarse una distensión, ahora plantean nuevas exigencias que nunca se pidieron antes, al tiempo que se exprime a los presos, sigue la dispersión, abren nuevos juicios, etc.

Esto recuerda a la proclama del Laurac Bat que en 1846 publicó la Junta Provisional Vasco-Navarra, aludiendo a cómo el Gobierno español no cumplió lo acordado al final de la primera guerra carlista: “El Gobierno, que cien veces cuando estabais con las armas en la mano os ha prometido vuestros privilegios, da ahora, que os ve desarmados el golpe de gracia a vuestros mas caros intereses”. Y yo pregunto: ¿cabe mayor apología y mayor justificación de la lucha armada que la que hoy hacen la prensa y los partidos españoles? ¿Acaso están sugiriendo que, para que el Gobierno vuelva a su anterior discurso sobre los presos, hay que poner bombas? ETA ha parado definitivamente. Se disolverá -Egiguren dixit- cuando suspresos y refugiados vuelvan a casa. Ensañarse con los cautivos, amén de una mezquindad, es tentar a la paz y hacer peligrar el futuro.

- Ni con Franco pasaba esto. Es habitual, al finalizar los conflictos y en aras de laPax avant, tender a solucionar las consecuencias. Los que se opusieron a Franco, incluso con las armas en la mano, raramente cumplieron más de 10 años de cárcel. El que más, el ujuetarra Jacinto Otxoa, estuvo cautivo 26 años, pero en diferentes etapas y por rebelde pertinaz. Juan Ajuriaguerra, del PNV, que negoció en Santoña la rendición del Ejército Vasco, no llegó a seis años. El maquis comunista Marcelo Usabiaga y sus compañeros de armas estuvieron catorce años. En Europa, significados militantes de organizaciones armadas, con condenas perpetuas a sus espaldas, rara vez han cumplido los 20 años de prisión. El nazi Albert Speer, ministro de la Guerra alemán, fue condenado en Nuremberg a 20 años de cárcel. ¿Qué pretende el neofranquismo español teniendo a los vascos 30-40 años encarcelados? El sadismo, ¿marca identitaria de España?

- Cuenta bien saldada. Según datos ya casi oficiales, desde el nacimiento de ETA ha habido unos 40.000 detenidos, de los cuales solo 10.000 han sido condenados. ¿Quién responde por esos 30.000 detenidos sin culpa, sus días sufrientes en comisaría, los meses y largos años de prisión preventiva hasta salir libres sin cargos? Solo la doctrina Parot ha supuesto un alargamiento ilegal de 203 años a los presos afectados. Y de los condenados, ¿cuántos tuvieron un juicio justo? Porque hemos visto a jóvenes cumplir diez años por quemar un contenedor; jueces semibeodos, dormirse en la Audiencia Nacional antes de firmar sentencias centenarias; montajes policiales; acusaciones amañadas; testigos falsos. Habida cuenta de las sucesivas denuncias de torturas (5.500 admitió recientemente el obispo Setién) muchas de ellas confirmadas por organismos europeos, ¿cuántos juicios habría que anular por estar basados en declaraciones ilegales? ¿Cuántos presos lo son por haberse autoinculpado bajo tormento? El conjunto carcelario vasco ha sido detenido, interrogado, juzgado y condenado por procedimientos más dignos de la Inquisición que de un Estado de Derecho. Y ha pagado con creces, como pocos colectivos en el mundo han pagado por hechos similares. La cuenta está de sobra saldada.

- El agravio comparativo. Los vascos han pagado demasiado, mientras otros nada. Más de 400 muertos en controles, manifestaciones, enfrentamientos, comisarías y guerra sucia esperan todavía un juicio y una condena justa. Ningún culpable ha sido torturado, ni dispersado, ni aislado. De los pocos condenados, todos han sido indultados, ascendidos y premiados, pese al agravante de ser delincuentes y asesinos en ejercicio de la función pública. Grotesca justicia española, que pide más años de cárcel por un dulce tartazo a Barcina que por torturar y asesinar a Lasa y Zabala. Si a los vascos les hubieran juzgado con similar vara de medir que a los españoles, todos estarían en la calle, tiempo ha.

- Por no hablar de otras cosas. Más lindas, más hermosas, que canta Pablo Milanés. Quedémosnos pues en lo anterior y cosamos la boca. Ya llegarán tiempos de cerezas, cuando podamos hablar del asunto sin que nos caigan encima las penas de San Apapucio. Cuando, más allá del victimismo mediático, se pueda discernir entre oprimidos y opresores, entre causa y efecto, entre los polvos de antaño y los lodos de hogaño. Cuando pedir cadenas perpetuas, lejos de jalearse, se considere una crueldad inútil. Cuando se pueda sonreír y decir públicamente ongi etorri a todos los paisanos y paisanas que, como los pájaros del Orhi, llevan demasiado tiempo lejos del Orhi.

2013/11/25

“Crisis doméstica/reproductiva permanente”: Extracto de una entrevista con Silvia Federici


"No deberíamos suponer que aquéllos que no perciben salario, que trabajan fuera del contrato social estipulado por un sueldo, no son “nada” ni que actúan y se organizan desde una posición carente de poder social. Ni siquiera diría que están fuera de la relación salarial, que considero más amplia que el salario en sí mismo. Uno de los logros de la International Wages For Housework Campaign (Campaña Internacional Salario por Trabajo Doméstico), que lanzamos en los setenta, es precisamente que se desenmascaró no sólo la cantidad de trabajo que las trabajadoras del hogar realizan para el capital, sino que con ello, también señalamos el potencial poder social que este trabajo les confiere, ya que la labor doméstica reproduce al trabajador y por lo tanto, es el pilar de cualquier otra forma de trabajo. Vemos un ejemplo de este poder (el poder del rechazo) en octubre de 1975, cuando las mujeres en Islandia fueron a la huelga y paralizaron Reykjavik y otras partes del país donde también secundaron la huelga quedaron paralizadas."

http://marxismocritico.com/2013/11/22/crisis-domestica-reproductiva-permanente/

2013/11/22

Batucada terrorista

"La guerra contra-insurgente que se libra a día de hoy y se ha librado durante décadas en Euskal Herria ha generado muchos conocimientos para el estado español y es por ello que la exportación de esos esquemas de violencia de estado fraguados en décadas de experiencia en su guerra contra Euskal Herria está en proceso."

Borroka Garaia da

Martínez el facha, quiero decir Mister Ansar, pidió ayer cárcel para quien convoque un referéndum de autodeterminación en Catalunya. Restaurar el delito de “convocatoria ilegal de consultas populares” que se aprobó en tiempos del plan Ibarretxe y que se castigaba con cinco años de prisión. No fue necesario aplicárselo a Mister Spock porque se adelantó el tribunal constitucional español declarando ilegal la consulta que nunca se llegó a celebrar. Lo cual hizo respirar tranquilo a los jeltzales que pisan moqueta. Hace dos años el mismo tribunal constitucional anuló esa ley que tipificaba la convocatoria de consulta. Un quita y pon a medida. ¿Fácil no?. Que no tenga nadie duda que si no hay medidas legales suficientes para impedir una consulta en Catalunya (que las hay), las inventarán.

Y es que hace 35 años todo eso ya quedó bien atado. El ejercito español se encarga mediante las armas de que los pueblos no decidan en libertad (Artículo 8 de la constitución española), solo existe soberanía nacional del pueblo español (Artículo 1), la constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española (Artículo 2). Es normal que los fascistas se tiren de los pelos si Hasier Arraiz dice que la izquierda abertzale hizo bien en apostar en su día por la ruptura con ese engendro, y para el caso de algunos “abertzales” que les haya molestado esa afirmación solo puede haber dos opciones. 1. Que son gilipollas 2. Que no son abertzales. También puede existir una tercera opción que unifique las opciones anteriores. ¿Por qué el PNV es tan canalla de no reconocer que no existe democracia y que el pueblo vasco está oprimido nacionalmente?. Precisamente porque reconocerlo significaría que la izquierda abertzale ha tenido razón. No es solo que la izquierda abertzale analizara correctamente hace 35 años donde nos querían meter sino que la historia ha demostrado que ese era el análisis correcto y tendría que ser reconocido y aplaudido. Dentro de otros 35 años ya veremos donde estamos. Y es que es posible que no andemos tan finos de análisis ya en algunos aspectos.

En cualquier caso, las leyes constitucionales españolas, el código penal o la delirante nueva ley de seguridad 
ciudadana que barajan solo tiene dos objetivos: Los de siempre. Mantener explotada a la clase trabajadora y oprimir nacionalmente. Todo lo demás paja.

Batucadas, violencia y ley de seguridad ciudadana
En relación a la ley de seguridad ciudadana, el otro día un lector del blog comentaba que tiene un amigo en el movimiento 15M que se considera muy “anti-violento” y pacifista. Que opina que si las acciones son pacíficas se le hará imposible al estado machacar al pueblo y poner en marcha esas y otras medidas. Ante eso, se le contestó que mire a Euskal Herria y como el estado ha aplicado y sigue aplicando durísima represión. Sin embargo, cree que eso es por culpa de ETA y que ellos juegan más inteligentemente.
Todo esto en realidad enlaza con lo del principio. Si la mayoría de la izquierda española hubiera sido inteligente no hubiera ocurrido la “transición”. Sino que el franquismo hubiera sido juzgado y la opresión nacional en Euskal Herria resuelta. Ahorrándonos décadas de conflicto. Sin embargo la izquierda abertzale se quedó prácticamente más sola que la una en su oposición a la reforma franquista y de aquellos barros estos lodos. Se les avisó y no hicieron caso, confiaron en el estado español.

Posteriormente también se les avisó que la represión estatal no es a causa de la existencia de ETA sino que es anterior a su propia creación y se produce cuando existe lucha, sea cual sea, y es para atajar procesos de liberación nacional y social manteniendo los privilegios de los poderosos. Que es un resorte del estado cuando sus intereses se ponen en entredicho. Que si no la denunciaban acabaría por afectarles en el momento que empezaran a moverse. No hicieron caso, confiaron en el estado español.

Y muchas de esas gentes que en muchos puntos del estado que llevaban incluso hasta un lazo azul en los 90, anestesiados por las virtudes virtuales del supuesto estado del bienestar y atolondrados por la verborrea sistémica eran convencidos de que el problema del norte residía en que su querida españa fuera destrozada por los terroristas vascos y la kale borroka. Ahora salen indignadas a las calles.

¿Qué ocurre ahora?. Que la crisis del capitalismo tensiona a la clase trabajadora. Eso en muchos casos puede producir ver la realidad con más claridad. Cuando te tocan las cosas directamente es diferente a que te las cuenten. A su vez el ascenso de protestas también se ha producido en el estado español.

Si se echa un vistazo a la ley de seguridad ciudadana las medidas están inspiradas en las ya aplicadas en Euskal Herria como la supuesta responsabilidad de los padres y madres en lo que hagan sus hijos menores de edad, las “zonas de seguridad”, que intentan evitar “escraches”, las multas sistemáticas, y el silenciamiento de la represión.

La guerra contra-insurgente que se libra a día de hoy y se ha librado durante décadas en Euskal Herria ha generado muchos conocimientos para el estado español y es por ello que la exportación de esos esquemas de violencia de estado fraguados en décadas de experiencia en su guerra contra Euskal Herria está en proceso.

No importa que seas el mas “anti-violento” del mundo ni el pacifista que sepa manejar el diábolo con mayor destreza. Ni siquiera te salvará ser la persona que mejor menea la cadera a ritmo de batucada. Las “ostias” te van a caer hasta en el carnet de identidad en el momento que se pongan en entredicho los intereses del estado. Es ley de lucha de clases y confirmada por la historia.

Argala decía que la resistencia civil llevada a sus últimas consecuencias acaba en fuerte violencia del opresor y generalmente en violencia del oprimido. Que no había más que mirar a la historia de la humanidad. Añadía además que si alguno ponía la excepción de la India, solo tenía que pasarse por las bibliotecas para constatar la existencia de grupos guerrilleros paralelos a Gandhi.

La resistencia civil si es llevada hasta el final con determinación por el pueblo termina siempre en violencia del opresor. La creencia de que eso no es así viene dada por la credulidad del oprimido que llega a interiorizar que la opresión es por culpa suya. En gran medida se aplica el principio de lavado de cerebro judeo-cristiano sado-masoquista de culpabilizar al oprimido. La represión sádica no tiene nada o casi nada que ver con como actúe la víctima: es intrínseca a la relación de abuso y opresión. Si hay lucha (sea del tipo que sea), hay represión.

Ante todo esto, la postura mas inteligente es jamás confiar en el estado español ni en sus leyes. Y siempre tener presente que si no acabamos con la opresión, ella acabará con nosotros y nosotras. Por todo ello, personas como ese compañero del 15M verán con el tiempo, si no lo han visto ya, que todo esto se cumple a rajatabla y que en el estado español no es necesario que algunos apoyen a la izquierda abertzale si no quieren, pero deberían estudiar muy de cerca la represión española del último medio siglo en Euskal Herria. 

Aunque solo sea por aquello del “si ves las barbas del vecino cortar…”

2013/11/20

SANTI BROUARD Y JOSU MUGURUZA: IN MEMORIAM

"Al hablar del conflicto de Euskal Herria, casi nadie menciona a las víctimas del terrorismo de Estado..."


Rafael Narbona
Ahaztuak 
 
Hoy es el aniversario de los asesinatos de Santi Brouard y Josu Muguruza. Ambos fueron abatidos por pistoleros al servicio del Estado español. No se trató de actos de incontrolados, sino de operaciones diseñadas para desmoralizar a la izquierda abertzale y cerrar las vías de diálogo y negociación en el conflicto de Euskal Herria.

Santi perdió la vida en 1984, cuando dos mercenarios penetraron en su consulta y le dispararon a cara descubierta. Pediatra de notable prestigio y uno de los fundadores de las primeras ikastolas, su consulta siempre permaneció abierta a los niños con necesidad de atención médica, con independencia de los recursos económicos de su familia. Su compromiso con la autodeterminación de Euskal Herria se remonta a los años del cinturón de hierro de Bilbao, cuando intentó alistarse como gudari en 1937, pese a no tener la edad legal. Muy apreciado en Lekeitio, su localidad natal, la represión franquista agudiza su conciencia política. Su pesar por el genocidio cultural cometido contra el pueblo vasco se transformó en activismo político, tras la muerte de Txabi Etxebarrieta, asesinado a sangre fría por la Guardia Civil. 

Socialista, internacionalista, teniente de alcalde por Bilbao y senador, participó en la protesta contra Juan Carlos I en la Casa de Juntas de Gernika. Cuando el rey impuesto por el franquismo comenzó su discurso, se levantó puño en alto y cantó el Eusko Gudariak con otros cargos electos de Herri Batasuna y LAIA, lo cual le costó un proceso por injurias al Jefe del Estado y desórdenes públicos. A pesar de la firmeza de sus convicciones, Santi no era un hombre inflexible, sino un interlocutor abierto al diálogo, que buscaba una resolución pacífica e incruenta. Los GAL lo escogieron como blanco por su calidad política y humana. 

Puede decirse lo mismo de Josu Muguruza, asesinado en 1989. Periodista, profesor de euskara y diputado de Herri Batasuna, su perfil público era discreto, pero su influencia política era notable en el independentismo vasco. Al igual que Brouard, se mostraba partidario de la negociación y el diálogo. El GAL reivindicó el atentado, pero los autores fueron el policía Ángel Duce y el ultraderechista Ricardo Sáenz de Ynestrillas. 

Al hablar del conflicto de Euskal Herria, casi nadie menciona a las víctimas del terrorismo de Estado, pero Santi Brouard –generoso, valiente y altruista- dejó una huella indeleble y su ausencia sólo contribuyó a agravar la espiral de la violencia. Muguruza nunca buscó el protagonismo, pero se le recuerda por su seriedad, rigor y honestidad. Podríamos decir que Muguruza, nacido en 1959, representaba a la juventud vasca y Santi a la generación que vivió la guerra y el exilio. Ambos permanecen en la memoria del pueblo vasco como ejemplos de compromiso revolucionario y nunca serán olvidados.

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